UNIVERSIDAD CENTRAL “MARTA ABREU” DE LAS VILLAS FACULTAD DE INGENIERÍA INDUSTRIAL y TURISMO Tesis en opción del título académico de Master en Ingeniería Industrial Mención Gestión de Recursos Humanos “METODOLGÍA PARA LA GESTIÓN DEL CAPITAL HUMANO ORIENTADA A LA GESTIÓN DEL TALENTO Y DEL CONOCIMIENTO EN LA EMPRESA DE INVESTIGACIONES Y PROYECTOS HIDRÁULICOS DE VILLA CLARA” Autor: Ing. Lázaro Mazorra Fleites. Tutor: Dr. C.T Allán Francisco Aguilera Martínez. Santa Clara, Enero 2009 2 Resumen La presente investigación se realizó con el objetivo de clasificar el capital humano en la EIPH VC, en interrelación con sus elementos estratégicos y a su vez con la competitividad de la empresa con base en las competencias laborales para gestionar el talento y el conocimiento. Para ello se diseñó una metodología que permitiese clasificar al capital humano mediante diferentes indicadores cuyo centro está en la definición de competencias organizacionales, por procesos y del cargo; orientadas por el estudio del mercado que establece las prioridades de los procesos y las tecnologías claves que se proyectan o emplean en los mismos. Este estudio permite llegar a concebir al hombre como un inversor de capital, considerado este por sus conocimientos, habilidades y su comportamiento, lo cual permite clasificar al trabajador y al dirigente en diferentes niveles de capital humano, teniendo en su nivel superior al capital humano talento. Además para lograr su gestión eficaz se establecen programas de aprendizaje organizacional que desarrollan competencias orientadas al saber, saber hacer, saber ser, y saber convivir; se establecen perfiles y planes de carreras; planes de formación interna basada en tutores y entrenadores que refuerza la cultura y el oficio de la organización y esto trae consigo el aumento de la efectividad de la Gestión del Capital Humano en la organización. Palabras claves: Capital Humano, Competencias Laborales, Gestión de Recursos Humanos, Gestión del Conocimiento y Gestión del Talento. 3 Agradecimientos A: Mi familia a que le dedico mis pensamiento por siempre. A: Allán Aguilera Martínez, mi tutor, por los conocimientos transmitidos y la paciencia que me ha tenido. A: A mis compañeros de trabajo y de estudios de la maestría. A mis profesores. A: Los amigos de todos los tiempos, a los que recién llegan y a Los que ya no están. A: La revolución y a todos los mencionados: Gracias. 4 5 Introducción Los impactos de los cambios sustanciales que se han producido en el plano económico, político y tecnológico en el ámbito internacional, han transformado el entorno en el cual operan las organizaciones cubanas. El reto es elevado para cualquier organización, al tener que enfrentar un mercado internacional de productos y servicios signados por la inestabilidad de los precios como expresión de una economía dominante que está en crisis en la existencia de un mundo unipolar. En este contexto, todas las Instituciones se han visto urgidas a elevar su competitividad, específicamente a través de sus Recursos Humanos, por constituir estos el capital fundamental en el desarrollo de los procesos que en estas entidades se desarrollan. Se sabe que la tecnología de avanzada es indispensable para lograr la productividad que hoy exige el mercado, pero también el éxito de cualquier emprendimiento depende principalmente de la flexibilidad y de la capacidad de innovación que tenga la gente que participa en la organización. Además en la era actual, la tecnología y la información están al alcance de todas las empresas, por lo que la única ventaja competitiva que puede diferenciar una empresa de otra es la capacidad que tienen las personas dentro de la organización de adaptarse al cambio. Esto se logra mediante el fortalecimiento de la capacitación y aprendizaje continuo en las personas a fin de que la educación y experiencias sean medibles y más aún, valorizadas conforme aun sistema de competencias Cruz (2001). Cualquier proceso de cambio que comience en una organización, que no contemple la transformación con capacitación, sistemas de compensación variables, evaluaciones del desempaño o perfiles más amplios; puede llevar a que sean solo espejismos la eficiencia y la reducción de los costos. Esto hace necesario que las empresas adopten realmente nuevos sistemas que garanticen el óptimo desempeño en correspondencia con sus capacidades y aptitudes El enfoque empresarial actual resalta el papel estratégico de los recursos humanos y la necesidad, en correspondencia, de dar un nuevo tratamiento a las estrategias y las prácticas de gestión que aseguren el éxito a más largo plazo. En definitiva, cualquier estrategia empresarial tendrá su soporte en la estrategia de recursos humanos. La Empresa de Investigaciones y Proyectos Hidráulicos de Villa Clara, es una empresa del conocimiento, por lo que requiere de un personal altamente calificado y con un alto grado de compromiso con la organización, que esté motivado a responder con eficiencia a las exigencias 6 de la entidad. Estos grados de compromiso y motivación no se logran sin la definición de un Capital Humano, respaldado por la planificación estratégica eficaz y un buen proceso de dirección que en su esencia permita definir el aporte de cada trabajador a la gestión empresarial a corto, mediano y largo plazo, y por ende a la sociedad socialista presente y futuro. En la situación actual, las organizaciones han de movilizar sus recursos humanos renovando las técnicas de dirección y de gestión para responder a los desafíos que exige el entorno complejo y variable y poder alcanzar los objetivos de competitividad y mejoras de la producción. En consecuencia de ello, el recurso humano ha evolucionado a conceptos como el de capital humano, que sostenido por sistemas de gestión orientados a las estrategias empresariales, alcanza su clímax con la gestión del capital intelectual y del conocimiento (Belly,2005), en Cuba este enfoque del capital humano, es promovido de forma consistente por el comandante de la revolución Fidel castro, que a través de sus intervenciones en los discursos ha manifestado desde una concepción sociopolítica el concepto y su ejemplificación de cómo se demuestran sus características en la sociedad socialista, a través del actuar de los trabajadores que componen a la clase trabajadora. Desde el punto de vista socio técnico, a apreciación del autor, este enfoque de capital humano es implementado por el Ministerio de Ciencias Tecnologías y Medio Ambiente (CITMA) en el 2001, (Faloh, 2002), en la cual se expresaba en sus inicios, con formación sobre la temática, la cual ha sido mayormente acogida en su implementación por el Polo Científico y las Universidades; sin embargo en las entidades la acogida ha sido limitada, destacándose en ella a las empresas en Perfeccionamiento Empresarial tratadas como priorizadas. Con la entrada del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS, 2006), este enfoque del factor humano con bases en el estado del arte nacional encabezado por Cuesta (2005), se crean las bases conceptuales para la introducción a la gestión integrada del capital humano en el ámbito laboral; al cual lo favorecen elementos legales como las Nuevas Bases de Perfeccionamiento Empresarial y las Normas Cubanas del Grupo 3000: 2007, resultado de la investigación del Ministro de Trabajo, además de la orientación a elementos claves del sistema como las competencias laborales, que en un primer inicio estuvieron centradas en el puesto de trabajo y posteriormente con un enfoque mas amplio a las organizacionales y por procesos, pero ambas en la actualidad sin referencias de soporte metodológico que permita su implementación de forma masiva. Por otra parte, el aspecto legal potencia la necesidad del desarrollo de estos sistemas de gestión del capital humano, que con el diseño de elementos claves descritos anteriormente, cubran la brecha legal que han dejado las dificultades con que se cuenta 7 actualmente en los contenidos de cargos, orientados a un perfil amplio que en su esencia no diferencian a los cargos por su complejidad. A todo esto hay que agregar que la gestión laboral se ve obstaculizada por los cambios frecuentes del marco legal, su información y la agilidad de su implementación dado por las limitaciones de componentes metodológicas y de preparación. La era actual, concebida como la del conocimiento por su fuerte promoción y crédito al capital intangible y dentro de este como activo principal y estratégico al capital humano, exige que se adopten sistemas de trabajo y de innovación capaces de asimilar los nuevos avances de la ciencia y la tecnología y adaptarse o mejor aún, desde la visión de elementos de la prospectiva, anticiparse a los cambios del entorno; cuestiones estas de obligatorio cumplimiento en las empresas en perfeccionamiento empresarial. Este tipo de empresas de avanzadas han incorporado a su haber, elementos de calidad, sistemas de información e informáticos y el trabajo por procesos en su gran mayoría, sin embargo se carece de estos enfoques en la gestión de los recursos humanos, siendo esencial en ellos el de procesos1 que aún con una base legal que lo orienta (NC 3000: 2007), se encuentra limitada por el conocimiento conceptual y metodológico para su implementación en las empresas cubanas. Este aspecto de integración de los recursos humanos a los procesos productivos o de servicios, captan la atención de directivos que en su superación e investigación han abordado este tema de la gestión por procesos desde la perspectiva de los recursos humanos (Cuesta 2007, Marín 2007, Fleitas 2007). Esta situación marca una tendencia favorable a que se desarrollen modelos de gestión de capital humano propios de la gestión de las empresas, dejando atrás la copia de los modelos occidentales, para tomar como base los autóctonos. El estado de la práctica en Cuba en cuanto a la valoración del capital humano refiere, ha alcanzado mayores avances en el plano gnoseológico y en menor medida en su implementación práctica, dado que es un tema de reciente tratamiento en el campo empresarial en Cuba; sin embargo, con las característica de este país que tiene como centro y finalidad al hombre, ha permitido que se desarrollen en diferentes sectores de la sociedad cubana elementos de forma contextual de lo que el Comandante, (Castro,2005), ha descrito como Capital Humano. Derivado de estos componentes se ha detectado la necesidad de clasificar el capital humano como un objetivo importante que permita valorar a las personas en un enfoque integral, no solo desde su gestión, sino desde la propia evaluación del mismo, de modo que cumpla con la idoneidad requerida en los puestos de trabajo y sus organizaciones, con base en 1 Fuente: Modelo del Instituto de Investigaciones en Normalización ININ (2007) Situación de las Empresas Cubanas pp. 17 8 los elementos tecnológicos y de gestión vigentes, como lo constituye la necesidad de lograr el vínculo de integración de las competencias laborales concebidas, organizacionales, por procesos y del cargo, en consenso como elemento clave del capital humano unido a valores y estrategias de la entidad, de lo cual