Universidad de Ciencias Pedagógicas “Félix Varela Morales” EL DESARROLLO DEL PROTAGONISMO ESTUDIANTIL EN LA INSTITUCIÓN ESCOLAR PREUNIVERSITARIA Luis Joaquín Bermúdez Jiménez (Autor); Nancy Mesa Carpio (Director); Roxy Leonor Salvador Jiménez (Director) PÁGINA LEGAL Bermúdez Jiménez, Luis Joaquín (Autor) El desarrollo del protagonismo estudiantil en la institución escolar preuniversitaria / Luis Joaquín Bermúdez Jiménez (Autor); Nancy Mesa Carpio (Director); Roxy Leonor Salvador Jiménez (Director). – La Habana : Editorial Universitaria, 2015. -- 196 pág. 1. Bermúdez Jiménez, Luis Joaquín (Autor) 2. Mesa Carpio, Nancy (Director) 3. Universidad de Ciencias Pedagógicas “Félix Varela Morales” Facultad de Ciencias, Departamento de Biología-Química 4. Ciencias Pedagógicas Digitalización: Editorial Universitaria, torri@mes.edu.cu (c) Todos los derechos reservados: Universidad de Ciencias Pedagógicas “Félix Varela Morales” Facultad de Ciencias, Departamento de Biología-Química, 2015. Editorial Universitaria Calle 23 entre F y G, No. 564. El Vedado, Ciudad de La Habana, CP 10400, Cuba mailto:torri@mes.edu.cu UNIVERSIDAD DE CIENCIAS PEDAGÓGICAS “FÉLIX VARELA MORALES” FACULTAD DE CIENCIAS DEPARTAMENTO DE BIOLOGÍA-QUÍMICA El desarrollo del protagonismo estudiantil en la institución escolar preuniversitaria. Tesis presentada en opción al grado científico de Doctor en Ciencias Pedagógicas. Autor: Lic. Luis Joaquín Bermúdez Jiménez. Tutoras: Dra. C. Nancy Mesa Carpio. Dra. C. Roxy Leonor Salvador Jiménez. Santa Clara. 2013 Dedicatoria Dedicatoria Dedico esta obra en primer lugar a la Revolución, considero que gracias a nuestro sistema social he tenido la oportunidad de estudiar y superarme como hombre de bien, en una profesión que ―es una obra de infinito amor‖ Además dedico también esta obra a mi familia, en especial a mis hijos que son mi razón de ser. A mi madre y mi padre a quienes estoy eternamente agradecido por la educación, ayuda y apoyo que me han brindado. A mi esposa por su incondicional ayuda y por su amor dedicación y comprensión. A todos los que me apoyaron y me alentaron a seguir adelante. Agradecimientos Agradecimientos Es imprescindible para mí dedicar esta obra a varias personas que resultaron de gran ayuda para la culminación de la misma. En primer lugar a mi familia, mis hijos, mis padres, mi esposa y suegras por el apoyo incondicional. A mis tutoras, doctoras Nancy Mesa Carpio y Roxy Salvador Jiménez, especialmente a Nancy que tanta dedicación, esfuerzo, empeño y amor me ha brindado en este largo camino de aciertos y desaciertos. A mis compañeros de trabajo del Dpto. de Biología- Química y los miembros del Consejo de Dirección de la facultad de Ciencias, en particular al Dr. Guillermo Soler por facilitarme las condiciones y brindarme el apoyo necesario. A Nilda y las demás muchachitas del CDIP Nivia, Mary, Eva, Lucía, Rosy Esperanza, Ania M, Ania F, Zoraida, Mabel, Marilín, Maira, María Victoria, Lili, Teresa, Miriam. Por sus atenciones, dedicación y eficiencia en la gestión de la información. Al consejo de dirección del preuniversitario ―Mariano Clemente Prado‖, la asesora de la Universidad de Ciencias Pedagógicas, los docentes, los grupos de 10mo grado y el ejecutivo de la FEEM, participantes en el proceso investigativo, la transformación de la práctica educativa y el perfeccionamiento de los resultados que se presentan. A mis amigos los que me ayudan en los momentos claves. A todos los que aportaron de una manera u otra para la realización de esta obra. Síntesis Síntesis A pesar de los avances logrados en la incorporación de los estudiantes del preuniversitario en actividades educativas y sociales, todavía no se logra un incremento que satisfaga las expectativas ni los niveles deseados del protagonismo estudiantil, lo que requiere asumir conscientemente modos de actuación cualitativamente superiores a los que se manifiestan en la vida escolar. La experiencia vivida por el investigador como profesor, director de preuniversitario y las funciones como metodólogo provincial en la propia educación, en cuyo desempeño participó en visitas especializadas, inspecciones y ayudas metodológicas en las instituciones preuniversitarias, unido al estudio de la obra de varios autores, en diversos contextos permitió fundamentar la existenc ia de limitaciones, que aún no se han resuelto en la escuela cubana actual en relación con la labor educativa y la búsqueda de alternativas que logren movilizar a todos los recursos que pueden intervenir en la formación de estudiantes verdaderamente protagónicos. Se asume desde una concepción dialéctico-materialista y de la metodología esencialmente cualitativa, el método de la investigación acción participativa. A partir de la selección de informantes claves: los miembros de la estructura de dirección provincial y municipal, así como los señalamientos en visitas de ayuda metodológica e inspecciones, se seleccionó, para acceder al campo, al Instituto Preuniversitario ―Mariano Clemente Prado‖ de la ciudad de Santa Clara. En el proceso investigativo, siguiendo la lógica de establecer los referentes teóricos y metodológicos, se desarrolla la intervención en la práctica educativa, en la que se determinan las necesidades y potencialidades para el desarrollo del protagonismo estudiantil en la institución preuniversitaria, las categorías y siubcategorías que constituyeron la fuente fundamental para los análisis y las reflexiones de cada uno de los momentos del proceso investigativo , que se transformaron en el transcurso de la investigación, en el papel mediador sociohistórico de las fuerzas educativas en la actividad pedagógica, para lograr la intencionalidad y coherencia de las influencias educativas escolares como mediadores socioculturales para el trabajo educativo dirigido a potenciar el protagonismo estudiantil. Como resultado final, se construye un sistema pedagógico para contribuir al desarrollo del protagonismo estudiantil, fundamentado desde las ciencias filosóficas, sociológicas, psicológicas y pedagógicas, que incluye cuatro componentes: exigencias para el desarrollo del protagonismo estudiantil, fuerzas educativas, influencias educativas y evaluación que en su integración propician el desarrollo del protagonismo estudiantil en la institución preuniversitaria. Índice ÍNDICE PÁG SÍNTESIS INTRODUCCIÓN…………………………………………………………………… 1 CAPÍTULO I. Referentes teórico-metodológicos del trabajo educativo y del protagonismo estudiantil en la institución preuniversitaria…………………………………………………………………….10 Epígrafe 1.1 El proceso educativo en la institución escolar preuniversitaria...10 Epígrafe 1.1.1 El trabajo educativo como parte del proceso educativo en la institución preuniversitaria…………………………….........................................13 Epígrafe1.1.2 Los principios y métodos para la instrumentación del trabajo educativo……………………………………………………………………………...20 Epígrafe 1.2 Participación y protagonismo estudiantil: análisis y reflexiones teórico- metodológicas…………………………………………………………….....23 Epígrafe 1.2.1 El protagonismo estudiantil y la participación. Un fenómeno grupal e individual…………………………………………………………………....25 Epígrafe 1.3 El desarrollo del protagonismo estudiantil en el proceso educativo de la institución preuniversitaria………………………………………..30 Epígrafe1.3.1 El protagonismo estudiantil en las actividades docentes, extradocentes y extraescolares……………………………………………………30 Epígrafe 1.3.2 El papel de las fuerzas educativas en el desarrollo del protagonismo estudiantil. …………………………………………………………...34 CAPÍTULO II. Descripción del proceso de investigación. Momentos y resultados…………………………………………………………………………....39 Epígrafe 2.1 Primer momento del proceso investigativo. Descripción de la situación diagnóstica del protagonismo estudiantil en la institución escolar…..43 Epígrafe 2.2 Segundo momento del proceso investigativo. Preparación de las fuerzas educativas para contribuir al desarrollo del protagonismo estudiantil. ………………………………………………………………………………………….60 Epígrafe 2.3 Tercer momento del proceso investigativo. Análisis del desempeño protagónico de los grupos de 10mo grado, los estudiantes y la organización estudiantil……………………………………………………………...80 CAPÍTULO III. Sistema pedagógico para contribuir al desarrollo del protagonismo estudiantil………………………………………………………….94 Epígrafe 3.1 Cuarto momento de la investigación. Construcción del sistema pedagógico para contribuir al desarrollo del protagonismo estudiantil…………94 CONCLUSIONES…………………………………………………………………..119 RECOMENDACIONES…………………………………………………………….120 BIBLIOGRAFÍA. ANEXOS. Introducción 1 Introducción Las constantes transformaciones que se han experimentado en la Educación Cubana en los últimos años demandan la formación de estudiantes que desempeñen un papel activo en su propia formación. Muchos han sido los intentos para diseñar desde la escuela un proceso de educación de la personalidad que responda a esta demanda. Nos encontramos en un contexto histórico–social en el que continuamente se están produciendo cambios y nuevos enfoques, que tratan, desde diferentes aristas, de orientar a la educación en consonancia con el tipo de hombre y de sociedad que se pretende formar; un hombre comprometido con su tiempo, que responda al encargo social. La escuela como contexto de actuación donde el estudiante recibe la mayor parte del tiempo una influencia educativa directa y el papel del docente gana en importancia, es el principal escenario para que se desarrollen un conjunto de cualidades y valores morales en el empeño de la formación de la personalidad en correspondencia con los principios del sistema social socialista. Desde el proceso educativo, específicamente en el contexto de la educación preuniversitaria, se deben facilitar las condiciones para que las organizaciones juveniles y estudiantiles, los directivos y docentes, puedan cumplir con sus objetivos y función social ; sin embargo, en la práctica se manifiesta la necesidad de una transformación cualitativa del desempeño individual y del sistema de relaciones que sobre estos influyen para cumplir con el encargo social. En el Séptimo Congreso de la UJC, nuestro Comandante en Jefe, Fidel Castro (1998) señalaba: ―En la enseñanza media hay necesidad de fortalecer el liderazgo estudiantil, expresado en la defensa de los intereses de los estudiantes desde la óptica de la prioridad de la Revolución en cada lugar, y que con su propio lenguaje e inquietudes conduzcan la preparación ideológica de estos jóvenes‖ (p.4). A pesar de los avances alcanzados en la incorporación de los estudiantes del preuniversitario en actividades educativas y sociales, todavía no se logra un incremento que satisfaga las expectativas ni los niveles deseados del protagonismo estudiantil, lo que requiere asumir conscientemente modos de actuación cualitativamente superiores a los que se manifiestan en la vida escolar. Buscar posibles vías que garanticen un verdadero desempeño de los estudiantes del preuniversitario de manera que alcancen el protagonismo estudiantil en los diferentes contextos de actuación posee una gran importancia, así se contribuirá a la formación de las nuevas generaciones con la calidad humana que exigen las transformaciones, cambios y desarrollo que se producen en todos los campos en la época actual. 2 La experiencia vivida por el investigador como profesor, director de preuniversitario y las funciones como metodólogo provincial en la propia educación; en cuyo desempeño participó en visitas especializadas, inspecciones y ayudas metodológicas en las instituciones preuniversitarias, han facilitado la constatación en la práctica escolar de insuficiencias tales como:  La no utilización sistemática de los métodos activos y educativos que permitan las reflexiones, el debate y la independencia en el desempeño del estudiante .  Estilos de dirección rígidos y autoritarios que frenan el desarrollo individual y colectivo ; así como una insuficiente participación e implicación de los estudiantes en actividades docentes y extradocentes.  