UNIVERSIDAD DE CIENCIAS DE LA CULTURA FÍSICA Y EL DEPORTE “Manuel Fajardo” Facultad de Villa Clara María Elena León Molinet: Una Gloria del Baloncesto en Cuba Trabajo de diploma en opción al título de Licenciado en Cultura Física Autora: YUDIT PÉREZ PUEBLA. TUTORES: MSc. EDUARDO LÓPEZ GARCÍA. MSc. ALFREDO FRANCISCO GONZÁLEZ PÉREZ 2014 PENSAMIENTO “El buen atleta es aquel que jamás decae, jamás se rinde, que jamás se desalienta, aquel que lucha hasta el final, aquel que tiene sus objetivos y sus metas y las busca y las alcanza. Los buenos atletas no conocen el cansancio, no conocen el desaliento, los buenos atletas no conocen más que la victoria. “Fidel Castro Ruz” DEDICATORIA A la Revolución que me hizo docente y con ello me dio la oportunidad de emprender esta labor de infinito amor. A mi familia que siempre espera paciente que pueda dedicarle algunos minutos de mi precioso tiempo y me dan fuerzas para seguir, y en especial a mis padres que se alegran mucho con los resultados de mi trabajo. A mis dos hijos que me ilusionan y me llenan de fe en el futuro, y que tanto me ayudan a vivir y a seguir adelante. A los que ya no están, pero que forman parte de mi vida, porque me dieron siempre luz. A mi esposo por su compañía y ayuda que se traducen en amor. A Jenny León Alfonso, por su ayuda incondicional. AGRADECIMIENTOS A todas aquellas personas que hicieron posible la realización de este trabajo brindando lo mejor de si de una forma desinteresada. A mis tutores por saber guiarme en la realización de este trabajo dándome excelentes recomendaciones y sugerencias en los momentos precisos de esta investigación. A todos los profesores de nuestra universidad que me han preparado en todos estos años de mi carrera. A mi familia por haber depositado en mí toda su confianza Brindándome incondicionalmente todo su amor y cariño. A mi esposo, quien me apoya, me comprende y con su amor me inspira a salir adelante y me hace ver que nada es imposible. A todos, Muchas Gracias. RESUMEN El trabajo de diploma titulado, ―María Elena León Molinet: Una Gloria del Baloncesto en Cuba‖, presenta la cronología deportiva de esta destacada figura de nuestro Baloncesto, sus inicios en este deporte, y su paso por las diferentes categorías, hasta llegar a ser miembro regular del equipo nacional. Mediante tablas, se muestra su participación individual, y la de su equipo, con los resultados obtenidos. Se hacen también las valoraciones correspondientes a lo antes mencionado. A partir de su retiro del deporte activo, ha desempeñado diferentes responsabilidades, a las que también se hace mención en el trabajo, al igual que la influencia social que tiene una figura como ella, en cualquier lugar donde esté. Este trabajo, al igual que otros muchos ya terminados, forma parte de un proyecto de investigación de la Universidad del Deporte de Villa Clara. Su objetivo es el de escribir la historia del movimiento deportivo provincial con el fin que sirva como material docente en nuestras escuelas deportivas del territorio. Además, que sirva como fuente de consulta para investigadores, historiadores, funcionarios, directivos, y pueblo en general, que esté interesado por estos temas. ABSTRACT The diploma paper entitled, ―María Elena León Molinet: Una Gloria del Baloncesto en Cuba‖, presents the sports chronology of this outstanding Basketball player, her beginning in this sport, and her performances at different categories, up to the arrival to Cuba´s National Team. A number of charts are presented to show individual and collectives participations and performances as well. Also, the performances are valued and analyzed. Since her retirement from active sport, she has fulfilled different tasks. These tasks are also presented throughout the paper, at the same time, about the social influence of being a sport glory has in her environment. This paper, like many others already finished is part of a research program carried out at Villa Clara´s Sport College. It´s objective is to write the history of our province sports movement, to be used as academic information at Villa Clara´s sports schools..Furthermore, as a source of information for researchers, historians, government employees, sports leaders, and people in general, who are interested on these issues. ÍNDICE I. INTRODUCCIÓN……… ….. .......................................................................................................... 1 1.1 Situación Problémica. ............................................................................................................. 5 1.2 Problema Científico. ................................................................................................................ 5 1.3 Objetivos. ................................................................................................................................ 5 1.4 Metodología............................................................................................................................. 6 II. DESARROLLO .............................................................................................................................. 9 III. ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS .......................................................................................... 11 3.1 Su ingreso en la Escuela de Baloncesto Femenino y su primer Campeonato Nacional. .. 11 3.2 Su trayectoria con las lobeznas de los ´80 en la división élite del Baloncesto femenino cubano. ........................................................................................................................................ 14 3.3 La reafirmación de la conquista. .......................................................................................... 20 3.4 Una triple corona para la historia. ........................................................................................ 22 3.5 El abandono al trono. ............................................................................................................ 24 3.6 Panamericanos para el olvido pasando por las Universiadas de Zagreb. ......................... 27 3.7 El adiós de una de las grandes. ........................................................................................... 42 IV. ANÉCDOTAS Y VALORACIONES. .......................................................................................... 52 V. CONCLUSIONES ........................................................................................................................ 57 VI. RECOMENDACIONES ............................................................................................................. 58 VII. BIBLIOGRAFÍA VIII. ANEXOS 1 I. INTRODUCCIÓN _________________________________________________________________ El estudio de los logros deportivos obtenidos a partir de 1959 es una tarea bastante extensa, rica, y en parte conocida, no solo en Cuba sino en el mundo entero. En el baloncesto cubano se ha escrito parte de esa historia que resulta de gran importancia para rescatar los acontecimientos ocurridos desde la creación del Instituto Nacional de Deportes Educación Física y Recreación (INDER). En la provincia de Villa Clara existen figuras relevantes en el ámbito deportivo, resaltar su trayectoria deportiva constituye una tarea necesaria; para lo cual hay que acudir a la historia, pues como dijera Pierre de Coubertin: ―La historia es la primera de todas las ciencias en importancia y eficacia educativa, ya que todo pasado influye sobre el futuro y ningún futuro puede edificarse sin tener en cuenta el pasado‖. En el XV seminario de directores municipales y provinciales de deportes se abordó lo relacionado con las comisiones de historia y su importancia, enfatizándose en la atención a las glorias del deporte cubano de todos los tiempos. Una manera de reconocer y homenajear a estas figuras es escribiendo sobre su vida deportiva, donde se conjugan los valores humanos que las caracterizan. Mucho se ha escrito sobre la historia del deporte Baloncesto que ocupa a millones de practicantes en todo el mundo, unos autores se remontan a civilizaciones antiguas (griega y maya) para demostrar que existían juegos con peculiaridades y características muy similares a las del Baloncesto actual como el Pok Ta Pok, y el Jarpastum. Otros por su parte, se ciñen a narrar el desenvolvimiento del juego a partir de su invención en 1891, por el Dr. James Naismith. El 21 de diciembre de 1891, Naismith creó el Baloncesto después de varios intentos de modificación de los deportes existentes, para satisfacer las necesidades del alumnado del Springfield College de Massachussets, Estados Unidos de Norteamérica, lugar donde se realiza la preparación atlética del 2 personal de la Asociación Internacional de Jóvenes Cristianos (YMCA), que serían más tarde invitados a los distintos clubes y filiales de dicha Asociación. Esas necesidades se basaban fundamentalmente en encontrar un deporte que se pudiera practicar durante el invierno bajo techo, pero debía ser un deporte que a causa de lo reducido de las instalaciones, careciera de las rudezas del fútbol y que al mismo tiempo fuera una actividad movida, vigorosa y de mayor atracción que pudiera realizarse en el gimnasio de la escuela. Desde 1891 hasta 1918, existe un gran desarrollo del Baloncesto hasta que se establece como una nueva disciplina deportiva. Creado primeramente para variar las clases de Educación Física, el Baloncesto pasó a ser un juego deportivo con sus características y particularidades. En 1894 en los Estados Unidos fueron publicadas las primeras reglas del juego, comenzaron a regirse en las competencias. Con el desarrollo del juego comenzó la formación de la técnica, aparecen los elementos técnicos (recibir, pasar, driblar, tirar al aro) y la táctica, se determinan las funciones de los jugadores en la ofensiva y en la defensiva. De Estados Unidos el Baloncesto se traslada a Europa, en el año 1893, introducido en Francia por Mel B. Rideut, que se había graduado ese año en el Springfield College de la YMCA en Massachussets, Estados Unidos, quien encontró en Emil Thies, un entusiasta colaborador, el que fungía como Secretario General del YMCA de París. Hace aproximadamente más de cien años que se practica el Baloncesto en Cuba y fue introducido por jóvenes cubanos que estudiaban en distintos colegios americanos, que concurrían al gimnasio de la YMCA de las ciudades donde estudiaban, el gimnasio lo dirigía un canadiense de apellido Mc. Leod quien dio oportunidad de practicar a los estudiantes cubanos que diariamente visitaban la instalación, motivo por el cual llegaron a conocer a fondo este juego que se empezaba a practicar en todos los Estados de la Unión Americana. En el año 1906 eran frecuentes los encuentros de 3 contra 3 y 2 contra 2 en el gimnasio de 3 la YMCA de La Habana, y tanto gustó este deporte que rápidamente se extendió a los predios de la Universidad de la Habana, donde debido al entusiasmo de José Sixto de 3 Sola, se logró integrar un equipo de estudiantes, el cual pasó por un entrenamiento adecuado y llegaron a enfrentarse con el equipo de la YMCA; encuentro que se celebró el 13 de octubre de 1906 y resultó ganador el equipo de La Habana, después se celebraron cuatro encuentros más. En 1907 en vista del auge alcanzado por el mismo, se organizó el primer campeonato oficial a través de la justa Inter – Clubes. En 1909 hizo su debut en una justa Inter – Clubes el equipo de la Asociación de Dependientes del Comercio; pero no fue hasta el año 1914 debido a las gestiones de Sixto de Sola que se creó e inauguró la Liga Nacional de Baloncesto de Cuba, a la que estaban integrados o afiliados la mayoría de las sociedades que poseían medios económicos y materiales para la práctica del mismo. En ese mismo año se celebró el primer campeonato organizado por esa Liga el día 23 de agosto, siendo ganador y campeón nacional el equipo del Club Atlético de Cuba. En esta etapa la participación en este deporte era exclusiva de los alumnos de los colegios privados. Las Escuelas Públicas del país no tenían participación en el baloncesto y en la mayoría de los deportes carecían éstos de una organización especial que los agrupara, así como medios económicos y materiales para practicar. En el ámbito internacional no fue hasta el año 1926 que Cuba comenzó a participar en competencias internacionales y fue en ocasión de celebrarse los Primeros Juegos Centroamericanos, en México, donde se obtuvo el 2do lugar. Los primeros indicios de la práctica de este deporte por el sexo femenino en el país, data de la década del 20 pero no fue hasta 1924 que se oficializa la Asociación Atlética Femenina de Cuba. De este modo comienzan a realizarse de manera oficial Campeonatos de Baloncesto Femenino en la isla, regidos hasta los años 50 por dicha asociación. En la arena internacional Cuba debuta con un 4 equipo de Baloncesto femenino en los III Juegos Centroamericanos y del Caribe en El Salvador en 1935. En la antigua provincia de Las Villas, específicamente en Santa Clara, la práctica del Baloncesto se hace realidad a partir de los años 30, y el auge de su práctica crece vertiginosamente. Este acontecimiento ocurre en el Villa Clara Tenis Club y desde sus inicios fue practicado por hombres y mujeres. Existe un tesoro testimonial de antes y después de esta fecha que espera por su sistematización teórica y científica, para que puedan ser utilizados por las generaciones futuras, mostrándole así lo que fueron capaces de hacer aquellos que nos han precedido, pues, los pueblos buscan conocer su pasado, para ordenar el presente y proyectarse hacia el futuro. Esta necesidad ha estado latente durante mucho tiempo aunque una buena parte de esta historia ya está escrita, no se conoce lo suficiente, incluso por los que de alguna forma han sido sus protagonistas. 