, Junio, 2019 Departamento de Derecho Título: En la ruta del dinero: la inversión de capital estadounidense durante la Primera Ocupación Militar en la provincia de Santa Clara Autor: Laura Benítez Toboso Tutor: Dr. C Yuri Fernández Viciedo , June, 2019 Law Departament Title: On the route of the money: the investment of US capital during the first American Military Occupation in the province of Santa Clara Author: Laura Benítez Toboso Thesis Director: Dr. C Yuri Fernández Viciedo Este documento es Propiedad Patrimonial de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, y se encuentra depositado en los fondos de la Biblioteca Universitaria “Chiqui Gómez Lubian” subordinada a la Dirección de Información Científico Técnica de la mencionada casa de altos estudios. Se autoriza su utilización bajo la licencia siguiente: Atribución- No Comercial- Compartir Igual Para cualquier información contacte con: Dirección de Información Científico Técnica. Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas. Carretera a Camajuaní. Km 5½. Santa Clara. Villa Clara. Cuba. CP. 54 830 Teléfonos.: +53 01 42281503-1419 Resumen Las condiciones de Cuba durante el período 1898 a 1902 fueron óptimas para que el capital estadounidense se arriesgara a invertir en la Isla, violando las prohibiciones directas del Congreso. Durante la etapa las tierras, inmuebles y compañías pasaron de ser cubanas a ser estadounidenses. El presente trabajo caracteriza el proceso de movilidad de la propiedad durante la época descrita, con énfasis en el caso particular de Las Villas, donde el capital doméstico contrapesó en cierta medida la oleada inversionista extranjera. La investigación aborda los modos mediante los cuales inversionistas estadounidenses se valieron de las sociedades anónimas, colectivas y comanditarias, así como de posibles testaferros, para encubrir la entrada del capital norteño. Abstract The conditions of Cuba during the period from 1898 to 1902 were optimal for the US capital to risk investing in the Island, in violation of the direct prohibitions of the Congress. During the stage the land, property and companies went from being Cuban to being American. The present work characterizes the process of property transferal during the period described, with emphasis on the particular case of Las Villas, where domestic capital offset to some extent the surge of foreign investment. The investigation addresses the ways in which US investors used public limited companies, joint and limited companies, as well as possible frontmen, to cover the entry of northern capital. Dedicatoria A mi mamá y mi papá, que estuvieron conmigo en todo momento de la conformación de la tesis, y sin los que, sin su ayuda, no me encontraría en donde estoy hoy en día. A mi hermana y a Marcos, por su apoyo desde lejos y los ánimos que me envían siempre. Y por último y no menos especial a mis abuelos. Agradecimientos La confección de una tesis no puede ser el resultado de un trabajo individual, detrás lleva a un sin número de personas que apoyan y ayudan al resultado final. Gracias a mi tutor, por las noches sin dormir y la paciencia infinita que me has dedicado, no pude tener un tutor mejor y gracias por haber compartido sus conocimientos conmigo. Un agradecimiento especial al personal del Archivo Histórico Provincial de Villa Clara, que siempre estuvieron dispuestos a brindar consejos, y el tratado recibido fue el mejor. Agradecer a mis profesores de la carrera, que a lo largo de estos cinco años me han apoyado y ayudado en mi formación profesional y personal. A la vez que un agradecimiento a mis amigas, por su apoyo incondicional cuando fue necesario por los momentos compartidos y su ayuda en el resultado final de mi trabajo. Como último agradecimiento a mi familia, a ustedes dedico mi tesis y a ustedes agradezco que siempre estén a mi lado y por su ayuda. Gracias a todos. Índice INTRODUCCIÓN .................................................................................................................................... 1 CAPÍTULO I. CUBA DURANTE EL PERÍODO DE OCUPACIÓN: ECONOMÍA E INVERSIONES .. 8 I.1- RELACIÓN ENTRE CUBA Y LOS ESTADOS UNIDOS: DE LA METRÓPOLI ECONÓMICA AL PERÍODO DE OCUPACIÓN .................................................................................................................................................... 8 I.1.1- Estados Unidos metrópoli económica de Cuba desde 1850 ........................................... 9 I.1.2- La intervención norteamericana ........................................................................................... 14 I.1.3- El gobierno interventor ........................................................................................................... 14 I.2- LA SITUACIÓN DE CUBA ENTRE 1890-1902 ........................................................................................ 16 I.2.1- El período de ocupación militar norteamericano ............................................................. 19 I.2.1.- Medidas políticas tomadas por el gobierno interventor ............................................... 20 I.3- COMPAÑÍAS NORTEAMERICANAS EN LA ISLA, LA INVERSIÓN DE CAPITALES ESTADOUNIDENSES ..... 24 CAPITULO II. LA PROVINCIA DE SANTA CLARA DURANTE LA PRIMERA OCUPACIÓN MILITAR NORTEAMERICANA ........................................................................................................... 31 II.1- LA PROVINCIA DE SANTA CLARA ANTES DE 1899 .............................................................................. 31 II.2- EL GOBIERNO INTERVENTOR Y LA SITUACIÓN POLÍTICA Y ECONÓMICA DURANTE 1899-1902 ......... 36 II.2.1- Situación Política ..................................................................................................................... 37 II.2.2- Situación Económica .............................................................................................................. 41 II.3- EL CAPITAL DOMÉSTICO EN LA REGIÓN DE LAS VILLAS ..................................................................... 44 II.4- EL CAPITAL NORTEAMERICANO EN LAS VILLAS ................................................................................. 46 CAPITULO III: LA ENTRADA DE CAPITAL ESTADOUNIDENSE. SOCIEDADES EN COMANDITA, SOCIEDADES ANÓNIMAS Y EL TESTAFERRO POSIBLE .................................... 49 III.1- LAS SOCIEDADES MERCANTILES EN CUBA: SOCIEDAD COLECTIVA, SOCIEDAD COMANDITARIA Y SOCIEDAD ANÓNIMA ..................................................................................................................................... 50 III.2.1- Las Sociedades Comanditarias .......................................................................................... 51 III.2.2- Las Sociedades Colectivas .................................................................................................. 53 III.2.3- Las Sociedades Anónimas .................................................................................................. 55 III.2- EL TESTAFERRO POSIBLE ................................................................................................................... 59 III.3- EL FIN DE LA RUTA DEL DINERO ........................................................................................................ 65 CONCLUSIONES ................................................................................................................................. 68 RECOMENDACIONES ......................................................................................................................... 70 FUENTES BIBLIOGRÁFICAS ............................................................................................................. 71 ANEXO .................................................................................................................................................. 80 1 Introducción En 1898 el mundo conoció la primera guerra imperialista de la historia: la guerra hispano-cubano-norteamericana. El botín era la Isla de Cuba, Llave de las Américas y su saldo final fue el fin de un imperio. España perdía sus últimas colonias y, con ellas, el banco que financiaba sus gastos. Mientras, los Estados Unidos obtenían una inestimable base de operaciones ansiada desde hacía décadas para sus proyecciones geopolíticas continentales. Para los cubanos significó la frustración del sueño político de la independencia, por el cual habían entregado sus vidas miles de hombres y mujeres durante dos gestas revolucionarias. El botín no era rico y Cuba estaba devastada. La economía insular había sido lapidada durante años por una metrópoli que solo extraía dinero, con impuestos inverosímiles ajenos a la realidad y a las necesidades económicas del país. En el último quinquenio del siglo XIX, los campesinos habían sido concentrados en las ciudades debido a las tácticas de contrainsurgencia de Weyler, provocando el abandono de los sitios de labor. Para 1899, la tasa demográfica había descendido sensiblemente en un panorama agravado por la crisis alimentaria que azotaba a la población. Bajo estas condiciones comenzó la Primera Ocupación Militar Norteamericana. El proceso histórico desarrollado en Cuba entre 1899-1902 estuvo caracterizado por la incertidumbre. Los acontecimientos ocurridos marcaron un momento de ruptura y, en algunos aspectos, también de continuidad, al decir de LÓPEZ CIVEIRA1. Eran los años de tránsito hacia una restructuración económica, política y social que afectaría a todas las esferas del país. 1 LÓPEZ CIVEIRA, F (2007). Cuba entre 1899 y 1959. Seis décadas de historia. Disponible en World Wide Web: http://roa.ult.edu.cu/bitstream/123456789/381/1/Cuba entre 1899 y 1959.doc (Consultado 03/02/2018) Pág. 7 2 A la par que se reestructuraba el nuevo orden político, en el terreno económico comenzaron a ocurrir cambios profundos, caracterizados por una amplia movilidad en las relaciones de propiedad. Los registros de la época testimonian frecuentes cambios en la titularidad de bienes muebles e inmuebles con incidencia en la nacionalidad de las partes. La bancarrota económica de los propietarios naturales del país, sirvió de base al traspaso de bienes a la nueva élite que comenzó a gestarse durante el primer período de ocupación militar. La descripción de esta etapa en las fuentes histórico - jurídicas consultadas, es unánime al señalar la sistemática penetración económica del capital norteamericano; sin embargo, ninguna basa sus argumentos en un estudio acerca del impacto inversionista en la movilidad de propiedades2. Para ello hubiera sido 2 Algunos de los principales autores de los consultados son: BALBOA NAVARRO, I (2001). Transición política y respuesta campesina. Cuba, 1899-1902. En: Revista de indias, vol XXI, num 222. 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La inexactitud de la fecha en la que comenzaron las inversiones norteamericanas en Cuba, ha sido un elemento de confusión para el estudio del período. JIMÉNEZ3 sitúa la entrada de la inversión de capital norteamericano en 1866, mientras que economía azucarera cubana durante el siglo XIX. En: Sitio web del Archivo Histórico Provincial de Villa Clara. Disponible en World Wide Web: http://archivohistorico.vcl.cu/index.php/articulos- publicados/140-evolucion-y-organizacion-de-la-economia-azucarera-cubana-durante-el-siglo-xix. (Consultado 15/12/2017) RODRÍGUEZ DÍAZ, M (2012) Cuba en el umbral de la primera República. Notas desde la historiografía. En: Revista de Estudios Históricos. No 52. ISSN 1870719X. Disponible en World Wide Web: http://www.scielo.org.mx/pdf/tzintzun/n58/n58a8.pdf (Consultado 25/03/2018) MARTÍNEZ BORREGO, L (2015) Las empresas y empresarios azucareros en la región histórica de Cienfuegos, 1902-1920. En: Sitio web del Archivo Histórico Provincial de Villa Clara. 