Barreras en la comunicación que limitan la expresión de juicios y criterios valorativos respecto al autoaprendizaje y la toma de decisiones.  La sistematicidad e insuficiente implicación de los directivos, docentes y estudiantes en los procesos que requieren la autodirección estudiantil .  La carencia de coherencia y sistematicidad de las influencias educativas escolares, en sentido general, no proporcionan que se utilicen todas las posibilidades que brinda el proceso educativo en las escuelas para enriquecer la labor educativa, dirigida a potenciar el protagonismo estudiantil. Sin embargo se reconoce, que existen algunas potencialidades en el contexto escolar preuniversitario que pueden contribuir, adecuadamente conducidas, al perfeccionamiento del proceso educativo entre las que se encuentran:  El completamiento y fortalecimiento del claustro en los preuniversitarios .  La formación de máster en ciencias de la educación.  La comprensión de la necesidad de potenciar el protagonismo estudiantil .  La disposición y compromiso de la organización estudiantil y de los docentes y directivos.  La motivación de la mayoría de los estudiantes por alcanzar una profesión. Según Esther Báxter (2002), la labor educativa en la escuela es ―un proceso pleno de actividades organizadas, dirigidas adecuadamente, con un contenido concreto, donde puedan valorarse sus resultados, donde los estudiantes sientan la necesidad de su participación y la satisfacción con la tarea desarrollada, es lo que permitirá la formación de actitudes y valores positivos hacia las diferentes esfera de la vida social‖ (p. 1). Para que los estudiantes sean capaces de actuar de acuerdo con los valores que sustenta la sociedad en que viven, es necesario organizar el proceso educativo de manera tal que estos 3 participen conscientemente en la actividad como sujetos de aprendizaje, formación y desarrollo, con la oportunidad de comunicarse entre sí con sus compañeros, que trabajen juntos, se propongan metas comunes y las logren, en correspondencia con la edad y con sus posibilidades particulares. Se reconoce que es muy importante, que el docente logre establecer una atmósfera positiva de confianza en las posibilidades individuales y de colaborac ión mutua con el estudiante, así se pueden asimilar de forma consciente el contenido desarrollado y el gusto por la adquisición independiente del conocimiento, unido a la satisfacción que aporta la cooperación del grupo. En ello radica la importancia que tiene aprovechar las potencialidades del grupo y propiciar la integración donde cada cual sea capaz de conocerse a sí mismo, autovalorarse y a la vez valorar a los demás. Se necesita un estudiante que pueda emitir criterios y participar activamente en el logro de los objetivos que contribuyen a su educación, en lo relacionado con la organización escolar, el sistema de actividades planificadas en la estrategia educativa, en los programas de estudios, las actividades docentes y extradocentes y el desempeño de su organización estudiantil. En el terreno pedagógico se han realizado investigaciones sobre el protagonismo del estudiante en los distintos momentos del proceso educativo, se precisa para el preuniversitario, la necesidad del cambio de una posición pasiva a una posición activa, de una colaboración, a una alta implicación en el proceso, jugar un rol verdaderamente transformador y un papel protagónico en la formación de su personalidad. Alcanzar una posición activa en un proceso requiere un esfuerzo que demanda del estudiante : independencia, reflexionar, valorar, suponer, implicarse, llegar a conclusiones y utilizar esos conocimientos y habilidades, en generar nuevas acciones; manifestar un verdadero papel protagónico en la toma de decisiones, responsabilidad respecto a la formación y desarrollo de su personalidad, dado el carácter activo de este proceso. Los estudios realizados en esta dirección evidencian la importancia de l lugar central que debe ocupar el estudiante en el proceso educativo; no obstante, las investigaciones que abordan esta problemática demuestran desde diferentes puntos de vista y contextos, aunque con elementos comunes, el tratamiento y la prioridad de su abordaje en el contexto escolar. Isabel Veitía (2006) considera en su investigación el término de formación protagónica desde el proceso de enseñanza aprendizaje, específicamente con estudiantes pertenecientes a la organización de pioneros José Martí, concede a este proceso carácter bilateral y activo, donde el educador dirige y propicia en su quehacer diario la actividad cognitiva del estudiante, y a través de esta logra niveles de implicación, responsabilidad, identificación con la tarea; lo que pone al 4 pionero en condiciones de desempeñar un rol protagónico en su manera de actuar, sentir y pensar. Sheila Galindo (2005) propone una metodología para la educación en valores, que privilegia el protagonismo estudiantil desde la clase en el contexto universitario, porque permite el ejercicio de la crítica, la autocrítica, las vivencias, la interacción y la implicación de los estudiantes en correspondencia con las premisas individuales de su desarrollo ; plantea que en el desarrollo del protagonismo estudiantil el sujeto se forma en cualidades y valores manifestados en los modos de actuación, la responsabilidad, la autonomía y la toma de decisiones. Ambas autoras conceden un papel decisivo al proceso de enseñanza aprendizaje , y a la clase como forma fundamental de organización de dicho proceso, para lograr el protagonismo estudiantil, lo que requiere preparación del docente para dirigir este proceso y comparten puntos de vista al considerar aspectos comunes en las dimensiones e indicadores propuestos. Domenech (2002) parte de interrogantes alrededor de la temática de estudio, para lo cual aporta dimensiones de naturaleza educativa tales como: compromiso ante el estudio y tareas de la organización, implicación activa y consciente en actividades personales y colectivas, emisión de juicios personales y colectivos y cumplimiento independiente de las tareas vinculadas a la formación integral de la personalidad en la educación media, y afirma que el protagonismo , visto desde esta posición, posibilita el desarrollo de sujetos activos y conscientes de su participación. Los elementos abordados contribuyen al desarrollo del protagonismo estudiantil, que por su naturaleza educativa se encamina a la formación y al desarrollo integral de la personalidad. Es necesario considerar en este empeño las interrelaciones que deben darse entre el proceso de enseñanza aprendizaje, el colectivo pedagógico y la estrategia educativa en el contexto de formación preuniversitaria, objeto de interés en esta investigación. En su investigación, Herrera (2005) propone una alternativa metodológica para la evaluación del desempeño del protagonismo estudiantil en la secundaria básica y coincide con los autores antes mencionados respecto a las dimensiones que evalúa en su investigación, en las que coloca la participación del estudiante en diferentes tareas del proceso de enseñanza aprendizaje como centro, para lograr el protagonismo estudiantil. Heredia (2003) estudia el protagonismo estudiantil en el contexto de las escuelas de oficios y considera como agentes de transformación: la escuela, el taller y el entorno comunitario donde desarrollan su vida. Ofrece una concepción del protagonismo estudiantil visto como proceso ―es el resultado de la acción interactiva que establece el estudiante en el contexto de sus relaciones sociales, no de manera espontánea sino, como resultado de influencia directa y consciente que recibe el estudiante de todos los agentes socializadores que intervienen en el proceso de su 5 formación y de manera particular, a partir de las tareas que asume y de las exigencias que encuentra en la escuela‖ (p.16). Considera que el protagonismo estudiantil es un valor social, al establecer una relación directa entre la formación de valores morales en contacto directo con las vivencias, la significatividad social en la formación y desarrollo de la personalidad, tanto en el cumplimiento de las actividades individuales como colectivas. Los autores referidos con anterioridad coinciden en la necesidad de preparar y perfeccionar la formación de un sujeto protagónico. Otros autores han tratado el protagonismo estudiantil en el proceso de enseñanza aprendizaje, destacando aspectos como la exigencia, la activación, el autoaprendizaje, la comunicación, tales como: Feria (2003); Rico y Silvestre (2000); Rico (2002); Villalón (2000); Azcuy (2001); Ortega (2003); Estrada (2008); Negret (2008); Argüelles (2008); Fajardo (2009) Font, García y Esquivel (2009) y Ledo (2013); no obstante, existen limitaciones que aún no se han resuelto en la escuela cubana actual y todavía no se han tocado todas las aristas de una problemática de vital importancia en la búsqueda de alternativas, que logren movilizar todos los recursos posibles, para intervenir en la formación de un estudiante verdaderamente protagónico. Se aprecia entonces, que aún existe la necesidad de continuar profundizando en el plano teórico en la búsqueda de tendencias, regularidades, que permitan fundamentar nuevas pro puestas para provocar los cambios que se requieren en la dirección del trabajo educativo, para potenciar el protagonismo estudiantil en los estudiantes de la institución preuniversitaria; lo que se corrobora con las evidencias del propio proceso educativo en el plano práctico, que refleja la inadecuada articulación y coherencia en el sistema de influencias educativas , lo que no facilita el desarrollo del protagonismo estudiantil, y no permite alcanzar una amplia implicación y participación de los estudiantes en las actividades docentes, extradocentes y extraescolares. Los antecedentes abordados explicitan la complejidad de la temática objeto de investigación en el contexto escolar preuniversitario, y evidencian contradicciones entre el estado deseado y el real, vinculadas al sistema de interrelaciones y gestión educativa que permitan concretar el papel de las fuerzas educativas para incorporar de manera orgánica, coherente y sistemática las influencias educativas que contribuyen al desarrollo del protagonismo estudiantil. Lo anteriormente expresado conduce a la formulación del siguiente problema científico: ¿Cómo contribuir al desarrollo del protagonismo estudiantil en la institución preuniversitaria? El objeto de la investigación lo constituye el proceso educativo en el contexto escolar preuniversitario y el campo: el protagonismo estudiantil en el proceso educativo . Constituye objetivo de la investigación: 6 Construir un sistema pedagógico que contribuya al desarrollo del protagonismo estudiantil en la institución preuniversitaria. Las interrogantes científicas, que guían el proceso son las siguientes: 1. ¿Qué fundamentos teórico-metodológicos sustentan el desarrollo del protagonismo estudiantil en la institución preuniversitaria? 2. ¿Qué insuficiencias y potencialidades se presentan en el contexto escolar para el desarrollo del protagonismo estudiantil en la institución preuniversitaria? 3. ¿Qué resultados se obtienen a partir de la transformación de la práctica educativa en el desarrollo del proceso investigativo que ha tenido lugar en la institución preuniversitaria? 4. ¿Qué sistema pedagógico contribuye al desarrollo del protagonismo estudiantil en la institución preuniversitaria? 5. ¿Cuáles son los criterios sobre el rigor científico y metodológico acerca del sistema construido en el proceso investigativo? Para dar respuesta a las interrogantes científicas se plantean las siguientes tareas científicas: 1. Determinación de los referentes y fundamentos teórico-metodológicos que sustentan el desarrollo del protagonismo estudiantil en la institución preuniversitaria. 2. Determinación de las insuficiencias y potencialidades que se presentan en el contexto escolar para el desarrollo del protagonismo estudiantil en la institución preuniversitaria. 