5 1.1 Situación Problémica. Insuficiente conocimiento y divulgación de la trayectoria deportiva y laboral de María Elena León Molinet como baloncestista cubana. Por lo antes mencionado se declara el siguiente: 1.2 Problema Científico. ¿Cómo ha sido el desempeño deportivo y laboral de María Elena León Molinet, Gloria del Deporte cubano. Para dar respuesta a esa interrogante se declararon los siguientes: 1.3 Objetivos.  Recopilar información testimonial y gráfica de la Gloria del Deporte cubano María Elena León Molinet.  Ordenar cronológicamente, el desempeño deportivo y laboral de María Elena León Molinet Gloria del Deporte cubano.  Valorar el desempeño deportivo y laboral de María Elena León Molinet una Gloria del Deporte cubano. 6 1.4 Metodología. La metodología empleada toma como basamento teórico y metodológico el método científico aportado por la filosofía marxista y se corresponde en lo fundamental con el modelo cualitativo de investigación. Al tratarse de una reseña histórico-biográfica de una Gloria Deportiva de Villa Clara, resulta imprescindible consultar diversas fuentes de información: archivos, documentos, publicaciones, guías deportivas, cronologías, entrevistas, testimonios y fotos entre otras, a través del empleo de instrumentos, procedimientos y técnicas correspondientes a un amplio sistema de métodos. La revisión documental hizo posible ordenar de manera cronológica la trayectoria deportiva de María Elena León Molinet desde sus inicios, pudiendo ilustrarse con referencias en cuanto a fechas, logros, así como otras personas relacionadas con su desempeño deportivo. La entrevista, concebida con un espectro amplio en cuanto a sus objetivos, hizo posible obtener información complementaria mediante la implicación de familiares, amigos, profesores deportivos y otros. Para complementar las valoraciones obtenidas a partir de las entrevistas realizadas a profesores deportivos de la especialidad, se tuvieron en cuenta las informaciones o noticias publicadas en la prensa así como las fotos que de manera instantánea atrapan momentos relevantes de esta deportista durante su carrera, y que constituyen verdaderos testimonios gráficos. Un método fundamental que permitió estructurar la lógica de la investigación y consecuentemente la estructuración del informe, es el método biográfico en su variante personal, así como a las definiciones cambiantes de sí mismo y de su mundo. Los autores señalan además, que mediante las historias de vida se pueden identificar las etapas y períodos críticos que dan forma a las definiciones y perspectivas del protagonista a lo largo de su carrera, entendida esta como la secuencia de posiciones sociales que las personas ocupan a través de sus vidas. 7 Para la elaboración de la historia de vida se tuvo en cuenta, en lo fundamental, los pasos que evidencian el proceder metodológico de acuerdo con los criterios de diferentes autores. Estos pasos son: 1. Producción de relatos, registros y escritura de lo narrado. 2. Lectura del documento obtenido (el protagonista corrige, completa e interpreta su relato bajo sugerencias del investigador, en la búsqueda de una cierta objetividad sobre su propia subjetividad bajo una perspectiva socio-cultural). 3. Entrevistas y discusión de grupos (con los autores citados en los relatos para confrontar la terminología del narrador y constatar la información conducente a una biografía elaborada por diversas personas). 4. Investigación histórica y documental con el propósito de obtener datos objetivos que permitan validar las informaciones obtenidas hasta el momento. El método histórico-lógico: para determinar los antecedentes del problema objeto de investigación desde sus inicios como deportista, por tanto lo más atrás en el tiempo hasta el cese de su vida deportiva y la labor desempeñada en su vida laboral, lo que es igual hasta la actualidad en que se hace esta investigación. La variante biográfica: para recopilar los datos de toda su vida, así como quienes fueron sus promotores en el Baloncesto. El método inductivo-deductivo: para la determinación de datos bibliográficos de la trayectoria deportiva y sus resultados. El método analítico-sintético para la determinación de las características, regularidades y elementos esenciales de la información procesada de todo el material acopiado durante la indagación, para arribar a los criterios y las conclusiones expuestas. También se emplearon métodos empíricos dirigidos a la búsqueda de los datos necesarios, dentro de estos métodos están: 8 Análisis de documentos. Permitió organizar de manera sistemática y cronológica la trayectoria deportiva, en cuanto a fechas, logros y personas relacionadas con su desempeño deportivo. La entrevista, al propio objeto de investigación, compañeros de equipos y amigos, profesores de Baloncesto. A través de la triangulación fue posible contrastar los resultados obtenidos mediante la consulta de distintas fuentes para la recogida de información, diferenciada entre sí por su procedencia, mayor o menor vínculo con la figura que se investiga así como el tipo o especificidad del material consultado, como base para que, de conjunto con los procederes correspondientes a los métodos del nivel teórico, fuera posible interpretar en la forma más objetiva y correcta la información obtenida para establecer valoraciones y formular conclusiones. El contenido de esta investigación hace un aporte al conocimiento de la historia deportiva, destacando la relación entre el desempeño y la trayectoria de la figura investigada con otros contextos (nacional e internacional), constituyendo una fuente de consulta para los estudiantes en la Licenciatura en Cultura Física, los especialistas de la esfera del deporte, los aficionados al baloncesto y las personas en general interesadas en conocer acerca de la historia deportiva de la localidad. Retomando lo planteado acerca de los escasos conocimientos que de la trayectoria de esta figura se tiene podemos plantear que existe escasa bibliografía, divulgación y recopilación acerca de María Elena León Molinet en Santa Clara, Villa Clara, lo cual constituye una situación problémica y tomando en consideración su destacada trayectoria. Es necesario considerar además que el escenario en el cual fueron aplicados los métodos, que hicieron posible el trabajo de investigación, se corresponde en lo fundamental con la provincia de Villa Clara y que los sujetos que participaron en la misma fueron: La propia protagonista que es objeto de la investigación, familiares y amigos, compañeros de equipos, profesores del Baloncesto. 9 II. DESARROLLO María Elena León Molinet llegó al mundo un 7 de abril de 1967 en la ciudad de Santa Clara, en aquel entonces capital de la provincia Las Villas. La pequeña constituía el tercer fruto del modesto matrimonio formado por Juan León Carrillo e Inés Molinet Pérez, los mismos tenían su asentamiento familiar al igual que en la actualidad en la calle Toscano # 282, esquina a Nazareno en el barrio de Condado. Por aquel entonces el sustento familiar se lograba gracias al sacrificio que realizaban en conjunto Juan e Inés para formar una honrada, humilde y sencilla familia. El padre ejercía como zapatero y maquinista ferroviario nacional, por lo cual permanecía fuera de casa frecuentemente, por otra parte Inés se desempeñaba como secretaria del director del centro de cálculo computarizado de Planta Mecánica. Por tal motivo su hermana Guadalupe era quien se responsabilizaba con su custodia. Desde pequeña María Elena se caracterizó por ser una niña hiperactiva, con una inagotable energía, la cual derrochaba constantemente. Su padre, que cuando estaba en casa permanecía todo el tiempo pendiente de ella, fue el primero en ponerle sobrenombre, llamándole ¨ Borrita de Café ¨, a partir de entones toda la familia y el vecindario comenzó a llamarle así aunque en la actualidad la familia le llama cariñosamente ―mamau‖. La primera etapa de la niñez fue para María Elena como la de cualquier niño cubano nacido en el seno de la revolución, desde muy temprano en las mañanas la carismática niña jugaba con los demás niños y niñas del vecindario, organizando los juegos tradicionales. Además era aficionada al canto, a escuchar música desde pequeña, específicamente la música romántica y las baladas. En ocasiones su hermana quien desde el primer momento se convirtió en su ángel de la guarda la incluía dentro de los juegos organizados por ella y las de su edad. Estos primeros años de su vida transcurrieron felizmente para todos, el desarrollo de ―borrita‖ fue normal, sin contratiempo en cuanto a su salud e integridad física, 10 psicológica y social. Era desde muy niña, admirada y querida por todos los vecinos, grandes y pequeños, en verdad podía ser inquieta como cualquier otro niño pero siempre salía a relucir la educación en la que fue formada desde la cuna. Así las cosas llega al año 1971, el cual marca para María Elena su inicio en los quehaceres educacionales; tenía solo cuatro años pero su nivel cognoscitivo le permitió comenzar a esa edad en la enseñanza preescolar. Para ello fue matriculada por su mamá en la escuela ―María Damasa Jova‖ situada en las cercanías de su hogar. En este centro permaneció por espacio de un curso. Al año siguiente es trasladada para la escuela ―Camilo Cienfuegos‖ en la que terminó la enseñanza primaria. En el año 1974 cuando cursa el tercer grado es que comienza su iniciación por la práctica del Baloncesto, pasión que aún se mantiene latente. Esto ocurre gracias a que ya en aquella época, su hermana Guadalupe practicaba el Baloncesto y formaba parte de la escuela para féminas que con este fin existía en Santa Clara, razón por la cual se motiva la niña a inclinarse por su práctica. Por aquel entonces, la escuela antes mencionada era una realidad y se encontraba situada en Colón y Central en esta ciudad de Santa Clara. Guadalupe era visitada por su hermanita frecuentemente durante las sesiones de entrenamiento, y en la secuencia de sus visitas, Armando Ávalos, entrenador principal de la escuela, se percata del talento que poseía aquella niña inquieta y avispada que, además tenía una estatura significativa para su corta edad. Al dialogar con la niña si le gustaba el Baloncesto, y la respuesta de la misma fue que sí, le recomendó a su hermana que le enseñara algunas habilidades propias del deporte para promoverla para el centro, cuando estuviera en cuarto grado. Todo el tiempo previo a su ingreso además de adquirir los conocimientos transmitidos por su hermana el propio Ávalos la citaba para el Campo Deportivo ―Aurelio Janet‖ por las tardes y aprendía mucho más gracias a su coincidencia en este centro con otras promesas ya establecidas en sus correspondientes categorías como Leonardo ―Maravilla‖ Pérez y otros. 