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SANTAMARÍA, ANTONIO Y ALEJANDRO GARCÍA ÁLVAREZ, 2004: Economía y colonia. La economía cubana y la relación colonial (1765-1902). Madrid: CSIC. 3 JIMÉNEZ G.: Los Propietarios de Cuba 1958, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2008. Pág. 64 http://www.scielo.org.mx/pdf/tzintzun/n58/n58a8.pdf 4 CEPERO ECHEMENDIA4 la ubica en 1883, evidencia del marco de imprecisión histórica existente. Existen autores como LÓPEZ CIVIERA5 y JULIO LE RIVEREND6 que, aunque caracterizaron objetivamente la economía del período, no tuvieron en cuenta la relación entre el flujo financiero norteamericano y la movilidad de propiedades inmuebles en la Isla, como tampoco las particularidades regionales que debió revestir la misma. Por otra parte, los referidos autores hacen breves alusiones a la incidencia del capital doméstico, sin justipreciar la importancia de este concepto para la comprensión de tales relaciones7. El carácter diferente de las regiones de Cuba incidió sobre todos los procesos políticos, sociales y económicos acaecidos en la Isla. Este hecho, sin embargo, se ha visto opacado con frecuencia debido a la costumbre historiográfica nacional de asumir la historia de La Habana, como representación absoluta del pasado cubano. Este enfoque tradicional ha influido en la marginación del peso de las particularidades regionales en la conformación de los procesos ocurridos al interior del país. Las Villas fue una región histórica singular por la situación de centralidad de sus asentamientos, lo cual influyó para la construcción de un imaginario marcado, desde sus comienzos, por el regionalismo. De ahí que el análisis de los procesos históricos desde la perspectiva territorial resulte de vital importancia e interés general. Ello influyó para que el período de 1899-1902 se caracterizara por la fuerte presencia de un capital doméstico, que actuó como elemento de contrapeso 4 CEPERO ECHEMENDIA, OLIVER, (2011) Historia militar de Cuba, Segunda Parte (1899-1958), Tomo 1 (1899-1952) Volumen 1. Casa Editorial Verde Olivo, La Habana, Cuba. Pág. 45 5 LÓPEZ CIVEIRA, F (2007). Cuba entre 1899 y 1959. Seis décadas de historia. Ed. Cit. Pág. 8 6 LE RIVEREND, JULIO, 1985: Historia económica de Cuba. La Habana. Editorial Pueblo y Educación. Pág. 227 7 A los fines de esta investigación, se entenderá por capital doméstico al proceso de alianza entre los capitales españoles y cubanos durante el período de 1899-1902, con el objetivo de contrapesar la entrada de capitales extranjeros que tuvo lugar en la época. Por la importancia de dicho capital para la comprensión del proceso en la región de Las Villas, el epígrafe 2.3 de este trabajo se dedica a su análisis. 5 ante la penetración del capital extranjero, hecho que devino en rasgo de dicha región durante la etapa. La historiografía consultada ha señalado la existencia de prohibiciones legales que, elaboradas por el Congreso norteamericano, se encaminaban a obstaculizar las inversiones desde ese país durante la primera ocupación. El ejemplo más señalado fue la llamada Enmienda Foraker. También se ha afirmado, no sin razón, que los flujos inversionistas fueron capaces de violar sistemáticamente tal prohibición con el fin de asentarse en la Isla con prontitud. Sin embargo, los mecanismos usados por los inversionistas y la manipulación de las estructuras legales propias del notariado español vigente en Cuba, han sido ignorados. Este contexto historiográfico produce para el investigador una situación problémica bajo la cual no se explica cómo los estatutos anti inversión promulgados por el Congreso norteamericanos, resultaron violados. Para la elaboración de la presente investigación se ha tomado como punto de partida el siguiente Problema científico: ¿Cómo la creación de sociedades anónimas, colectivas y comanditarias, así como el uso de posibles testaferros influyeron para que las inversiones norteamericanas adquirieran propiedades en la provincia de Santa Clara durante el período 1899 – 1902? En la Hipótesis científica se afirma que: La creación de sociedades anónimas, colectivas y comanditarias, así como la acción de posibles testaferros, facilitaron a las inversiones norteamericanas la adquisición de propiedades en la provincia de Santa Clara durante el período 1899 – 1902. Para la resolución del mismo, se ha propuesto como Objetivo General: Demostrar cómo la creación de sociedades anónimas, colectivas y comanditarias, así como la acción de posibles testaferros influyeron para que las inversiones norteamericanas adquirieran propiedades en la provincia de Santa Clara durante el período 1899 – 1902. Objetivos Específicos: 6 1. Describir la situación de Cuba durante el período 1899-1902, en relación con las posibles condiciones para la entrada de capital norteamericano. 2. Caracterizar el contexto económico y social de la provincia de Santa Clara durante el período 1899 – 1902, en relación con la situación de su capital doméstico. 3. Valorar los elementos que caracterizaron la movilidad de propiedades, a partir de la información que obra en la muestra de protocolos notariales de la época. El informe ha sido estructurado en tres capítulos, ordenados en la forma siguiente. En el Capítulo I se realiza una panorámica histórica de la situación económica, política y social de Cuba, dividiéndose en tres epígrafes. El Capítulo II describe la situación económica de la región y su particularidad con la creación de un fuerte capital doméstico, dividido en cuatro epígrafes. El Capítulo III, responde al objetivo concreto del trabajo, cumplimentándose las metas propuestas a través de estudios de casos. Métodos de investigación: 1. Análisis de documentos: Fue utilizado para estudiar la información consultada en archivos, específicamente la que obra en los protocolos notariales consultados. 2. Lógico: Permitió la redacción del informe teniendo en cuenta la coherencia entre los contenidos; también la definición y contraste entre las posturas historiográficas sometidas a crítica, así como la elaboración de las conclusiones finales. 3. Histórico: Imprescindible al momento de reconstruir el contexto histórico narrado, con sus matices y contradicciones. La recreación historiográfica del período permitió encuadrar los elementos estudiados dentro de un contexto temporal determinado, confiriéndole a los enfoques la necesaria objetividad. 7 4. Analítico – sintético: Fue empleado en la elaboración de patrones generales que permitieron sintetizar en conclusiones la información dispersa en la documentación consultada, a los efectos de sustentar la hipótesis propuesta. 5. Teórico jurídico: Fue empleado con el objetivo de dotar a la investigación de un adecuado basamento teórico-conceptual que permita la operacionalidad de los conceptos jurídicos empleados, así como la viabilidad en la interpretación del lenguaje jurídico de la época plasmado en la documentación protocolizada. Aportes de la investigación 1. Creación de un esquema de comprensión que muestre cómo se emplearon las estructuras jurídicas existentes en la Isla para burlar la vigencia de los estatutos legales norteamericanos en materia de inversiones. 2. Elaboración de un material que complemente la enseñanza de las asignaturas de Historia del Estado y el Derecho en Cuba e Historia de Cuba, en la carrera de Derecho. 8 Capítulo I. Cuba durante el período de ocupación: economía e inversiones Al finalizar la guerra de 1895 el panorama político y socio – económico de Cuba lucía incierto. El Tratado de París sentaba las bases para un nuevo tipo de dominación, asentada en un cambio en la relación de Cuba, con su nueva metrópoli. Los años siguientes estuvieron marcados por la intervención militar, que administró Cuba a partir de Órdenes Militares, que representaban el interés estadounidense dentro del país. Las mismas bregaron con la vigencia de la Enmienda Foraker, que protegía la Isla de la entrada desbandada de compañías estadounidenses. Muchas de ellas, sin embargo, habían comenzado a adueñarse de la vida económica del país desde medio siglo atrás. I.1- Relación entre Cuba y los Estados Unidos: de la metrópoli económica al período de ocupación La Isla de Cuba se ubica en una posición estratégica dentro del continente americano. Con el arribo de las primeras tres naves europeas el 27 de octubre de 1492, el archipiélago se convertiría en el tesoro que muchos querían poseer y en un símbolo de poder para quien gobernara esta tierra. Cuando las trece Colonias logran la Independencia de Gran Bretaña empiezan a mirar con ojos codiciosos a la isla caribeña, sin embargo, aún no contaban con las condiciones necesarias para hacerse con el territorio, por lo que instauran una política de Cuba española hasta tanto no pasase a ser norteamericana. A principios de 1898 ya era evidente que España estaba perdiendo la guerra contra Cuba, viéndose el éxito obtenido por la campaña invasora, debido a lo cual los Estados Unidos vieron que era el momento preciso para obtener de una vez por todas a la Isla. El desarrollo posterior de los acontecimientos le posibilitó tomar parte en la guerra Hispano-cubana. El profesor TORRES-CUEVAS ha afirmado al respecto que: 9 “Todo estudio sobre la Revolución de 1895 llegado el año 98, debe de tener presente un hecho capital: la “irregularidad” de la situación creada por el desembarco norteamericano… la intervención norteamericana no introdujo un tercer elemento en esta guerra… lo que sucedió fue que a esta guerra anticolonial se la superpuso otra guerra, la que libraban los Estados Unidos y España para apoderase o permanecer en Cuba”8 Los cubanos vieron su sueño frustrado pues acabados tantos años de lucha pasaron de una metrópoli a otra con la firma del Tratado de París. I.1.1- Estados Unidos metrópoli económica de Cuba desde 1850 Cuando inicia la gesta revolucionaria en Cuba el 10 de octubre de 1868 contra el colonialismo español, ya la isla no era española, a no ser por el gobierno centralizado que la mantenía amarrada a España, pues se dependía de los Estados Unidos en el ámbito económico. El rumbo de los acontecimientos había sido cambiado mucho antes de ese octubre de 1868, por las élites económicas, los portadores ideológicos y los economistas que iban vendiendo, la independencia de Cuba a los Estados Unidos. Cuando son analizados los movimientos mercantiles de la Plaza de la Habana en mayo de 1840 (tabla 1.1) se puede apreciar claramente que el 44 % de los barcos que entraron al puerto habanero en ese año corresponde a los norteamericanos; por su parte el 50,9 % de los barcos que salieron tuvieron como destino a los Estados Unidos. Para ese año el comercio con la metrópoli española a través del principal puerto de la Isla en cuanto a entradas llegó solo al 14,2 %, mientras las salidas al 29, 6 %. Ello viene a determinar la preferencia de los hacendados criollos, y no criollos, hacia esa nación en el orden