3. Determinación de las regularidades derivadas de los resultados de las transformaciones de la práctica educativa, que revelan las tendencias del desarrollo del protagonismo estudiantil en la institución preuniversitaria. 4. Concepción del sistema pedagógico para contribuir al desarrollo del protagonismo estudiantil en la institución preuniversitaria, teniendo en cuenta los hallazgos y transformaciones que se producen en la práctica educativa. 5. Evaluación del rigor científico y metodológico del sistema construido en el proceso de la investigación. Se asume la concepción dialéctico-materialista, el enfoque histórico cultural de Vigostki y una metodología esencialmente cualitativa, dentro de ella el método de la investigación acción participativa para desarrollar el proceso investigativo. Se utilizan métodos empíricos cuantitativos y cualitativos en la determinación de necesidades, en la constatación de las transformaciones y evaluación del protagonismo estudiantil en el contexto del preuniversitario. Métodos empleados en la investigación: (de nivel teórico) 7 Analítico-sintético: se utilizó en el análisis, procesamiento y síntesis de la información científica y empírica para la determinación de los principales elementos teóricos y metodológicos relacionados con la labor educativa y el protagonismo estudiantil en el contexto de la educación preuniversitaria. Inductivo-deductivo: constituyó la vía general para determinar las regularidades del proceso educativo y en particular del desarrollo del protagonismo estudiantil en la institución escolar preuniversitaria y conducir a la construcción del sistema, y además se manifiesta como proceso en cada momento de la investigación. Histórico-lógico: permitió determinar las condiciones y formas del desarrollo del trabajo educativo y el papel de las fuerzas educativas en la educación cubana, particularmente la institución escolar preuniversitaria y revelar las características esenciales de dicho proceso en su contribución al protagonismo estudiantil. Tránsito de lo abstracto a lo concreto: Se empleó en el proceso de investigación desde la delimitación del objeto y campo de acción extrayendo los nexos y relaciones esenciales del proceso educativo en la institución escolar preuniversitaria y la concepción del sistema pedagógico para contribuir al protagonismo estudiantil integralmente. Modelación: Utilizado a lo largo de la investigación en la modelación de las acciones participativas; así como en la construcción del sistema pedagógico que emerge del proceso investigativo llevado a cabo. Sistémico- estructural: Se empleó para enfocar el estudio del proceso educativo en la institución escolar preuniversitaria como un todo y en la concepción del resultado científico construido, facilitando establecer las relaciones estáticas y dinámicas entre los componentes que conforman el sistema. Métodos y técnicas empleadas: (de nivel empírico) Análisis de documentos: Se utilizó en el análisis de los diferentes documentos que rigen el trabajo educativo en el contexto escolar: modelo de formación del estudiante del preuniversitario, planes de estudios, plan de trabajo metodológico, estrategia educativa del centro y planes de clases, que contribuyó a diagnosticar el estado de la situación problémica en el contexto escolar. Entrevista: permitió conocer las opiniones de directivos del centro, docentes y estudiantes respecto a la concepción del protagonismo estudiantil en la institución escolar, así como desempeño de las fuerzas educativas en esta dirección. Observación: Se empleó para obtener información acerca del desempeño protagónico de los estudiantes y de las vías empleadas por las fuerzas educativas para su logro 8 Entrevista en profundidad: Se empleó como técnica para constatar los cambios que se fueron produciendo en el accionar de los sujetos implicados en la investigación y los efectos en el orden individual y colectivo que produjeron las acciones aplicadas. Observación participante: Se utilizó como técnica para constatar los cambios que se produjeron en los sujetos a los cuales se destinaban las acciones propuestas. Triangulación por fuentes de información: Se realizó para comprobar la veracidad y obtener las regularidades en los resultados de algunos de los métodos y acciones aplicadas en la determinación de necesidades. Además se empleó para comparar la información de las entrevistas en profundidad y las observaciones participantes. Contribución a la teoría. El sistema pedagógico para contribuir al desarrollo del protagonismo estudiantil, que expresa las interrelaciones entre los componentes: exigencias para contribuir al protagonismo estudiantil, fuerzas educativas, influencias educativas escolares y evaluac ión en el contexto de la institución escolar preuniversitaria; sustentado en principios y que manifiesta los rasgos del trabajo educativo con carácter sistemático, unificado, gradual, integrado ; dirigido a lograr la organización de la vida y actividad práctica de los estudiantes con la acción coordinada de todas las fuerzas educativas, sus funciones y responsabilidades y el modo en que se interrelacionan, para desarrollar las acciones educativas que generan el protagonismo estudiantil como rasgo distintivo del sistema. Además, como resultado de la acciones investigativas teóricas y prácticas se propone el concepto influencias educativas escolares como: los instrumentos socioculturales que median en la actividad pedagógica que desarrollan las fuerzas educativas, para lograr los cambios deseados en el sujeto en formación y que se materializan en la concepción del contenido, los métodos de la labor educativa y las formas organizativas en la dirección del proceso educativo . Como aporte práctico.  La precisión de las funciones de las fuerzas educativas y las acciones que constituyen influencias educativas para potenciar el desarrollo del protagonismo estudiantil.  El perfeccionamiento del proceder para el desempeño de la organización estudiantil de manera coherente dentro del trabajo educativo en la institución escolar.  Acciones para preparar a directivos, dirigentes estudiantiles y estudiantes que sirven de referentes para contribuir al desarrollo del protagonismo estudiantil. La novedad está dada por la forma en que se integran las influencias educativas escolares ejercidas por las fuerzas educativas desde el proceso educativo centrado en el alumno y su organización estudiantil, expresadas en un sistema pedagógico para contribuir al desarrollo del 9 protagonismo estudiantil, condicionado por los fines y objetivos de la educación para el nivel preuniversitario, estructurado por componentes estrechamente relacionados que pueden ser instrumentados desde el trabajo educativo, teniendo en cuenta las particularidades y características de cada centro. La tesis está estructurada en, introducción, tres capítulos, conclusiones, recomendaciones, bibliografía y un cuerpo de anexos. Contiene en orden lógico lo previsto en el diseño teórico metodológico de la investigación. El capítulo I. Contiene el soporte teórico y conceptual necesario que sirve como referencia a la investigación, las bases generales y particulares para contribuir al desarrollo del protagonismo estudiantil en la institución preuniversitaria. El capítulo II. En este se explica la concepción metodológica seguida en el proceso investigativo, la determinación de necesidades y potencialidades para el desarrollo del protagonismo estudiantil en la institución preuniversitaria, así como los resultados que se obtienen en la descripción de todos los momentos y pasos de la investigación utilizando la investigación acción participación. El capítulo III Se expone la construcción del sistema pedagógico para contribuir al desarrollo del protagonismo estudiantil en el preuniversitario , sus fundamentos desde el punto de vista filosófico, psicológico, pedagógico y sociológico , su estructura, las interrelaciones entre los componentes que lo constituyen, así como los criterios de evaluación del rigor científico y metodológico del sistema propuesto. Capítulo I 10 Capítulo I. Referentes teórico-metodológicos del proceso educativo y el desarrollo del protagonismo estudiantil en la institución preuniversitaria. 1.1 El proceso educativo en la institución escolar preuniversitaria. La sociedad cubana se encuentra en un proceso de transformación profunda de sus estructuras económicas, políticas y sociales, sin renunciar a los principios fundamentales del modelo socialista, en el que ocupa un lugar especial el derecho de todos los ciudadanos a la educación; simultáneamente, se enfrenta a la influencia de las principales potencias imperialistas y capitalistas que imponen al mundo modelos sociales insostenibles, cada vez más desiguales , en tales circunstancias. Cuba, con su obra, ha demostrado el extraordinario significado que tiene la educación, bajo el principio del carácter masivo y con equidad de la educación, con igualdad de oportunidades e igualdad de posibilidades. Existe voluntad política del Estado Cubano para garantizar todos los recursos humanos, tecnológicos, económicos y financieros que logren un servicio educacional de calidad a la sociedad, y le plantea el reto a la educación de que cumpla con su encargo social: la formación integral- comunista de las actuales y futuras generaciones. La educación cubana tiene entre sus principios el de la participación democrática de toda la sociedad en las tareas de la educación, para ello se cuenta con el acompañamiento de los organismos, organizaciones e instituciones de la sociedad, las que constituyen fuerzas educativas que influyen e inciden en la formación de la personalidad del educando . En las ideas del líder histórico Fidel Castro (1981) se aprecian sus valoraciones respecto a cómo incidir en la educación de la personalidad, cuando expresó : ―La escuela ocupa el lugar principal dentro del conjunto de influencias que actúan en la formación de los niños y jóvenes. En el seno de cada centro de estudio, el trabajo educativo se desarrolla en el aula, en el laboratorio, en los talleres, en el comed or, en los salones de estar, en los albergues y en las actividades político-ideológicas, productivas, deportivas, recreativas y culturales; es decir, la labor educativa dirige toda la vida del escolar. El corazón del trabajo educativo es la labor de los docentes. Si esta funciona mal, funcionará mal todo el sistema de trabajo‖. (p.7) Y más adelante señala: ―… Es muy importante la participación de las organizaciones juveniles en todo el trabajo educativo, en la emulación y en el estímulo al estudio individual sistemático... ‖ (p. 7) En la obra ―Pedagogía‖ (ICCP, 1984) se expresa que el proceso educativo se desarrolla a través de diferentes formas organizativas: el proceso de enseñanza aprendizaje, el trabajo educativo extradocente y el proceso educativo extraescolar. Algunos autores como Valdivia (1988) & 11 (Chávez (2010), declaran que el proceso educativo se materializan en la realización de diferentes tipos de actividad con carácter procesal. Estos autores se refieren a la actividad docente, la extradocente y la extraescolar. Álvarez (1999) considera que el proceso formativo escolar incluye al proceso docente educativo, al proceso formativo extradocente y al proceso formativo extraescolar. Desde las posturas de la Ciencia Pedagógica, se aprecian matices en el abordaje de esta importante dirección del trabajo en la institución escolar, pero todos reconocen su carácter consciente, sistemático y su orientación al logro de determinados objetivos, además, su carácter social matizado por las relaciones que tienen lugar en el contexto escolar entre educadores y educandos. El proceso educativo, de acuerdo con Shukina (1980) representa en sí mismo una transformación constante de las influencia educativas externas que reciben los estudiantes en el accionar educativo y las convierten en internas, al transformar sus motivos, su orientación, sus relaciones, entre otros aspectos. Valdivia (1988) expresa que el proceso educativo : ―puede definirse como el conjunto de actividades y procesos específicos que se desarrollan