11 III. ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS 3.1 Su ingreso en la Escuela de Baloncesto Femenino y su primer Campeonato Nacional. En 1975, cuando comenzó el cuarto grado, continuó adquiriendo habilidades específicas del deporte de las cestas, pero sin dudas, la que mayores resultados le proporcionaban a ella y a su entrenador, desde el punto de vista táctico era el contraataque. En este elemento técnico, trabajó tanto Ávalos, que se convirtió en todo una especialista en acometer al aro contrario. Todo esto lo desarrolló además de pícara e inteligente, gracias a sus dotes naturales tales como: rapidez, fortaleza, y de excelente dominio del drible. Sin dudas María Elena se convirtió en poco tiempo en toda una virtuosa para desarrollar el contraataque como arma ofensiva principal del conjunto villaclareño. Llegó el curso escolar 1976-1977, cursaba María Elena el quinto grado y tenía entonces nueve años. Sus aptitudes y talento como baloncestista le permitieron matricular en la escuela de Baloncesto femenino, para la práctica organizada de este viril deporte, y bajo la tutela de Ávalos, quien muy pronto vaticinó un futuro halagüeño para María Elena en el más dinámico y creativo de los deportes colectivos. Dominaba la técnica con facilidad, hacía las cosas con explosividad y dinamismo, además de ser excelente en los lances al aro. Al solo contar con diez años de edad, no cumplía con la edad requerida para asistir a la primera edición de los Juegos Escolares Pioneriles en 1977, aprobados por la dirección nacional del INDER. Para la inmensa mayoría de los deportes la edad que comprende la categoría Pioneril es de once hasta doce años. Ante esta situación la comisión provincial hace la solicitud a su homóloga de la nación para autorizar la participación de María Elena en dicho evento, atendiendo a que poseía cualidades suficientes para desempeñarse en el mismo. Luego de un análisis profundo por parte de la comisión nacional, María Elena es autorizada a participar en los Juegos. Para sorpresa de los especialistas, no solo forma parte del quinteto titular sino que además de ser la máxima anotadora del conjunto 12 contribuyó como baluarte indiscutible del mismo a la obtención de la medalla de oro en la competición. Esta competencia, marca el inicio de una de las carreras más brillantes de una atleta en el mundo del Baloncesto ya que María Elena comienza a desempeñarse como pieza clave en los resultados del Baloncesto femenino en la provincia. En la segunda edición de estos certámenes en 1978, las villaclareñas reeditaron su actuación y María Elena, su líder indiscutible, para este campeonato, ya tenía 11 años y su calidad como atleta excepcional estaba más que probada. En este campeonato mantuvo sus liderazgos en la mayoría de los renglones ofensivos. Para su tercera participación en líderes pioneriles. En 1979, ya era una fuera de serie, tal es así que los entrenadores del resto de las provincias, al referirse a su encuentro con Villa Clara decían que: jugar contra María Elena León era como meterse en una jaula con un León, parece que la morenita hacía gala de su apellido muy en serio. Inclusive, ―Yayo‖ Álvarez, en aquel entonces entrenador del equipo de Ciudad Habana, provincia capaz de arrebatarle la supremacía en ese año a Villa Clara afirmó el día 13 de mayo de 2004 en el Coliseo de la Ciudad Deportiva, en La Habana, que: …ellos habían ganado ese campeonato porque María Elena había encestado solo 40 puntos en el partido contra ellos, el cual ganaron las capitalinas, sin embargo contra el resto de los equipos ella sola promedió a más de 60 puntos por encuentro. De esta manera Lupita se despidió de la categoría pioneril como la atleta más excepcional que ha pasado por ella, ganó 2 medallas de oro y una de plata en sus tres años que participó en estas lides, además de liderar la mayoría de los departamentos ofensivos en todos los certámenes. María Elena, toda una revelación en el Baloncesto cubano, fue promovida en el mismo 1979 para los centros nacionales. En este año se materializa un programa de captación de niños talentos en estatura, que nunca hubiesen practicado Baloncesto, para que se iniciaran en la práctica del mismo en La Habana, en el ―Plan Gigante‖. María Elena es captada en este programa en el ´79, la escuela se encontraba en el municipio habanero de Playa, vale destacar que Lupita 13 constituyó el único caso que, a tan corta edad ha sido promovida para los centros nacionales de Baloncesto. Su primer entrenador en dicho centro fue Rigoberto Chávez quien aún se desempeña como formador de las futuras integrantes de la selección mayor, en la Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético (ESPA) Nacional. Bajo la tutela de Chávez, María Elena estuvo durante seis años y en el transcurso de los mismos participó en varios torneos de rango, tales como 2 Series Especiales representando al equipo ESPA Nacional; 1 Campeonato Centroamericano Juvenil, 1 Campeonato Panamericano Juvenil y 1 Campeonato Mundial Juvenil, en representación de nuestro país así como en los XXVI y XXVII Juegos Escolares Nacionales representando a su provincia. Además de las primeras categorías desde 1981 hasta 1984 de los cuales se hace referencia en el epígrafe correspondiente a estas lídes. En la V Serie Especial, tuvo Lupita una destacadísima actuación, a tal punto de figurar en el cuadro de honor como la mejor novata de la Serie además de terminar en la tercera posición entre las tiradoras de 6 metros (en la actualidad son los lances de 3 puntos); su equipo solo logró 2 triunfos en la justa. La tabla anterior refleja los partidos en los cuales María Elena más se destacó FECHA EQUIPO CONTRARIO RESULTADOS DESTAQUE 29 de enero ISCF 86 x 113 20 puntos 2 de febrero Santiago de Cuba 104 x 114 19 puntos 16 de febrero Santiago de Cuba 108 x 119 22 puntos 18 de febrero Ciudad Habana 89 x 115 16 puntos 24 de febrero Santiago de Cuba 100 x 99 Fue la 1ra victoria 25 de febrero Ciudad Habana 112 x 110 2da victoria, marcó 29 puntos (5 canastas desde los 6 metros) 28 de febrero Occidentales 75 x 84 21 puntos 14 durante la V Serie. En la VI Serie, en el mismo 1982, en diciembre, tampoco la actuación de las bisoñas pasó más allá de discreta aunque dominaron en todos sus cotejos a sus hermanitas del Plan Gigante. En los certámenes internacionales lograron en el 1er Campeonato Centroamericano, categoría juvenil en la República Dominicana, 3ro en el Panamericano Juvenil celebrado en Colorado Springs, Estados Unidos así como en el 1er Campeonato Mundial Juvenil que tuvo esta misma sede en agosto de 1985; en este torneo, las cubanas solo superaron al seleccionado de Senegal. Vale destacar que en esta categoría María Elena coincidió con dos de las mejores baloncestistas de todos los tiempos en nuestro país, la matancera Regla Hernández y la Capitalina Dalia Henry, ambas magníficas en el arte de encestar balones y en el caso de Dalia, durante muchos años capitana de la selección nacional. El resto del equipo al 1er Campeonato del Mundo categoría juvenil lo conformaban: Belkis Scull, Odalys Moré, Raquel Pérez, Dania Macola, Olga Lidia Diez, Viviana Pérez, Martha Cabrera, Dania Cañizares y Juana Díaz. Este Campeonato se celebró en Sprinfield entre el 13 y el 21 del mes y año mencionado. Con su participación en este certamen concluyó para María Elena su faena en las categorías inferiores y juveniles, quedando por recorrer un largo camino tanto al servicio de la selección nacional como del elenco de su terruño, de los cuales abordaremos en los próximos epígrafes. 3.2 Su trayectoria con las lobeznas de los ´80 en la división élite del Baloncesto femenino cubano. Encomiable fue la labor de María Elena León, vistiendo las franelas de los equipos villaclareños de primera categoría a lo largo de sus 21 años, participando en los campeonatos de este nivel en la isla. Pero, sin dudas, los más gloriosos fueron los de la década del ochenta. Desde su primera incursión con las lobeznas 15 en 1981 hasta la edición de 1989, las villaclareñas acapararon los titulares de diarios y programas deportivos en la nación, ya fuera para recibir elogios o para ser objeto de críticas a las que nadie escapa a lo largo de su vida, mucho menos cuando es protagonista en los acontecimientos. Villa Clara, contando con María Elena entre sus filas, entre 1981 y 1989 acaparó tres títulos nacionales, dos subtítulos, tres terceros puestos y un cuarto lugar, el cual, según los especialistas y la prensa local de la época, se obtuvo producto del déficit de entrenamiento del que fue objeto el equipo, aunque nunca se tomó como justificación dichos contratiempos; sin más preámbulo, he aquí el relato de los resultados más relevantes de la Lupe formando parte del equipo ―Lobeznas de Villa Clara‖ en la década de los ochenta. El historial de María Elena con los equipos villaclareños de primera categoría comienza exactamente en el mes de diciembre de 1981 cuando los seleccionadores del conjunto de ese nivel en la provincia la incluyen en el mismo con el objetivo de continuar elevando el nivel de juego que desde las categorías inferiores venía demostrando la jóven promesa. El plantel estaba integrado entre otras por la sensacional Leonor Borrell, Bárbara Castillo, Guadalupe León- hermana de María Elena- Bárbara Mesa etc. Debido a su corta edad- contaba con tan solo 14 años- Lupita fue designada para cumplir el rol de suplente en la defensa, demostrando, siempre que se le dio oportunidad de jugar, que le sobraba calidad para, en un futuro inmediato, deleitar, con su tremendo ritmo de juego, en los clásicos nacionales. El elenco villaclareño ocupó la tercera plaza de este certamen repitiendo su actuación de la anterior campaña: este resultado constituyó para María Elena su primera medalla en eventos de primera categoría. Así las cosas llega el mes de septiembre del año 1982, y Villa Clara es seleccionada para ser sede del Campeonato Nacional de Baloncesto primera categoría, la fecha de comienzo estaba señalada para el día 16 en el centro deportivo ―Eduardo García‖ de la ciudad de Santa Clara. El conjunto del centro del país, blasona esta vez de mejor estructura que en ocasiones anteriores. María Elena viene de tener excelentes desempeños con las juveniles y con un año más sobre sus espaldas, por lo que se espera mucho de ella, además de la reaparición de la ex internacional Vicenta Salmón quien junto a Leonor Borrell formaría la 16 columna vertebral de la ofensiva del conjunto ayudadas en gran medida por la novel María Elena. La actuación desde el punto de vista ofensivo, por parte de Lupita fue así: VS Serranas-16 puntos; VS Pinar del Río 21 puntos; VS Camagüey 23 puntos; VS Industriales 20 puntos; y VS Granma 15 puntos; estos fueron los partidos en que más destaque tuvo. Este campeonato finalizó con la victoria de Santiago seguido de Ciudad Habana y las villaclareñas, quienes repitieron su metal bronceado de 1981. María Elena mostró un elevado nivel competitivo durante todo el certamen. En 1983 las hostilidades del nacional femenino se celebran en la ciudad héroe, escenario este que sirve para que María Elena continúe su vertiginoso ascenso en el arte de crear jugadas y encestar balones. El propósito de las villaclareñas es el de mantenerse entre los primeros del país para lo cual cuentan con su principal estrella, Leonor Borrell y la bisoña María Elena León como ejes fundamentales del colectivo. El rendimiento ofensivo de Lupita fue muy estable y contribuyó a que su conjunto clasificara para