se puede plantear que no existe referente metodológico de estos aspectos, máxime en su vínculo con el conocimiento como principal activo de la entidad. Estos elementos relacionados con la valoración del capital humano se han ido quedando atrás en relación a los intereses de la empresa objeto de estudio en relación al desarrollo de sus diferentes sistemas de gestión; en la cual el capital humano es un factor de integración y crecimiento para la continuidad del progreso y éxito empresarial, y aunque en su actual situación se han estado implementando soluciones sobre la base de estudios e investigaciones sobre el tema, aún no se logra crear las bases integrales para vincular al capital humano a la gestión del talento como vía de optimizar los procesos de trabajos y a la gestión del conocimiento como vía de desarrollo para potenciar este activo que crea ventajas competitivas. Es por ello, que la gestión del capital humano orientado a la gestión del talento y del conocimiento es un tema no resuelto en la empresa de proyectos hidráulicos, dado su reconocimiento como un factor estratégico, que necesita ser identificado, evaluado y desarrollado para contribuir a la optimización de los procesos de trabajo en el logro de un mayor desempeño individual y colectivo en la búsqueda de caminos alternativos para elevar su competitividad. Hoy la empresa cuenta con un sistema de Capital Humano que ha logrado avances en la actividad de formación; que entre sus características tiene al conocimiento como elemento clave para su desarrollo, pero le falta consolidarlo y fortalecerlo, máxime que la implementación de otros sistemas de gestión empresarial dependen del mismo y de su correcta y efectiva integración para alcanzar resultados mayores en su gestión. Por lo antes expuesto se plantea como Problema Científico: que se presenta esencialmente en la contradicción entre el criterio nacional con base legal de valorar integralmente a las persona por su aporte en el trabajo dada la orientación de emplear competencias laborales estructuradas en organizacional, de los procesos y del cargo y no existir una metodología que oriente a su realización efectiva, además que se desconoce como clasificar y emplear eficiente y eficazmente al capital humano de alto desempeño, en correspondencia con la estrategia y las exigencias del entorno en cuanto a competidores y clientes internos y externos se refiere; sin embargo, se reconoce la importancia de la realización de estudios apoyados en herramientas como la gestión del talento y del conocimiento como vías para mejorar el desempeño individual y aporte organizacional del capital humano, pero los modelos no dan 9 referente metodológico que defina la clasificación del capital humano como base para su gestión dadas las característica de una empresa cubana que tiene al conocimiento como clave de su existencia y desarrollo. La presente investigación propone abordar científicamente ésta situación, a partir de la siguiente hipótesis: Si se establece un modelo que a través de su metodología permita a la empresa, clasificar y desarrollar al capital humano apoyado en las competencias laborales para contribuir a la gestión del talento y del conocimiento, entonces se logra una mayor efectividad en la implantación del Sistema de Gestión Integral del Capital Humano en la empresa. El objetivo general de la investigación consistirá en: Diseñar una metodología, basado en un modelo conceptual, que permita clasificar y desarrollar al capital humano, para gestionarlo sobre la base de las competencias laborales orientadas a la gestión del talento y del conocimiento de modo que mejoren el desempeño individual y organizacional. Y como objetivos específicos: 1. Construir el marco teórico - referencial, derivado de la revisión de la literatura internacional y nacional actualizada, así como de estudios, que sirvan de guía para la investigación. 2. Confeccionar un modelo teórico que permita concebir una metodología para la clasificación y desarrollo del capital humano, orientado a la gestión del talento y del conocimiento. 3. Establecer una metodología apoyada por un conjunto de procesos, que permitan valorizar al capital humano con fundamento en la gestión por competencias y crear las bases para contribuir a la gestión del talento que centrado en el programa de formación y desarrollo se oriente a la gestión del conocimiento. 4. Implementar el modelo y la metodología diseñada que permita demostrar su viabilidad en los trabajadores directo de la producción de las UEB de Proyectos. Con el desarrollo de los objetivos, se validará la hipótesis al demostrar que la implementación de la metodología como expresión del modelo, es viable y factible como guía de aplicación en un objetivo práctico, y para ello consta con una pertinencia, consistencia lógica y parsimonia, y con una permisible flexibilidad y generalidad tanto para la propia empresa como para otras empresas en Perfeccionamiento Empresarial. La aplicación de estas herramientas permiten, no solo tener la intencionalidad de clasificar el capital humano según sus niveles de desempeño superior, sino además contribuir al desarrollo 10 de los trabajadores para lograr un mejor desempeño individual y organizacional, donde el conocimiento se convierte en un activo más de la empresa que al ser transferido y compartido, crea un nuevo valor a la misma y fortalece su proyección estratégica sobre la base de competencias esenciales. Como técnica e instrumentos se cuenta con: la revisión de documentos, las entrevistas, encuestas, tormenta de ideas, trabajo en grupos, observación directa, criterio de expertos y auditoria de recursos humanos. Los aportes de la presente investigación se centran en la cualidad de establecer una metodología que guía a la concepción del capital humano en un enfoque integrador, flexible, dinámico y proactivo con una fuerte orientación al mercado y a los clientes internos y externos, al describir el desempeño de sus trabajadores basados en elementos esenciales de la entidad orientados a los procesos claves en la que se sostiene la misma. El desarrollo de esta metodología consecuencia de un modelo conceptual y apoyada por procesos, permite con su implementación dar respuesta a la problemática planteada en el objeto de estudio; que apoyada con el empleo de diferentes técnicas, herramientas e instrumentos analíticos y de recopilación de información; evalúa al capital humano según sus competencias laborales sobre la base de un enfoque holístico y de integralidad que converge en la clasificación del capital humano para contribuir a la mejora de su desempeño individual y organizacional. Otros aportes resultan: El contener dentro de la propia metodología una guía para la definición de las competencias por procesos, organizacionales y del cargo; que en un enfoque integrado y balanceado clasifican al capital humano para diferenciarlo por su comportamiento y el nivel de aporte en la entidad, y así crear características distintivas en la misma. Contar con instrumentos y procesos que permiten establecer una interrelación entre los elementos de prioridad de la entidad y el mercado, con la actitud y aptitud del factor humano, que lo conduce a su mejoramiento y superación constante y con ello su impacto en el mejoramiento institucional. Tener clasificado al capital humano, permite el empleo de herramientas y técnicas para optimizar el aprovechamiento del trabajo de las personas en correspondencia con su nivel de aporte a la entidad y a la sociedad, tendiendo como eje central del alto desempeño a los clasificados en el máximo nivel, que los conduce a consolidar su posición e impulsar a su nivel a los de niveles inferiores. 11 El empleo de esta metodología potencia el desarrollo del capital humano, con el empleo de procesos de trabajo que integran la gestión del conocimiento a la gestión empresarial una vez que este es clasificado; facilitando así la transmisión del conocimiento, lo cual es esencial para el desarrollo tecnológico y el fomento de la innovación. Valor teórico: cuya esencia fue expresada en la novedad científica, dado por los elementos metodológicos y la combinación de instrumentos, técnicas y herramientas que conducen a una nueva cualidad en el campo teórico de la investigación realizada, que contribuye a una nueva concepción en la valoración del capital humano. Valor metodológico: expresado en el modelo, la metodología y los procesos descritos y diseñados en métodos de aplicación general, que permiten su aplicación a objetos de estudios con condiciones similares a las de la presente investigación, en este caso, en principio en las empresas en perfeccionamiento empresarial. Valor práctico: dada su aplicación en el objeto de estudio, que posibilita la mejora del recurso humano de forma dinámica y continua y a su vez en los resultados institucionales, tendiendo como base la aplicación con el apoyo de bases de datos informáticas en Excel y Access (Mazorra, 2007), lo que permite su generalización al resto de la entidad y otras entidades. Y tiene valor social: al contribuir a la mejora del individuo y de la organización, al tener una mejor valoración de sí mismo y contribuir a su mejor evolución que en conjunto su impacto se traduce en el desarrollo de individual, la posibilidad de obtener mayores beneficios institucionales y aportar más a la sociedad y acentuar valores que se desean potenciar en las personas que fortalecen la cultura de la organización y a la de la sociedad en su conjunto. El trabajo consta en su estructura de una introducción, tres capítulos, conclusiones, recomendaciones y bibliografía con la inclusión de un grupo de anexos. La estructura de los capítulos es la siguiente: Capítulo I. En el marco teórico se analiza en un primer momento al estudio del estado del arte en lo referente a la Gestión de los Recursos humanos como factor estratégico de la gestión Empresarial , además de los elementos específicos de análisis de capital humano y la orientación de este al talento y al conocimiento, para lo cual se establece una base conceptual, unido a los indicadores que en el estado del arte se orientan a la clasificación del capital humano y cierra el estudio con los elementos o herramientas que permiten desarrollar al capital humano en una entidad. Capítulo II. Con los resultados del estudio realizado en el capitulo anterior, se desarrolla un modelo conceptual que permite el diseño de una metodología para realizar la clasificación y 12 desarrollo del capital humano, teniendo como referentes metodológicos a los modelos de gestión de recursos humanos y del conocimiento. Capitulo III. Se implementa el modelo y la metodología diseñada, y comienza con una caracterización de la Empresa objeto de estudio y con el estado actual del recurso humano y se procede a clasificar y a desarrollar al capital humano para determinar su nivel de aporte orientado al alto desempeño en el personal directo a la producción en la UEB de Proyectos. El análisis de resultados muestra la validez de la hipótesis y finalmente se dan las conclusiones parciales. Las conclusiones del trabajo generalizan los resultados parciales y las recomendaciones