de manera consciente, tomando en consideración las condiciones en que tiene lugar la educación, las relaciones que se establecen entre el educador y el educando, la participación activa de este último en el proceso y se dirigen al logro de objetivos bien delimitados. El proceso educativo suele también definirse como proceso pedagógico que contribuye a la formación y desarrollo de la personalidad y del colectivo‖. (p.166). Báxter (2002) se refiere al proceso educativo íntimamente ligado con el de enseñanza, aunque posee sus métodos, técnicas y procedimientos propios. Plantea que es ―un proceso pleno de actividades organizadas, dirigidas adecuadamente, con un contenido concreto…‖ (p.1) y para Chávez (2010) el proceso educativo, es un momento integrador de todas las influencias educa- tivas, abarca las diferentes esferas de desarrollo del educando: cognitiva, volitiva, afectiva, física. Los criterios expuestos y los resultados del proceso investigativo permiten dejar precisado en la tesis, que el proceso educativo en la institución escolar preuniversitaria es un proceso conscientemente organizado, dirigido y sistematizado sobre la base de una concepción pedagógica determinada, posee sus particularidades y se caracteriza por ser un conjunto dinámico y complejo de actividades sistemáticas, mediante el cual se interrelacionan todas las fuerzas educativas, con el propósito esencial de lograr la formación integral de la personalidad de los educandos. La personalidad se forma en la actividad y la comunicación, el proceso educativo garantiza que en la actividad los estudiantes desarrollen y profundicen sus motivaciones, los hábitos de 12 conducta, sus modos de actuación, los puntos de vista, sus juicios, criterios, valoraciones y la independencia y en la comunicación se establecen las relaciones entre los sujetos implicados, se desarrolla y acentúa la orientación social de la actividad. En la investigación que se presenta, constituye un importante referente el criterio de Ester Báxter y sus colaboradores (2009) sobre las particularidades del proceso educativo, entre las que se encuentran: es multifactorial, prolongado, escalonado, concéntrico, bilateral y activo; se vincula al trabajo en grupos, debe proyectarse al futuro y es difícil la percepción externa de su progreso. No es posible concebir en la institución escolar el proceso educativo, sin tener en cuenta cada una de las particularidades en las que se expresa, para poder determinar de manera coherente y sistemática el sistema de influencias educativas encaminadas al logro de los objetivos educativos. Precisamente la dialéctica del proceso educativo tiene en su base las contradicciones internas que actúan como fuerzas motrices del desarrollo, que se expresan fundamentalmente en el papel de las fuerzas educativas y el desempeño del educando en el desarrollo de la actividad y la toma de conciencia para lograr niveles superiores de desarrollo, además existen contradicciones externas que se deben tomar en consideración en la implementación del proceso educativo, en lo que este autor coincide con Valdivia (1988) y Báxter (2002). Según Valdivia (1988) entre las contradicciones internas encontramos: - Las exigencias que plantea la sociedad, en las tareas encomendadas a la educación y la solución de estas por los estudiantes en dependencia de sus características individuales. - Las influencias que se producen en el plano exterior y la interiorización de estas por cada estudiante. En el desarrollo alcanzado sobre la base de estas contradicciones, los estudiantes dan solución a problemas planteados y se proponen metas y objetivos superiores, formulándose nuevas exigencias, motivaciones y aspiraciones más complejas. Está implícito en estas contradicciones internas, la necesidad de formar hombres capaces de sentir, pensar y actuar; protagonistas de las transformaciones sociales y las propias. La citada autora plantea que las contradicciones externas son: - Entre la influencia ejercida por la escuela y la ejercida por la familia, y en este caso debemos agregar las influencias que ejercen los grupos no escolares que se forman en la comunidad, los medios de difusión y otras instituciones. - Entre las influencias educativas dirigidas y sistemáticas y las influencias que espontáneamente surgen en el proceso educativo. En esto repercute el trabajo de 13 prevención y detección a tiempo de regularidades que pueden surgir en el desarrollo del proceso. - Las que se originan por la falta de unidad de criterios del colectivo pedagógico, fundamentalmente originadas por errores de dirección y de planificación del trabajo educativo en la institución escolar. Por otra parte Báxter et al. (2002) plantean como contradicciones del proceso educativo: - Las que existen entre las nuevas tareas encomendadas a los estudiantes, que poseen una significación social y las formas y motivos de conductas que ya ellos poseen. - Entre las exigencias externas y las aspiraciones del educando. - En la falta de unidad entre la influencia de la familia y la escuela. - Entre la opinión pública y los intereses personales. - Entre la influencia ideológica positiva y la negativa que puede recibir en el marco social en que vive. Además, emerge en el proceso investigativo desarrollado, la contradicción entre la necesidad de formar sujetos protagónicos y el sistema de influencias educativas escolares que se concibe en el contexto escolar preuniversitario para lograr este propósito. En el contenido de las ideas expresadas por estos autores y el autor de la tesis no existen puntos de vista contradictorios, en su base están la fuente fundamental para el desarrollo exitoso del proceso educativo en la institución escolar preuniversitaria. Visto desde esa perspectiva y el accionar sustentado en el proceso investigativo se considera, que en el proceso educativo de la institución escolar preuniversitaria, se tienen que dar un grupo de condiciones para que se pueda cumplir con eficiencia el encargo social asignado: Garantizar la organización escolar y las vías o espacios para desarrollar el trabajo educativo Con ello se crean las condiciones necesarias y suficientes para el funcionamiento, a partir del cumplimiento de lo normado y las condiciones específicas de cada centro. La planificación, ejecución y control del trabajo, que se contemplen en el plan de trabajo las actividades docentes, extradocentes y extraescolares, que garantizan el éxito de la labor educativa. La unidad del colectivo pedagógico. Para garantizar un sistema de influencias educativas escolares coherentes y sistemáticas. La función de las organizaciones políticas, de masas y estudiantiles en el desarrollo del trabajo educativo. La responsabilidad social que emana de cada organización, garantiza su función educativa y en el caso de los estudiantes, la representatividad de sus intereses y necesidades y la autodirección estudiantil. 14 El sistema de relaciones con la familia y con los organismos de la comunidad, así como con otras agencias socializadoras. Lo anteriormente expresado apunta a la necesidad de lograr una visión integradora y cohesionada de la labor educativa en la institución preuniversitaria. 1.1.1 El trabajo educativo como parte del proceso educativo en la institución preuniversitaria. Las obras de autores como: Kónnikova (1978), Schukina (1980), Talizina (1980), Neuner (1981), han sido referentes importantes en numerosas investigaciones en Cuba, porque abordan entre sus temáticas más recurrentes, las particularidades del proceso de educación, los métodos de educación, la educación moral, estética, política e ideológica. Kónnikova (1978) en particular, propone una metodología para el trabajo educativo en la que concede un importante papel a la educación cívica y moral, la formación de hábitos, actitudes, normas de conductas y valores, bajo la influencia directa del trabajo educativo del docente en el contexto escolar y de otras fuerzas educativas. Las indagaciones realizadas revelan que en la actualidad, en la pedagogía foránea no aparecen trabajos que empleen el término trabajo educativo, el que en el ámbito de la educación cubana tiene una connotación especial con puntos de contactos en su tratamiento particularmente con autores del antiguo campo socialista, que fundamentan la pedagogía y la formación de la personalidad desde la concepción histórico- cultural ofrecida por Vitgosky (1881), que estructuró el estudio e interpretación del fenómeno psíquico apoyándose en una metodología dialéctic o- materialista. De estos trabajos se asume en la tesis la idea de Báxter (2002) cuando plantea que el trabajo educativo es un proceso organizado que desarrollan los educadores y educandos, sobre la base del conocimiento de los alumnos, con el empleo de formas organizativas y los métodos correspondientes para la solución de las de las tareas, que conducen a ―la formación de hábitos y la asimilación de normas de conducta, sentimientos, cualidades, actitudes, de conceptos morales, de valores, principios y convicciones de modo que el niño y el joven participen consecuentemente en e l desarrollo del proceso histórico social de forma activa y creadora‖ (p . 1 - 2). En correspondencia con ello se proyecta el trabajo educativo, particularmente en la institución escolar preuniversitaria, que constituye un subsistema de educación cuyo fin es: ―Contribuir al desarrollo y a la formación integral de la personalidad del adolescente, con un mayor nivel de profundización y de consolidación en sus conocimientos, motivos, aspiraciones, formas de pensar y de comportamiento, así como niveles de autorregulación que les permita 15 construir su proyecto futuro de vida y a la vez garantice su participación protagónica e incondicional en la construcción y defensa del sistema socialista cubano y los prepare para acceder con eficiencia a la continuidad de estudios superiores. (ICCP, 2011, p.6) En el contexto escolar, la organización de masa estudiantil, las organizaciones políticas, los docentes y los directivos, constituyen fuerzas educativas que desarrollan el trabajo educativo en la institución escolar, todos los factores fundamentales y decisivos que intervienen en el proceso educativo para la formación del educando, además de factores sociales como son: la familia, las instituciones sociales, los medios de comunicación, entre otros. En tal sentido es necesario que el trabajo de la escuela sea integral y no solamente encaminado a lograr el desarrollo cognoscitivo, sino a propiciar vivencias afectivas de alta significación para los estudiantes, motivarlos por las tareas, el estudio, el logro de metas, actuar de acuerdo a sus convicciones, regular su propia conducta, ser un sujeto activo en su propia formación; por lo que el trabajo educativo debe canalizarse mediante el sistema de influencias educativas escolares que se ejercen sobre el estudiante en función de lograr su transformación personal. Vistas las influencias como: “Poder, autoridad. Efecto producido a distancia. Poder, autoridad de una persona para con otra…‖ (Diccionario Enciclopédico Compact Océano), de manera similar se definen como: ―Acción y efecto de influir, autoridad, presión moral que uno tiene sobre otro (…) Relaciones contactos y actitudes que uno posee y que le suponen poder.‖ (Diccionario Enciclopédico Grijalbo). Las influencias pueden ser ejercidas por algún líder o persona de alta significación para el sujeto: la sociedad, la familia, la comunidad, la escuela, los medios de difusión masiva; crean la posibilidad de controlar y modificar las percepciones de los demás. Según Buenavilla (2012), ―las influencias actúan como procesos de cooperación y comunicación social. La influencia que ejerce una persona sobre otra u otras, o un grupo de personas sobre un individuo, o grupos de personas sobre otros grupos, está mediada por el contexto en que se produce esa influencia o sistema de influencias‖. (Buenavilla, 2012, p: 37) En la investigación, las influencias, que se tratan son de naturaleza educativa, están estrechamente relacionadas al proceso educativo que se desarrolla en la institución escolar, es a través de la educación orientada, planificada, intencionada y dirigida que se puede lograr un sistema coherente que las integre, en estrecho vínculo y unidad. En la obra Pedagogía, del colectivo de autores, Academia de Ciencias Pedagógicas de la URSS y la RDA (1981) se abordan las influencias educativas coordinadas entre la escuela y las fuerzas educativas sociales, se hace el análisis de la escuela como un todo ; que al planear su proceso educativo, integra y activa dichas influencias con las instituciones sociales. 