discutir las posiciones cimeras del campeonato con Santiago de Cuba, Ciudad Habana y Pinar del Río. En esta ronda aun cuando fueron capaces de derrotar a Ciudad Habana, a la postre monarca, no pudieron mantener su nivel de juego producto del déficit de preparación que tuvieron previo al campeonato, y cayeron al cuarto puesto, resultado este que jamás, en 23 años, equipos del centro del país habían obtenido, en lo individual, la jovencita María Elena luchó a brazo partido pero no pudo evitar el desalentador resultado. Llega el año 1984, la estructura del Campeonato Nacional cambia, se divide el país en tres zonas y Villa Clara forma parte de la central junto a Cienfuegos, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Camagüey. El sistema es de todos contra todos a tres desafíos en visitas recíprocas a sus contrarios. El conjunto de Villa Clara se propone en esta edición regresar al podio del cual nunca se habían ausentado. Para tal objetivo fueron seleccionadas quince jóvenes cuyas cualidades deportivas les sobraban para cumplir dicho propósito. Entre las escogidas se 17 encuentra la joven y ya experimentada María Elena León quien junto a Leonor Borrell continúa siendo pilar del equipo. Luego de una etapa clasificatoria sin muchos contratiempos , en los comienzos de la segunda fase, vencen de forma consecutiva a Santiago de Cuba y a Pinar del Río con excelentes demostraciones de sus pilares, Leonor Borrell y María Elena León, pero en las siguientes jornadas sucumben ante Ciudad Habana y Matanzas, esta última derrota fue tan costosa que determinó considerablemente en la posición final de Villa Clara que ocupó el tercer escaño, estuvieron a punto de obtener plata pues Santiago de Cuba fue segundo con 11 ganados y 6 perdidos por 10 y 7 las lobeznas. En la siguiente temporada (1985), se decide eliminar las zonas y se mantienen las subseries de tres juegos entre los equipos en visitas recíprocas, la calidad del evento aumentó pues se concentraron los equipos de primera división en el certamen. Villa Clara comenzó muy bien pasando escoba a Santiago de Cuba, dividiendo 2-1 a favor frente a Matanzas y barriendo también a Pinar del Río. Pasadas 9 fechas, María Elena ocupaba el segundo lugar en anotadas con 201 puntos a uno de la matancera Regla Hernández. En la continuación del campeonato barren a Camagüey y en la siguiente subserie frente a las capitalinas pierden dos desafíos producto del exceso de confianza según su director técnico. En la devolución de la visita a las camagüeyanas, aprovechan su superioridad ganando nuevamente los tres, a esta altura, Lupita descendió hasta el quinto lugar entre las máximas anotadoras. En pos del desquite frente a las giraldillas lograron agenciarse dos triunfos para en la siguiente subserie volver a barrer con las indómitas. La etapa clasificatoria no cambió para las lobeznas; si para María Elena que mejoró considerablemente su nivel de juego en la última parte de esta y ascendió en el liderazgo de puntos con 737 hasta el tercer puesto. Quedaba todo listo para la etapa decisiva en predios naranjas. Se tenían la misma cantidad de triunfos que las yumurinas pero tres derrotas más por lo que había que jugar impecablemente, pues éstas estaban en excelente forma. Se logró un importante triunfo con soberbias actuaciones de las estelares Leonor y María Elena ante Ciudad Habana. Posteriormente se le ganó a Pinar con 21 tantos de la 18 Lupe; cedieron ante las matanceras y derrotaron nuevamente a Ciudad Habana con 14 para Lupita pero ya a esa altura era difícil superar a Matanzas por lo que tuvieron que conformarse con la presea plateada, no obstante las lobeznas, se despidieron de su afición con dignidad al vencer en sus dos últimos cotejos a Pinar del Río, con 36 puntos para María Elena y a Matanzas con otros 18 para la naciente estrella del Baloncesto cubano. En fin , la Lupe culminó segunda entre las anotadoras con 1208 puntos superada solamente por la Borrell y figurando en el quinteto ideal junto a Leonor, la pinareña Ana Gloria Hernández, la yumurina Regla Hernández y la capitalina Dalia Henry. Este certamen vaticinó el poderío que venía adquiriendo el Baloncesto femenino villaclareño y alertó a sus adversarias del dominio que impartían desde la próxima campaña en los certámenes de la división élite del Baloncesto femenino del país. Con el inicio de la campaña de 1986, comienza la gloriosa etapa de las lobeznas villaclareñas. Una actuación fenomenal en la edición precedente dejó muy claro que en 1986 las villaclareñas vendrían en busca del trofeo que les faltaba en sus vitrinas. Las centrales cuentan con el apoyo de sus mundialistas Leonor Borrell y María Elena aunque la participación de esta última depende en gran medida del restablecimiento de la lesión en su rodilla izquierda. Felizmente dicha lesión no impidió la participación de Lupita, el excelente doctor Rodrigo Álvarez Cambras, luego de una consulta previa, diagnosticó que: con un plan de ejercicios con el objetivo de fortalecer los cuádriceps de su pierna izquierda no habría necesidad de intervenirla quirúrgicamente. El 22 de septiembre, en el primer choque del seleccionado villaclareño ante su similar de Granma, María Elena León alinea como titular, manteniéndose durante todo el tiempo en la cancha con el propósito de aquilatar su estado actual e ir recuperando su estatura competitiva. Su actuación en el mencionado encuentro fue halagüeña, encestó 25 puntos y no sintió molestias durante el partido; la joven derrochando coraje, voluntad y amor a la camiseta, no dejó ni un segundo el terreno de juego. 19 En los restantes partidos de la etapa sus resultados y los del equipo fueron: VS Santiago de Cuba – 93x79, 17 puntos; VS Ciudad Habana-98x76, 26 puntos; VS Sancti Spíritus-89x49, 15 puntos; VS Industriales-96x72, en este partido al no jugar mucho tiempo no se destacó; VS Pinar del Río-89x85, 32 puntos y en el duelo contra la actuales monarcas, Matanzas, las nuestras cayeron 78x71, no obstante María Elena llevó a la pizarra 16 unidades. Este partido revelo que las campeonas no eran invencibles. En las restantes etapas el conjunto se mantuvo en la primera posición, tanto en el Coliseo capitalino, en la sala 19 de noviembre así como en su homóloga de Santiago de Cuba, la sala Antonio Maceo. María Elena continuó siendo baluarte ofensivo de su plantel, jugó con extraordinaria voluntad pese a su lesión en la rodilla izquierda, la que le impide desarrollar todo su potencial y calidad. En las restantes fases todo trascurrió para el elenco villaclareño bastante bien, el rendimiento del conjunto se mantenía estable en especial el de sus estrellas Leonor Borrell y María Elena León. A la altura del penúltimo tramo del torneo las cosas marchaban muy favorables para las lobeznas. Necesitaban solamente dos triunfos y ya serían inalcanzables para sus adversarias. De esta manera comenzó en el Centro Deportivo Eduardo García de Santa Clara la tenaz resistencia de las demás por evitar la prematura coronación de las villaclareñas. En la primera fecha, batieron a Santiago de Cuba con pizarra de 108x98, la labor ofensiva de María Elena quedó cifrada en 28 superada únicamente por Leonor con 45 encestes. Al día siguiente enfrentaron a las yumurinas y las superaron 88x83 con 24 puntos de María Elena, de ellos 12 logramos más allá de los 6.25. Con el sabor de la victoria entre los labios salieron a no dejar margen a dudas ante las vueltabajeras, las que vendieron bien cara su derrota, luego de terminar igualadas en el tiempo reglamentario, el cotejo finalizó en tiempo extra 104x94 con 21 tantos a la cuenta de María Elena. De esta forma y con el último tramo a celebrarse en Matanzas, el seleccionado villaclareño se adueñó del añorado pergamino que nunca antes había logrado, ya contaba con un joven plantel encabezado por la extraclase Leonor Borrell y la sensacional María Elena León. Quedaba atrás un dura y agotada temporada que 20 sirvió para alertar a las demás provincias de la potencia en que se convertía Villa Clara a partir de ese momento en el baloncesto femenino. En lo particular para María Elena resultó un acontecimiento inolvidable pues era el único título que le faltaba a Villa Clara en eventos de Baloncesto de cualquier categoría en el sexo femenino, y para ella fue un regocijo formar parte del equipo y contribuir eficazmente a sus logros. 3.3 La reafirmación de la conquista. La campaña correspondiente a 1987 dio comienzo en la ciudad de Camagüey el 11 de octubre, donde se desarrollaría la primera parte del certamen. En la misma, el equipo del centro culminó con un balance favorable de 5 victorias y 2 fracasos ubicándose en el segundo lugar; en el orden individual María Elena fue segunda entre las máximas anotadoras con 156 puntos antecedida de su coequipera Leonor Borrell con 171. De esta manera las lobeznas, de la mano de estas sensacionales atletas pasaron a la ronda de seis junto a Santiago de Cuba, Ciudad Habana, Matanzas, Camagüey y Pinar del Río. Los deportes de cooperación-oposición tienen sus propias leyes, lo que se traduce en espíritu de grupo, unidad emocional, interpretación de las responsabilidades asignadas a cada uno de sus miembros, la creación individual sin afectar los intereses del equipo, y la presencia de un líder que sirva como bujía y modelo a sus compañeras. Entre las lobeznas existía una líder indiscutible, no solo del equipo Villa Clara, sino de la selección de lujo del país, Leonor Borrell; pero María Elena León fue, sin fisura, su escolta, grande en su propia dimensión e imprescindible en cada triunfo del equipo. Luego del periplo correspondiente a la fase final del campeonato celebrado en Ciudad Habana y Santiago de Cuba, en el cual las villaclareñas elevaron considerablemente su juego, fundamentalmente en la etapa que se desarrolló en la Ciudad Héroe donde ganaron 4 de sus 5 encuentros, Lupita tuvo un excelente rendimiento al promediar a más de treinta puntos por encuentro, siendo un azote para sus adversarios y ubicándose segunda entre las líderes en puntos detrás de 21 la yumurina Regla Hernández. Correspondía entonces a Villa Clara ser sede de la siguiente ronda del torneo. En el inicio de la etapa villaclareña se enfrentaron con las vueltabajeras, a las que maniataron 88x77 con 30 puntos de la Lupe quien en la siguiente jornada no pudo evitar la derrota de su equipo frente a Matanzas a pesar de sus 28 cartones, el resultado final fue 100x80. En el siguiente partido derrotaron al débil Camagüey 109x72, en el enfrentamiento María Elena marcó 24 puntos y pasó a encabezar el listado de las más eficientes en la ofensiva con 438. Seguidamente vencieron a las indómitas 96x87 para, posteriormente escenificar con Ciudad Habana un inolvidable encuentro ganado por la lobezanas 92x91 con 25 puntos de Lupita secundando a la Borrell que marcó 40. Con este último partido quedó reducida la competición a cuatro participantes que discutirán el cetro en una fase de todos contra todos a tres vueltas. Después de un comienzo incierto en la etapa decisiva en busca de retener el pergamino-sufrieron derrotas ante Matanzas 111x104 y con Ciudad Habana 116x85- las villaclareñas apretaron el cinturón y eslabonaron una cadena de 4 victorias y empataron sensacionalmente en el primer lugar del certamen manteniendo María Elena un eficaz rendimiento ofensivo. La escena quedó lista entonces para dirimir entre el 25 y 27 de diciembre el título nacional en la Sala Amistad santaclareña, cuartel general de las centrales. Así las cosas, llega el día 25 y en el partido de clausura de la primera jornada, en un clásico de rompecorazones, las villaclareñas aventajaron a Ciudad Habana 86x84 dando un paso firme en aras de retener el título. María Elena con 26 tantos demostró suficientes recursos para guiar junto a Leonor las riendas del elenco anaranjado. En la siguiente jornada sellaron su formidable repunte en el clásico nacional al vencer a Matanzas 92x86 con 23 puntos de la Lupe. En fin echaron a rodar la lógica, retuvieron el trofeo principal de 1986 en un alarde de combatividad y excelente dimensión colectiva, destacándose el encanto de Leonor Borrell y la acometividad de María Elena León: la primera una indiscutible reina del Baloncesto mundial; y la segunda una rutilante princesa de un 22 seleccionado que supo sobreponerse a las diferencias y contradicciones que afloraron en diversidad de caracteres. Solo un colectivo, con jugadoras de esta dimensión, es capaz de remontar tantos contratiempos e imponerse en buena lid; una vez más María Elena contribuyendo como una estelar y convincente jugadora. 