comercial, pues de hecho representa una ventaja por la cercanía como mercado, lo que implicaba menos costos en las transportaciones; un mercado vasto y seguro para los producciones 8 TORRES-CUEVAS, EDUARDO Y LOYOLA VEGA, OSCAR (2010) Historia de Cuba 1492-1898 formación y liberación de la nación. Editorial Pueblo y Educación, La Habana, Cuba. Pag-393 10 tropicales; con la posibilidad de obtener una mayor variedad de artículos que podían importar, que de España no podían obtenerse.9 Para el mes de julio de ese mismo año, aunque se aprecia una disminución en la entrada y salida de barcos (tabla1.2), la relación sigue igualmente favorable hacia los Estados Unidos. De 93 buques que tocan los muelles habaneros, 41 pertenecen a los vecinos del norte, el 44 %, manteniendo idéntico indicador al mes de mayo de 1840. El 43 % de los barcos que zarparon cruzaron el estrecho de la Florida, aunque la proporción es menor en mayo, se aprecia la misma tendencia de menoscabo al comercio con España. Si bien las tablas pueden ser de vital importancia para demostrar cómo se desarrollaba en el país el comercio, debemos de tener presente que en Cuba nunca se dieron iguales condiciones en el occidente que en el centro-oriente. La Habana, como capital de Cuba, contó con las ventajas económicas que su condición de puerto hacia el Atlántico le confirió, mientras que las regiones interiores tuvieron que desarrollar soluciones comerciales diferentes. Por ello se hace necesario ampliar la muestra más allá del puerto de La Habana. La tabla 1.3 muestra el desarrollo desigual presente entre el occidente y el interior del país, lo que hace imposible caracterizar la economía cubana de la época únicamente por las entradas al puerto de La Habana. El análisis de la región de Puerto Príncipe, refleja con particular nitidez varios de los conflictos y contradicciones que tuvieron lugar bajo el sistema colonial español, pues manifiesta los extremos de esas contradicciones que España engendró, cuya única solución fue el camino independentista.10 Los principales puertos exportables corresponden a Trinidad, Cienfuegos y Sagua La Grande, zonas de 9 COLL RUIZ, S (2015). España perdió la isla de Cuba en la primera mitad del siglo XIX. En: Sitio web del Archivo Histórico Provincial de Villa Clara. Disponible en World Wide Web: http://archivohistorico.vcl.cu/index.php/component/content/article/77-ae/181-espana-perdio-la-isla- de-cuba-en-la-primera-mitad-del-siglo-xix (Consultado 15/11/2018) 10 IBIDEM 11 producción azucarera, mientras que el territorio que ocupa la vasta llanura de Puerto Príncipe, ve reducida sus posibilidades al depender eminentemente de la ganadería, el contraste es notablemente alto entre la parte oriental y occidental de esta provincia. Al igual que la parte occidental de la isla, las principales relaciones comerciales son con los Estados Unidos, país que absorbe los mayores volúmenes del azúcar exportable. En términos comerciales, España representaba solo el 14 % del comercio cubano, mientras que Estados Unidos absorbía el 62,5%. Este proceso transcurrió –con sus matices regionales- en casi todas las regiones de Cuba, fenómeno que reafirma la tesis inicial sobre la pérdida anticipada de la isla por España, pese a que una parte considerable de la población criolla se consideraba española. La segunda mitad del siglo XIX en Cuba estuvo caracterizada por la entrada de una nueva metrópoli en el plano nacional. La Isla, no era solo el mercado natural de los Estados Unidos por sus condiciones geográficas, sino que para 1850 se veía un florecimiento económico en el país pese a ser una economía de plantación esclavista en una época donde se estaba aboliendo la esclavitud. Los factores propios del crecimiento que propiciaran el mejoramiento económico se debieron a la entrada temprana del ferrocarril, lo cual abarató los costos de producción, unido a los cambios monetarios que se generaron propiciando la aparición de una economía de mercado. Todas estas transformaciones dieron lugar a la entrada de una nueva metrópoli económica. A pesar de que el eje medular de la economía Cuba se centraba en la plantación, los esclavos y el ferrocarril, resultaba necesario modernizar el sistema financiero, pues construir trenes más grandes, plantaciones más extensas y modernizar las maquinarias no era barato. Según BAHAMONDE, tradicionalmente la industria azucarera había empleado crédito refaccionario acumulado en el comercio, la trata o el retorno de inversiones en Europa y Estados Unidos, pero desde la década de 1840 las necesidades requirieron completar tales prácticas con la creación de bancos. 12 Estos adelantos y mejoras en el sector azucarero propiciaron que una Cuba ya monoproductora aumentara su especialización en detrimento de la producción de otros cultivos que tenían las mismas ventajas, pero que carecían de mercado11. En su expansión, además, el cultivo de la caña acaparó los mejores suelos. Para GARCÍA ÁLVAREZ, el desarrollo azucarero en Cuba fue paralelo a la reducción absoluta o relativa del producto de otros sectores que rivalizaban por los mismos recursos. En la tabla comparativa (tabla 1.6) se puede apreciar que para el año 1840 el café había desaparecido de las exportaciones cubanas. Con otros sectores pasó algo similar. Por ejemplo, la ganadería pasó de generar el 13% del producto agropecuario en la década de 1830 a un 3% en la de 186012. Si en 1860 el comercio de exportaciones con los Estados Unidos, principal destino económico de las exportaciones criollas alcanzaba el 62 % en 1892 se elevó al 85,5% y, en determinadas ramas como el azúcar, absorbían más del 90% de la producción cubana.13 Con la extensión del ferrocarril y la monitorización de las principales actividades, la economía de mercado fue ganando espacio en Cuba y fue posible importar bienes básicos y no producirlos internamente. Así, desde la década de 1850 el valor de los alimentos en las compras insulares en el exterior no bajó del 40%14. A 11 Autores como Le Riverend, Julio en Historia Económica de Cuba y García Álvarez en La costa cubana del guineo, hacen alusión a que existían otros cultivos tan prósperos como le tabaco, que gozaba de iguales condiciones que la azúcar sin embrago no fueron explotados a su totalidad. 12 SANTAMARÍA, ANTONIO Y GARCÍA ÁLVAREZ, ALEJANDRO (2004) Economía y colonia. La economía cubana y la relación colonial (1765-1902). Madrid, Disponible en World Wide Web: https://s3.amazonaws.com/academia.edu.documents/35318416/Institucionalidad_y_desarrollo_1.p df?AWSAccessKeyId=AKIAIWOWYYGZ2Y53UL3A&Expires=1556118483&Signature=9uF3usxuO mble7AXyJKwaRIEn3g=&response-content-disposition=attachment; filename (Consultado 25/03/2018) pág. 136 13 CEPEDO ECHEMENDIA, OLIVER, (2011) Historia militar de Cuba, Segunda Parte (1899-1958), Tomo 1 (1899-1952) Volumen 1. Casa Editorial Verde Olivo, La Habana, Cuba. Pág. 151-152 14 ZANETTI, OSCAR, (2003) Los cautivos de la reciprocidad. La Habana: Editorial Ciencias Sociales. Pág. 130 13 mediados de siglo se inició en el noreste, el comercio internacional del banano aprovechando las condiciones del área para su cultivo y el recalado en ella de barcos que se dirigirían a Estados Unidos desde diversos lugares. Sus ventas aumentaron de 300 a 12.000 racimos en 1804-1830 y a 1.000.000 en 1868, pero después se estancaron al reforzarse su fiscalización por estar el negocio vinculado al contrabando.15 La caída en las relaciones de mercado entre Cuba y España durante el siglo XIX, propiciaron la permanencia de otras basadas en lazos especiales. En este sentido se pueden señalar las relaciones de negocios, entre las oligarquías y élites de ambos territorios. En cuanto al monto de azúcar vendido a los Estado Unidos, se cifraba para la segunda mitad del siglo XIX en el 55% de la producida en la Isla. Durante la guerra de los Diez Años, la oferta de azúcar siguió creciendo hasta 770.000 toneladas, techo del ingenio esclavista cubano. La escasez de trabajo, la caída de los precios y un nuevo aumento del arancel de Estados Unidos a un 60 % explican su estancamiento luego, oscilando entre esa cifra y 520.000 toneladas en las décadas de 1870-1880. Los años de guerra fueron utilizados por Inglaterra que se apoderó de un número mayor de ferrocarriles y puertos cubanos, así como por los Estados Unidos lo que posibilitó un mejoramiento progresivo de su balanza comercial con la Isla. El inicio del proceso de abolición durante la década de los años ochenta reforzó la especialización productiva de la isla, al acelerar la modernización de los ingenios, con el consecuente agravamiento de los desequilibrios espaciales. El aumento durante esos años de la producción de azúcar de remolacha en Europa propició una reducción del 80% de las exportaciones cubanas a ese continente y una 15 GARCÍA ÁLVAREZ (2008). La costa cubana del guineo. La Habana, Editorial Ciencias Sociales. Pág. 180. 14 mayor concentración de las mismas hacia Estados Unidos, llegando al 86% a pesar del aumento de los aranceles (3,3 centavos la libra) 16. I.1.2- La intervención norteamericana La intervención militar norteamericana en la guerra de independencia cubana no solo significó una acción de despojo territorial sin precedentes en el Continente, sino que constituyó el paso previo para ejercer sobre la Isla el control político que debía acompañar al económico. El subsiguiente período de ocupación militar, amparado en la letra del Tratado de París, sirvió para allanar las bases del control político posterior sobre Cuba. Fue durante ese breve lapso de tiempo, durante el cual la Isla no era colonia, ni territorio independiente, pero si una tierra arruinada, que el capital norteamericano se apresuró a ocupar posiciones de inversión aprovechando toda coyuntura legal posible. La provisionalidad del status de territorio ocupado militarmente y el compromiso de un futuro gobierno cubano independiente, justificaban la prisa de inversores en colocar su dinero en un terreno –a todas luces- virgen. I.1.3- El gobierno interventor El 1º de enero de 1899 comenzó oficialmente la ocupación militar de Cuba por los Estados Unidos. Desde la perspectiva de la nación cubana había concluido el dominio colonial español y comenzaba una nueva etapa, pero ¿cómo podía definirse? El status legal de Cuba había quedado establecido en el Tratado de paz suscrito entre Estados Unidos y España en París el 10 de diciembre de 1898. Según el mismo, España no cedía la Isla a Estados Unidos, solo renunciaba a ella y, en su lugar, se establecía un régimen de ocupación militar17. 