16 Por otro lado, Fernando González Rey (1989) se refiere a las influencias educativas de la sociedad y las clasifica como influencias educativas institucionalizadas y no institucionalizadas, al primer grupo pertenecen la escuela, el centro de trabajo, las organizaciones políticas y de masas, y al segundo: la familia, los grupos informales, las relaciones amorosas y de amistad. Al respecto afirma: ―…las influencias institucionales y no institucionales deben de mantener una relación de complementación entre sí (…) el impacto más inmediato y efectivo de las influencias educativas sobre la personalidad son las vivencias y reflexiones que el sujeto del proceso educativo expresa ante las influencias educativas actuantes (…) estos dos e lementos psicológicos sirven de base al proceso de individualización de estas influencias, del que se derivan los aspectos que pasan a formar parte de los distintos sistemas reguladores de la personalidad‖ (p. 116-117). La escuela misma puede considerarse como una comunidad escolar, donde coexisten fuerzas educativas que juegan un papel determinante en las influencias educativas que se dan en el seno de la institución escolar, de las que no están excluidas las instituciones sociales. La integración de las influencias educativas escolares, en este caso las institucionalizadas, debe producir el efecto deseado en la educación y depende en gran medida de las capacidades y habilidades de las fuerzas educativas en la instituc ión escolar para penetrar en la esfera emocional de los estudiantes y provocar cambios en sus modos de actuación; así como la formación de cualidades morales acordes a los intereses sociales. Pero las influencias educativas escolares que ejercen las fuerzas educativas, dependen en gran medida de las características la institución escolar, el diagnóstico de los estudiantes, la planificación del trabajo educativo, la preparación de las fuerzas educativas, la organización escolar, entre otros factores objetivos y subjetivos. Así, las influencias educativas escolares deben planificarse lo que implica declarar su intencionalidad, el logro de objetivos educativos trascendentes en relación con el proceso de formación de la personalidad, en cuya concreción se tiene en cuenta el diagnóstico integral, esencialmente sobre la base de las necesidades educativas y las aspiraciones, se expresan las vías y métodos, el papel mediador sistemático de las fuerzas educativas para alcanzar el cambio educativo en la formación de los estudiantes, manifestado en la manera de sentir, pensar y actuar conscientemente, acorde a los valores y principios de nuestra sociedad . El punto de partida para los cambios dinámicos a que se aspira en el desarrollo del sujeto en cada período de su vida, lo constituye la situación social del desarrollo, concepto expresado por Vigotsky (1987), de acuerdo con Fariñas ―La situación social del desarrollo expresa la conjunción dinámica de las condiciones interpersonales o externas y las intrapersonales o internas, que producen el 17 desarrollo en la persona‖ (Fariñas, 2005), ello que confirma, que los cambios que se producen en el sujeto se deben a su actividad y su interrelación con los otros en los diferentes contextos en se desarrolla. Para Vigotsky (1987) el proceso de desarrollo debe ser visto de manera prospectiva, es decir referido más allá del momento actual, a lo que va a suceder en la vida del sujeto. Se trata entonces de comprender en el curso del desarrollo el surgimiento de lo nuevo en la trayectoria del individuo. La mediación, según el propio Vigotsky (1987) concibe la relación entre el sujeto y el objeto como interacción dialéctica en la cual se produce una mutua transformación mediada por los instrumentos socioculturales en un contexto histórico determinado. En el contexto escolar preuniversitario, las fuerzas educativas constituyen mediadores sociohistóricos, que facilitan las influencias educativas escolares como instrumento sociocultural mediador, planificado, dirigido, controlado, que persiguen un fin en relación con la formación de la personalidad del estudiante. Las fuerzas educativas en correspondencia con la situación social del desarrollo orientan las acciones educativas, que devienen en mediadores socioculturales en la formación y desarrollo de la personalidad del estudiante y promueven las influencias educativas escolares para lograr compertamintos más o menos participativos en los estudiantes en la medida en que se tengan en cuenta los espacios o contextos escolares. Los criterios anteriormente analizados, así como los resultados que emergieron del proceso de transformación de la práctica educativa, confirman la necesidad de precisar el concepto de influencias educativas escolares, de modo que estas se conciben como los instrumentos socioculturales que median en la actividad pedagógica que desarrollan las fuerzas educativas para lograr los cambios deseados en el sujeto en formación y que se materializan en la concepción del contenido, los métodos de la labor educativa y las formas organizativas en la dirección del proceso educativo Las transformaciones alcanzadas en la práctica educativa demuestran que la efectividad de las influencias educativas escolares depende en gran medida de la preparación de las fuerzas educativas para integrarlas desde el trabajo educativo, para ello es necesario precisar las relaciones de trabajo, según sus funciones y responsabilidades en la labor educativa. Incluye como aspecto fundamental, dicha preparación, la actitud que asumen las fuerzas educativas en la institución escolar, con la ejemplaridad como premisa, hasta asumir consc ientemente un papel activo en la planificación, ejecución y control de las influencias educativas escolares. Se coincide con Ester Báxter (2002) en que para lograr un trabajo educativo satisfactorio en cualquier actividad que se realice, es necesario tener en cuenta: las necesidades individuales y grupales de realizar precisamente la actividad que se planifique y no otras, en función del 18 diagnóstico, lo que determina su participación en la elección de la actividad a realizar, una buena base orientadora de la actividad, y la aclaración cada vez que sea necesario, de la naturaleza de la actividad que realiza, los propósitos que se persiguen y como debe ser la participación de cada estudiante, el dominio pleno por parte del que conduce la actividad, del contenido para lograr con efectividad los objetivos que se persiguen y que la actividad tenga un contenido valioso de alta significación para los estudiantes, de carácter social, moral, vinculadas a sus necesidades e intereses y las tradiciones, costumbres e historia de su entorno. Además, garantizará que cada estudiante, sea capaz de asumir su responsabilidad y cumplir con la tarea asignada, explotando las potencialidades del trabajo grupal, la ejemplaridad positiva en la dirección de la actividad y su participación activa en la realización de la misma, así como, el grado de satisfacción y el interés manifestado en la realización de la actividad, para que constituya una vivencia agradable. No se puede obviar que en cada actividad los estudiantes tengan la oportunidad de manifestar sus iniciativas, independencia, creatividad, lo que contribuye a que puedan desempeñar un papel activo y se desarrollen las potencialidades educativas del protagonismo estudiantil, garantizar la valoración crítica por parte del grupo de la calidad de la actividad, y la autovaloración del desempeño individual en el desarrollo de dicha actividad, lo que brinda la posibilidad al estudiante de emitir sus criterios, juicios y valoraciones, y proyectarse para cumplir los objetivos no vencidos. Para garantizar la efectividad del trabajo educativo, es preciso que los que lo dirigen conozcan las características psicológicas de los jóvenes que oscilan en las edades que comprende el preuniversitario (15 a 18 años), edades en las se logra un mayor nivel en el desarrollo de su pensamiento lógico y de su capacidad reflexiva que propician el desarrollo de habilidades para la actividad intelectual, esta se hace cada vez más autorregulada, logrando un aprendizaje más consciente y activo, que lo pone en práctica cuando reflexiona, problematiza, planifica, deduce, analiza y generaliza. En esta etapa, la actividad intelectual ―… adquiere un matiz afectivo especial, vinculado a la autodeterminación (…) y a su aspiración a elaborar su concepción del mundo‖ (Bozhovich, 1976,320). Es el conjunto de las aspiraciones afectivas y las operaciones intelectuales, las que en esta etapa de la vida crean las peculiaridades de su pensamiento. En la esfera motivacional ocurre una reestructuración, al aumentar la complejidad de los motivos que intervienen en la regulación de su conducta, la necesidad de independencia, la autoafirmación y la identidad personal. ―Los motivos relacionados con el futuro (…) se 19 convierten ahora no solo en dominantes, sino también en impulsores directos de la actividad de estudio‖. (Bozhovich, 1976,314). En sentido general se puede concluir que los estudiantes en estas edades, se caracterizan fundamentalmente por: la tendencia a emanciparse de la influencia directa de los adultos, haciéndose mucho más independientes. En esta etapa tienen la aspiración de ser y considerarse adulto, por lo que ofrecen resistencia a la autoridad impuesta, tienen sus propios gustos y criterios, acordes al momento histórico concreto y la situación social. La interacción con sus coetáneos y el sentido de pertenencia al grupo escolar es altamente significativo, ya que comparten los mismos intereses y criterios, lo que les permite su autoafirmación en el seno del grupo y constituye una potencialidad para ejercer influencias educativas escolares dirigidas a determinados objetivos educativos también se desarrolla aún más la autovaloración, su posición en la vida, la proyección de metas, y su autodeterminación. En esta etapa, es necesario canalizar las potencialidades por el nivel de implicación y compromiso que puede asumir el estudiante en las diferentes actividades que realiza en la institución escolar preuniversitaria que se alcanza si el trabajo educativo atiende a ello con la selección y empleo sistemático dé los métodos adecuados y de acciones educativas, como asignación de responsabilidades, funcionamiento de la organización estudiantil y la acentuación del tratamiento individualizado en el proceso educativo escolar. En el proceso de enseñanza aprendizaje, es vital que los docentes utilicen los métodos de la labor educativa, técnicas de participación, métodos de enseñanza que estimulen la participac ión activa de los estudiantes, el aprendizaje desarrollador y mejores resultados docentes. Estimular a través de las actividades docentes, la expresión oral y escrita, las relaciones interpersonales, la confianza, la colaboración mutua, un estilo de comunicación democrático, la persuasión, la unidad del grupo, la seguridad e independencia en la adquisición de los conocimientos, la autoevaluación, la obtención de mejores resultados, unido al vínculo afectivo positivo y la satisfacción por la actividad y el trabajo grupal. La formación vocacional, laboral y el trabajo de orientación profesional, pueden constituir una potencialidad para favorecer el desarrollo del protagonismo estudiantil, ellas garantizan un modelo de actuación profesional, ética, la formación de valores morales. A partir de la ejemplaridad del docente, el uso de los medios de enseñanza y las TIC1 en apoyo a la docencia, la formación en la exigencia, respeto y la disciplina y la implicación de los estudiantes en la dirección de estos procesos. 