dadas en lo fundamental en el Capítulo III. 13 Capitulo I Marco Teórico Referencial 1.1 Introducción. Para la realización del presente capítulo se diseñó un hilo conductor, Figura 1 (mostrada en la siguiente página), como guía para la consulta y análisis de la literatura especializada y de las referencias bibliográficas del estado del arte y de la práctica nacional e internacional, que permitió establecer los elementos teóricos prácticos del tema de estudio. Esta estructura constituye una estrategia para la elaboración del marco teórico referencial de la investigación, que permite en los capítulos sucesivos, establecer un vínculo entre los elementos teóricos y la implementación de la investigación en el objeto de estudio. De hecho, se comienza con la gestión de los recursos humanos que juegan un papel estratégico en la empresa y adquieren mayor relevancia con la gestión por competencias que forman el elemento básico para desarrollar cualquier actividad relacionada con el capital humano. El capital humano como centro de la presente investigación, es analizado desde diferentes enfoques y conceptos que dieron origen a su teoría y en la actualidad se desarrolla con una implementación que alcanza cada vez niveles superiores, dada la tendencia en el mundo al fortalecimiento de la economía de los servicios, y en especial la del conocimiento. Esta marcada aceleración hacia la economía de los intangibles, ha enriquecido las teorías actuales de este tema, que con los criterios de los diferentes autores y literaturas especializadas, permitió la profundización del tema del capital humano en su vínculo a la gestión del talento y del conocimiento; así como valorizar su importancia en los momentos reinantes, en un país bajo las condiciones de bloqueo y presiones económicas y un entorno de una crisis económica mundial que se propaga con los altos precios de los combustibles y de los alimentos como detonante mundial, dejando ver que en una economía difícil ocasionará que las estrategias de gestión de capital humano estén a la vanguardia. 1.2 La Gestión de Recursos humanos como factor estratégico de la gestión empresarial. La gestión de los recursos humanos ha evolucionado con cierta celeridad en los últimos años, dado por los constantes cambios a los que se ha tenido que adaptar la misma, tan es así, que las organizaciones ya consideran que la alineación de los recursos humanos a la estrategia es imprescindible para la generación de valor; pero aún no se puede medir específicamente el aporte de valor que generan. 14 Figura 1: Hilo conductor del marco teórico referencial. 1- Gestión de Recursos Humanos como factor estratégico de la Gestión Empresarial Internacional Nacional GRH como fuente de ventaja competitiva La GRH base del Capital Humano Competencias Laborales como Ventajas Distintivas CAPITAL HUMANO Internacional Nacional Elementos de Clasificación Conceptos y Enfoques Elementos de Evaluación El Capital Humano orientado a la Gestión del Talento y del Conocimiento Los talentos: portadores claves del conocimiento Importancia del capital humano en el desarrollo socioeconómico Programas de Formación y desarrollo como herramientas para la gestión del conocimiento CMI 15 Y aunque no se puede aún calcular lo que consigue la organización en cifras de cuantificación financiera o simplemente de medición cuando el recurso humano aporta un conocimiento, un trabajo bien hecho, una información valiosa, una decisión bien tomada o un problema resuelto; se puede decir que se encuentra en buen camino, porque ya se ha logrado descubrir que la estrategia de la organización sólo se cumple si todos los recursos humanos la conocen y comprenden y que este proceso de alinearse de conjunto en dirección a la estrategia resulta clave para el éxito organizacional. 1.2.1 La gestión de recursos humanos como fuente de ventaja competitiva en la estrategia empresarial. En plena sociedad de la información los modelos de dirección heredados basados en una fuerte organización vertical, dejan de ser operativos, ya que no ofrecen una rápida respuesta a un entorno cada vez más complejo y cambiante, son más difíciles de organizar los procesos y departamentos de la empresa para dar una mayor satisfacción a un cliente cada vez más informado y exigente. Además no son capaces de aprovechar el conocimiento y experiencia que atesoran sus empleados por su propia naturaleza, excesivamente dependiente de los valores y las instrucciones que predominan en el empresario gestor o en el Consejo de Dirección. Entre las tendencias que se han identificado para la gerencia del siglo XXI en la gestión empresarial se encuentran las siguientes: transitar de la dimensión y escala , a la velocidad y capacidad de reacción ; de la autoridad formal y el control desde arriba , al otorgamiento y desarrollo de poder y facultades ; de la rigidez en las organizaciones , a las organizaciones flexibles y virtuales; del control por medio de reglas y jerarquías , al control por medio de visión y valores; del análisis racional y cuantitativo , a la creatividad y la intuición ; de la necesidad de la certeza , a la tolerancia y la ambigüedad; del enfoque organizacional interno , al enfoque en el medio competitivo, entre otros. Todo lo cual indica la búsqueda de un camino de anticipaciones, flexibilidad y adaptación al cambio que puede ser orientado por la selección de una adecuada estrategia. La estrategia es una perspectiva compartida por los miembros de la organización, a través de sus intensiones, sus valores, sus creencias y sus actuaciones, cada vez más estas capacidades claves de las organizaciones son intangibles y basadas en el conocimiento, y solo pueden extenderse desde el punto de vista de una perspectiva compartida, de una cultura y un acervo común de valores conocimientos y experiencias. De hecho, en la actualidad; la estrategia 16 cuenta con indicadores esenciales de rendimiento que les permite conocer lo que estaba ocurriendo en las diversa unidades estratégicas creación de un ambiente para la innovación centrado en el cliente, con alto valor a la velocidad y al cambio continuo que requiere de una cultura de aprendizaje, y la puesta en común de valores compartidos y de una comunicación efectiva. La ventaja competitiva como lo defendieron Porter (1982), Miller (1987), implica alcanzar un mejor posicionamiento en el mercado con los demás competidores o bien el desarrollo de unas capacidades y habilidades superiores o preferiblemente ambos a la vez. Es decir la estrategia empresarial es un proceso orientado a la consecución de ventajas competitivas sostenibles. Hoy la participación de todo el personal de la empresa en el proceso estratégico, contribuye a que lo lleva a apropiarse de la estrategia” (Beer, M. 1990).De manera que la gestión de recursos humanos como función social tiene que jugar un papel mas activo en la estrategia de la empresa que el desempeñado anteriormente, un papel práctico y no reactivo ante las decisiones trascendentes que la empresa tiene que tomar en función de su desarrollo futuro. (Harper y Lynch, 1992). En esa perspectiva es que se propone la aplicación del procedimiento estratégico en el campo de los recursos humanos. Los recursos humanos juegan un papel importante en la dirección estratégica debido a la movilización de la inteligencia y la participación de todos los miembros de la empresa, tanto en las decisiones como en su ejecución y control (Menguzzato, 1991). Sotolongo (2005) en su análisis sobre varios autores que han estudiado el efecto que tienen ciertas prácticas de Recursos Humanos (RR.HH) sobre los resultados empresariales, expresa que: “poniendo de manifiesto que el activo humano es determinante para el logro de los objetivos de la organización. Se observa como, tanto desde el punto de vista teórico como desde una perspectiva práctica, existe ya un claro y amplio acuerdo respecto a la consideración estratégica de los recursos humanos. Dicha consideración supone la aceptación implícita de que el papel de la función de RR.HH, lejos de la concepción administrativa tradicional, es de naturaleza estratégica”2. La gestión de los recursos humanos adquiere cada vez mayor significación y relevancia, existiendo consenso entre prestigiosos autores e investigadores de que existen cuatro elementos principales que la convierten en estratégica, Morales (2005): 2.La autora en el análisis de este tema tiene en consideración otros elementos relacionados con la teoría de los recursos y las capacidades, que posteriormente serán explícitamente analizadas en el presente capítulo. 17 • La convicción de que las personas son el factor estratégico por excelencia para la generación de ventajas competitivas y, por tanto, se considera la gestión de recursos humanos como clave para la consecución de los objetivos estratégicos (Martell y Carrol, 1995). • La orientación de los planes hacia el largo plazo incluyendo la planificación del personal (Alpander, 1982; Hendry y Pettigrew, 1986; Valle, 1995). • La relación entre la gestión de Recursos Humanos y los procesos estratégicos empresariales (Martell y Carrol, 1995; Hendry y Pettigrew, 1986; Valle, 1995). • El importante papel que juegan los mandos de líneas en la transformación estratégica de la función de recursos humanos (Martell y Carrol, 1995; Lundy y Cowling, 1996). Una consecuencia directa de lo expuesto anteriormente es que el éxito empresarial se basa precisamente en la diferencia, es decir, en aquellos recursos y capacidades específicos de la empresa que las diferencian y distinguen de sus competidores; el identificar y poner en valor estas capacidades o recursos diferenciales y no imitables es el reto y la dificultad del proceso emprendedor. Por otra parte, cuando una empresa demuestra una pauta de éxito sostenido en el mercado su estrategia no suele ser imitable ya que se fundamenta en el aprovechamiento y explotación de unos recursos y capacidades que casi por definición no son replicables, al menos a corto y mediano plazo, siendo muestra de ello la consolidación del recursos humano como capital humano. Todo lo cual resalta el valor que tiene para el presente trabajo, el soporte de la teoría de los recursos y capacidades derivados de los análisis estratégicos, pues combinados con herramientas de la Gestión de los Recursos humanos, pueden llegar a constituir una fuente de valor para la entidad, como se abordará en los sucesivos epígrafes. 