3.4 Una triple corona para la historia. Con la llegada de la temporada basketbolística de 1988 comenzaba para las lobeznas el trayecto hacia una meta que, nunca, ningún conjunto del sexo femenino había logrado-ganar tres títulos nacionales de forma consecutiva-para tal propósito, el plantel villaclareño contaba con Leonor Borrell, María Elena León, Grisell Herrera y Odalys Alfonso como ejes fundamentales del colectivo. El certamen dio comienzo el 7 de octubre en la ciudad de Santiago de Cuba, con la celebración de la fase clasificatoria. Todo transcurrió sin contratiempo para las villaclareñas, siete éxitos en siete salidas, destacándose María Elena en el orden ofensivo, clasificando tercera entre las anotadoras con 77 puntos. De esta manera las actividades se trasladan a territorio vueltabajero donde las lobeznas se vieron en aprietos tras caer frente a las locales, las yumurinas y las capitalinas; estos fracasos les exigió imponer un ritmo alucinante en la vuelta próxima a desarrollarse en Placetas. En dicha sede las anfitrionas cumplieron a cabalidad su objetivo. Con la acometividad característica que posee, María Elena guió a las lobeznas a un dramático triunfo sobre las santiagueras 94x90, el desempeño de la Lupe se resumió en 33 puntos y un juego incisivo y armónico durante los dos períodos del encuentro. En la siguiente jornada, las campeonas hicieron fácil lo difícil, tras un excelente juego, derrotaron a las giraldillas 108x84, otra vez fue el resorte para el sortilegio de la lobeznas, convirtiendo 31 tantos para la causa. De igual manera resultó indetenible para las yumurinas a las que les colgó 38 unidades en el marcador para encabezar la ofensiva naranja y alcanzar su tercera victoria 109x99. 23 Aprovechando hasta la saciedad la calidad de sus miembros, en especial la de sus dos pilares Leonor y María Elena, el quinteto villaclareño superó sus achaques y mantuvo su invicto en la clausura de esta fase intermedia al doblegar 107x99 a Industriales, Leonor (33) y María Elena (23), las mejores, y a Pinar de Río 101x93 con 20 puntos archivados para la Lupe. Con este final electrizante por parte de las villaclareñas todo quedó listo para la etapa final a celebrarse en Santa Clara. En el último cotejo de la jornada de apertura de la final, las lobeznas batieron a las pinareñas 105x90 con una impresionante ofensiva de 37 puntos de la Lupe; pero en el siguiente choque ante Matanzas sucumbieron 111x103, María Elena marcó 33 puntos para secundar a Borrell que anidó 39. Luego de ese revés superaron a Santiago de Cuba cerradamente con 28 puntos de María Elena y 31 de Leonor antes de caer frente Ciudad Habana 77x62 para clausurar la tercera ronda de la serie semifinal. Otra vez los cuatro grandes del Baloncesto femenino de la década – Villa Clara, Ciudad Habana, Matanzas y Santiago de Cuba- discutirían las medallas del torneo. El quinteto integrado por Borrell, Lupita. Alfonso, Herrera y Castillo han soportado la dureza del torneo apenas sin descanso, circunstancia que puede afectarlas pero también es cierto que pueden animarse en los momentos decisivos, empleando un comportamiento agudo en la cancha, cuyo principal ingrediente es la combatividad. Antes de alistarse para la segunda vuelta de la final, las villaclareñas derrotaron a Ciudad Habana en un electrizante partido, 120x116 con 42 puntos de Leonor y 32 de María Elena; y lograron un espectacular triunfo sobre Pinar del Río con María Elena encestando 35 tantos. En la Atenas de Cuba todo comenzó muy bien para las lobeznas, triunfaron a costa de Pinar del Río 102x84 en la apertura con 25 puntos de Lupita, con esta victoria se situaron en Incomiable posición en aras de retener el título. Para sellar tal hazaña, derrotaron a Matanzas 103x99 erigiéndose María Elena líder a la ofensiva con 41 puntos. Ella y la Borrell conformaron el corazón ofensivo de las lobeznas, no solo en el campeonato, sino a lo largo de las tres campañas agenciadas por las lobeznas. 24 Posteriormente y durante un agasajo que ofreció la dirección del Poder Popular en Placetas al equipo de las lobeznas, este conjunto reveló las interioridades de una selección mayor, única en su género en el país. Allí se habló de la valentía de María Elena León, que se burló de una lesión en el tobillo derecho y jugó con el pie envuelto en una venda, la que le era colocada por su preparador Julio Fernández. Este hecho demostró la perseverancia, el amor al deporte y el sentimiento de pertenencia a su equipo y a su provincia. Hay que jugar a cualquier precio, porque la afición se merecía que echáramos el resto en la cancha, eso decía la morenita de Santa Clara mientras Julio expresaba con ternura: ―Esa es mi muchachita‖. 3.5 El abandono al trono. En la campaña de 1989, las lobeznas pretendían continuar una tarea de titanes, conquistar el cuarto título al hilo pero, su nómina, además de carecer de suplentes efectivas, contaba con titulares que además de llevar sobre sus espaldas el peso de campañas precedentes, sus estelares tenían el peso de los eventos internacionales a los que asistían formando parte de la selección nacional. No obstante el comienzo en el campeonato fueron un látigo para sus adversarias, pero su conjunto comenzó a flaquear en el rendimiento colectivo a tal punto que tuvieron que desistir en la lucha por el pergamino y enfrentarse a Matanzas por el segundo escaño el cual perdieron 102 x 91, en este partido María Elena acumuló 35 puntos que le valieron para colocarse como de costumbre entre las máximas anotadoras- fue quinta con 276 así como en promedio de tiros libres fue cuarta al promediar 78 %, de 69 intentos, 54 encestes. De esta manera culminó el reinado de las lobeznas villaclareñas que perduró por tres años; a partir de entonces el retorno al trono a estado distante. Las lobeznas arribaron a la década de los noventa con un signo de interrogación sobre el futuro de su estabilidad competitiva, luego de una importante siega de títulos en el decenio precedente. En los ochenta el quinteto villaclareño alcanzó notoriedad con sus cinco tripulantes de lujo: Leonor Borrell, María Elena León. Odalys 25 Alfonso, Bárbara Castillo y Dania Macola. Después aparecía Grisell Herrera, última exponente en la promoción de talentos del territorio y una de las más fieles compañeras de Lupita durante el resto de su trayectoria deportiva tanto con el equipo villaclareño como con la selección nacional. Con la ayuda de ésta María Elena continuó luchando luego del retiro de Leonor, para mantener a Villa Clara en la vanguardia pero el nivel experimentado por las demás provincias fue superior y las nuevas lobeznas abandonaron el podio en los clásicos del patio. Cabe destacar lo mucho que tuvo que ver en estos resultados, el esfuerzo realizado por el colectivo de entrenadores que, a lo largo de la década formó a este imbatible conjunto dirigido eficazmente por el profesor Miguel del Río, quien además dirigió los equipos nacionales de Baloncesto femenino la mayor parte de la década de los noventa. Este equipo vio escapársele de las manos la supremacía producto del envejecimiento paulatino de sus principales figuras y por no contar en la banca con de suplentes de lujo. Desde su arribo a la preselección nacional en 1984, nadie dudó que esta formidable y talentosa morena fuese a representar a la nación en tantos campeonatos de primer nivel en la arena internacional. A partir de su primera participación en lídes de esta naturaleza, hasta su última presentación en el XIV Campeonato del Mundo celebrado en Beijing, China en el mes de septiembre del 2002, su palmarés al servicio del equipo que representa al verde caimán de las Antillas es impresionante. Los campeonatos más importantes en todo este tiempo se resumen en: seis Torneos Centrobasket (Puebla ´85, Santa Clara ´89, Ponce ´93, Tegucigalpa ´97, La Habana ´99 y Santo Domingo´ 2001); siete participaciones en Copa de las Américas y Torneos Preolímpicos (las Copas de 1989, 1993, 1997 y 2001, todas en Brasil y los Preolímpicos de Hamilton ´95 y La Habana ´99). En los juegos regionales de Centroamérica y el Caribe participó en cuatro oportunidades: en los XV en Santiago de los Caballeros ´86, en los XVI en Ciudad México ´90, en los XVII en Ponce ´93 y en los XVIII en Maracaibo; cabe destacar que en ocasión de los XIX Juegos celebrados en San Salvador en el 2002, María Elena figuraba en el equipo cubano, pero la delegación cubana no asistió a los mismos por razones 26 de seguridad; no obstante tuvo el privilegio de tomar parte en la I Olimpiada del Deporte Cubano vistiendo las franelas del equipo Centrales. En Juegos Deportivos Panamericanos participó en tres ediciones: en la X celebrada en Indianápolis ´87, en la XI en La Habana ´91 y en la XIII en Winnipeg ´99, a los XII en Mar del Plata ´95 el basket femenino no fue convocado por no cumplir la cifra mínima de equipos participantes. De haberse convocado hubiese asistido sin dificultad. En cuanto a Campeonatos del Mundo, Lupe asistió a cinco ediciones, siendo junto a Dalia Henry las de mayor participación en estas lídes celebradas en: (Unión Soviética ´86, Malasia ´90, Australia ´94, Alemania ´98 y China 2002). Y participó en tres Juegos Olímpicos: Barcelona ´92, Atlanta ´96 y Sydney 2000; impresionante hoja que pudo enriquecerse aún más si Cuba hubiese participado en los XXIV Juegos de Seúl ´88 a los que nuestra nación no asistió acudiendo a sus principios de solidaridad con el pueblo de la República Popular Democrática de Corea. Siempre constituyó una figura imprescindible en el equipo pues a pesar de ser suplente durante la mayor parte de su carrera, esta formidable defensa- atacadora posee estadísticas individuales que hablan por sí solas de su accionar dentro de la cancha. Pero repasemos uno por uno los torneos de mayor importancia en que tomó parte durante 17 años con la selección nacional de Baloncesto. Cuando aún no se había llevado a cabo el primer mundial de Baloncesto femenino categoría juvenil a celebrarse en Sprinfield, Colorado Springs, Estados Unidos, del 13 al 21 de agosto de 1985 para el cual María Elena estaba convocada, fue incluida en la selección de mayores de nuestro país que se disponía a tomar parte en la VI edición del Torneo Centrobasket, a efectuarse en la ciudad de Puebla, México del 11 al 15 de mayo de dicho año. Cuba, dueña y señora del área de Centroamérica y el Caribe desde 1970, dominó a sus anchas el certamen, ganó sus 5 encuentros con relativa facilidad, basándose en su ofensiva rápida y su férrea defensa característica de los equipos cubanos de la década de los ´80. El elenco de la mayor de las Antillas no dio 27 libertades de ningún tipo a sus adversarias y les permitió 289 puntos en los 5 juegos para un promedio de 57.8 por partido, muy por debajo del 98.2 de ellas, el cual evidencia la superioridad de las cubanas. María Elena, tuvo participaciones discretas producto de la falta de experiencia en certámenes con el principal seleccionado del patio, pero le valió de mucho con vistas al ya mencionado mundial para juveniles. Con su participación en este evento, Lupe inauguró su expediente con la selección nacional, además de agenciarse su primera medalla con la misma, para su satisfacción del color más preciado (oro). En el año 1986, luego de un formidable campeonato nacional vistiendo los colores de Villa Clara en la campaña correspondiente a 1985 marcó 1208 puntos integró nuevamente las filas de la selección nacional a los XV Juegos Centroamericanos y del Caribe a celebrarse en Santiago de los Caballeros, República Dominicana en el mes de junio. En los mismos tampoco le fueron asignadas tareas de envergadura aun cuando le sobraba calidad para asumirlas, no obstante en las pocas oportunidades que tuvo demostró que se podía contar con ella. María Elena, durante los Juegos, estuvo 33 minutos sobre la cancha, anotó 22 puntos, dio una asistencia y obtuvo un rebote. Solo dos meses después, en el mes de agosto, asistieron al X Campeonato del Mundo en la Unión Soviética. La selección de Cuba jugó en Minsk, subsede del certamen coincidiendo en el mismo grupo con Corea del Sur, las soviéticas y Canadá así como Brasil y Bulgaria. Luego de una férrea competición, la mayor de las Antillas se situó en el sexto puesto de la lid entre doce participantes, antecedidas por los Estados Unidos, Unión Soviética, Canadá, Checoslovaquia, y China por ese orden, rubricando así su mejor actuación en estas competiciones y alertando a sus oponentes del vertiginoso ascenso que venía experimentando el Baloncesto femenino cubano, cuya inserción en la élite mundial llegaría años después. 