1 TIC se refiere a las tecnologías de la información y las comunicaciones. 20 La concepción del trabajo educativo tiene que garantizar la atención al funcionamiento orgánico de la organización de los estudiantes2 en la institución escolar. Por ello es imprescindible la participación protagónica de los estudiantes en todos los procesos que se dan dentro y fuera de la escuela, dirigidos por ella, factor fundamental para el logro de la transformación educacional, que se traduce en calidad, y resultados en los indicadores de eficiencia educacional, para ello se debe: - Garantizar la atención sistemática y la preparación de los dirigentes estudiantiles, para la conducción de los procesos que se concretan en la institución escolar. - Garantizar la autodirección en el proceso eleccionario de su organización estudiantil, el desarrollo de las asambleas, la evaluación integral de los estudiantes, la emulación estudiantil y otras tareas sociales que conduce dicha organización. El trabajo educativo, que integre las fuerzas educativas en la institución escolar, debe dar coherencia y armonizar las influencias educativas escolares para que se contribuya al desarrollo de la responsabilidad, de la disciplina, a reforzar la motivación por la futura profesión, a la consolidación del compromiso y a la autonomía y la autodirección estudiantil con la participación activa, los criterios de todos los estudiantes y la mediación en los procesos que conduce la organización estudiantil. El resultado de ellos se sintetiza en la educación de la personalidad. Una adecuada proyección del trabajo educativo debe basarse en principios y emplear métodos educativos que se concretan en la práctica escolar y dinamizan su contenido. 1.1.2 Los principios y métodos para la instrumentación del trabajo educativo. Se consideran principios de la educación aquellas ideas fundamentales que determinan la orientación de este proceso, sus contenidos, métodos, organización; así como la orientación de las relaciones que se producen entre las personalidades que en él intervienen. La categoría pedagógica principios de la educación, es el resultado de la generalización de la práctica precedente, que tiene como punto de partida el fin y los objetivos de la educación: ―Tienen en su base las leyes descubiertas por Marx y Engels, acerca del papel de la práctica en la formación de la personalidad, la influencia del hombre sobre la naturaleza, la relación de la educación con la práctica social y la función del colectivo en la formación de las cualidades de la personalidad‖. (C. de autores ICCP, 2012, p.95) Los principios de la Educación Cubana son el resultado del desarrollo alcanzado en la Pedagogía Marxista-Leninista y del legado de lo más transformador y revolucionario de la nación 2 En la Educación Media Superior en Cuba esta organización es la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM), siglas que se emplean en diversos momentos en la tesis 21 y sintetizan las aspiraciones de la política educacional del país. En la presente investigación se asumen los enunciados por el colectivo de autores ICCP (2012) que son: - El contenido ideológico y orientación consciente. - La vinculación de la educación con la vida, el trabajo y con la práctica de la construcción socialista. - Unidad de las exigencias y el respeto a la personalidad. - Orden y sistematicidad de las influencias educativas. - Consideración de las particularidades de las edades y de las diferencias individuales de los educandos. (p. 96-100) Estos principios determinan el carácter de sistema del proceso educativo que se desarrolla en la institución escolar en las actividades docentes, extradocentes y extraescolares a la formación integral de la personalidad, con el propósito de cumplir con las demandas y exigencias sociales, que se concreta en el fin de la educación. Conocer las particularidades psicológicas de los estudiantes, favorece el diagnóstico con un carácter flexible e individualizado, lo que permite que se planifiquen las influencias educativas escolares, en estrecha unidad y coherencia, proyectar tareas y acciones educativas en orden de complejidad creciente con metas que demanden esfuerzos cada vez superiores incidiendo en cambios en las manifestaciones de la independencia, la responsabilidad, la conciencia, los criterios, opiniones y toma de decisiones, de manera que sea activo agente de su desarrollo individual y del colectivo. Los principios de la educación cubana están en la base de la concepción del proceso educativo y se materializan a través de los métodos educativos. Los métodos educativos son las vías que se siguen para lograr los objetivos educativos planteados por la sociedad y las tareas específicas a desarrollar en condiciones determinadas del proceso educativo. Cualquier método constituye un sistema de actividades que conducen a un resultado, consecuente con el objetivo planteado. Los métodos educativos son ―los procedimientos de influencia sobre la conciencia, los sentimientos, la voluntad, la conducta y el sistema de relaciones con el escolar, con el objetivo de formar la personalidad desarrollada integralmente‖ (Baranov, 1989, p . 179) Los autores cubanos los definen como ―los medios y vías del trabajo pedagógico, mediante los cuales se contribuye al logro de los objetivos de la formación de la personalidad del educando, en correspondencia con el fin y los objetivos de la educación en nuestra sociedad.‖ (Colectivo de autores ICCP, 2012, p.200) Definidos como medios, vías, procedimientos; lo común en los puntos de vista, son utilizados por los docentes, para influir positivamente en la formación y desarrollo de la personalidad de los 22 educandos. Se coincide con Valdivia, (1988) en que un método por sí solo no garantiza la educación, cada método cumple funciones específicas, se deben emplear combinados y sistemáticamente a partir de su selección. La aplicación de un método incluye una serie de operaciones y procedimientos, entre los métodos, procedimientos y medios educativos existe una interrelación dialéctica y como expresara Ester Báxter (2002): ―constituyen instrumentos con cuya ayuda el educador ejerce influencia sobre la conciencia, los sentimientos y la conducta de los alumnos‖ (p.14). El empleo eficaz del método educativo, requiere del diagnóstico preciso, p ara que sea posible producir el tránsito de lo externo a lo interno y viceversa, así se propicia el desarrollo del colectivo y del individuo, la capacidad de autocontrol y la independencia en la solución de las tareas que se les presentan en la práctica educativa. Tal como la naturaleza misma del proceso educativo, la selección y el empleo de de los métodos educativos debe caracterizarse por su dinamismo y flexibilidad, variedad y amenidad, y tendrá en cuenta las etapas de la actividad , es decir: la orientación (para qué se hace), la ejecución (cómo y con qué se hace), el control (qué resultados se obtienen). Para la clasificación de los métodos educativos, se comparte el criterio de que ―en los textos de pedagogía empleados en nuestro país pueden encontrarse diversas clasificaciones de los métodos educativos, pero la esencia, el contenido de cada uno de ellos, no varía‖ (Colectivo de autores ICCP, 2012, p. 201). Los propios autores los agrupan de la siguiente forma: los dirigidos a actuar sobre la conciencia, los métodos de educación por medio de la actividad práctica y los métodos complementarios de estimulación pedagógica. Los métodos dirigidos al desarrollo de la conciencia, deben influir sobre ella mediante los espacios que propicia la escuela, los que conducen la organización estudiantil, para los debates, reflexiones y diálogos, en los que los estudiantes puedan participar en el intercambio de ideas, asumir posiciones, vivencias afectivas, que provocan elaborar sus propios puntos de vista, argumentar, entrar en contradicción y tomar decisiones. En la selección y empleo de los métodos educativos se tendrá en cuenta que estos: se integren en sistema, propicien la dirección pedagógica objetiva y correcta para la unidad de las influencias del colectivo en la educación de la personalidad., suponen un sistema de actividades en correspondencia con los objetivos propuestos, estimulen la autoeducación, Independientemente del aspecto en que hagan mayor énfasis, influyen en el desarrollo de la personalidad como un todo, el humanismo y el respeto a la independencia del alumno conciertan sus rasgos distintivo s. En los preuniversitarios, al igual que en otras enseñanzas, la ejemplaridad de los directivos y docentes constituye una de las influencias educativas que actúa como medio fundamental de la 23 persuasión, método constantemente utilizado para influir sobre la conciencia y los sentimientos de los educandos, otros métodos de demostrada efectividad en este nivel de enseñanza son: el debate, la información política, los paneles y mesas redondas, las charlas éticas, encuentro con personalidades, entre otros. La actividad práctica, la emulación estudiantil, la asignación de roles en los trabajos productivos y tareas sociales y comunitarias, son algunos de los métodos que motivan y educan a los estudiantes en la participación, la responsabilidad y la actitud que asumen en las tareas y actividades. Por último, como métodos complementarios el estímulo y la sanción juegan un rol fundamental en la asimilación de las normas de conductas, las exigencias y la regulación del comportamiento, pero como plantea Ester Báxter (2002) la utilización de uno o varios métodos educativos no son recetas o esquemas rígidos, están en dependencia de las particularidades de las edades, la situación pedagógica específica y las características del contexto, entre otros factores. La integración de todas las fuerzas educativas en la institución preuniversitaria y las influencias educativas escolares que ejercen, las necesidades e intereses de los educandos, las relaciones sociales que condicionan e influyen en el fenómeno educativo, son partes inherentes que conformarán una estrategia integradora para dirigir el trabajo educativo de manera coherente y dinámica, sujeto constantemente a la flexibilidad de producir cambios que se ajusten a la realidad educativa y al contexto histórico social. Las acciones y tareas que se planifiquen desde el trabajo educativo, deben garantizar la participación activa y el protagonismo de los estudiantes en el proceso de formación y desarrollo de su personalidad, para cumplir con el encargo social de la educación. En el lenguaje cotidiano es frecuente el uso de las expresiones participación y protagonismo, pero un abordaje desde la teoría científica requiere precisión en su empleo y en la declaración de sus relaciones y su trascendencia en el plano pedagógico para lograr el fin propuesto para la formación de la personalidad. 1.2 Participación y protagonismo estudiantil: análisis y reflexiones teórico- metodológicas. Estudios realizados demuestran que el término participación es ampliamente abordado en las ciencias sociales y se expresa en correspondencia, entre otros factores, con el sistema político y la sociedad donde se establecen las relaciones de poder, democracia y de los análisis que se derivan a nivel macro o micro social. Participar es más que un acto formal, no es simplemente asistir por cumplimiento, además de estar presente se deben cumplir otros requisitos. ―…participar es tener o tomar parte, intervenir, 24 implicarse (…) supone, en consecuencia, que la ―presencia‖ es activa, comprometiendo a la persona, en mayor o menor medida‖. (Riva, 1994, p.18) y Domenech ―La participación por los objetivos que persigue y origen puede ser social, política e ideológica, democrática. A través de ella se establecen las relaciones de poder, los marcos democráticos, procesos de transformación y fundamentalmente el protagonismo.