16 MORENO FRAGINALS, MANUEL, (1978) El ingenio. Complejo económico social cubano del azúcar. La Habana: Ciencias Sociales. Pág. 208 17 “España renuncia todo derecho de soberanía y propiedad sobre Cuba. En atención a que dicha Isla va a ser ocupada por los Estados Unidos.” Artículo 1 del Tratado de París. PICHARDO, H (1969) Documentos para la Historia de Cuba. Ed. Ciencias Sociales, La Habana. Pág. 150 15 A los efectos del nuevo régimen el país se dividió en 7 departamentos militares, designándose para estar al frente de dichos puestos a hombres de confianza que respondieran a los intereses estadounidenses: La Habana, Fitz Lug Lee; Ciudad de La Habana: William Ludlow; Pinar del Río: George W. Davis; Matanzas: James Wilson; Las Villas: George J. Bates; Camagüey: L. H. Carpenter; Oriente: Leonard Wood. A la vez que para el mejor manejo del país fueron creadas fuerzas militares como fue el caso de la Policía de La Habana, dirigida por el general Mario García Menocal y la Guardia Rural, dirigida por el general Alejandro Rodríguez.18 Para equilibrar el mando militar que se había creado con el gobierno interventor fueron designados gobernadores civiles a las provincias, erigiéndose un poder civil: La Habana: general Federico Mora, luego sustituido por el general Juan Ruiz Rivera, y éste el 20 de octubre de 1899 por el general Emilio Nuñez Rodríguez; Pinar del Río: Guillermo Dolz Arango, después sustituido por Joaquín Quilez; Matanzas: general Pedro E. Betancourt Dávalos; Las Villas: general José Miguel Gómez, después sustituido por Salvador González Téllez; Camagüey: general Lópe Recio Loynaz; Oriente: general Demetrio Castillo Duany. Se creó, a la vez, el primer Consejo de Secretarios que iba a ser compuesto por destacadas figuras políticas cubanas: Estado y Gobernación: Domingo Méndez Capote; Hacienda: Pablo Desvernine; Agricultura, Industria y Comercio: Adolfo Sáenz Yáñez; Justicia e Instrucción Pública: José A. González.19 El poder judicial fue modificado en función de las audiencias, y de un Tribunal Supremo como instancia superior de apelación, para cuya presidencia fue nombrado el licenciado Antonio González de Mendoza. Siendo el 20 de diciembre de ese propio año cuando el general Brooke resigna su cargo a Leonardo Wood que hasta ese momento se encontraba a cargo del departamento de Oriente. Leonardo Wood organiza un nuevo Consejo de Secretario más amplio que el creado por su antecesor y poniendo a nuevas figuras: como secretario de Agricultura el general Juan Ríus Rivera; secretario de 18 CEPEDO ECHEMENDIA, OLIVER, (2011) Historia militar de Cuba. Ed. Cit. Pág. 25 19 ÍDEM, PÁG. 26 16 Justicia, Luis Estévez; Instrucción Pública, Juan B. Hernández Barreiro; Obras Públicas, coronel José R. Villalón; Hacienda, Enrique José Varona; y por último como Secretario de Estado y Gobernación, Diego Tamayo.20 Son nombradas a su vez, varias figuras del separatismo criollo en otros importantes cargos públicos, como: Inspectores de Cárceles a Javier Vega y José Rogelio; Fiscal de Audiencia de Oriente a Rafael Portuondo Tamayo; Inspector de Bienes del Estado a Manuel Suárez; Presidente de la Junta de Faros a Mario G. Menocal; Alcaide de la Cárcel de Santiago de Cuba a José Manuel Capote; Inspector General de Prisiones a Carlos García Vélez. 21 I.2- La situación de Cuba entre 1890-1902 La Cuba que transitó de la soberanía española a la ocupación militar norteamericana salía de una cruenta guerra, que se había extendido a todo el territorio insular gracias a la invasión desplegada por el Ejército Libertador. Todo el país había sufrido las consecuencias de la confrontación bélica y de la política de guerra aplicada por el mando español, especialmente la genocida reconcentración. Esto asoló las zonas rurales y, consecuentemente, las producciones agrícolas quedaron abandonadas con la concentración forzosa de sus habitantes en las zonas urbanas. A este drama humano se sumó en la última etapa el bloqueo naval norteamericano, una vez iniciada su intervención en la guerra, y el bombardeo de estas fuerzas a ciudades costeras. Era una sociedad que vivía los traumatismos derivados de esta situación. Un índice ilustrativo de los efectos de la guerra se encuentra en la disminución del número total de habitantes. El censo de 1887 arrojaba una cifra total de 1 638 687 20 BALBOA NAVARRO, I (2001). Transición política y respuesta campesina. Cuba, 1899-1902. En: Revista de indias, vol. XXI, núm. 222. Disponible en World Wide Web: http://revistadeindias.revistas.csic.es/index.php/revistadeindias/article/download/491/558(Consultad o 03/02/2018) Pág. 25-28 21 ÍDEM. Pág. 30. 17 habitantes, mientras que el de 1899 daba la cifra de 1 572 797, lo cual indica un descenso bruto al que habría que añadir el aumento natural de la población, cuya tasa media anual de crecimiento había sido de 8 a 12% en el decenio anterior.22 Por tanto, no es posible determinar el monto real de pérdidas humanas, por lo que los demógrafos dan cifras que oscilan entre más de 200 000 y cerca de 400 000.23 Según LÓPEZ, aunque la reconcentración había terminado, parte importante de la población forzada a trasladarse a zonas urbanas permaneció en ellas en un entorno de mendicidad, delincuencia y prostitución impuesto por las condiciones terribles de aquel desarraigo y hacinamiento, mientras que el bandolerismo proliferaba en los campos cubanos. El censo de 1899 arrojaba una ligera mayoría de población rural para un 52,9%, proporción que no correspondía con el carácter fundamentalmente agrícola de la economía cubana. Las provincias de mayor densidad de población eran La Habana, en primer lugar, a la que seguía Matanzas, tanto en población rural como urbana, aunque la provincia habanera tenía el índice más alto de concentración urbana con el 77,4%, mientras que Camagüey y Oriente eran las más despobladas.24 Los efectos de la guerra y la dislocación de la población también habían afectado sensiblemente las actividades económicas, especialmente en el agro cubano. La zona occidental, que concentraba el grueso de la industria azucarera, había sufrido de manera más profunda los embates de la guerra, por lo que este emporio salía del conflicto con su actividad muy mermada. En 1899 sólo 217 centrales conservaban su capacidad activa, de los cerca de 500 que trabajaban en la zafra de 1895,25 y su producción total acusaba un descenso del 75%. El proceso de concentración y centralización en la industria azucarera, iniciado en las dos últimas décadas, recibía un impulso mayor como resultado de la destrucción de la 22 PÉREZ DE LA RIVA, J (1975) El barracón y otros ensayos. Ed. Ciencias Sociales, La Habana, pp. 196-198 23 LÓPEZ CIVEIRA, F (2007). Cuba entre 1899 y 1959. Seis décadas de historia. Ed. Cit. Pág. 9 24 ÍDEM Pág.12 25 IGLESIAS, F (1999) Del ingenio al central. Ed. Ciencias Sociales, La Habana. Pág. 100 18 guerra. La situación de la industria del dulce tenía especial impacto en el país por su peso decisivo en la economía insular, aunque el resto de los sectores también sufrieron importantes afectaciones como es el caso del tabaco, que descendió en un 80%, y la ganadería que en algunas zonas desapareció. Esto se reflejaba también en el comercio exterior, ya que la capacidad exportadora se había deprimido, de ahí que en 1899 el balance comercial fuera desfavorable en 21 716 200 pesos, situación que solo pudo revertirse en 1902.26 Los gravámenes y censos afectaban un alto número de propiedades. Dentro de las condiciones sociales prevalecientes al final del dominio español, hay que sumar los problemas educacionales, ya que Cuba heredaba un alto analfabetismo con 690 565 personas mayores de 10 años que no sabían leer ni escribir, los problemas sanitarios reflejados en la alta mortalidad, 98,19 por mil en 1898, y la carencia de empleos debido a la contracción de las actividades económicas. BALBOA, hace referencia igualmente a la cruenta situación que asolaba Cuba al afirmar que la situación económica de la isla no era nada halagüeña. La guerra iniciada en 1895, a diferencia de la anterior, tuvo un carácter nacional y las afectaciones alcanzaron a todas las provincias. La política de guerra practicada tanto por el Ejército Libertador como por el Ejército Español de Operaciones en Cuba potenciaron la devastación de los campos a lo que habría que agregar la reconcentración de la población rural decretada en 1896 por el Capitán General Valeriano Weyler, que se mantuvo hasta el mes de octubre de 1897.27 Durante la contienda fueron destruidos 483 centrales de un total de 574, lo que significaba la pérdida del 84% de las fábricas de azúcar existentes. A lo que habría que agregar la falta de mano de obra, la destrucción de la infraestructura 26 ZANETTI, O (2003) Los cautivos de la reciprocidad. Ed. Ciencias Sociales, La Habana, 2da.ed. Tabla 1. 27 BALBOA NAVARRO, I (2001). Transición política y respuesta campesina. Cuba, 1899-1902. Ed. Cit. Pág. 9 19 ferroviaria, que entorpecía el traslado de lo producido, y la pérdida casi total del ganado de tracción, todo lo cual elevaba considerablemente los costes de producción. Situación que se tornaba grave dado el endeudamiento generalizado de los propietarios isleños, que se quejaban a su vez de la carencia de créditos para iniciar la reconstrucción. Las mayores afectaciones alcanzaron sobre todo a los cultivos menores donde la devastación fue casi general al quedar abandonadas las fincas. Si bien las grandes explotaciones pudieron comenzar su recuperación gracias al crédito de la banca norteamericana, los pequeños fundos no corrieron igual suerte. El gobierno de ocupación no implementó plan alguno para la rehabilitación de las fincas. La política de reconstrucción aplicada por los norteamericanos se dirigió mayormente a los aspectos sanitarios mientras las ayudas a la población fueron desiguales, en algunos lugares se repartieron animales o semillas y en otros solo alimentos. En contrapartida se propiciaron las inversiones norteamericanas en el sector azucarero y la extensión del latifundio con la ocupación de grandes extensiones de terrenos para dedicarlas al cultivo de la caña. Esta política se vio favorecida por el reducido precio de la tierra en la región centro-oriental, donde se ubicaban las localidades más devastadas por la contienda.28 I.2.1- El período de ocupación militar norteamericano Entre 1899 y 1902 no asistimos a un proceso de disolución de las estructuras agrarias, consumado en la década del ochenta, sino al afianzamiento de las relaciones capitalistas en una versión más agresiva: el latifundio. Con una característica añadida, una parte importante de los portadores del nuevo modelo agrario serán los capitalistas y especuladores norteamericanos, favorecidos por el gobierno interventor.29 28 ÍDEM Pág. 18 29 ÍDEM Pág.20 20 “Por lazos de singular intimidad y fuerza”, debería estar ligada la nueva Cuba, que surgiría de sus cenizas, a los Estados Unidos, si quería asegurarse de su prosperidad, expresó el presidente William McKinley, el 5 de diciembre de 1899, el presidente, en su mensaje anual ante el Congreso. La determinación de si esos lazos fueran “orgánicos o convencionales” se decidiría en el futuro, de acuerdo con la maduración de los hechos, pero sí afirmaba que los destinos de Cuba estaban “de manera irrevocable” ligados con los de aquel país.30 Quiere decir que, a fines del primer año de ocupación, el gobierno norteamericano había definido el dominio sobre Cuba, pero no su forma definitiva. Este aspecto es fundamental para analizar la política seguida con Cuba durante el período de ocupación militar. Cuba al iniciar la primera intervención se encontraba en un vacío al no poseer un estatus jurídico definido. De acuerdo con el nivel de definición que se iba alcanzando, se fue articulando una política que permitiera asegurar la estabilidad de la Isla, su recuperación y la vinculación cada vez más estrecha con Estados Unidos. En este proceso, la propaganda en torno a Cuba fue girando desde la visión heroica de la guerra y los ataques a la política española, a la construcción de una imagen de pueblo inferior, que incluía expresiones despectivas sobre los cubanos y sus mambises y el cuestionamiento a su capacidad para el autogobierno, con lo que se preparaba a la opinión pública para la solución que se implementase. I.2.1.