1.2.2 El recurso humano como base del capital humano. Este enfoque estratégico al que ha evolucionado el recurso humano, lo pone en pleno siglo XXI como el recurso competitivo más importante en una organización; su enfoque tiene que ser sistémico, multidisciplinario, participativo, proactivo y de proceso. La gestión estratégica de los recursos humanos requiere de modelos conceptuales que los reflejen y posibiliten funcionalidad; demandando el enriquecimiento del trabajo (polivalencia) y la participación o implicación de los empleados en todas sus actividades; además, demanda un carácter técnico- científico, poseyendo sus bases tecnológicas en los análisis y diseños de puestos y áreas de trabajo (diseño continuo de los sistemas de trabajo) en los diseños de sistemas logísticos, comprendidos en la denominación de tecnología de las tareas; el aumento de la productividad 18 del trabajo y de la satisfacción laboral asociada a las condiciones de trabajo que además incluyan un enfoque ecológico y de eficacia y eficiencia en las organizaciones con sentido de responsabilidad social en su plena dimensión. En la década del 90 del Siglo XX hubo un marcado énfasis en las empresas de éxito en lograr sistemas de Gestión de los Recursos Humanos (GRH), reflejados por modelos conceptuales (Beer, et al., 1989; Werther y Davis, 2001; Chiavenato, 1988, 2002). El conjunto de elementos esenciales de esos sistemas no siempre tendía a configurar un proceder metodológico. El enfoque sistémico de la GRH se impuso como necesidad, donde se pretendía que sus elementos interactuaran buscando la sinergia, tributando al todo que era la empresa, considerada como organismo vivo. Se pretendía que el sistema GRH no resultara de la suma simple de sus partes o elementos (o actividades clave o procesos clave), sino de la interrelación de esas partes, dando lugar a la nueva cualidad resultante, el verdadero sistema de GRH, reflejado por un modelo conceptual. Hubo muchos modelos conceptuales descriptivos (donde no se manifestaba funcionalidad metodológica), y pocos modelos conceptuales funcionales, Cuesta (2005). En los últimos tiempos se han desarrollado diversos modelos en el ámbito de la GRH, que aunque sus analogías y diferencias, (Ver Tabla del Anexo1, Morales (2005)), tienen como fin común, lograr la competitividad de las organizaciones ante diversos factores condicionantes. Todos ellos exigen, de alguna forma, cambiar los enfoques tradicionales de tratamiento a los RR.HH3, otorgándole el significado, que por su aporte a los resultados de la empresa requieren. Los rasgos principales que los diferencian están en el carácter estratégico con que proyectan el sistema (Besseyre y Hax,1990), o la importancia que conceden a la auditoria de GRH como medio de control (Werther y Davis,1991; Harper y Lynch,1992; Chiavenato,1990; Cuesta,1997; Sotolongo,2005; Morales,2005) o la necesidad de establecer políticas de Recursos Humanos adecuadas (Beer,1990 y Chiavenato, 1990; Cuesta) o el papel que confieren al entorno como base para establecer el sistema de RR.HH (Werther y Davis,1991; Beer,1991; Cuesta,1997). En Cuba, el modelo de Beer ha sido un referente para la realización de estudios e investigaciones en la Gestión de Recursos Humanos, teniendo entre sus máximos exponentes a Cuesta (2005)4, que le realizó unas modificaciones a dicho modelo , para finalmente en la 3 RR.HH: Recursos Humanos 4 Cuesta (1997) expone un modelo modificado de Beer que en su esencia pone de manifiesto elementos claves como os de auditorias del sistema entre otros, y en esta última versión de su texto actualiza el modelo al discurso de las competencias laborales que en la actualidad toma la literatura especializada como necesidad de tener más flexibilidad y adaptabilidad los 19 actualidad adoptar un modelo derivado de ellos con el nombre de Modelo de Gestión de Recursos Humanos de Diagnóstico, Proyección y Control de gestión,(modelo de GRH DPC), significando esas siglas: Diagnóstico (D), Proyección (P) y Control de gestión (C). Con dicha denominación el autor busca funcionalidad, acarreando la aplicación de su implícita tecnología la action-research (investigación-acción), en la acepción de Kurt Lewin (1948), de modo que a la vez que en el proceso de investigación se va diagnosticando o interpretando, se va proyectando, para inmediatamente después ejecutar o transformar según lo proyectado, y con posterioridad se va a controlar (feedback) esa ejecución o gestión consecuente con la estrategia organizacional. Este enfoque hacia la mejora continua caracteriza a dicho autor, siendo esta una diferencia significativa del resto de los Modelos de Gestión de los Recursos Humanos (Sotolongo (2005)5 ) Todos los modelos analizados poseen limitaciones y/o valores, de ahí la necesidad de su análisis para determinar cuál de ellos o qué elemento específicos de cada uno se puede emplear en la situación particular de cada organización. En el caso del presente trabajo se tomará como referente al modelos de Cuesta GRH DPC, (2005); ya que el mismo recoge tres de los elementos claves para realizar un estudio de capital humano: la estrategia (abordada en el subepígrafe anterior), las competencias (las cuales se abordaran a continuación) y el programa de aprendizaje organizacional que será tratado luego de realizar el estudio de capital humano y será eje central para su orientación a la gestión del conocimiento. Además de este modelo, toma relevancia para el presente trabajo el modelo diseñado por Morales (2005), Anexo 2, que para su institucionalización en lo esencial se ha puesto en vigor el grupo de Normas Cubanas 3000 del 2007, que recoge en nueve subsistemas los elementos de la gestión del capital humano con un carácter integral y sistémico, con las competencias al centro como elemento de enlace entre los mismos. De este modelo se han derivado otros para su aplicación como lo es el caso del Modelo del Instituto de Investigaciones en Normalización (ININ 2007), que expresa una metodología que aporta información valiosa para el ordenamiento y sobre todo el diagnóstico de dicho sistema propuesto, lo cual será considerado como elemento básico para la investigación, por lo explícito de su marco legal aplicado a la gestión por procesos, en el que se realizan recomendaciones para cada proceso agrupados en estratégicos, operativos y de apoyos, para lograr un enfoque modelos de gestión de los recursos humanos con respecto al entorno y a su vez lograr una sostenibilidad de dichas capacidades a través de un aprendizaje que sea continuo y dinámico. 5 Sotolongo en su tesis de defensa de Doctorado refleja este criterio mediante el cuadro 1 en una de sus columnas. 20 sistémico a nivel empresarial. Este modelo de ININ 2007, es consecuente con su origen y lo enriquece al ofrecer una perspectiva metodológica modelada de la gestión de los recursos humanos con una fuerte orientación en la base legal y a los procesos que describen los elementos originarios de las normas cubanas de la familia NC 3000: 2007, quedando limitado las herramientas e instrumentos de gestión que como referente metodológico permita la implementación del mismo al resaltarse su carácter de control a través de la base legal. Otros modelos desarrollados en Cuba crean, estimulan y desarrollan las bases para el diseño de modelos autóctonos al contar con la diferencia de ser el único país que establece una norma certificable como la NC 3000, de modo que se interrelacionan con modelos orientados a los procesos con el objetivo de integrar a los recursos humanos en los procesos productivos o de servicios, mediante la implantación de métodos y procedimientos que posibiliten trabajar de forma racional, armónica e ininterrumpida, para lograr la máxima eficiencia, eficacia y productividad en la entidad y satisfacer las necesidades de la sociedad y de los trabajadores, (Marín 2007). Esta modelación de procesos en recursos humanos en Cuba hace que se haga necesario el estudio de la cadena de relaciones causa efecto que deben producirse en la organización a través de las cuatro perspectiva del Cuadro de Mando Integral, para de esta forma poder identificar las interrelaciones que hacen posible el éxito empresarial (Fleitas, 2007). Este enfoque presentado como una novedosa herramienta de la planificación estratégica muestra la incuestionable relación entre el desarrollo de los recursos humanos, el funcionamiento de los procesos, la satisfacción de los clientes y los recursos económicos de las organizaciones. (Kaplan y Norton, 2000)6 Tanto en los presupuestos teóricos a nivel internacional como nacional y en la practica actual, existe la coincidencia en los diferentes modelos de considerar a las competencias como ente central y de enlace entre los elementos estratégicos y tácticos –operativos, que van desde la estrategia de la entidad implementada sobre la base de procesos, hasta el comportamiento del trabajador en su puesto de trabajo, la organización y la sociedad. Por lo que a modo de establecer los requerimientos mínimos de las competencias laborales desde el enfoque de la NC 3000, se establecen una serie de cualidades y características esenciales a tener en cuenta en su enlace con el enfoque estratégico. Las competencias del recurso humano como elemento distintivo de la ventaja competitiva y base del capital humano. 6 Fleitas 2007 21 Las competencias laborales son el factor por excelencia del Sistema de Gestión de los RR.HH que expresa un desempeño superior de los trabajadores y la entidad, Morales (2005)7; Este desempeño no siempre se comporta como superior en todos los trabajadores, ni en todo momento, por lo que son cualidades que se desean obtener y mantener, que conducen desde la posición del recurso humano desarrollar sus potencialidades para lograr ser capital humano. Chiavenato conceptualiza el recurso humano como “una capacidad desarrollable, susceptible de transformase en una ventaja competitiva de la (…) [organización]” Hernández (2006). El capital humano reside en los recursos humanos. Su análisis es una actividad sumamente útil que posibilita determinar su valor. Ese valor se define por medio del diagnóstico y la comparación de los resultados de su gestión. La gestión de capital humano y la gestión de recursos humanos tienen como punto convergente, el desarrollo de conocimientos y habilidades de los trabajadores. Un factor esencial para el desarrollo de estas capacidades es el proceso de capacitación, Hernández (2006)8. En esencia este punto convergente se traduce en las competencias laborales que articula a los diferentes subsistemas de la gestión de los recursos humanos. La articulación entre los diferentes subsistemas de la gestión de recursos humanos es definida por Mertens (1996) como la arquitectura social y tiende a hacerse compleja por la cantidad de iniciativas de innovación que se van sobreponiendo. Como en toda arquitectura, debe haber ejes o columnas vertebrales que den solidez a la estructura. La definición de normas o estándares de competencia del personal pueden desempeñar ese papel, porque al fin de cuentas toda acción innovadora en el campo de los recursos humanos debe estar proyectada en función de resultados u objetivos, para que se justifique como inversión. La vinculación de la acción innovadora con los resultados a nivel de la empresa no es directa sino a través del personal. La mejor forma de asegurar el resultado parecería ser su proyección en las tareas del personal, es decir, formulándolo como contenido de la competencia esperada Mertens (1996)9. 7 Morales Cartaya toma a las competencias como centro y base de su modelo de Gestión Integrada de los Recursos Humanos, por lo que jerarquiza este elemento entre el resto de las actividades del sistema ya que forma el enlace entre todos y es la fuente de ventajas para la competitividad de los intangibles de los recursos humanos. 