3.6 Panamericanos para el olvido pasando por las Universiadas de Zagreb. En 1987 la selección nacional de Baloncesto participa en los XIV Juegos Mundiales Universitarios en Zagreb, Yugoslavia, entre el 8 y 19 de julio; 28 María Elena forma parte del equipo pero lamentablemente se desconoce la posición en que se ubica finalmente así como las estadísticas que de manera individual registró Lupe en la misma. Esta competición fue la antesala de los X Juegos Deportivos Panamericanos, celebrados en la ciudad de Indianápolis, Estados Unidos del 8 al 23 de agosto. En la cita cuatrienal de América, la competición del Baloncesto femenino se desarrolló entre los días 11 y 22. Cuba clasificó segunda en su grupo eliminatorio, logrando triunfos sobre Colombia y México en las dos primeras fechas y cayendo ante Canadá en la última jornada de la etapa preliminar. En la siguiente ronda, comenzaron venciendo a Perú, pero en su segunda presentación fueron superadas por la selección estadounidense, lo cual obligó a celebrar un nuevo encuentro frente a las peruanas para acceder a la discusión de las medallas de bronce. Luego del triunfo a costa de Perú, todo quedó listo para dirimir frente a las canadienses por el tercer escaño, el cual no pudieron obtener luego de una tenaz batalla que terminó con marcador de 78 x 73 favorable a las norteñas. Recordamos que el año 1988, ocurrió todo lo relacionado con el desacuerdo entre las Coreas para organizar en conjunto los XXIV Juegos Olímpicos, a los que Cuba no asistió, acudiendo a su solidaridad con la República Popular Democrática de Corea. Por tal motivo en este año Cuba no tuvo participación en campeonatos de envergadura en la mayoría de los deportes. Llega 1989 y con él la posibilidad de insertarse en el nuevo Ciclo Olímpico el cual culminaría con la cita estival de Barcelona programada para celebrarse entre el 27 de julio y el 8 de agosto de 1992. El Baloncesto femenino criollo, inicia la encomienda con espíritu optimista y en el mes de marzo en Santa Clara la VII edición de los torneos Centrobasket. Para María Elena no solo fue satisfacción integrar una vez más el elenco nacional sino que, además, tendría la oportunidad de jugar ante su pueblo. Así las cosas comenzaron las hostilidades el día 22 en el cual vencieron a las dominicanas 94 x 65, iniciando la faena victoriosa que terminó el día 28. Los demás triunfos se lograron a costa de Puerto Rico, 29 Honduras y México para volver a derrotar a las dominicanas en al final con un marcador más holgado 126 x 53. La actuación de Lupita se resumió en 88 puntos anotados en 5 encuentros para un promedio de 17.6 por partido. Este mismo año, Brasil fue sede de la I Copa de las Américas y Cuba asistió con el objetivo de lograr incluirse en el medallero. Para satisfacción, las cubanas obtuvieron el título del certamen convirtiéndose en su primer campeón; María Elena tuvo una destacada actuación durante los 7 partidos, jugó 122 minutos en la justa, anotó 58 puntos y obtuvo 6 rebotes de ellos 5 defensivos. En resumen un buen inicio de ciclo para Cuba en aras de llegar en óptimas condiciones al concierto de la capital catalana en 1992. Dos certámenes en el continente, dos títulos; Lupe tuvo un magnífico 1989 desde el punto de vista individual, con sus 22 puntos, poseía el temple de toda una veterana, ya estaba hecha para empeños mayores. Con el inicio de la década de los 90 el Baloncesto femenino cubano puso en evidencia sus intenciones de colocarse dentro de la élite del orbe. En este año estaban programados varios eventos de importancia por el hecho de tener roce con equipos de primer nivel, pero los de mayor interés tanto para la Federación Cubana de Baloncesto como para la dirección del INDER eran; el XI Campeonato del Mundo a celebrarse en Malasia en el mes de julio y la XVI edición de los juegos regionales más antiguos de la tierra en el mes de noviembre en la capital azteca. Antes de iniciarse el campeonato en la lejana nación asiática, las jugadoras criollas tenían planteado el compromiso de alcanzar una medalla de cualquier color. Aunque la meta era ambiciosa, lo cierto es que el aval de las monarcas continentales, respaldaba con creces tan firmes aspiraciones. Los azares del sorteo preliminar colocaron a las caribeñas en el grupo D, considerado el más fuerte de los cuatro integrados, además de las criollas formaban parte del mismo, yugoslavas, chinas y las representantes de Zaire, estas últimas las cenicientas del grupo. 30 Las eliminatorias del D se celebraron en la ciudad de Kota KInalabu, las cubanas derrotaron en su primera presentación el día 12 a las siempre difíciles representantes de China con pizarra final de 88 x 84. Al día siguiente sucumbieron ante Yugoslavia 75 x 68 para en la última jornada disponer de Zaire 76 x 60. De esta manera, el colectivo caribeño pasó como segunda a cuartos de final a celebrarse en Kuala Lumpur formando parte del grupo 1 junto a Estados Unidos, Bulgaria y Canadá. Aunque el comienzo resultó un fracaso, vale destacar que vendieron bien cara su derrota frente a las estadounidenses; en la segunda jornada vencieron en dramático partido a las bávaras 83 x 81 y en su última presentación frente a las canadienses, luego de una primera mitad desfavorable 33 x 36, cerraron a todo tren y las derrotaron 75 x 69 clasificándose para semifinales del mundial. Así las cosas el 21 de julio, Cuba enfrentó nuevamente a las yugoslavas, primeras del grupo 2, ante las que perdieron 74 x 66 teniendo que conformarse con la discusión del bronce frente a las checas. Luego del desenlace de tan importante encuentro, el Baloncesto femenino cubano escribió la página más brillante de toda su historia competitiva a escala universal cuando vencieron a Checoslovaquia 83 x 61 y alcanzaron las medallas de bronce del XI Campeonato del Mundo. Lupe contribuyó eficientemente a este resultado anotando 86 puntos en 8 partidos de los cuales solo jugó 202 minutos; además de lograr 6 rebotes y recuperar 23 balones. Excelente desempeño de la consagrada morenita. A su regreso a la patria fueron recibidas por José Ramón Fernández, vicepresidente del Consejo de Ministros y en la actualidad Presidente del Comité Olímpico Cubano (COC). En su encuentro fueron elogiadas por su disciplina y la voluntad de vencer así como exhortadas a no dejarse caer. Quedaba atrás el Mundial y en la mira se mantenían los XVI Juegos Centroamericanos y del Caribe en el mes de noviembre, las cubanas participarían con el objetivo de mantener la supremacía que les pertenece desde 1970, y la Lupita con la fe de continuar su eficaz ascenso en el deporte de las cestas. 31 Con el sabor a triunfo en los labios, las cubanas continuaron su preparación para revalidar su condición de monarcas regionales. Las competiciones de los llamados Juegos de la Solidaridad, para el Baloncesto femenino comenzaron el 29 de noviembre, fecha en que las antillanas enfrentaron al equipo de Puerto Rico, este partido no se tomó como oficial dentro del certamen pues las boricuas abandonaron los juegos con posterioridad, no obstante, las estadísticas del choque, sí aparecen en los anexos registradas en la actuación de María Elena en esta lid. De manera oficial, Cuba debutó con fácil victoria ante Honduras el día 30 y en las siguientes jornadas derrotó a República Dominicana y Guatemala para disputar las medallas de oro frente a las anfitrionas, a las que vencieron sin dificultad elevando su total de títulos consecutivos hasta seis. La actuación de Lupe durante el desenlace del torneo se resumió en 61 puntos, 10 rebotes y 13 balones robados durante los 5 partidos jugados, de los que tomó parte en 202 minutos dentro de la cancha. Pasaba de esta manera otro formidable torneo para María Elena y volvía a demostrar, con creces, su estabilidad dentro de la cancha, finalizando un 1990 lleno de triunfos y alegrías para el Baloncesto femenino cubano y, para la lupita, la satisfacción de haber sido protagonista, junto a sus compañeras del acontecimiento más grande que ha vivido del Baloncesto cubano en citas del orbe. El año 1991 constituye para nuestra nación el cumplimiento del anhelo de organizar unos Juegos Deportivos Panamericanos, era la XI edición de la cita cuatrienal del continente y La Habana sería la sede principal de los mismos. El evento del Baloncesto femenino, se organizó en un todos contra todos a una vuelta y después con final cruzada, primero contra cuarto y segundo contra tercero disputarían los que irían por el cetro y los que se tendrían que conformar con dirimir el bronce. El calendario comenzó el 4 de agosto, fecha en que Cuba dispuso fácilmente de Argentina 93 x 47; en la siguiente jornada hicieron lo mismo con Canadá 95 x 71 y 32 quedaba todo listo para los compromisos de rango frente a brasileñas y estadounidenses, estas últimas actuales monarcas panamericanas y mundiales. En un emotivo partido, las cubanas fueron superadas por estrecho margen (apenas 3 cartones) por las cariocas el día 7 y en la siguiente fecha, sucumbieron por 20 puntos ante las norteamericanas 91 x 71. Estos partidos no comprometían para nada el resultado final pero sí vaticinaban qué podía ocurrir. Transcurrió la jornada de descanso programada para el día 9 y en la noche el día 10, el Coliseo de la Ciudad Deportiva se abarrotó para ser testigos presenciales del clásico del que volverían a ser protagonistas Estados Unidos y Cuba pero con el incentivo de significar el pase a la discusión del título. Y no fue en vano tal aglutinamiento pues cuando se escuchó el silbatazo final, toda la isla saltó de la emoción por el triunfo sobre el mejor equipo del mundo y por sobre todas las cosas el representativo del imperio del norte. Todo quedó listo entonces, para que el día 11 enfrentaran a las brasileñas por el cetro con la mentalidad de haber derrotado a las estadounidenses. Quizás la presencia de nuestro líder indiscutible, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, no fue de tanta presión para las cariocas como para las mismas cubanas. El marcador final del choque, en nada se pareció al de la ronda clasificatoria, el cual dio aspiraciones de poder vencer a las sudamericanas, a las que finalmente no se pudo vencer y hubo que conformarse con el segundo lugar. María Elena, tiene a este partido como uno de los momentos más tristes dentro de su carrera, pues con la presencia del comandante, la opción no podía ser otra que el triunfo; su actuación, para los 103 minutos que jugó en el certamen fue buena, marcó 38 puntos y obtuvo 7 rebotes en los 6 partidos. Quedaba todo listo para emprender la fase final de la preparación con la mirada puesta en la capital de Cataluña, escenario principal del concierto olímpico de 1992. Para ello el rendimiento no podía decaer, estaba ya cerca la satisfacción no vivida en 1988. Llegó el verano de 1992, Barcelona, España; la algarabía era enorme, una jornada inaugural matizada por el sensacional encendido