- Medidas políticas tomadas por el gobierno interventor Era necesario para consolidar los planes económicos de la Isla tomar una serie de medidas en el orden social que permitieran estabilizar a Cuba, así como preparar las condiciones necesarias para su inversión. Es así como se inicia un trabajo de saneamiento por el gobierno interventor, la ampliación de hospitales, la creación de las primeras escuelas de enfermeras en Cuba,31 el incremento de los servicios de salud, las obras de pavimentación de calles y de alcantarillado, las medidas de 30 LÓPEZ CIVEIRA, F (2007). Cuba entre 1899 y 1959. Seis décadas de historia. Ed. Cit. Pág.10 31 AMARO CANO, M (2004) Historia de la enfermería. Ed. Ciencias Médicas, La Habana. Pág.120 21 lucha contra la fiebre amarilla y la creación de nuevos organismos en esta esfera, entre otras disposiciones, permitieron mejorar rápidamente el estado de salud, disminuyendo el índice de mortalidad a 17,7 por mil en 1900. En la esfera de la educación se acometieron reformas en todos sus niveles, desde la escuela primaria hasta la Universidad, incrementando el número de instituciones educacionales. Esto incluyó la preparación de personal calificado de acuerdo con las concepciones pedagógicas norteamericanas, lo que evidencia la intencionalidad de formar a las nuevas generaciones a partir de patrones del país y la cultura dominantes.32 La presencia interventora abrió caminos a inversiones y construcciones que implicaban una visión de modernización en la vida cubana. En esto se inscribe la construcción de puentes de acero y hormigón que sustituían a los viejos de madera, el primer tramo del malecón habanero, la red de tranvías eléctricos que se inauguró en 1901, antes que en Nueva York, y otras, como las urbanizaciones que se desarrollaban en los llamados bateyes aledaños a los centrales nuevos que comenzaron a fomentarse en esta etapa, así como la elevación de la eficacia del servicio ferroviario con la unificación y rebaja de las tarifas y la construcción del ferrocarril que uniría a Santa Clara con San Luis, en Oriente, con grandes capitales norteamericanos.33 El número creciente de estadounidenses en Cuba, tanto de las tropas de ocupación como de funcionarios diversos y de inversionistas y hasta colonos, atraídos por la propaganda de empresas que incitaban a fomentar colonias agrícolas en Cuba, incrementó los contactos con la población y la introducción de formas de vida, costumbres, recreación, deportes y, en general, las 32 IGLESIA USET, M (2001) Descolonizando a Cuba: cultura política y nacionalismo en los años entre los imperios. 1898-1902. Ponencia presentada al XXII Congreso Internacional LASA, Washington. Disponible en Word Wide Web: http://lasa.international.pitt.edu/Lasa2001/IglesiasUtsetMaria.pdf (Consultado 25/03/2018) Pág.45 33 ZANETTI, O Y GARCÍA, A (1987) Caminos para el azúcar. Ed. Ciencias Sociales, La Habana. Pág.58 22 manifestaciones de la cultura de aquel país, acompañada del uso del idioma inglés que, por demás, se estableció como enseñanza obligatoria en las escuelas al igual que la reforma de la enseñanza de la Historia que incorporó la historia comparada que abría el espacio a la de los Estados Unidos como modelo.34 En este período también se introdujeron de manera definitiva diversas iglesias cristianas protestantes, dependientes de las Juntas de Misiones Domésticas de Estados Unidos. La Constitución provisional que había promulgado Wood en 1898 en Santiago de Cuba, ya expresaba la protección a todas las iglesias cristianas. Estas denominaciones, que llegaron a sumar más de una decena en estos años, se incorporaron al sistema de enseñanza con sus propias escuelas y participaron en las labores de saneamiento.35 En la Iglesia Católica también hubo adaptaciones al designarse a Monseñor Plácido Louis La Chapelle, arzobispo de Nueva Orleáns, como Delegado Apostólico para Cuba, Puerto Rico y Filipinas quien hizo cambios en la dirección de la Iglesia en Cuba: para la Arquidiócesis de Santiago de Cuba nombró a Francisco de Paula Barnada, cubano, que fue bien acogido por la población, no así Donato Sbarretti, italiano que se desempeñaba en Washington, cuya designación para la Diócesis de la capital provocó un notable rechazo entre las fuerzas independentistas por su conocida oposición a la independencia cubana. A pesar de ello se mantuvo en el cargo hasta 1903. Un aspecto importante para el desempeño de la intervención era la estabilización de la presencia norteamericana en Cuba, en lo cual tuvo un lugar destacado el desarme de la población y el licenciamiento del Ejército Libertador, con lo que se eliminaba un potencial peligro. 34 QUIZA, R (2003) El cuento al revés. Historia, nacionalismo y poder en Cuba. 1902-1930. Editorial Unicornio, La Habana. Pág.114 35 CEPEDA, R (2000) “Los misioneros norteamericanos en Cuba: visión de los cubanos y las iglesias (1899-1925)” en Rafael Hernández y John H. Coatsworth (coordinadores): Cultura encontradas: Cuba y los Estados Unidos. Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Juan Marinello y Centro de Estudios Latinoamericanos David Rockefeller, Universidad de Harvard, La Habana, 2001 Pág. 54-58 23 La celebración de elecciones municipales el 16 de junio de 1900 constituyó un momento importante en el diseño cubano. La Ley Electoral fue muy polémica por cuanto planteaba el sufragio restringido y no el sufragio universal, principio defendido por los más caracterizados independentistas en las reuniones de Wood con representantes del mambisado como Bartolomé Masó. Sin embargo, se estableció que solo tendrían derecho al voto los varones, mayores de 21 años, que supieran leer y escribir, tuvieran bienes por un valor mínimo de 250 pesos o hubieran pertenecido al Ejército Libertador, por lo que solo votó el 14% de la población en edad electoral. A pesar de la limitación que excluía del sufragio a los sectores populares y del apoyo a las figuras menos radicales, el triunfo favoreció al independentismo en todo el país, lo cual era una evidencia clara de la voluntad nacional. Ese año se definió el futuro status de Cuba cuando se convocó a elecciones para delegados a una Asamblea Constituyente.36 Mientras tanto, se habían tomado disposiciones para asegurar la presencia del capital norteamericano en Cuba y el control del mercado cubano. La realización de un censo general de población constituyó un medio importante para saber las características de la población y las capacidades que aportaba.37 También los trabajos de prospección revelaron con qué recursos del subsuelo contaba Cuba. Junto a ello se aprobaron medidas que facilitaban la acción del capital estadounidense en la Isla. 36 GARCÍA MOLINA, JESÚS M (2005) La economía cubana desde el siglo XVI al XX: del colonialismo al socialismo en el mercado. Disponible en Word Wide Web: http://archivo.cepal.org/pdfs/2005/S050273.pdf (Consultado 25/03/2018) Pág. 25 37 USA. Departamento de la Guerra: Informe sobre el censo de Cuba, 1899. Imprenta del Gobierno, Washington, 1900, Documento presente en Fondo raro, de la Biblioteca Provincial José Martí, en su versión digital. 24 I.3- Compañías norteamericanas en la Isla, la inversión de capitales estadounidenses Es entre 1899-1902 que comienza una nueva oleada de compañías norteamericanas, a invertir y comprar dentro de Cuba, amparadas por las diversas Órdenes Militares y respaldadas por el gobierno interventor. Así mismo, se puede apreciar un afianzamiento de las compañías que desde años anteriores habían comenzado a invertir en la Isla. Según LÓPEZ CIVEIRA, la entrada de dicho capital sería directamente a través de la minería de cobre e indirectamente a partir de los créditos comerciales, convirtiéndose entre 1878 -1902 en el único instrumento financiero del país38. Debemos de analizar que, por decreto de 13 de diciembre de 1898, antes de iniciarse oficialmente la intervención militar en la Isla, el gobierno norteamericano estableció la rebaja de los aranceles a la producción de ese país enviaba hacia Cuba39. Dicha medida multiplico las exportaciones hacia la nación y sentó las bases definitivas, para convertir al país norteño también en el principal abastecedor del mercado cubano, lo que aborto el potencial desarrollo industrial y la correspondiente burguesía nacional. Viéndose que, si bien el gobierno defendía los intereses económicos cubanos a través de la muy violada Enmienda Foraker, también establecía medidas, que desprotegía la economía ya en crisis de la Isla antillana. Como una medida inmediata del nuevo gobierno, que se forma en 1899, es la puesta en realización del censo en el país, para analizar las condiciones de la Cuba de posguerra, censo que se realiza en idioma inglés40, así como, se realiza 38 LÓPEZ CIVEIRA, F (2007). Cuba entre 1899 y 1959. Seis décadas de historia. Ed. Cit. Pág.14 39 CEPEDO ECHEMENDIA, OLIVER, (2011) Historia militar de Cuba, Segunda Parte (1899-1958), Tomo 1 (1899-1952) Volumen 1. Casa Editorial Verde Olivo, La Habana, Cuba. Pág. 44 40 USA. Departamento de la Guerra: Informe sobre el censo de Cuba, 1899. Imprenta del Gobierno, Washington, 1900, Documento presente en Fondo raro, de la Biblioteca Provincial José Martí, en su versión digital. 25 un estudio detallado no solo de la demografía cubana, sino también de los recursos naturales existentes, las condiciones geográficas, al igual de los principales renglones económicos, convirtiéndose el mismo en un claro bosquejo económico, social de Cuba, donde los inversores tenían todos los datos necesarios para crear su cartera de oportunidades, dándole facilidad hasta en la redacción, al contar con el mismo idioma en su elaboración. Los inversionistas buscaron los sectores que podían ofrecer mayores beneficios y, en esto, “azucareros y tabacaleros fueron de los primeros en adquirir posiciones para el futuro, y ello era, hasta cierto punto natural, ya que los años de la intervención son los del crecimiento de los trusts del azúcar y el tabaco en los Estados Unidos (...)”.41 Como en toda nueva empresa siempre existen pioneros visionarios que veían el potencial incluso antes de que sus semejantes se dieran cuenta de las nuevas oportunidades. Se puede decir que, para hacer referencia a los pioneros norteamericanos del capital estadounidense en Cuba mediante la creación de nuevas empresas debemos de tener en cuenta a la firma norteamericana Edwin Atkins and Company de Boston, que llegó a Cuba en 1866, adquiriendo el central Soledad, en Cienfuegos, Las Villas, a través de un crédito hipotecario que sería reconocido como el pionero de la inversión directa de capital financiero en Cuba.42 Su política respondía plenamente a los intereses de la industria norteamericana. Es necesario señalar que con la fecha de llegada de dicha compañía a la Isla existe un desacuerdo en relación a la bibliografía consultada, viéndose que según el autor CEDEDA ECHEMENDIA43, ubica la puesta en vigor de dicha compañía en 41 PORTELL VILÁ, H (1941) Historia de Cuba en sus relaciones con los Estados Unidos y España. Jesús Montero editor, La Habana, T IV, Pág. 123 42 MACHADO MARTÍNEZ, T (2013) Capas y sectores de la sociedad cubana, vinculados a la agroindustria azucarera, entre 1902 y 1925 En: Sitio web del Archivo Histórico Provincial de Villa Clara. Disponible en World Wide Web: http://archivohistorico.vcl.cu/index.php/79-archivo/135- capas-y-sectores-de-la-sociedad-cubana-vinculados-a-la-agroindustria-azucarera-entre-1902-y- 1925 (Consultado 26/3/18). 