8Para el autor las personas no son recursos, sino que bajo sus concepciones invierten dedicación, esfuerzo, responsabilidad y compromiso con la esperanza de recibir retornos de estas inversiones. Esta posición coincide con Morales (2007) y con el presente autor al plantear que las personas no son recursos, sino portadores de recursos, como conocimientos, valores, destrezas, habilidades. 9Este autor en su texto expresa que si la competencia es la o una de las columnas vertebrales de la arquitectura social, y si ésta a su vez debe reflejar un sujeto que es el protagonista de la reconstrucción de la organización, resulta claro que la competencia debe ser definida en forma conjunta entre gerencia y personal, para que haya un consenso asimilado acerca de los objetivos a alcanzar. Es decir, no un consenso de discurso o por un pronunciamiento, sino de una vivencia construida (Pritchard, 1990). 22 "Coincidiendo con esta afirmación del rol de las competencias en la gestión de los recursos humanos, Morales (2007), define la competencia profesional como el conjunto sinérgico de conocimientos, habilidades, experiencias, sentimientos, actitudes, motivaciones, características personales y valores, basado en la idoneidad demostrada, asociado a un desempeño superior del trabajador y de la entidad, en correspondencia con las exigencias técnicas, productivas y de servicios. Es requerimiento esencial que esas competencias sean observables, medibles y que contribuyan al logro de los objetivos de la entidad. Tomando de referencia para el presente trabajo la definición antes expresada, no se deja de reconocer que los autores (Boyatsis, R. (1982), Reis, O. (1994),Gonczi, A y Athanasou, J., (1996). Zarifian.P(1999), Abud, I. at el (1999), Bunk, G. (1999), Santos Fernández (2001) Hernández (2001), Cuesta (2001).) han incidido de una forma u otra en los conceptos y enfoques relacionados con el tema de la gestión por competencias, en la que sus procesos para la determinación de las competencias, su estructuración y modo de presentación resulta no solo de utilidad para los procesos de selección sino que también ha sido empleado para la certificación de competencias, determinación de las necesidades de formación, elaboración de planes de carrera y evaluaciones del desempeño. A este criterio se suman los diferentes modelos y enfoques que sobre la gestión por competencias se han elaborados en esta actividad como resultado de su implementación (Mazorra, 2007). Entre los enfoques o modelos de gestión de competencias se identificaron los siguientes,, los cuales están estrechamente ligados a la visión que se quiere lograr de los recursos humanos y la posición que ocupa en la estructura de mando y responsabilidades de su organización: • Enfoque Funcional: (Humberto Quezada 1993)10 • Enfoque Conductista: (Kaplan y Norton,1996)11. • Enfoque Constructivista: (Humberto Quezada 1993 )12. Anexo 3 • Enfoque Holístico . El carácter holístico13 de este enfoque radica en dos características: 10 Este se refiere al desempeño o resultados concretos y predefinidos que la persona debe demostrar, derivados de un análisis de las funciones que componen el proceso productivo. 11 En este enfoque, el aporte del empleado se dirige hacia el cumplimiento de sus responsabilidades lo que implica atribuir un sentido organizacional al trabajo individual. 12 Este enfoque se construye a partir del análisis y proceso de solución de problemas y disfunciones que se presentan en la organización. Es el desarrollo de las competencias y la mejora de los procesos. 13 La concepción holística que se ha defendido de "competencias laborales" y de las "competencias organizacionales" de la organización, se identificaría ese concepto de capital humano, al pasar de las "capacidades para hacer" o potencialidad, a la realización de trabajo exitoso, o a lo que es lo mismo, a expresarse con un desempeño laboral superior o exitoso. Cuesta (2005) 23 1. La Gestión del activo que representan las competencias, se concibe en un sistema donde se interrelacionan la estrategia, el conocimiento (Gestión del Conocimiento, Aprendizaje Organizacional y Gestión por Competencias), la tecnología, los procesos y los recursos. 2. La competencia integra las dimensiones: Características personales y sociales (aptitudes emocionales sobre las que se conforma la inteligencia emocional) y Conocimientos y habilidades técnicas contextualizadas a los procesos de trabajo. (Delgado 2000). Este enfoque establece a las competencias en los contextos que exige la valoración del capital humano, puesto que ayuda a elevar a un grado de excelencia las competencias de cada uno de los individuos envueltos en el que hacer de la empresa. Entre las clasificaciones de los tipos de competencias se encuentra, acertadamente, las del autor (Marín 1999), el cual las divide en: saber, saber hacer, saber estar, querer hacer y poder hacer. Otros como Zarifian (1999). Hace énfasis en un tipo de competencia social que define el saber ser. Sin embargo, (Armando Cuesta, 2001) les da otra clasificación que no deja de recoger la gama de las competencias anteriores y las divide en dos grupos: básicas o primarias y secundarias o complejas; introduciendo un enfoque distinto, dirigido a desagregar competencias complejas, en comportamientos observables. Morales (2005)14. Estructura a las competencia sobre la base de la concepción de que la alta dirección dirige y controla la identificación de las competencias que distinguen las características peculiares de la empresa, denominadas competencias distintivas15, las de los procesos de las actividades principales16 y las competencias relativas a los puestos de trabajo17. El autor del presente trabajo le da una significación singular a las competencias por procesos, pues como plantea la literatura especializada, estas pueden llevar a la consolidación o creación de nuevos productos y /o servicios que le dan respuesta a exigencias y necesidades de clientes reales y potenciales, que son las fuentes para alcanzar mayor competitividad, sin embargo en el estado del arte no se aprecia un fundamento metodológico que describa la estructura de dichas competencias por procesos y en la práctica los elementos que se emplean no enriquecen el campo teórico de su esencia. En el caso de las organizacionales, expresan el 14 Esta clasificación de las competencias ha sido normalizada a través de las Normas Cubanas del Grupo 3000, para la implantación de los modelos de gestión Integrada de los recursos Humanos, que en su esencia es una fuerte herramienta para el diseño y gestión de estos sistemas, que permiten su validación y certificación. 15 A este tipo de competencias se les denomina competencias organizacionales. 16 Denominadas también como competencias por procesos. 17 Denominadas también como competencias por funciones. 24 carácter estratégico de las mismas y son reflejo de la identidad de la organización, que describen actitudes centrales, las cuales son mayormente abordadas en la literatura, sobre todo en su aplicación a los mandos de dirección. Algunas de las competencias que se requieren en la organización no se obtienen a partir de la consulta a los trabajadores. Es necesario que la dirección defina qué tipo de competencias espera de sus colaboradores para alcanzar sus metas. Esto permitirá que el recurso humano de la organización se transforme en una aptitud central y de cuyo desarrollo se obtendrá una ventaja competitiva para la empresa y se incluya dentro de los estándares para facilitar su conocimiento y capacitación. Estas actitudes centrales están vinculadas a lo que en la actualidad se ha dado a llamar como la teoría de los recursos y las capacidades18, donde se visualiza a la empresa como un conjunto de recursos, capacidades y aptitudes centrales heterogéneos que pueden utilizarse para crear una ventaja con relación a otras empresas del mercado. Lo anterior supone que cada empresa tiene recursos y capacidades que no poseen otras empresas, al menos no en la misma combinación. Los recursos son la fuente de capacidades, algunas de éstas llevan al desarrollo de aptitudes centrales. Utilizando las aptitudes centrales, las empresas pueden desarrollar mejor sus actividades que sus competidores. En esencia, esta nueva panorámica basa la estrategia en términos de una posición competitiva única, más que en la eficacia operativa, Cruz (2001). El valor estratégico de los recursos está determinado por el grado en que pueden contribuir al desarrollo de capacidades y aptitudes centrales y, finalmente, al logro de una ventaja competitiva. Debido a que son menos visibles, y más difíciles de comprender o imitar, generalmente se utilizan los recursos intangibles como base de las capacidades y aptitudes centrales. Cruz (2001). Para muchos autores (Porter, 1991; Hall, 1992; Cuervo García, 1993; Pfeffer, 1994 y Mahoney, 1995) son estos recursos los que mejor cumplen los criterios de evaluación que indican el potencial de un recurso para sostener y desarrollar ventajas competitivas, Sotolongo (2005). Las capacidades base de una empresa están dadas por las habilidades y conocimientos de sus empleados, por ello no se debe subestimar el valor del Capital humano en el desarrollo y aplicación de las capacidades y obviamente en la creación de las aptitudes centrales. Algunas compañías han entendido que una de las ventajas competitiva más poderosas es el 18 Esta teoría en sus inicios solo consideraba a los recursos tangibles en la actualidad ya considera a los intangibles, con mayor repercusión que los de origen. 25 conocimiento absoluto. Algunas incluso consideran que el conocimiento es "la suma de lo que saben todos los empleados de una compañía y le da un margen competitivo en el mercado". Cruz (2001). Como fuente de ventaja competitiva, las aptitudes centrales distinguen a una empresa en el nivel competitivo y reflejan su personalidad. Dichas aptitudes surgen con el tiempo a través de un proceso de organización que consiste en acumular y aprender a aprovechar los diversos recursos y capacidades. Como una habilidad para tomar acciones, las aptitudes centrales "... constituyen la esencia de lo que hace que una organización sea única por sus habilidades para ofrecer valor a los clientes durante un largo periodo" Cruz (2001). No todos los recursos y capacidades de una empresa son estratégicos, es decir, que sirvan como fuente de ventaja competitiva, por ello es necesario que el administrador estratégico requiera conocer todos los recursos de su organización para utilizarlos en la creación de aptitudes centrales. Cruz (2001)19. Según Cruz (2001) existen cuatro criterios específicos que ayudan a determinar cuáles recursos y capacidades son aptitudes centrales: Valiosa, Costosa de Imitar, Rara, e Insustituible. Si una capacidad cumple con estos cuatro criterios entonces se está frente a una ventaja competitiva sostenible20. Además existe otro marco de referencia para analizar los recursos y capacidades de las empresas a fin de descubrir las aptitudes centrales, el análisis de la cadena de valor; que se utiliza para identificar y evaluar los recursos y capacidades de la empresa. Estudiando sus actividades primarias y de apoyo, las compañías entienden mejor su estructura de costos y las actividades mediante las cuales pueden crear y captar valor y de hecho aumentar la productividad y los rendimientos a partir de tener una mejor adaptabilidad a los cambios del entorno. Cada factor productivo debe trabajar de manera eficaz en el logro de los objetivos que estos cambios conllevan; y es aquí donde se llega a realizar el tratamiento del recurso humano como capital humano, es a este factor a quien debe considerarse de real importancia para aumentar sus capacidades y elevar sus aptitudes al punto tal en que se encuentre como un factor capaz de valerse por si mismo y entregarle lo mejor de si a su trabajo, sintiéndose conforme con lo que realiza y con como es reconocido (Cruz, 2001 y Mora, 2005). 