‖ (Domenech, 2002 p.213). Linares y otros (citado por Martín, 2008) plantean que: ―la participación se expresa en niveles específicos conforme a la manera en que las personas acceden a la toma de decisione s en un proyecto de acción‖ (p. 36-78). ―Desde la perspectiva pedagógica, inspirados en el pensamiento de Carlos Marx al formular el papel de la actividad práctica como formadora de sujetos, se comprende la participación como una práctica responsable que busca modelar la realidad y se caracteriza porque, al mismo tiempo y en un único acto, constituye en sujeto a quien impulsa esa acción‖. Palma, 1999, (citado por Martín, 2008, p.18). Para Herrera, (2005) ―participar implica un cambio en los valores y actitudes de las personas, pasar de ser producto de las circunstancias a ser actor, protagonista; tener proyectos, sentirse con posibilidad de hacer, lo cual lógicamente se entrelaza con la necesidad de experiencias colectivas y solidarias que alimenten estas prácticas, remitiendo a expresiones como pertenencia, roles y decisiones.‖ ―Participar es en primer lugar pertenecer a un todo que comprende y tiene presente al participante. Un segundo elemento que incorpora el término es el de roles, es decir, tener algún desempeño, alguna función y una expresión profunda, acabada de lo participativo es el tomar decisiones colectivas, la participación precisa sobre todo, un cambio cualitativo en cada uno de los alumnos y maestros. La participación puede y debe ser cultivada, de ahí que resulte un proceso educativo‖. (Herrera, 2005, p. 17) La participación en la esfera de la educación es un proceso donde los grupos humanos se motivan fuertemente y sus integrantes se comprometen personalmente en la búsqueda de soluciones para los problemas educativos que se les presentan en la vida cotidiana. (Castro, 2004, p. 74) Para Paulo Freire (1990) la función del agente facilitador, que puede ser el maestro u otra fuerza educativa, si se trata del contexto escolar y la acción colectiva en el marco grupal, da paso a una participación que puede ser entendida como expresión y condición de una comunicación educativa, en la cual, el quehacer activo y consciente de sus miembros, potencian la transformación de las condiciones de vida y de su propio ser. 25 Entre los autores consultados, se evidencian puntos de contacto en relación con los criterios sobre la participación en los elementos esenciales, refiriéndose a la participación consciente, comprometida, con una implicación en la toma de decisiones y en la acción concreta en las que se involucran los sujetos participantes, que pueden suscitar un cambio en las actitudes que se asumen y en la formación de valores morales. En la investigación se coincide con los puntos de vista de la Riva (1994) y Martín (2008), que consideran como condiciones para que se dé la participación: formar parte; es decir, pertenecer, ser parte de un todo que lo transciende, tener parte, jugar algún papel o tener alguna función en ese todo, asumir un rol determinado, tomar parte, decidir; lo cual completa la idea de lo participativo, lo que implica una actitud de compromiso y responsabilidad por los efectos de la acción y conciencia del acto participativo. Es lo que trae como consecuencia una participación activa. Según la propia Martín (2008), para que ocurra la participación se tienen que dar en la práctica un conjunto de condiciones, sustentando la idea, ―que la participación solo se hará efectiva cuando transfiere poder a los sectores que participan desde la base para que ejerzan influencia sistemática…‖ (p.17), de manera que los sujetos involucrados: quieran participar, sepan participar y puedan participar. Para que los sujetos involucrados quieran participar el elemento fundamental es la motivación, la autora antes referida declara tres componentes básicos para que la motivación sea efectiva: el interés subjetivo o ideológico, la satisfacción socioafectiva y la percepción de futuro. Para saber participar no basta con que los sujetos quieran participar, es preciso que sepan cómo hacerlo, sobre la base de los conocimientos, capacidades, habilidades necesarias para la acción participativa, en este sentido se proponen tres ―componentes formativos‖: la preparación para la tarea, la educación para la comunicación y la cohesión grupal, así como la capacitación en el funcionamiento de la organización en su sistema de relaciones internas y con la sociedad en sentido general. En tanto poder participar, implica tres ―componentes organizativos‖: la organización participativa del sistema de actividades y acciones, la organización para potenciar la comunicación y la cohesión grupal y las necesidades de mantenimiento. La participación en cuanto a la acción del estudiante puede ser de manera espontánea, reproductiva y formal, en estos casos el estudiante, puede actuar así por diferentes causas : obligación, falta de orientación, significación, desmotivación, entre otras. Se considera en la investigación, que existe una participación activa de los sujetos, en este caso estudiantes del preuniversitario, cuando esta participación tiene una significación personal, es 26 consciente, los sujetos se implican en la tarea o actividad, forman, tienen y toman parte, a partir de querer, saber y poder participar. 1.2.1 El protagonismo estudiantil y la participación. Un fenómeno grupal e individual. En la sociedad cubana, la participación es un derecho y un deber, por lo que el Sistema Nacional de Educación debe garantizar en el contexto escolar que los estudiantes tengan plena igualdad de oportunidades y posibilidades para alcanzar su máximo desarrollo, además, que todas las fuerzas educativas implicadas participen activamente en el proceso educativo, potenciando en los estudiantes el protagonismo estudiantil. El término ―protagonista‖, según el pequeño Larousse (1997), se refiere a, ―persona que en un proceso cualquiera tiene la parte principal‖. En el caso del protagonismo estudiantil ese espacio lo debe crear la escuela, y los estudiantes como parte de los procesos que se desarrollan en el contexto escolar deben ser los protagonistas principales. El protagonismo estudiantil no puede ser analizado sin referirse a la participación activa de los sujetos; su sistematicidad propicia procesos de internalización y construcción de recursos personales, en el curso de la actividad y la comunicación, de manera que actúa sobre la conciencia y la conducta del hombre. Si se tiene en cuenta lo expresado por Domenech, (2002) en relación con el protagonismo, visto como ―las oportunidades que tienen los sujetos para participar con independencia y conscientemente en cualquier proceso‖ (p.208). Se puede decir que el protagonismo está condicionado por una participación con significación personal, comprometida, responsable y consciente, lo que se asume en la tesis como una participación activa. Varios autores nacionales, desde el abordaje teórico del protagonismo estudiantil, han establecido la estrecha relación que tiene con la participación, se han referido al término participación protagónica, Domenech (2002), La formación protagónica vista como un proceso de implicación y participación activa; Veitía (2006), la participación y el grupo escolar como pilares fundamentales para la evaluación del protagonismo estudiantil; Herrera (2005), en este sentido la investigadora Ares (1997) se refiere a que la participación es asumir un protagonismo que me da el saber que yo tengo y aporto al grupo, y ese es mi poder. En las indagaciones realizadas, no se han encontrado referentes a nivel internacional, de estudios que impliquen el término protagonismo estudiantil . Este, generalmente es referido desde las manifestaciones de rebeldía, las demandas, las luchas y las huelgas estudiantiles que tienen lugar en el mundo capitalista. En Cuba, sí ha sido tratado por diferentes autores en investigaciones científicas, asociado al proceso de enseñanza aprendizaje, al proceso educativo, a los valores, a la participación, entre otros elementos; sin embargo, es criterio del autor de la 27 tesis, que aún es necesario seguir profundizando y sistematizando en esta dirección en los diferentes contextos de actuación donde se desempeñan los estudiantes, fundamentalmente en la institución escolar, dada su implicación en la formación de las personalidades que requiere la sociedad actual. Veitía (2006) define el término formación protagónica como: ―el proceso y resultado donde el educador/guía dirige la actividad cognitiva propiciando una implicació n personal afectiva del pionero en el proceso de enseñanza aprendizaje, lo cual garantiza la capacidad de establecer juicios y valoraciones sobre lo que se aprende y cómo lo hace, a partir del sistema de conocimientos, habilidades, hábitos y actitudes, exp resando de manera integrada en los diferentes niveles de protagonismo la implicación, la responsabilidad, independencia y toma de decisiones, en los diferentes contextos de actividades en los que participa el pionero‖. (p. 52) La autora de referencia aborda al protagonismo estudiantil como un elemento formativo desde la Organización de Pioneros José Martí, reconoce que este proceso es bilateral y activo, donde el educador guía tiene un papel decisivo, dirige y propicia en su quehacer diario la actividad cognitiva del estudiante, para que el estudiante desarrolle la capacidad de apropiarse de los conocimientos y su significación personal, es alcanzada a través del proceso de enseñanza aprendizaje, fundamentalmente a través de actividades docentes que logren niveles de implicación, responsabilidad, identificación con la tarea, lo que pone al pionero en condiciones de desempeñar un rol protagónico en su manera de actuar, sentir y pensar. Se coincide en las potencialidades que tiene el proceso docente educativo y en el papel del educador guía como mediador en este proceso, pero esta propuesta no incursiona en el papel de otras fuerzas educativas, como las organizaciones políticas y el grupo escolar, para contribuir a la formación protagónica, aunque hace mención a otros contextos en los que participa el pionero, se ponderan las actividades docentes en relación con las extradocentes y extraescolares. Galindo (2005) propone en su investigación una metodología para la educación en valores, para potenciar el protagonismo estudiantil desde la clase en el contexto universitario. La autora considera que: ―el protagonismo estudiantil es la expresión de la compatibilidad en el estudiante de acciones que sistematizan la práctica vivencial de la crítica, la autocrítica y el trabajo cooperativo y las premisas individuales de su desarrollo, manifestado en modos de actuación responsable, autonomía, toma de decisiones‖. (p. 40) Se valoran de esenciales los aspectos considerados como contenido el protagonismo en la referida conceptualización, como son el ejercicio de la crítica, la autocrítica, las vivencias, la interacción en el grupo y la implicación de los estudiantes en correspondencia con las 28 motivaciones, necesidades, intereses individuales y colectivos. Del mismo modo se ap recian en la propuesta de Galindo (2005) los referentes asumidos para considerar la manifestación del protagonismo estudiantil, pero al emplear como vía fundamental para desarrollar el protagonismo estudiantil a la clase, de acuerdo con sus aspiraciones, quedan sin explorar espacios y contextos escolares en que los que es necesario potenciar el papel protagónico de los estudiantes y sus líderes. La concepción de Heredia (2003) sustenta que: ―el protagonismo estudiantil está siendo asumido como un valor social que se desarrolla gradualmente en el estudiante desde el proceso de su formación, y que le permite conjugar la significación social con el sentido personal de su actuación, al implicarse conscientemente en las actividades, siendo expresión del nivel d e conocimientos que logra con respecto a la realidad, y a los recursos personales con los que cuenta para lograr una participación comprometida y responsable en un contexto dado‖. (p. 24) Resulta interesante que este autor asume el protagonismo