de la pira olímpica, y 33 una delegación cubana doblemente emocionada con la presencia del Comandante en Jefe en el acto de apertura. Y qué debut de Lupita en Juegos Olímpicos, como si estuviera hecha para los momentos difíciles y tensos, a falta de solo 22 segundos para el pitazo, Lupita fulminó a las representantes del equipo unificado (ex URSS) con su canastazo más allá de los 6.25. En este partido logró 13 puntos y secundó en la ofensiva a Leonor Borrell que marcó 28 unidades. En las restantes jornadas de la clasificación dispusieron de Brasil 95 x 88, tomando desquite de los Panamericanos e Italia 60 x53 para clasificar como cabeza de grupo y enfrentar en semifinales a las chinas. En este encuentro ocurrió lo impredecible, luego de una formidable ronda clasificatoria, Cuba cedió inobjetable ante las asiáticas y perdieron con abultado marcador de 109 x 60, teniendo como opción la discusión del bronce frente a las norteamericanas sorprendidas igualmente por las exsoviéticas. No se pudo repetir la historia de los Panamericanos, esta vez las norteñas no dieron libertades y nos superaron 88 x 74. Se finalizó en cuarto lugar que si bien no es un mal resultado tampoco satisfizo a los especialistas; quedaba atrás todo un ciclo lleno de triunfo pero sin lugar el mayor propósito, una presea olímpica. La Lupe lo hizo bien, jugó menos de la mitad del tiempo general de todos los encuentros, 81 minutos en los cuales anotó 26 puntos, dio 3 asistencias, recuperó 2 balones y obtuvo 2 rebotes. A pesar de los pesares siempre que se le da una oportunidad no la desaprovecha. El año 1993 marcó el inicio del nuevo ciclo que culminaría en Atlanta en 1996, para comenzar el mismo, se celebra en Ponce, Puerto Rico el IX Torneo Centrobasket al cual María Elena asiste formando parte del principal elenco del patio, el objetivo era recuperar el cetro perdido por un segundo equipo en Monterrey, México en 1991. El calendario de este certamen se puso en marcha el 25 de abril y durante 3 días sucesivos Cuba enfrentó a República Dominicana, Guatemala y México a los que superó sin dificultades; en la final cruzada, superaron a las anfitrionas 110 x 46 para recuperar el pergamino frente a las mexicanas, a las que superaron 34 fácilmente,. Lupita contribuyó a la causa con 55 puntos y 12 balones recuperados así como 11 rebotes obtenidos en los 78 minutos que estuvo sobre la cancha. Luego del triunfo en el certamen de Centroamérica, las cubanas pusieron la mira en la II Copa de las Américas cuya sede volvería a ser Brasil. Este torneo dio comienzo el 26 de junio ocasión en que Cuba enfrentó a Puerto Rico y así sucesivamente a Argentina, Brasil y Estados Unidos, nuevamente a Brasil y en dos días seguidos al conjunto de Canadá. El resultado final del colectivo cubano fue tercer lugar e individualmente María Elena anotó 65 puntos, obtuvo 14 rebotes, dio 5 asistencias y robó 5 balones en los 7 partidos de los cuales jugó 95 minutos. En el mes de noviembre el mismo escenario del Centrobasket fue sede de los XVII Juegos Centroamericanos y del Caribe, otra oportunidad para que la Lupe demuestre su eficiencia y constancia sobre las canchas. Cuba realiza una faena similar a la del Centrobasket, barre con todos sus adversarios, disputa el lugar cimero con las boricuas y las derrotas 107 x 64. María Elena clasifica sublíder anotadora de la justa con 109 puntos además de lograr 22 rebotes en los 6 partidos. El año 1994 deparaba la celebración del XII Campeonato del orbe en la lejana Australia, hasta allá irían las cubanas con el propósito de reeditar la actuación de hace 4 años. El día 2 de junio comienza la lucha por el pergamino del mundial y las cubanas, insertadas en el grupo B, con sede en Adelaide, lograron obtener el liderazgo del grupo con sendas victorias ante Francia, Canadá y Kenya. En cuartos de finales cayeron ante Brasil 91 x 111, después se recuperaron y vencieron a España 68 x 65 pero volvieron a tener frente a frente a sus victimarias de la Olimpiada (las chinas) y esta vez, aunque con menor margen, tampoco las vencieron teniendo que discutir el quinto lugar del mundial frente a Eslovaquia, las que también las vencieron 92 x 81. Cuba manifestaba un ligero descenso en sus resultados, luego de un magnífico Ciclo Olímpico precedente; María Elena personalmente tuvo un buen resultado, en los 108 minutos que estuvo sobre la 35 cancha marcó 53 puntos, reboteó 6 balones y recuperó otros 23 en los 7 encuentros que efectuó la selección nacional. Llega 1995 y luego de una lesión que le impide participar en el Centrobasket de San Pedro de Macorís, integra el equipo a los Juegos Panamericanos de Mar del Plata en los que finalmente no se convoca el Baloncesto femenino por no cumplir la cifra mínima de equipos participantes; esta situación obliga a la celebración del Torneo Preolímpico de las Américas para definir los boletos por nuestro continente a los Juegos Olímpicos de Atlanta. La sede del mismo sería la ciudad canadiense de Hamilton. Así las cosas, el torneo comenzó el 23 de junio, día en que enfrentaron a Argentina, venciéndolas 94 x 61, después derrotaron consecutivamente a Puerto Rico, Canadá y Chile para cumplimentar la ronda clasificatoria. En semifinales volvieron a vencer a Argentina 90 x 32 y en la final dispusieron de las anfitrionas 80 x 73 para ganar en calidad de invictas el torneo. Lupe estuvo muy bien, marcó 74 puntos, reboteó 5 balones y robó otros 6 en 97 minutos jugados. Se logró el boleto para Atlanta y la posibilidad de participar en los segundos Juegos Olímpicos para varias integrantes del colectivo, incluida María Elena. El año 1996 depara para la selección cubana optimismo, el equipo tuvo la oportunidad de borrar la imagen dejada en el pasado campeonato del mundo y volver a integrar el cuarteto de finalistas de la Olimpiada, con tal objetivo salen las jugadoras cubanas al terreno del ―Morehouse College‖ el 21 de julio, ocasión en que debutan nada más ni nada menos que contra las anfitrionas las que fueron superiores 101 x 84; dos días después, vencieron a las coreanas 70 x 55; el 25 cedieron ante las australianas 75 x 63 y ante las representantes de Ucrania 87 x 75, resultados estos que borraron las esperanzas de incluirse en el cuarteto finalista. En la última jornada superaron al débil plantel de Zaire 73 x 59 y accedieron a la muerte súbita frente a las brasileñas, las que no dieron libertades y ganaron fácilmente 101 x 69. De esta manera tuvieron que conformarse, al igual que en el mundial, a la discusión de los puestos del 5 al 8. En esta fase superaron a Italia 36 78 x 70 teniendo que disputar el quinteto ante las rusas, frente a las que no pudieron, siendo superadas 91 x 74. Otra oportunidad que se perdía con una generación de posibilidades, los análisis posteriores determinarían las causas del resultado. María Elena por su parte cumplió con su función; jugó en los 8 partidos un total de 176 minutos, en los que marcó 76 puntos, obtuvo 19 rebotes, asistió en 15 oportunidades a sus compañeras y recuperó 11 balones, faena productiva atendiendo a las posibilidades de jugar que recibió. Comienza un nuevo Ciclo Olímpico, María Elena ya no era tan joven por lo cual debía redoblar esfuerzos si quería mantener estable su rendimiento de cara a los XXVII Juegos Olímpicos a celebrarse en Sydney, Australia en el mes de septiembre del 2000; quedaba antes de los mismos, todo un camino lleno de contratiempos y momentos de desilusión los cuales para satisfacción de Lupita terminaron felizmente. El comienzo fue marcado por la celebración en Tegucigalpa, la capital hondureña, de la XI edición de los Centrobasket, Cuba vuelve a ganar de manera invicta el certamen, y la Lupita rinde un mundo durante sus 126 minutos de acción sobre la cancha. Marcó 79 puntos en 7 partidos, recuperó 20 balones y reboteó otros 13, ya eran 30 abriles y Lupe como las más jóvenes. No se detuvo el proceso y, en el mes de agosto otra vez Brasil fue sede de una Copa de las Américas, era la III edición y Cuba asistió con el propósito de ubicarse entre los tres primeros. El 5 de agosto arrancó el certamen y Cuba enfrentó a Puerto Rico, Colombia, Brasil, Argentina y Estados Unidos por su orden, cediendo ante brasileñas y estadounidenses, teniendo que disputar la tercera plaza, la cual lograron al vencer a Argentina el día 10. La Lupe no defraudó y cumplió nuevamente lo asignado, jugó 103 minutos en 6 partidos marcando 52 puntos capturando 10 rebotes como acciones en que más se destacó. El 98 dejaba de ser otro año intenso, Juegos Centroamericanos y Mundial fueron las principales competencias. Alemania serviría de sede al XIII Campeonato del 37 Mundo, Cuba por regresar a planos estelares asiste al mismo y le toca la suerte de formar parte del grupo C con sede en la ciudad de Wuppertall. El debut de las cubanas fue ante las australianas el 26 de mayo, frente a las que perdieron 92 x 86; en la siguiente fecha le ganaron a El Congo 96 x 62 y a las locales 94 x 83, el buen desenlace continuó con su tercera victoria en línea ante Eslovaquia 91 x 81, pero el plantel del gigante sudamericano (Brasil) puso freno al ímpetu de las del verde caimán y las superaron 88 x 79. Esto no afectó el factor psicológico del conjunto y en la siguiente salida batieron a Hungría 96 x89. Por delante quedaba la muerte súbita del torneo, el rival no era otro que Rusia. Después de batallar como todo un representativo cubano, el equipo antillano cedió ante el empuje de las Rusas para caer 85 x 78. La opción similar a la del pasado mundial, el rival esta vez, España; las ibéricas dominaron el partido 80 x 63 y eso no fue todo; al día siguiente en la lucha por el séptimo escaño fue tenaz frente a las eslovacas, las que vendieron bien cara la derrota pues cayeron 83 x 81. Mucho de qué hablar dejó este resultado, María Elena por su parte constituyó ser la bujía inspiradora del equipo. En las estadísticas generales del torneo, Lupita clasificó cuarta entre las mejores en promedio en tiradas libres, de 9 -8 para un 89 % (esto incluye solo la etapa de clasificación), además, fue líder del equipo en puntos con 68, ocupando el lugar 28 en todo el torneo y lideró junto a Lisset Castillo los lances de 3 puntos al encestar 7 balones en 11 intentos para un 63.7 %. Su actuación en todo el torneo se resumió en 88 puntos, 12 rebotes y 15 balones recuperados durante su participación en los 9 partidos de los que jugó 203 minutos. Esta fue la mejor faena de María Elena León en campeonatos mundiales hasta el momento aunque no se puede decir lo mismo para la selección nacional la que descendió un escaño de la clasificación general en el mundo. Al terminar la temporada internacional del Baloncesto femenino, la dirección del elenco nacional fue cambiada completamente, asumiendo el compañero José Ramírez Paz las riendas del mismo. A partir de dichos cambios, comenzó a regir 38 una política de renovación, hacia la inserción de atletas jóvenes en la preselección con el objetivo de formar un equipo de cara a un futuro inmediato, en el caso de las más veteranas, estas fueron relegadas a un segundo plano. Tal fue la situación que, durante 1999 María Elena apenas jugó en las principales competencias internacionales. El primer certamen de este nivel en el año fue el Centrobasket el cual fue celebrado en La Habana entre el 4 y 9 de mayo de dicho año. En este torneo, Cuba paseó nuevamente la distancia y se adjudicó otro triunfo en estas lídes. Lupe recibió la oportunidad de tomar parte en 6 partidos de los cuales estuvo 108 minutos dentro de la cancha; su actuación fue resumida en 52 puntos, 6 rebotes, 4 asistencias y 11 balones recuperados. Apenas tres días después de finalizado el Centrobasket, dio comienzo en la capital de todos los cubanos el Torneo Preolímpico de las Américas, clasificatorio para la cita estival de Sydney. Cuba fue ubicada en el grupo junto a los seleccionados de México, República Dominicana y Argentina. Las criollas dominaron por ese mismo orden a sus rivales con marcadores de 76 x 42, 126 x 51 y 81 x 55. Durante esta etapa María Elena jugó apenas 30 minutos en los cuales marcó 19 puntos, obtuvo 2 rebotes, asistió 2 veces y recuperó 2 bolas. Ya en la final cruzada en busca de los boletos, las cubanas enfrentaron a las canadienses y las vencieron 80 x 60. De esta forma llegaban a la final frente a sus eternas rivales, las brasileñas y, ante un Coliseo colmado a más no poder, las cubanas se llevaron el primer lugar en un emotivo choque que terminó 90 x87. María Elena terminó este torneo en general con 26 puntos, 3 rebotes e igual cantidad de asistencias así como 6 balones recuperados durante 50 minutos de acción sobre la cancha. Todo quedaba en casa pero faltaba la XIII edición de los Juegos Deportivos Panamericanos, a los que Cuba asistiría con la intención de subir a lo más alto del podio, al cual accede desde 1979. Llegó el momento de luchar por tan ansiado título y las criollas debutaron ante Brasil en la primera jornada; frente a estas, cayeron 84 x 78 pero en las siguientes fechas derrotaron a Estados Unidos, Argentina, Canadá y República Dominicana. 