19 Este planteamiento lleva a la reflexión de que no todos los recursos humanos son capital humano, sino aquellos que con su aporte constituyen fuentes de ventaja competitiva para la organización. 20 Una valoración interesante de estas aptitudes centrales es que hacen referencia a las competencias y por su significado estratégico se tomarán como referente para definir indicadores para medir el Capital Humano. 26 En el estado de la práctica, la evolución del concepto del recursos humano hacia el capital humano ha sido reflejo de la implementación de las investigaciones y estudios realizados por autores cubanos (Morales, 2005; Cuesta, 1997,2005; Sotolongo, 2005), entre otros tantos autores que han abordado el tema desde varias de las aristas tratadas en el presente estudio. A estos resultados se han unido otros de nueva aplicación tecnológica como lo constituye la aplicación del Cuadro de Mando Integral en Empresas del Sector de la Pesca en Cuba, como una herramienta estratégica que potencia los activos intangibles en la organización. La presente empresa objeto de estudio se ha unido a las investigaciones y estudios en estos nuevos campos de aplicación tecnológicas, en la que se han realizado e implementado estudios de clima laboral con herramientas de psicología (Mazorra, 2008); se ha investigado al capital humano como factor estratégico en la entidad y se han trazado e implementado estrategias para su fortalecimiento, de lo cual se ha implementado el Cuadro de Mando Integral en la Entidad (Mazorra, 2005,2008); se han realizado estudios para establecer procedimientos para las matrices de competencias (Mazorra 2007). Todo lo cual corrobora en la entidad que el recurso humano es un factor estratégico de la misma, y en su evolución hacia el nuevo concepto de capital humano, en la que el activo del conocimiento juega un rol esencial, las competencias pasan a ser un elemento básico para crear ese vínculo entre la estrategia y el desempeño de las personas, con el conocimiento como factor de evidencia en los diferentes tipos de competencias (organizacional, por procesos y del cargo), sin embargo, en la entidad no se cuenta con un referente metodológico que interrelacione estos tres tipos de competencias y pese a que ha sido orientada su implementación con bases legales como la NC 3000 (2007), entre otras, no se cuenta con un referente metodológico que las integre para lograr una valoración integral del capital humano. 1.3 El Capital Humano como elemento distintivo de la ventaja competitiva. La gestión de los recursos humanos y la gestión de capital humano, están muy relacionados. Ambos, aunque uno con más énfasis que el otro, tributan al desarrollo de la parte intrínseca del individuo; conocimiento, inteligencia, aptitudes, habilidades, personalidad, talento y motivación. El concepto de capital humano fue introducido por Becker, economista norteamericano. En los estudios que realizó no sólo introdujo este concepto, sino que también expuso su importancia para las organizaciones. Hernández (2006). Por lo que surge en la teoría económica convencional, específicamente en la neoclásica, como respuesta a los requerimientos de las 27 nuevas condiciones de la reproducción capitalista, difundiéndose desde las décadas del sesenta a tenor de ello. 1.3.1 Definición de Capital Humano, enfoques y conceptos Según Theodore Schultz es capital en tanto es una fuente de ganancias o satisfacciones futuras o ambas cosas y es humano porque es una parte integrante del hombre. Las consideraciones se basan en la analogía de los procesos de formación del capital y de la fuerza de trabajo. Estas concepciones que consideran capital humano las capacidades humanas encubren los análisis sobre la realización del mismo respecto a la inversión y la ganancia con un ropaje que oculta el hecho de que se mantiene la esencia de la explotación capitalista al referirse a las capacidades, experiencias, conocimientos del sujeto, Vázquez (2007). Estas teorías identifican fuerza de trabajo (poseedora de la capacidad de trabajo) y trabajo (consumo productivo de esa capacidad) y a partir de este se refieren a los elementos del proceso de reproducción de la fuerza de trabajo que posibilitan el desarrollo de nuevas cualidades de la misma atendiendo a su nivel de calificación, a la complejidad del trabajo que pueden realizar, la instrucción y preparación para la producción que aumentan su volumen como capital humano, Vázquez (2007). Este enfoque de surgimiento de la teoría del capital humano, tuvo sus raíces en la economía política que en su esencia estaba dirigido al contexto de toda la sociedad, donde se parte de la concepción de que concibe el desarrollo social como una estadía al cual se llega a partir del crecimiento económico y sólo tiene en cuenta el aspecto social en la medida en que inciden en el mejoramiento de la gestión de proceso económico. Sin embargo, en la actualidad con los avances de la Revolución Científico Técnica, se han trazado nuevas pautas de desarrollo que potencia a las capacidades humanas a partir del conocimiento y la experiencia para entrar en la denominada Economía del Conocimiento. Ya los recursos humanos son reconocidos como estratégicos por excelencia para el desarrollo organizacional. Los recursos humanos se ven ahora como capital intelectual de la organización. La idea de este tipo de capital considera a los individuos como principal fuente de valor, pues los seres humanos poseen conocimientos, habilidades, aptitudes y experiencias. Y este “…gira alrededor de conocimientos explícitos que son capaces de agregar un valor económico y se genera por la interrelación entre el capital humano, el estructural y el del cliente” (Stewart, 1998). 28 En este enfoque del conocimiento, el capital humano es la verdadera fuerza competitiva de una organización, porque son las personas quienes crean, innovan y manejan la información, y por lo tanto constituyen la fuente de conocimientos y riqueza de la organización. Cabe señalar que junto a este capital intangible se definen otros dos de forma general en la literatura: el estructural y el relacional o cliente. El capital relacional: los autores refieren que recoge el conocimiento presente en las relaciones establecidas con el entorno. Es conocimiento acumulado por las partes en los intercambios con terceros, por tanto su alcance es externo a la empresa y al capital humano existente en su interior. Otro componente es el capital estructural, que incluye todas las formas de depositar conocimientos en la empresa, no sustentado en el ser humano, entre los que se encuentran las estrategias, las normas organizativas, los manuales de procesos, los manuales de procedimientos documentados, bases de datos etc. En esencia el capital humano, visto como el más importante y decisivo, se define por muchos autores como el stock de conocimiento individual de una organización, representado por sus empleados. Para Pablo L. Belly, reconocido como uno de los máximos exponentes del capital intelectual en Hispanoamérica, el capital humano es el conocimiento que posee cada individuo y a medida que el individuo incremente sus conocimientos crecerá su capital humano. Sigue exponiendo que el futuro depende de la fuerza mental y no de la fuerza muscular. Este autor, como muchos otros, constriñe el capital humano sólo al conocimiento, a la educación y formación. El capital humano en el caso del modelo de Skandia (1995) J. Ross y sus colaboradores lo señalan en el capital intelectual como “pensante” y como “no pensante” clasifican al capital estructural. También señalan que el capital estructural tiene un componente interno (capital organizacional) y otro externo (capital de relaciones), mientras que el capital humano proviene del conocimiento, de la actitud y de la agilidad intelectual de los empleados: por lo tanto, se centra en los individuos. En la Figura Anexo 4 se pueden observar las características de cada uno de ellos. En este caso Medellín (2001) ha agregado una cuarta dimensión que relaciona el capital humano con la componente externa del capital estructural. Le llama a esta dimensión capital de interacción con el entorno y es la base de entrega de valor y de vinculación con los clientes de la organización. En el enfoque del comportamiento organizacional, se plantea que sobre la base de todo capital humano se encuentran las actitudes. En ellas se ven las conductas de las personas y como 29 toda conducta se puede modificar, esta demás decir que es la tarea más difícil de modificar, ya que entran a jugar un papel importante en el mundo interno de los recursos humanos. Por este motivo, las actitudes de las personas tienen mucho de aspectos internos y es por ello que se le colocan en la base de la pirámide del capital humano (Belly 2005) Según Mora (2001) Mónica Figueredo señala, que se puede definir Capital humano como: el aumento en la capacidad de la producción del trabajo alcanzada con mejoras en las capacidades de trabajadores. Se refiere al conocimiento práctico, las habilidades adquiridas y las capacidades aprendidas de un individuo que lo hacen potencialmente. Y el propio Mora (2001) lo define como: la mano de obra dentro de una empresa y , tal como coinciden todos los autores, es el recurso más importante y básico ya que son los que desarrollan el trabajo de la productividad de bienes o servicios con la finalidad de satisfacer necesidades y venderlos en el mercado para obtener una utilidad. Este concepto de capital humano en la oratoria de Fidel Castro Ruz alcanza una dimensión superior, sobre todo de forma explícita en su denominación en el arribo y comienzo del siglo XXI, que permite determinar su contemporaneidad en la evolución de la economía y la sociedad cubana. En este sentido el mismo lo define como : “El capital humano puede más que el capital financiero...implica no sólo conocimientos, sino también, y muy esencialmente conciencia, ética, solidaridad, sentimientos verdaderamente humanos, espíritu de sacrificio, heroísmo y la capacidad de hacer mucho con poco”.