43 CEPEDO ECHEMENDIA, OLIVER, (2011) Historia militar de Cuba, Ed. Cit. Pág. 45 26 1883, sin embargo, el autor JIMENEZ G44, la establece igualmente en 1866, lo que nos permite establecer la fecha de entrada de dicha compañía en 1866. El movimiento iniciado por Atkins se extendió a consecuencia del Arancel Mc.Kinley de 1890.45 En 1890 sirviéndose también de un crédito hipotecario se erigió el Trinidad Sugar Co junto a Henry O. Havemeyer, del trust refinador norteamericano del azúcar, que si seguimos sus pasos años posteriores podemos ver que en 1915, junto a otros capitales bostonianos, participó en la creación del Punta Alegre Sugar Company, del que fue presidente, y el American Sugar Refining Co.46 Siguiendo esta línea también se encuentra la adquisición de la Juraguá Iron Co. en 1884, para la exportación de mineral de hierro, y la organización de otros negocios.47 Tras las huellas de Atkins entran al país otros grupos financieros como sería el caso del grupo de la familia Rionda, que en 1893 se inició en los negocios bajo la firma de Tuinicú Sugar Company, adquirió en 1899 el central “Francisco” con más de 500 caballerías de tierra y en 1910 el “Washington”. En 1899 apareció el grupo de Hawley, que se constituyó bajo la firma Cuban American Sugar Company, propietaria de los ingenios Mercedes y Tinguaro en Matanzas. Adquirió además una refinería en Cárdenas, entonces la única existente en Cuba. Dicha compañía se fue organizando con la adición de nuevas propiedades, hasta constituir en 1910 una verdadera empresa matriz con once millones de acciones emitidas.48 Fomentando grandes centrales en la zona centro oriental, dando inicio a lo que sería una inversión en gran escala. 44 JIMÉNEZ G.: Los Propietarios de Cuba 1958, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2008. Pág. 47 45 MACHADO MARTÍNEZ, T (2013) Capas y sectores de la sociedad cubana, vinculados a la agroindustria azucarera, entre 1902 y 1925 Ed. Cit. 46 IBIDEM 47 CEPEDO ECHEMENDIA, OLIVER, (2011) Historia militar de Cuba, Ed. Cit. Pág. 45 48 MACHADO MARTÍNEZ, T (2013) Capas y sectores de la sociedad cubana, vinculados a la agroindustria azucarera, entre 1902 y 1925 Ed. Cit. 27 El trust del tabaco, la American Cigar Co., controló la Havana Commercial Co. en 1902, dominando el 90% de la exportación del tabaco habano. Otros sectores a donde se dirigieron las inversiones fueron la minería y los servicios públicos, aunque en el transporte tenían que enfrentar el antiguo dominio inglés en los ferrocarriles, pero que se serviría de la Orden Militar No. 34 del 7 de febrero de 1902, conocida como “Ley de Ferrocarriles”49, la cual permitía asegurar todas las facilidades para la construcción del Ferrocarril Central que uniría a Santa Clara con San Luis, en Oriente, por la Cuba Co., empresa dirigida por William Van Horne con capital norteamericano.50 Fue tal la penetración del capital norteamericano que para 1899 circulaba el The Havana Post, una publicación en inglés para los grupos de negociantes norteamericanos asentados en Cuba.51 En CRUZ RUIZ, R (2012), se habla que el puerto de Santiago de Cuba, en esos momentos, era el lugar por donde se exportaba el mineral extraído por las compañías norteamericanas, por lo que pasó a ser un espacio de movimiento de la primera gran inversión del capital monopolista estadounidense en toda la Isla, manifiesto en nuestro mediante las sucursales mineras radicadas en la localidad. En 1899 se presenta ante el Congreso una enmienda redactada por el Senador J. B. Foraker, que buscaba proteger la entrada brusca de capital que se estaba realizando al prohibir las concesiones y privilegios económicos a los norteños mientras durara la ocupación, por cualquier autoridad cubana. Sin embargo, esta llamada Enmienda Foraker fue violada frecuentemente, dando como resultado los ejemplos presentados con anterioridad, así como concesiones52 que el gobernador 49 El texto de esta orden puede verse PICHARDO Ob. Cit. Pág. 157-198. 50 MACHADO MARTÍNEZ, T (2013). Evolución y organización de la economía azucarera cubana durante el siglo XIX. Ed. Cit. 51 IBIDEM 52 No es posible establecer el valor real de las concesiones establecidas por Leonardo Wood al existir contradicciones entre las fuentes consultados, solo se puede establecer un dato aproximado entre 217-270 concesiones. 28 Leonard Wood otorgo, para la explotación de diferentes yacimientos minerales como cobre, hierro, manganeso y plomo.53 El gobierno interventor se negó a destinar recursos para la reconstrucción económica, lo que presionaba a la burguesía en Cuba y la dejaba librada a su suerte. De ahí las gestiones de las representaciones corporativas reestructuradas cerca de las máximas autoridades norteamericanas.54 El cese de la moratoria hipotecaria en 1901 terminó con el compás de espera que se había establecido sin que hubiera una recuperación efectiva, lo que facilitaba el traspaso de propiedades. El 5 de marzo de 1902 se emitía la Orden No. 62 “Sobre el deslinde y división de haciendas, hatos y corrales” que establecía los mecanismos para que empresas norteñas se apoderaran de importantes extensiones de tierra que se dedicarían a la industria azucarera.55 Viéndose la Cuban American Sugar Co. con el central Chaparra, y la United Fruit Co., que en una década, mediante el procedimiento establecido por esa Orden, se hizo por diversas vías de cerca de 3 000 caballerías de tierra y llegó a controlar más de 8 642 caballerías alrededor de la bahía de Nipe donde fomentó los centrales Boston y Preston.56 La promoción de procesos de deslinde por presentación de título o la justificación de la posesión por medio de información acreditativa, así como la convocatoria a juicio para que los condueños se presentaran a defender su derecho de propiedad, abrió procesos de los cuales muchos campesinos ni se enteraban, por no tener acceso a los sitios de publicación, por desconocimiento o por estar ausentes como ocurrió con muchos desplazados durante la guerra y la reconcentración, circunstancia aprovechada por las grandes compañías para 53 CEPEDO ECHEMENDIA, OLIVER, (2011) Historia militar de Cuba, Ed. Cit. Pág.47 54 ZANETTI, O (1999) Comercio y poder. Relaciones en torno a 1898. Contradicciones cubano- hispano-norteamericanas en torno a 1898. Casa de las Américas, La Habana, cap. V 55 El texto de esta orden puede verse PICHARDO Ob. Cit. Pág. 157-198. 56 MACHADO MARTÍNEZ, T (2013) Capas y sectores de la sociedad cubana, vinculados a la agroindustria azucarera, entre 1902 y 1925 Ed. Cit. 29 adquirir a precios irrisorios grandes extensiones de tierra. Se iniciaba el camino para el establecimiento del gran latifundio, de consecuencias trágicas en los campos de Cuba. La inversión también se dirigió a las fábricas de tabaco y su comercialización, con la American Tobacco Company que controló el 90 % del tabaco de exportación. Hubo inversiones en otros sectores como el minero, donde el gobernador Leonard Wood otorgó concesiones mineras a empresas estadounidenses en Camagüey y Oriente.57 Los distintos sectores burgueses en Cuba no podían elaborar un proyecto propio de desarrollo, pues el florecimiento económico se hacía depender del mercado norteamericano para el dulce isleño, lo que fortalecía su alianza con Estados Unidos desde la óptica de la dependencia y la consolidación de la monoproducción y la monoexportación. Es necesario ver que para la dominación económica de la Isla existían otros factores que entraron en el juego. La imagen de Estados Unidos como paradigma de modernidad se fortalecía con los adelantos introducidos y con la tecnología que llegaba del Norte. Construcciones de edificios y otras obras públicas con nuevos materiales y tecnología, el fomento de los grandes colosos azucareros y la urbanización colindante en los llamados bateyes con sus casas de madera machihembrada, el tranvía eléctrico, el alumbrado público, el alcantarillado, la introducción de música y estilos de baile de aquella procedencia, la práctica de novedosos deportes en los clubes aristocráticos que se fundaban y abrían espacios para estos fines, asumiendo el modelo de la alta burguesía estadounidense, la incorporación de nombres de marcas como denominación de productos, los vocablos en inglés introducidos en el español de Cuba, y otras muchas maneras, constituían formas de hegemonía cultural que se iba ejerciendo en la vida cotidiana. La promoción de la gratitud a Estados Unidos por la 57 CRUZ RUIZ, R (2012). El comercio a través del puerto de Santiago de Cuba durante la primera intervención norteamericana: 1898-1902. Disponible en World Wide Web: https://revistas.uo.edu.cu/index.php/stgo/article/download/144/140 (Consultado 25/03/2018) Pág. 24 30 independencia obtenida y su correlato: el sentimiento de inferioridad como pueblo, era otra manifestación de este fenómeno, a lo que se unía la condición privilegiada de alcanzar un empleo en una empresa “americana” y las más diversas maneras de establecer la superioridad, permeando el conjunto de la sociedad.58 Las autoridades estadounidenses también impusieron medidas para ejercer control efectivo sobre las actividades financieras. En tal sentido fue emitido un decreto, el 28 de diciembre de 1898, que autorizo la circulación de la moneda norteamericana en Cuba. Al no poseer el país, una moneda propia, se hizo evidente pronto su fortaleza frente a otras monedas que circulaban en ese momento en el país, como sería la española y la francesa, que fuero devaluadas sistemáticamente, y por último, desplazadas.59 Cuando se analizan diferentes protocolos notariales de la época podemos ver que en los anteriores al año 1898, las monedas para evaluar bienes y deudas, eran la peseta española o el franco, sin embargo, cuando se comienza con los años de la intervención, se ve cómo se va imponiendo el dólar estadounidense como forma de pago, hasta encontrar deudas cuya única forma de pago es el dólar estadounidense. Las medidas tomadas durante la intervención y la firma de la Enmienda Platt para consolidar la obra realizada durante la intervención propicio que para 1905 existieran 29 ingenios de propiedad norteamericana, donde se producía el 21 % del azúcar, principalmente en las provincias de Camagüey y Oriente. En la industria tabacalera controlaban el 90 % y en el sector minero, especialmente en la extracción de hierro, las compañías de Estados Unidos dominaban el 80 % en la provincia de Oriente. En otros sectores de la economía también se manifestó la penetración del capital yanqui: empréstitos, transporte y servicios, entre otros.60 58 MACHADO MARTÍNEZ, T (2013). Evolución y organización de la economía azucarera cubana durante el siglo XIX. Ed. Cit. 59 CEPEDO ECHEMENDIA, OLIVER, (2011) Historia militar de Cuba, Ed. Cit. Pág. 48 60 MACHADO MARTÍNEZ, T (2013) Capas y sectores de la sociedad cubana, vinculados a la agroindustria azucarera, entre 1902 y 1925 Ed. Cit. 31 Capitulo II. La provincia de Santa Clara durante la primera ocupación militar norteamericana El período histórico coincidente con la Primera Ocupación Militar estadounidense de Cuba contó con matices diversos en todo el país. En el caso