estudianti l como un valor social, por la significación personal en el logro de las aspiraciones, también se forman colateralmente cualidades y valores morales como son: responsabilidad, laboriosidad, honestidad, entre otros; logrando los estudiantes una participación consciente y comprometida, aunque no profundiza en su obra en los recursos personales que posibilitan con su desarrollo alcanzar el protagonismo estudiantil. En la obra de los autores mencionados en el presente capítulo se aprecian coincidencias al identificar, que el protagonismo es el resultado de la acción interactiva, a través de la participación consciente que establece el estudiante en el contexto de sus relaciones sociales, reforzando la idea que se sustenta en la tesis, de que el protagonismo no es algo espontáneo, sino que es promovido por la influencia directa y consciente, que recibe el estudiante de todos los agentes socializadores que intervienen en el proceso de su formación. En su investigación Herrera (2005) propone una alternativa metodológica para la evaluación del desempeño del protagonismo estudiantil en la Secundaria Básica. Define el protagonismo estudiantil como ―el nivel de participación e implicación consciente que logra el estudiante en la realización de las actividades planificadas, dirigidas a su educación, teniendo en cuenta sus potencialidades, actitudes y el grado de creatividad e independencia evidenciadas en cada actuación‖ (p. 25). Sin dudas, se abordan elementos medulares a tener en cuenta para contribuir al desarrollo del protagonismo estudiantil como lo son: participación, implicación, conciencia, potencialidades, actitudes, creatividad, independencia. Su trabajo está sustentado en la evaluación del desempeño del protagonismo estudiantil como proceso, para ello tiene en cuenta las particularidades 29 psicológicas, el papel del grupo y la participación; así como las características del proceso educativo de la secundaria básica. Para evaluar el desempeño del protagonismo estudiantil, la participación de los estudiantes es el eje central, pero es necesario considerar también el desarrollo de otros aspectos psicológicos que contribuyen a la formación de la personalidad del educando, como son: la crítica y la autocrítica, la motivación, la responsabilidad en el desempeño de las tareas, la independencia y autonomía la autoevaluación, la toma de decisiones y las metas u objetivos propuestos. Se coincide en que las actividades intencionadas y dirigidas a la educación de los estudiantes deben contribuir a desarrollar el protagonismo estudiantil, pero no se deben descuidar los intereses y motivaciones de los estudiantes, sus criterios y opiniones , porque un marcado carácter intencionado de las actividades, los puede limitar en su participación, en sus iniciativas propias, la toma de decisiones y la autodeterminación. Para Domenech Almarales (2002) ―el protagonismo es visto como la capacidad que se desarrolla en el sujeto en formación como resultado del proceso educativo, encaminado al desarrollo integral de la personalidad que le permite implicarse conscientemente y con satisfacción en todas las actividades, y que expresa en sus modos de actuación, responsabilidad, toma de decisiones e independencia‖. (p. 78) Esta autora considera que las dimensiones del protagonismo deben estar vinculadas al proceso formativo de la personalidad integral, que es de naturaleza educativa, al convertirse los estudiantes en sujetos activos y conscientes de su participación en todas las tareas que se desarrollan en la escuela y su organización estudiantil. Propone en su investigación que las dimensiones del protagonismo sean: ―responsabilidad, en la que se desarrolla el compromiso ante el estudio y tareas de la organización, actividades personales y colectivas y se logra una implicación activa y consciente. Toma de decisiones, como la emisión de juicios personales y co lectivos que permiten asumir una posición o toma de partida. Independencia, basada en el cumplimiento independiente de las tareas y actividades, en su proyección, en la solución de problemas sociales e individuales‖. (Domenech, 2002, p.79) Las dimensiones propuestas, se consideran acertadas porque reflejan con claridad aspectos imprescindibles para el desarrollo del protagonismo estudiantil ; sin embargo el protagonismo estudiantil no constituye una capacidad en tanto el estudiante pueda actuar protagónicame nte en ocasiones, sin lograr habilidades que les permitan: cómo implicarse y con qué dar soluciones a problemas que se presentan en el desarrollo de la actividad en la que esté involucrado . El estudio realizado condujo a que en la presente investigación se asuma la concepción ofrecida por Nancy Chacón (2001), que define el protagonismo estudiantil como: ―un proceso interactivo 30 de actuación democrática del sujeto en formación, que implica el compromiso personal en la actividad en la que está involucrado, basado en la creación de necesidades, intereses y motivaciones internas, el aumento gradual de la autonomía moral y del ejercicio del juicio valorativo, la toma de decisiones individuales y en los procesos colectivos en los que participa con responsabilidad‖. (p. 3) Se considera por el autor que la definición anterior se ajusta a las exigencias sociales que demanda la educación, hace referencia a las cualidades personales y el compromiso, requie re de una interacción en los procesos grupales e implicación individual en cada uno de los procesos en los que la organización estudiantil y las otras fuerzas educativas, juegan un papel fundamental, en la educación de los estudiantes, en la participación activa, en logro de metas individuales y colectivas, en la formación de valores y del protagonismo estudiantil como parte del desarrollo integral de la personalidad. Pero no basta con precisar el qué, para lograr estudiantes protagónicos es necesario, te ner en cuenta también el cómo, quién el dónde, entre otros, lo que revela su complejidad y pone de manifiesto la necesidad de obtener la coherencia entre los métodos educativos y su aplicación sistemática, estilos democráticos y la flexibilidad en la dirección y la comunicación educativa, una buena organización escolar, la ejemplaridad del colectivo pedagógico, las interrelaciones que se producen entre las fuerzas educativas, un buen funcionamiento de la organización estudiantil y la participación activa de los estudiantes, todo ello concierta un sistema de influencias educativas escolares que contribuyen al desarrollo del protagonismo estudiantil. En consecuencia es atinado precisar que el escenario fundamental, en el que se pueden crear las condiciones para el desarrollo del protagonismo estudiantil está en el contexto escolar a través del desarrollo del proceso educativo, sin obviar los otros contextos donde se desenvuelven los estudiantes. Por ello, en la investigación se destacan desde el proceso educativo, las potencialidades que ofrecen las actividades docentes, extradocentes y extraescolares para contribuir al desarrollo del protagonismo estudiantil, contextualizados en las condiciones actuales del proceso educativo en la insti tución preuniversitaria, el papel de las fuerzas educativas y las influencias educativas escolares en el logro de tal propósito . La participación activa es concebida como el núcleo central del protagonismo, así se considera en la presente investigación; que el protagonismo estudiantil en la institución escolar se caracteriza, entre otros aspectos, por la participación activa de los estudiantes en el proceso educativo. 1.3 El desarrollo del protagonismo estudiantil en el proceso educativo de la institución preuniversitaria. 31 El proceso educativo en el preuniversitario debe concebir las acciones que posibiliten el desarrollo integral de la personalidad, se considera muy importante que los estudiantes en esta etapa tengan aspiraciones y proyectos de vida futuros, a partir de las vivencias afectivas de altas significación, la motivación por el estudio y la participación en las actividades de la escuela y su organización estudiantil, que le permita alcanzar un desarrollo moral e intelectual para actuar de acuerdo a sus convicciones, regular su conducta, desempeñando un papel activo y protagónico en su propia formación. La aspiración es alcanzar un proceso educativo de excelencia teniendo al estudiante como centro del trabajo educativo y a su vez objeto y sujeto del sistema de influencias educativas, con un carácter personológico y desarrollador, potenciándolos como sujetos de su formación y desarrollo, con una sólida preparación científica e ideológica, acordes con las exigencias y retos del desarrollo social. En el propósito de contribuir al desarrollo del protagonismo estudiantil, la institución escolar debe planificar el proceso educativo, de manera que las fuerzas educativas ejerzan las influencias educativas escolares desde las actividades docentes, extrado centes y extraescolares. 1.3.1 El protagonismo estudiantil en las actividades docentes, extradocentes y extraescolares. El desarrollo del protagonismo estudiantil en el preuniversitario se refleja en el crecimiento integral de la personalidad, cuando estos, se apropian con independencia del contenido y analizan, desde su perspectiva a partir de la experiencia adquirida, los problemas sociales u de otra índole, con los que convive o se pueden surgir, reflejando su preparación para el futuro y para mejorar su calidad de vida. El protagonismo estudiantil tiene en su base la participación activa de los estudiantes, se desarrolla a través del proceso educativo, requiere una atención intencionada y sistemática desde las interrelaciones que se establecen en el sis tema de influencias, a través del trabajo educativo en la institución escolar, en la que se implican todas las fuerzas educativas, a partir de las exigencias pedagógicas que se dan en el contexto escolar. Las actividades docentes y la clase como su forma fundamental contribuyen significativamente al desarrollo del protagonismo estudiantil. Los docentes deben garantizar las condiciones para que el estudiante sea un sujeto activo de su propio aprendizaje, por lo que constituyen elementos fundamentales el uso de los métodos educativos, el empleo de una comunicación afectiva y un estilo de dirección democrático, en la misma medida los estudiantes deben lograr su implicación, la concientización y la asimilación del conocimiento, así como las cualidades y valores morales. 32 En el orden individual el logro del protagonismo estudiantil contribuye a enriquecer el proceso de formación de la personalidad, desarrolla en el sujeto una actitud ante la vida, al asumir posiciones y decisiones, les permite orientarse y trazarse objetivos y proyectos de vida, con independencia y autonomía, contribuye también a la formación de cualidades morales y valores. Investigadores en el campo de la pedagogía y la didáctica como Dani lov, M.A y Skatkin, M. (1981) han abordado la importancia de potenciar en los alumnos los recursos espirituales como: intelecto, voluntad, sentimientos, en dependencia de la organización y dirección de su actividad cognoscitiva, conceden gran importancia a la relación bilateral y activa maestro - alumno. Neuner, G (s.a) al abordar esta temática plantea que para que la actividad cognoscitiva sea realmente activa, ambos; es decir el maestro y el alumno, deben convertirse en sujetos activos y transformadores del proceso y especialmente los estudiantes deben actuar sobre su propio desarrollo y el del colectivo. El proceso educativo se manifiesta en la institución escolar de diversas formas y un momento esencial es el de enseñanza aprendizaje, cuya forma fundamental es la clase, en este sentido es vital estimular la participación activa de los estudiantes, el aprendizaje desarrollador, mejores resultados docentes y el protagonismo estudiantil. (López y col, 2003) Favorecer a través de las actividades docentes, las relaciones interpersonales, la confianza, la colaboración mutua, un estilo de comunicación democráti