(Castro2005). Esta concepción tiene un carácter universal al dirigirse a la humanidad toda y al mejoramiento humano, en el se expresa el carácter científico, ético y económico que le toca jugar hoy a las personas para luchar por un mundo mejor que es posible, además de trascender a la empresa, ve al hombre como centro y dueño de los beneficios que de forma conciente debe desarrollar para toda la sociedad, enmarcado en ese espíritu de sacrificio, que como dijera en su concepto de revolución es igualdad plena y con la unidad, luchar por los sueños de justicia para Cuba y para el mundo. Por último en este epígrafe se abordará el concepto de la Norma Cubana 3001:2007 del Sistema Integral de Capital Humano (SGICH), que recoge el concepto de Fidel en este tema y queda caracterizado por otros elementos que como el resto de los autores de la actualidad, puntualizan en su enfoque a la empresa u organización: Conjunto de conocimientos, experiencias, habilidades, sentimientos, actitudes, motivaciones, valores y capacidad para hacer, portados por los trabajadores para crear 30 más riquezas con eficiencia. Es, además, conciencia, ética, solidaridad, espíritu de sacrificio y heroísmo. 1.3.2 Elementos para clasificar y evaluar el Capital Humano. Con las definiciones de capital humano antes expuestas, de las cuales se toma como referencia para el presente trabajo a la pronunciada por Fidel Castro (2005) y la establecida por la NC 3000: 2007, que incluye a la antes mencionada, constituirán la base para la clasificación y evaluación del capital humano, toda vez que estas se proyectan como pautas de conductas de las valoraciones a realizar en cada trabajador, de las cuales se plantea la necesidad del empleo de técnicas y herramientas que permitan alcanzar dichos criterios de valoraciones. Los criterios acogidos anteriormente pueden ser enriquecidos con otros como los establecidos por el promotor de este concepto: Becker. (1964)21 que plantea dentro los elementos que permiten identificar al capital humano estan los orientados a: Ser flexible, Enamorarse de la empresa, Tener talento, Tener estudios universitarios, un Master, Doctorado, conocer idiomas, La experiencia, Deben tener ideas propias, Deben ser previsores, Ser previsibles. Estos elementos se pueden asociar a competencias y criterios del desempeño a medir que permitiría su evaluación. Estos elementos y criterios que describen y definen al capital humano, establecen un desafío para enfrentar lo desconocido, el cambio, la innovación y el futuro, con el entendimiento de la realidad, de la empresa y su misión, para lo cual se tiene como herramienta indispensable a la gestión por competencias, tal herramienta profundiza en el desarrollo e involucramiento humano, puesto que ayuda a elevar a un grado de excelencia las competencias de cada uno de los individuos envueltos en el quehacer de la empresa, y de lo que podrían hacer. (Cruz 2001). Esta herramienta estratégica imprescindible para enfrentar los desafíos que impone el medio, toma mayor relevancia para la clasificación del capital humano, al permitir con su composición por procesos, del cargo y organizacionales (NC 3000, 2007), unirse a criterios planteados por autores como Belly (2005), que establece tres escalones a alcanzar y que componen al capital humano: las actitudes que en su base, por su experiencia las pondera con el 60 % de su composición, las aptitudes como segundo elemento ponderadas con el 30 % y por último la altitud como consecuencia lógica de los dos factores anteriores que la pondera con el 10 %. En este caso los puntos de relación se derivan de que las competencias organizacionales se asocian al enfoque conductista que se describen como esenciales dado que expresan actitudes 21 Fuente: Mora (2001) 31 que son las que marcan las diferencias entre las personas, pues son competencias inherentes a las personas y configuran la manera de actuar en el trabajo, por lo que se proyectan como la base del capital humano. Mientras que en el caso de las competencias por procesos, orientadas al enfoque contructivista que estan compuesta en su mayor parte por habilidades, técnicas y demás conocimientos que se demuestren explícita o tácitamente por las personas, las cuales se manifiestan como competencias aptitudinales. Es de señalar que las competencias del cargo se pueden asociar fundamentalmente a estas últimas, dadas su enfoque funcional en las que se encuentran habilidades que pueden ser aprendidas, pero no impiden que se consideren las de tipo actitudinal. Por último, la definición de altitud, no establece un tipo u otro de competencias, más que el enfoque holístico, siendo aquí el momento en que interviene la importancia de clasificar al capital humano, dado que Belly, plantea que es el resultado de la interrelación de las actitudes como elemento clave para que se puedan desarrollar y poner de manifiesto las aptitudes alcanzadas, todo lo cual permite relacionar los diferentes tipos de competencias en la definición del alto desempeño del trabajador o alto capital humano, como lo denominara Belly (1998)22. Otra visión no objetada de la de Belly, es la que plantea Cruz (2001), con la teoría de los recursos y capacidades orientadas a las intangibles, en este caso y esencialmente al hombre con su conocimiento como principal activo. Sus criterios establecen una serie de capacidades que combinadas con el recurso más valioso: el conocimiento, permite alcanzar las aptitudes centrales como elementos que marcan las ventajas competitivas. De igual forma insiste en la actitudes a modo de capacidades y las aptitudes en cuanto al recurso conocimiento para en este caso expresar la altitud por medio de las aptitudes centrales como resultado de la combinación de las dos anteriores, para lo cual establece como herramienta básica para alcanzar las mismas a las competencias orientadas en este caso con mayor fuerza a la estrategia o proyecto empresarial. Tanto en la definición de la altitud, como con las aptitudes centrales, indica que la combinación de las competencias induce a una clasificación del capital humano, de modo que permita valorar a los mismos por sus niveles de desempeño, no solo por sus aptitudes o recursos que posean (como lo es el conocimiento), o por las actitudes o capacidades que se tengan, sino por la combinación de estos elementos que conducen a un factor humano de excelencia. En todos los casos descritos se tiene como elemento de concordancia que emplean a la gestión por 22 Fuente: Mora (2001) 32 competencias como herramienta que permite la evaluación de estos criterios en las personas, sin embargo no se plantea la forma en la que se puede alcanzar las descripciones de alto desempeño, o de altitud o de la forma de medir las aptitudes centrales en las personas desde un punto de vista metodológico, por lo que el tema no esta aún debidamente estructurado, ni agotado. En los diferentes casos se ha podido comprobar que el cimiento de las investigaciones y desarrollo de las mismas tiene como eje fundamental al conocimiento, que es el activo que caracteriza a la nueva era en que de desarrollan las empresa en la búsqueda de la excelencia como modo de mantener la competitividad, que en el presente país se traduce como el modo de dar respuesta a las demandas de la sociedad y sus habitantes y más allá a los países que lo necesiten. En este aspecto de excelencia, en Cuba a través de CITMA se ha promovido la evaluación del desempeño a nivel empresarial en un balance entre indicadores bien definidos tanto tangibles como intangibles, que clasifican a las entidades en vías de eficiencia, eficientes, competentes y de clase mundial (Faloh 2002). Sin embargo aún no existe referente de presupuestos teóricos o metodológicos que clasifiquen al capital humano en la búsqueda de su alto desempeño como muestra de su excelencia competitiva. Conjuntamente a ello, el final del proceso de capital humano no termina con la denominada altitud, actitud central o el alto desempeño definido en caso de la Norma cubana, porque lo difícil no es llegar sino mantener dicha condición, que como plantea Belly (2005) esta depende de la relación que tenga el capital humano con respecto al mercado, donde el capital humano se mantiene más elevado mientras más estrecha sea la relación con el mercado de modo que habrá menor distancia entre estos. Desde el punto de vista práctico, el concepto de capital humano se pone de manifiesto en diferentes sectores de la sociedad cubana representados por trabajadores del pueblo como los de la salud, la educación, las investigaciones, entre otros. Todo lo cual caracteriza a dicha sociedad en su enfoque sociopolítico, por tener un fuerte capital humano que da respuesta a las disímiles tareas y acciones que se demanda no solo en la sociedad cubana, sino también en otros países del mundo, en la que el partido tiene un papel rector en el fortalecimiento de este capital (Mazorra 2008). No obstante a ello, en el plano sociotécnico a nivel empresarial, incluida la de objeto de estudio, la asimilación de este concepto derivado en capital humano ha sido lentamente asimilado en su completa expresión, encontrándose entre sus carencias la falta de metodologías que permitan valorar al trabajador en toda su expresión, comportamientos y aportes de modo que se pueda medir lo que define Cruz (2001) como aptitud central o por Belly 33 (1998) como altitud. Estos son elementos importantes a tener en cuenta, dado que ya las empresas cubanas en perfeccionamiento empresarial trabajan por clasificarse en vía de eficiencia, eficientes, competentes y de clase mundial; y dentro de esta clasificación se incluye a la gestión del capital humano, pero aún no se ha proyectado su valoración en correspondencia con las personas(Faloh, 2002). 1.4 El Capital Humano orientado a la Gestión del Talento y del Conocimiento Para lograr los niveles de excelencia que demanda la sociedad cubana y dentro de ella el capital humano expresada en su población, se requiere de una organización y aprovechamiento de su recurso más valiosos que como lo expresaba Fidel Castro (1970) en el X ANIVERSARIO DE LA FEDERACION DE MUJERES CUBANAS, “Tenemos que aprender a ahorrar los recursos humanos. El recurso más valioso, el más necesario, el más fundamental y el más imprescindible, que se deriva de todas estas contradicciones de que hablamos, es el recurso humano. Y por eso nuestra Revolución tiene que aprender a emplear de una manera óptima los recursos humanos” y continuaba “Y cuando hablamos de eficiencia, es por la cantidad de factores que impiden el empleo óptimo de esos recursos humanos y de esos recursos materiales”. Ya para 1992, en CLAUSURA VII FORO DE PIEZAS DE REPUESTO, EQUIPOS Y TECNOLOGIAS DE AVANZADA, planteaba: “Lejos estaríamos de afirmar que los recursos intelectuales y humanos disponibles, los pocos que teníamos al principio, los aprovechamos de manera óptima, pero creo que estamos aprendiendo a aprovecharlos de manera óptima cuando más recursos tenemos en este campo…”. Todo ello indica, que el capital humano es un elemento estratégico que debe ser aprovechado de forma óptima, para lo cual se puede encuentra en su base al talento como una forma de describir el máximo nivel de aprovechamiento de este recurso humano en la era del conocimiento 1.4.1 Los talentos, portadores del conocimiento como activo estratégico de la empresa. Para las empresas del conocimiento es un reto importante el gestionar los recursos humanos de forma estratégica para lo que hay que tener en cuenta las diferencias de todos y de cada uno de los miembros de la organización. Considerar el conocimiento y el talento de las personas como factores clave estratégico para el éxito. Aplicar un sistema de gestión de recursos humanos en correspondencia con la estrategia organizacional y de recursos humanos. Garantizar una formación integral y política ideológica de todos los miembros de la organización, con amplia influencia de los cambios del entorno. 