39 Finalizaron la etapa clasificatoria en el segundo lugar y les tocó enfrentar en el cruce a las estadounidenses ante las que fueron superiores 87 x 78 obteniendo el boleto para luchar por el pergamino de la justa frente a las sorprendentes canadienses las que vencieron en emocionante partido a las favoritas brasileñas. En la disputa por el cetro ante las anfitrionas, inspiradas por el previo resultado frente a las cariocas, las cubanas se adueñaron del ansiado título de los Juegos, luego de veinte años de espera. María Elena jugó apenas 51 minutos en la competición, en los que su aporte fue de 32 puntos, 4 rebotes y 7 asistencias como principales aspectos del juego en que se destacó. Fructífero año para el Basket femenino, de tres/ tres, y la clasificación para Sydney. María Elena jugó poco por las razones ya expuestas, no obstante lo hizo bien y se perfila de cara a sus terceros Juegos Olímpicos. Llega el último año del siglo XX para el deporte universal, con la celebración de unos Juegos Olímpicos matizados por el derroche de la alta tecnología en los medios de comunicación en el mundo, los hasta ahora mejores juegos de la historia, celebrados ocho años atrás en Barcelona quedaban a la saga de los de Sydney, los más costosos de cuantos se hayan celebrado. La fiesta dio comienzo el día 15 de septiembre y María Elena formó parte de la delegación que participó en estos Juegos bajo la consigna ―A Sydney por la gloria de la patria‖. Y fue un acontecimiento cuando, en los últimos años de su vida deportiva, reverdeciera laureles esta inagotable morena, y se adueña de la titularidad en la posición de defensa/atacadora durante toda la justa. La actuación del equipo cubano fue pésima si valoramos la excelente preparación previa a la cita. Los resultados insatisfactorios borraron desde el mismo inicio las esperanzas de incluirse entre los grandes. Solo dos victorias en seis salidas dieron al traste con el noveno lugar alcanzado por las cubanas. Por su parte Lupe jugó 157 minutos en los 6 juegos en que participó, y durante este periplo anotó 49 puntos, obtuvo 15 rebotes, dio 7 asistencias y robó 5 balones, en la etapa de clasificación. Sus resultados estadísticos en uno de los partidos no se encontró, por los que en el anexo de las estadísticas aparecen solo 5 juegos. 40 María Elena León con su actuación, demostró que, a pesar de su veteranía, son las más longevas, las de mayor temple dentro del colectivo y que siempre que se le diera una tarea a cumplir, la realizaría como toda una estelar y excepcional deportista de élite, definiciones que no le quedaban grandes a la Lupe. Culminaba así su cuarto Ciclo Olímpico entre los aros, difícil sería un quinto pero, aún le alcanzaban fuerzas para intentar, al menos, asistir a si quinto campeonato del orbe e igualar con Dalia Henry como las cubanas con mayor participación en estas lides. Los siguientes dos años del equipo nacional, fueron para María Elena como todos los anteriores, durante el 2001, participaron en dos competiciones de importancia tales como el Centrobasket de Santo Domingo y la Copa América en Brasil. En el certamen de Santo Domingo, las cubanas como de costumbre, pasearon la distancia, superaron con relativa facilidad a sus adversarias y mantuvieron la supremacía en el área; María Elena por su parte recibió pocas oportunidades en el torneo debido a que era primordial darle juego a las atletas de menos experiencia, aun así, tomó parte en 3 partidos, jugó 60 minutos, anotó 35 puntos y obtuvo 1 rebote como principales acciones en el juego. Luego del Centrobasket, el objetivo de nuestra principal selección era el de mantener una buena ubicación en el continente, este sería cumplimentado con el segundo lugar alcanzado en la IV Copa de las Américas escenificada, al igual que las tres anteriores en el gigante sudamericano. María Elena tuvo un buen desempeño en la lid, jugó en 5 encuentros un total de 93 minutos, llevó a la pizarra 32 cartones, obtuvo 16 rebotes y dio 4 asistencias como acciones positivas en que más se destacó. Terminó así el 2001 para Lupita, su rendimiento aún le proporcionaba la oportunidad de demostrar que si podía mantenerse en el deporte activo, quedaba un año para que se escenificara el XIV Campeonato del Mundo en la lejana China. Por fin llega el momento esperado por Lupe, el mes de septiembre del 2002, marca para el Baloncesto femenino la posibilidad de asistir al mundial con el propósito de cambiar la imagen dejada dos años atrás en los Juegos Olímpicos. 41 El certamen comienza de manera oficial para las cubanas el día 14, enfrentando al seleccionado de Francia, frente al cual fracasan con marcador de 72 x 61, en la siguiente jornada enfrentan a las sudcoreanas y sucumben también, esta vez 78 x 71. La victoria por fin les sonríe cuando vencen al equipo de Túnez 90 x65, pero no fue tal la alegría pues el resultado era de esperar; el rival en el siguiente turno no era otro que el súper favorito elenco estadounidense las que no dieron tregua a la criollas y las superaron 87 x 44, la sequía de triunfos continuó en las dos jornadas que siguieron con sendas derrotas ante Lituania y Rusia, con marcadores de 63 x 60 y 81 x 66 respectivamente. Estos fracasos llevaron a Cuba a disputar en la ronda por la novena plaza frente a Yugoslavia y Argentina, a los que vencieron con marcadores de 76 x 74 y 92 x 71 para ocupar, al igual que en la olimpiada, el noveno lugar del campeonato, un lugar que en realidad no le quedaba bien a un seleccionado de tanto prestigio en la arena internacional como el cubano. María Elena León por su parte continuó siendo imprescindible dentro de la selección nacional, una vez más demostró con su actuación que siempre hay que contar con jugadoras de su clase; actuó en el torneo durante apenas 39 minutos en los 7 juegos, marcó 19 puntos, obtuvo 5 rebotes, recuperó 7 balones y dio 1 asistencia. Con esta actuación finalizaba para Lupe su incursión en citas de orbe, fueron cinco y sin conocerse los resultados de la primera vale destacar que en todas tuvo desempeños sobresalientes para las oportunidades que recibió y de no haber surgido en la época de mayor cantidad de figuras relevantes en el deporte de las cestas en la nación, me atrevería a afirmar que como Lupita, han pasado pocas jugadoras por el equipo nacional de Baloncesto. El triunfo rotundo como atleta de María Elena León Molinet, sería sellado con su incursión en sus Juegos Centroamericanos y del Caribe, la sede sería San Salvador. La estelar Margarita Skeete es aún hoy la atleta que más medallas ha conseguido con cuatro de oro y una de plata, más partidos jugados (34), la segunda mejor anotadora (344) y en participaciones (5). 42 En el caso de la León asistiría a San Salvador para erigirse como la jugadora con más títulos en su palmarés, al integrar un quinteto junto a las ya retiradas Skeete, Charro, Borrell y Henry con cuatro. La veterana atleta también llegaría a su quinta participación, igualada con la Skeete y Teresa Durán (DOM), solo superadas por la dominicana Matilde Guerrero con sus incursiones en los juegos del 78, 82, 86, 90, 93 y 98. Otras estelares deportistas han integrado las nóminas de la mayor de las Antillas como Caridad Despaigne, Sonia de la Paz, Matilde Charro, Nancy Atiez, Bárbara Bécquer, María Moret, Leonor Borrell y Dalia Henry por citar algunas. Pero las patrañas del gobierno salvadoreño impidieron la participación de la delegación cubana a estos Juegos bajo el pretexto de no responsabilizare con la seguridad de los atletas participantes. Por tal motivo nuestro máximo líder, el comandante en jefe Fidel Castro decidió no enviar a la delegación a estos juegos y en su lugar planteó la idea de celebrar la Primera Olimpiada del Deporte Cubano, en pocos días se materializó la idea y Cuba celebró tal acontecimiento, María Elena participó en la misma formando parte del seleccionado de Centrales, el cual no pudo pasar la clasificación, no obstante María Elena fue seleccionada como la mejor jugadora del equipo en casi todos los juegos de su conjunto. Al finalizar este certamen la Lupe decidió finalizar definitivamente su excelsa carrera deportiva, atrás quedaban todo el tiempo dedicado a su deporte, a su país y a su terruño; y por delante el porvenir que le depara la satisfacción de ser madre, procrear un hogar y una familia tan bella como la que la trajo a este mundo y le dio la oportunidad de ser tan grande, no solo en el deporte sino también en la vida. 3.7 El adiós de una de las grandes. Al abandonar las filas del equipo nacional en diciembre del 2002, la selección cubana prescindió de una de sus atletas que por más años estuvo a su servicio, sin que se le señalase alguna falta e indisciplina, además, jamás se cuestionó su puesto de la selección, siempre se lo ganó con sacrificio y resultados. 43 En el momento que dejó de formar parte del elenco, la tradicional número 10 constituía una intachable compañera, fiel amiga y voluntariosa atleta; la imagen dejada por Lupe entre sus compañeras es muy positiva. Todo un emblema entre las suyas, jamás nadie dudó en pedirle un consejo, algún favor, estaba convencida que le correspondería sin dudar. Entusiasta, alegre, combativa, voluntariosa, sensible, son algunas de las numerosas virtudes con que cuenta esta carismática mujer. Militante del Partido Comunista de Cuba desde 1997, María Elena además de excelente atleta es un ejemplo dentro de su núcleo del cual en algún momento fue su secretaria en el Centro de Entrenamiento de Alto Rendimiento (CEAR) ―Cerro Pelado‖. Al someterse a un proceso de desentrenamiento, María Elena, licenciada en Cultura Física desde 1989, se integró al colectivo de entrenadores de la selección nacional juvenil donde tuvo la oportunidad de adquirir experiencia como entrenadora junto a quien fuera su formador en el alto rendimiento, el profesor Rigoberto Chávez. Durante el tiempo que estuvo con las bisoñas, no solo aprendió sobre la profesión sino que además transmitió muchos conocimientos a las pupilas que, de mucho han de servirle en el futuro. Pero Lupe ya sentía la necesidad de estar cerca de su familia, del hogar, de su tierra y en septiembre del 2003 comienza sus labores como entrenadora en el CEAR ―Marcelo Salado Lastra‖ de su querida Santa Clara. Ya para entonces había recibido el estímulo de un hogar donde formar su futura familia; este se encuentra situado en el reparto Virginia de la ciudad del Ché. Aún vive en el pues, según ella, no se adapta a otro barrio que no sea el de su niñez, el de sus amores, el Condado; quizás algún día pueda vivir nuevamente en su barrio. Al concluir su carrera deportiva, María Elena constituye la cubana con mayor participación en torneos Centrobasket y Campeonatos del Mundo, este último compartido con Dalia Henry (5), es también junto esta y las mencionadas Skeete, Charro, Borrell, la de más títulos en Centroamericanos y del Caribe con 4; y es de los pocos villaclareños que han tenido la oportunidad de tomar parte en tres Juegos O