de la antigua provincia de Santa Clara61, se aprecian peculiaridades que resultan de interés para el estudio de los procesos de reconstrucción económica de post guerra a nivel local. La región de Las Villas poseía una situación económica diferente al resto de Cuba y la crisis económica presente a inicios de 1899, no era tan profunda como en el resto del país. Además, la presencia desde años anteriores de una fuerte migración hispana propició la existencia de un sólido capital doméstico, que actuó como contrapeso a la inversión de capital norteamericano. Ello colocó a los inversionistas del norte en situación de emplear vías alternativas para colocar sus capitales en la región. Estas problemáticas se abordarán en el presente capítulo. II.1- La provincia de Santa Clara antes de 1899 El período comprendido entre 1850 a 1899 estuvo caracterizado por diferentes peculiaridades que condicionaron el marco de relaciones entre el gobierno santaclareño y el ocupante. Las condiciones que diferenciaron la actividad económica en la zona villareña del resto de la Isla fueron: su entrada tardía en la 61 Quedando establecida como Provincia de Santa Clara por Real Orden del 9 de julio de 1878, donde quedo estipulado que Cuba se dividida, en seis provincias: Pinar del Río, La Habana, Matanzas, Santa Clara, Puerto Príncipe y Santiago de Cuba, con capitales en las ciudades de esos mismos nombres. Por lo que al iniciar la primera ocupación militar era reconocida como Provincia de Santa Clara que comprendía las seis antiguas jurisdicciones de Trinidad, Sancti Spíritus, Remedios, Santa Clara o Villa Clara, Cienfuegos y Sagua la Grande. Vid. Colectivo de Autores (2006) Historia de la provincia de Villa Clara desde los orígenes hasta 1990 Oficina de Asuntos Históricos Comité Provincial del PCC. Villa Clara, Consejo Científico Provincial de Historia. Autores: Hernán Venegas Delgado, Migdalia Cabrera Cuello, Zoraida Maura Romero, Ramiro Ramírez García, Elena Yedra Blanco, Juan A. Sánchez Bermúdez, Arelys O’Farrill Díaz. Pág. 164-165 32 competencia plantacionista; las condiciones geográficas, que permitieron un comercio más directo con los Estados Unidos desde la zona norte; así como la relativa lejanía de la capital, cosa que facilitó una mayor vocación hacia la autonomía, con relación a las directrices españolas. La invasión de Gómez durante la Guerra de la Diez Años trajo a Las Villas los efectos propios de la guerra que hasta ese momento no se habían sentido en la región. Sin embargo, el perfeccionamiento de la industria alcanzado en los años previos influyó para que las afectaciones sufridas por determinados ingenios no afectaran la productividad. Sagua la Grande fue la localidad menos dañada. De 134 ingenios en 1868 pasó a 156 en 1877, mientras sus exportaciones por semestre crecieron de unas 32 000 toneladas en el trienio 1870-72 a algo más de 51 000 en el segundo semestre de 1880. Remedios tampoco quedó muy atrás. De 73 ingenios y trapiches que producían 23 388 toneladas en 1865, sus 38 ingenios de 1878, mucho más perfeccionados, producían 34 766 toneladas en 1878. En medio de ello, las paralelas del ferrocarril se extendían por las mejores tierras de ambas regiones62. Al finalizar la Guerra de los Diez Años la zona quedó divida. Por un lado se encontraban las fuertes regiones esclavistas de Remedios y Sagua; y por el otro las compuestas de medianos propietarios, donde predominaba el trabajo libre. Entre 1862-1877, la disminución del número de esclavos en las tres regiones santaclareñas fue de un 28,6 %63, cifra muy por debajo de las generales del resto del centro y de todo el occidente del país. La esclavitud seguía siendo rentable para los propietarios villareños, pero no avizoraba un buen futuro. Fue en este 62 Colectivo de Autores (2006) Historia de la provincia de Villa Clara desde los orígenes hasta 1990 Oficina de Asuntos Históricos Comité Provincial del PCC. Villa Clara, Consejo Científico Provincial de Historia. Autores: Hernán Venegas Delgado, Migdalia Cabrera Cuello, Zoraida Maura Romero, Ramiro Ramírez García, Elena Yedra Blanco, Juan A. Sánchez Bermúdez, Arelys O’Farrill Díaz. Pág. 158-159 63 LE RIVEREND, JULIO (1974) Historia Económica de Cuba. Editorial Pueblo y Educación. La Habana. 4ta. Edición, Pág. 562-564. 33 contexto que comenzó en la región el aumento sostenido de emigrantes procedente de Asia y de las Islas Canarias, lo que repercutiría en el futuro del territorio.64 El período de entre guerras estuvo marcado por un fortalecimiento del proceso de concentración y centralización de la producción azucarera, que se caracterizó por la heterogeneidad de las fuerzas productivas. Fue una época de florecimiento para la economía en la región, la cual se caracterizaba por la abundancia de tierras vírgenes o poco valoradas, a tal punto que censos de la época dejan ver que, de 63 haciendas existentes en 1882, solo se habían repartido de forma parcial un total de 1565, lo que permitía un desarrollo mayor de los ingenios. A esta condición se debe agregar que, ni Remedios ni Sagua, sufrieron afectaciones severas por la pérdida del mercado europeo tras el fin de la Guerra del 95, pues tradicionalmente estas regiones habían efectuado sus negocios con los Estados Unidos.66 Sus respectivas ubicaciones geográficas en el centro del país, les permitían la existencia de un comercio dinámico a ignorancia de España. En esta época, el destino de las producciones de Sagua y Remedios eran las refinerías de la costa este norteamericana, pero la predilección progresiva por los azucares centrifugados, condujo a cambios tecnológicos imprescindibles para satisfacer este interés del mercado. De Estados Unidos y de los comerciantes españoles vinieron los capitales necesarios para dichas transformaciones.67 Los primeros asentamientos de inversores estadounidenses, que luego tendrían un mayor peso durante el siglo XX, se iniciaron en estos años. A las transformaciones 64 CABRERA CUELLO, MIGDALIA (2001) La Reconcentración en Villa Clara. Editado por el Departamento de Propaganda del CP del PCC. Villa Clara. Santa Clara. Pág. 24 65 Colectivo de Autores (2006) Historia de la provincia de Villa Clara desde los orígenes hasta 1990 Ed. Cit., Pág. 159-160 66MACHADO, FRANCISCO P (1917) ¡Piedad Recuerdos de la Reconcentración! (S.E.) Sagua la Grande, 1917. Manuscrito Inédito. Colección Biblioteca del Obispado de la Diócesis de Santa Clara. 67GARÓFALO MESA, MANUEL GARCÍA. Cómo acabó la Dominación Española en Villa Clara. Academia Nacional de Historia. Imprenta Alfaro, La Habana, 1944. Pág. 7-10 34 industriales sucedieron otras relacionadas con la infraestructura productiva. Ello incluyó la creación de ferrocarriles a nivel de cada unidad productiva importante y la aparición de la propia empresa ferrocarrilera regional. Los cambios se sucedieron con tal rapidez que Julio Le Riverend afirmó que, para 1892, en Sagua se produjo “una revolución (...) en virtud de cambios técnicos simultáneos” ocurridos.68 El crecimiento económico influyó en el incremento de las fuerzas productivas y sentó las bases para la existencia de capitales domésticos significativos en la región hacia 1898. En ello incidió la creación, en 1881, de la Sociedad de Inmigración Española con sede en el puerto de Caibarién69. Para 1883, ya había introducido y colocado a mil familias canarias, estratégicamente repartidas en vegas, ingenios y otros sitios de labor entre las demarcaciones territoriales de Placetas, Camajuaní, Vueltas, entre otros.70 Como resultado, recién concluida la guerra en 1898, los colonos de la región eran en su mayoría canarios. Para 1896 predominaban los latifundios, abarcando el 31,9 % del total del área de la región, con un predominio de propietarios blancos71. Un buen ejemplo es el de la familia González Abreu, propietaria de 17 fincas entre grandes, medianas y pequeñas, con un total de 552 caballerías, la mitad de las cuales pertenecían a la Benefactora de la ciudad de Santa Clara, Marta Abreu. Al finalizar la Guerra del 95 el territorio villareño se enfrentó a graves dificultades. Los años de esplendor económico quedaron atrás, empañados, por las 68 LE RIVEREND, JULIO (1974) Historia Económica de Cuba. Ed. Cit. Pág. 562-564. 69 La Sociedad de Inmigración Española, fue fundada en 1881 por el hacendado y coronel de voluntarios José A. Martínez-Fortún y Erlés a su muerte en 1884, ya los canarios introducidos a la Isla bajo su gestión sumaban 2000, y siguió ejerciendo su actividad en años posteriores. Vid. Colectivo de Autores (2006) Historia de la provincia de Villa Clara desde los orígenes hasta 1990 Ed. Cit. Pág. 160-161 70 Colectivo de Autores (2006) Historia de la provincia de Villa Clara desde los orígenes hasta 1990 Ed. Cit. Pág.161-164 71 IBIDEM 35 consecuencias del conflicto y de la Reconcentración. Se afectaron las comunicaciones, las pérdidas humanas se calcularon entre un 20% y un 30% y proliferaron las enfermedades. Esta situación se extendió al resto de la provincia de Santa Clara.72 Una de las consecuencias más negativas, caracterizada por autores como Julio Le Riverend o Raúl Izquierdo Canosa, fue la disminución de la población73. Al comparar los censos de 1887 y 1899 en las tres regiones, queda demostrado que en la de Santa Clara la diferencia fue de alrededor del 22%, en la de Sagua la Grande de 10% y en la que denominamos Remedios-Caibarién del 1%. Por otra parte, los archivos parroquiales y las relaciones de defunciones de los cementerios de las cabeceras regionales, en los años comprendidos entre 1895 y 1898, arrojan características aún más dramáticas. Por ejemplo, en la región de Santa Clara se aprecia una marcada tendencia a la disminución poblacional, especialmente en la capital provincial, donde, según cálculos, alrededor del 37% de la población pereció o se trasladó a otros lugares. En esos años, en la ciudad de Sagua la Grande las víctimas se elevaron al 34% de los habitantes.74 Esta “sangría demográfica”75 no fue el único elemento que provocó el descenso económico del territorio. En el mismo influyeron también las condiciones climáticas desfavorables que acontecieron en la época, como inundaciones y ciclones, que afectaron al 30% de la zona. Los daños tuvieron diferencias en las distintas 72 IBIDEM 73 LE RIVEREND, JULIO (1974) Historia Económica de Cuba. Ed. Cit. Pág. 562-564 y IZQUIERDO CANOSA, RAÚL (1997) La Reconcentración. 1896-1897. Ediciones Verde Olivo, La Habana. p. 28- 66 74 Colectivo de Autores (2006) Historia de la provincia de Villa Clara desde los orígenes hasta 1990 Ed. Cit. Pág. 223 75 Término utilizado por los diferentes autores como ELDYS J. LÓPEZ L. Y GERARDO PÉREZ CUELLAR, en su obra “La evolución desigual de la provincia de las Villas y sus particularidades en las dos primeras décadas del siglo XX”, haciéndose alusión de igual manera en “Historia de la provincia de Villa Clara desde los orígenes hasta 1990” de un colectivo de autores para hacer alusión al catastrófico descenso poblacional sufrido por la región tras la Guerra del 95 y la Reconcentración. 36 regiones. Por ejemplo, en las zonas rurales del antiguo municipio de Santa Clara se afectaron 421 fincas, fundamentalmente pequeñas, y se dejó de cultivar el 41.87% de las áreas destinadas a esa actividad; en la región de Sagua la Grande la economía se redujo a un poco más del 50%, se destruyeron los campos de cultivo y otros medios de producción y disminuyó hasta el 20% el número de cabezas de ganado, todo con relación a 1895. Por su parte, en la región de Remedios-Caibarién también existieron situaciones difíciles, especialmente en la producción azucarera, aunque estas fueron menores que en el resto del territorio villaclareño.76 A la par de las condiciones climáticas, la política de la tea incendiaria se sumó a la destrucción de un territorio que se encontraba proceso de crecimiento. II.2- El gobierno interventor y la situación política y económica durante 1899-1902 El 1 de enero de 1899 inició en la provincia de Santa Clara la ocupación militar, al igual que en el resto del país. Si bien el Tratado de París, fue firmado entre España y los Estados Unidos sin tener en cuenta a representación cubana alguna, el traspaso de administración en la región concurrió sin representantes norteamericanos. Garófalo describe el traspaso de poderes en el ayuntamiento, donde la única peculiaridad no fue solo la ausencia de representantes norteamericanos, sino la coincidencia en fecha de la entrada a la cuidad de Santa Clara de las tropas mambisas dirigidas por el general José de Jesús Monteagudo77. Se procedió con fiestas populares y al recibimiento del Ejército Libertador, que desfiló por las calles de la ciudad con un mar de banderas estadounidenses que portaba el pueblo 76 USA. Departamento de la Guerra: Informe sobre el censo de Cuba, 1899. Imprenta del Gobierno, Washington, 1900, Documento presente en Fondo raro, de la Biblioteca Provincial José Martí, en su versión digital. 77 GARÓFALO MESA, MANUEL GARCÍA. Cómo acabó la Dominación Española en Villa Clara. Ed. Cit. Pág. 28-31 37 santaclareño. Los generales José de Jesús Monteagudo y José Braulio Alemán presidieron las actividades78. Fue por Orden General No. 17, fechada en Washington el 24 de enero de 1899, que quedo delimitado el futuro de la región, al dividir a Cuba en siete departamentos, quedando situado al frente de Las Villas el general John C. Bates.79 Posteriormente, la orden No. 26 de abril de 1899, unificó los departamentos de Matanzas y Santa Clara, bajo el mando del brigadier James H. Wilson, que hasta el momento se encontraba frente al de Matanzas. Por la parte militar, Santa Clara fue ocupada por el Séptimo Regimiento de Voluntarios de Illinois, mientras que el mando civil recayó en las manos del general espirituano José Miguel Gómez en el cargo de gobernador. Para el 20 de marzo las fuerzas de ocupación en el departamento llegaban a 4 674 hombres, de los cuales 3 398 eran voluntarios.80 II.2.1- Situación Política La labor política desarrollada por la burguesía villareña constituyó la expresión más clara de su interés por salir del aislamiento de que había sido objeto por parte del crecimiento azucarero occidental cubano. Las figuras políticas principales procedían, en lo fundamental, del campo insurrecto, como era el caso de José 78 “En la ciudad de Santa Clara, a primero de enero de mil ochocientos noventa y nueve, siendo las doce en punto del día, el Sr. Alcalde Municipal, con asistencia del Ayuntamiento, empleados de la administración local y en presencia del público, ante mí el Secretario del Ayuntamiento, declaro que en este momento cesa en esta Isla la Soberanía Española y toma posesión de ella el Gobierno Americano, según el tratado de paz entre ambas Naciones, y no hallándose presente ningún Representante del Gobierno de Americano, se [procedió a izar la bandera de esta nación en prueba de sumisión a la soberanía de la misma. Y para constancia se extiende la presente de orden del Sr Alcalde que firma ante mí, el Secretario.” Carta del secretario del ayuntamiento a Gral. Brook, copia fiel del original presente en GARÓFALO MESA, MANUEL GARCÍA. Cómo acabó la Dominación Española en Villa Clara. Ed. Cit. Pág. 36-37 79 CEPERO ECHEMENDIA, OLIVER (2011) Historia Militar de Cuba. Ed. Cit. Pág. 40 80 IBIDEM. 38 Miguel Gómez y Gerardo Machado; de ahí que no les resultara difícil generar redes clientelares, alrededor de las cuales se nuclearon sus antiguos subordinados. Estas figuras devinieron, con el tiempo, en caudillos, cuya influencia en la vida política de la provincia de Las Villas incidió sobre la marcha del acontecer político nacional republicano.81 Los efectos del carisma político local se hicieron sentir pronto. El 9 de octubre de 1899 se reunieron en Santa Clara los veteranos de la Guerra del 95 y acordaron proponer a todos los Consejos de Veteranos, la organización de un partido que los representara en la naciente política del país. La iniciativa fue tomada por el General José de Jesús Monteagudo, que era el jefe de la Guardia Rural de la Provincia y estaba aliado al general José Miguel Gómez, Gobernador Civil de Las Villas, quien había comenzado su labor como promotor de una nueva agrupación política: el Partido Republicano Federal de Las Villas. El Partido Republicano Federal de Las Villas fue la agrupación más importante de las constituidas en las provincias de Cuba, tanto por la fuerza con que contó al surgir, como por el papel desempeñado en la política cubana, como base de lo que sería años después el liberalismo villareño.82 Entre marzo y junio, las acciones organizativas encaminadas a la creación de partidos políticos en diferentes lugares del país se hicieron frecuentes. El naciente Partido Nacional Cubano, organizado en La Habana, trató de ganar seguidores en la provincia santaclareña. El 2 de junio de 1899 se celebró en Caonao, región de Cienfuegos, un mitin público en el que hicieron uso de la palabra el general José Braulio Alemán y el teniente Martín Morúa Delgado. Los simpatizantes villareños 81 LÓPEZ, E. PÉREZ CUELLAR, G (2014) La evolución desigual de la antigua provincia de Las Villas y sus particularidades en las dos décadas iniciales del siglo XX. En: Sitio web del Archivo Histórico Provincial de Villa Clara. Disponible en World Wide Web: http://archivohistorico.vcl.cu/index.php/component/content/article/77-ae/157-la-evolucion-desigual- de-la-antigua-provincia-de-las-villas-y-sus-particularidades-en-las-dos-decadas-iniciales-del-siglo- xx(Consultado 25/03/2018) 82 IBIDEM 39 del Partido Nacional Cubano fueron menos numerosos que los seguidores de otras provincias, a pesar de que en las filas de dicho partido se encontraban figuras muy queridas en la gran región central como el general Emilio Núñez, hijo de estas tierras y el Dr. Luis Estévez, esposo de Marta Abreu, benefactora de Santa Clara. Es bueno aclarar que ellos no vivían en Santa Clara, sino en La Habana y que desde allí desarrollaban su vida política. Las aspiraciones fundamentales de ese partido se basaban en las prácticas democráticas, el desarrollo de la burguesía del centro del país, la autonomía regional, la adopción de un régimen gubernamental descentralizado y los vínculos con las agrupaciones de otras provincias que tenían ideas similares. Según consta en sus documentos, aspiraban a formar coaliciones con agrupaciones que tuvieran aspiraciones, puntos de vista y objetivos parecidos a sus proyectos. En esa etapa se autoproclamaban partidarios de la plena soberanía nacional y enemigos de cualquier forma o rasgo de anexión a los Estados Unidos.83 También en esta época surgió el Partido Democrático Sagüero, que defendía la autonomía municipal y se pronunciaba a favor de la democracia y en contra de la presencia norteamericana en Cuba. La dirección del partido recayó en Calixto Casals, José V. Andreu y Eduardo Rodríguez, y todo parece indicar que no estuvieron ajenos al partido el general José Luis Robau y el alcalde municipal Manuel Alberdi. Este partido tuvo una vida efímera, su programa tuvo una base democrática y representó los intereses de la clase media sagüera. En sus pronunciamientos se manifestó a favor de los combatientes contra el yugo español que durante el gobierno interventor eran víctimas de la discriminación solamente por el hecho de ser cubanos.84 83 PORTEL VILÁ, HERMINIO (1941) Historia de Cuba. Tomo IV. Primera Edición. Jesús Montero Editor, La Habana. Pág. 125-126 84 PÉREZ MACHADO, JOSÉ LUIS. “Investigaciones sobre Historia Neocolonial de Sagua la Grande”. En Museo Municipal de Sagua la Grande y Museo de la Música de Sagua la Grande. Materiales inéditos 40 En los primeros meses de 1900 un grupo de acaudalados hombres de la provincia de Santa Clara, sobre todo de la región cienfueguera, que tenían tendencias y actitudes conservadoras, se unió al Partido Republicano Federal de Las Villas. La alianza de estos con los fundadores de dicho partido, constituyó el primer paso de lo que años después serían los estrechos vínculos entre los políticos villareños y los hombres acaudalados del territorio central de Cuba. Para entonces, muchos de los iniciadores del Partido Republicano Federal de las Villas se habían convertido en grandes propietarios o en importantes hombres de negocios y habían aumentado riquezas heredadas o se habían transformado de humildes trabajadores en importantes negociantes, casi siempre debido a turbios manejos85. Los partidarios de los republicanos federales, del Partido Nacional Cubano e incluso del Partido Democrático Sagüero tenían rasgos comunes. Aunque los segundos no se inclinaban hacia la autonomía de los territorios y hacia el federalismo, todos se proclamaban partidarios de la soberanía nacional, defendían el capitalismo y se oponían a la anexión de Cuba a los Estados Unidos. Con otras proyecciones y posturas se identificaba otro grupo de la política regional villareña: eran los seguidores del Partido Unión Democrática, que en estos territorios agrupaban fundamentalmente a antiguos integristas, ex seguidores de las posturas autonomistas con relación a España y a simpatizantes de la anexión a Estados Unidos. En la vida política de toda la antigua provincia santaclareña se destacaron durante estos años muchos de los miembros del Cuarto Cuerpo del Ejército Libertador. Sus jefes fueron los líderes políticos de la época y casi todos ellos se transformaron en verdaderos caudillos, cuyo accionar incidió posteriormente en la política nacional. Generalmente, estuvieron marcados por sus ambiciones personales y por sus intereses socio-económicos y se fueron alejando, casi sin excepción, de los ideales por los que habían luchado durante la guerra. 85 PORTEL VILÁ, HERMINIO (1941) Historia de Cuba. Ed. Cit. Pág. 130 41 De estos caudillos políticos el más señalado fue el general José Miguel Gómez, carismática figura que gozó del cariño y de la admiración de los villareños a pesar de que se caracterizó por su proceder corrupto y fraudulento. José Miguel Gómez estuvo respaldado por una parte considerable de la burguesía de la antigua provincia; por determinados empresarios acaudalados -no solamente de la provincia de Santa Clara, sino de Puerto Príncipe-; por algunos empresarios extranjeros relacionados con sus negocios, y sobre todo, por la alta oficialidad del Ejército Libertador que se había vinculado a él durante la guerra. Además, debido a sus prácticas demagógicas tuvo arraigo entre las personas humildes del territorio, especialmente los negros y mulatos.86 II.2.2- Situación Económica El fin de la Guerra del 95 dio inicio a una creciente entrada de emigrantes canarios que perduró hasta 192087. La misma contribuyó sensiblemente al desarrollo económico de la provincia, especialmente en la prod