34 Hoy en día, y sobre todo en profesionales cualificados, las claves para la atracción y retención del talento no sólo se centran en el aspecto económico. Cada vez se emplean más elementos para conseguir, atraer y retener talentos, constituyendo una base para el desarrollo profesional. Por otra parte Vogel (2005) plantea que el talento humano se convierte en capital, únicamente si impacta en la estrategia y contribuye directamente a la creación de valor, donde el capital humano de ser usado de forma apropiada, puede crear valor tangible para la organización y agregar valor en el contexto de su alineamiento (contribución o impacto directo) con la ejecución de la estrategia. En este caso Vogel(2005) plantea la evolución del capital humano unido a las tareas estratégicas de la organización, los cuales crean valores cuando satisfacen las necesidades y expectativas de lo que se puede denominar grupos de implicados en la organización, a lo cual le une el principio de “Balance adecuado” originario del concepto del Balanced Scorecard. Este autor plantea que el cambio de enfoque de la gestión de recursos humanos hacia la creación de capital humano, redefine el rol de recursos humanos, hacia la creación de trabajo de alto desempeño, donde el principio clave es “Alinear” los procesos y funciones de recursos humanos, con la ejecución de la estrategia, para garantizar la creación de valor de los diferentes grupos de intereses, o que busca que los procesos de recursos humanos se rediseñen para maximizar la efectividad; con el propósito de acelerar la implementación de la estrategia y el logra de los objetivos y metas, para garantizar Efectividad Organizacional, a través de atraer, retener y motivar a empleados de alto desempeño y de este modo conseguir alto valor para todos los grupos de intereses. De tal forma que los procesos de recursos humanos (selección, capacitación y desarrollo, evaluación, compensación y beneficios, carrera y sucesión, etc.) deben lograr que cada persona logre efectividad y valor en su trabajo, más que únicamente desempeño y resultados. Por lo que este autor define el máximo valor del capital humano a través de la efectividad en el cumplimiento de la estrategia y de la satisfacción de los grupos de intereses. Otras autoras como Feitas (2005) y Marín (2005), se centran en la modelación de los procesos de recursos humanos, para lo cual establecen tres procesos: el de optimización del proceso de trabajo, el de diseño de trabajo y el de desarrollo el capital humano, en este caso establecen tres procesos claves que plantean que “la gestión de los recursos humanos de una organización debe encaminarse a garantizar las necesidades de los procesos que se desarrollan en la organización mediante el diseño de trabajos efectivos, eficaces y eficientes y 35 el desarrollo del capital humano con las competencias laborales para el logros de las competencias organizacionales”. (Fleitas, 2005). Estos enfoques no entran en contradicción con los expresados por Vogel(2005), al lograr en lo esencial el desarrollo de la organización a partir del talento expresado en el capital humano de alto desempeño y el desarrollo del mismo. 1.4.2 Los programas de formación como herramientas del capital humano para la gestión del conocimiento. Dentro del desarrollo profesional, la formación es un elemento clave. Además, la formación tiene un factor que lo hace diferente a otros elementos (como por ejemplo el económico) y es que con la formación gana tanto la empresa como la persona: la persona se desarrolla profesionalmente y la organización tiene personas más formadas y por tanto más eficientes y eficaces. El desarrollo estratégico de RR. HH. significa un proceso de cambio de la organización de los equipos de trabajos y de los individuos mediante una formación planificada dirigida a cubrir las necesidades futuras que mande el propio negocio o servicio competitivo. Según Trevor Bentley (1993), con frecuencia la capacitación se considera solo como un costo, un gasto, pero no como una inversión. La cantidad que la mayor parte de las organizaciones invierte en su propio personal por medio de la capacitación, parece ser apenas un gesto de buena fe, porque solo comprende una menor fracción de los ingresos corporativos. ¿Por qué esto debe ser así? nadie sabe la respuesta, pero existe un factor que ha contribuido a ello es que muchos gerentes no ven el vinculo entre la capacitación y las ganancias. Comprenden que la capacitación mejora a las personas, pero no relacionan el mejoramiento de modo directo con las utilidades. La formación solo será una inversión en la empresa si se combina estrechamente con otros elementos (tecnológicos, organizativos, industriales...) invertir en formación no significa solamente comparar la competencia, sino saber realizar las articulaciones optimas entre el desarrollo de esta competencia y otros elementos del sistema socio técnico, en la cual se tiene como centro al conocimiento. Las intervenciones estratégicas en recursos humanos están orientadas al largo plazo y son las responsables, junto con otras; de hacer que el negocio pueda ser sostenible en el tiempo, con un enfoque de integración como se proyecta hoy con los Cuadros de Mando Integral. Se vinculan fuertemente con los valores soft de la organización (como el conocimiento) y se traducen en las siguientes funciones o áreas de acción: Facilitar la creación de una visión; 36 donde el talento no es un conjunto de fortalezas intelectuales o habilidades técnicas aisladas; el talento es siempre un atributo de las personas, está encarnado en la gente, no se entrega, y por tanto no da sus frutos cuando carece de una visión estimulante de sentido. Consolidar la cultura. Desarrollar capital humano. Desarrollar. Fidelizar a los empleados y otros actores clave. Intervenciones operativas; Dotación; donde el valor agregado que los profesionales de recursos humanos deberemos dar es ayudar a las áreas a dar forma a las comunicaciones de búsquedas masivas por la red, de modo tal de especificar con claridad el perfil buscado y las oportunidades ofrecidas, así como discernir quiénes tienen la posibilidad de contribuir efectivamente entre quienes se ofrecen. Entrenamiento. Infraestructura tecnológica e instalaciones, de modo tal de crear, dar forma y actualizar siempre el contexto laboral para favorecer la performance y el aprendizaje organizacional. Administración de remuneraciones y beneficios. El conocimiento también se esta consolidando cada vez más como un elemento de importancia estratégica para las organizaciones, al entrar en una economía basada en recursos intangibles , como la economía la información y el aprendizaje, en este sentido, la gestión del conocimiento es una de las responsabilidades organizacionales de mayor trascendencia en la actualidad. El término gestión del conocimiento se relaciona con conceptos como competencias basadas en el conocimiento, negocios y productos de conocimiento intensivo, entre otros. Conocimiento es diferente a información, pues involucra la cabal utilización de la información y datos disponibles, los cuales son potenciados o el talento humano cimentado en habilidades, competencias e intuiciones. La aplicación de la gestión del conocimiento a un negocio específico persigue diferentes objetivos tales como la reducción del ciclo del tiempo de la entrada al mercado, deducción de los costos, uso más eficiente del capital del conocimiento, mejora de la efectividad funcional, incremento actividad organizacional, incremento del valor de los productos y servicios existentes, creación de nuevos productos, procesos y servicios de conocimiento intensivo. Cualquier estrategia de gestión del conocimiento diseñada para mejor la ejecución del negocio necesita dirigir tres componentes esenciales: los procesos o actividades que crean, mantiene y elevan el conocimiento organizacional una infraestructura tecnológica capaz de soportar la captura, transferencia y uso del conocimiento y las normas y prácticas del comportamiento frecuentemente conocidas como la cultura organizacional, que son esenciales para el uso efectivo del conocimiento. 37 En los conceptos de información, de conocimiento y de aprendizaje se está poniendo el énfasis en aspectos vinculados con procesos de desarrollo intelectual, en aspectos relativos a como el conocimiento es adquirido, aplicado, distribuido y “memorizado”, en suma en aspectos relacionados, como ya se ha dicho, con la forma de poner la “inteligencia en acción”. Se está demostrando como en la creación de valor en la economía actual lo que estamos haciendo es dirigir la forma en que se incorporan los intangibles a los procesos económicos, exponiendo que en los momentos presentes representan los actores más valiosos, los “recursos críticos”, en comparación con los tradicionales que componen el capital físico o tangible característico de la economía tradicional. Esta incorporación de intangibles a través del “conocimiento en acción” o de la “inteligencia en acción” requiere, como es lógico, de una determinada plataforma tecnológica, y teniendo en cuenta que la tecnología no deja de ser un soporte construido a partir de un conjunto de conocimientos sistematizados, previamente incorporados, y que facilitan los procesos técnicos a seguir o los procesos de transformación económica, lo que ello nos está poniendo de manifiesto es la existencia de un círculo virtuoso basado en conocimiento La preocupación actual por el conocimiento y sus implicaciones estratégicas ha evolucionado siguiendo tres corrientes diferentes, aunque estrechamente relacionadas (Bierly, 1999). Según la primera, los teóricos de la organización han intentado desarrollar una teoría general del aprendizaje organizacional. No obstante, aunque hay amplios acuerdos sobre la noción del aprendizaje organizacional y su importancia para el desempeño de la empresa, ningún modelo esta siendo todavía ampliamente aceptado. Haber, (1992) argumenta que los esfuerzos para desarrollar una teoría de aprendizaje organizacional están fracasando por las siguientes razones: • Cada teórico o grupo de teóricos, define aprendizaje organizacional de manera diferente (Fioldy Lyles, 1985). • Muchos investigadores analizan solamente un tipo específico de aprendizaje organizacional o una parte específica del proceso de aprendizaje (Gilad y Gilad, 1988; Argyris, 1982) • Hay poca integración de los diferentes enfoques y el soporte para los argumentos teóricos es limitado y usualmente están basados en los modelos de simulación de ordenadores (March, 1991; Bierly y Spender, 1995) Según la segunda corriente, un grupo de los teóricos de la gestión estratégica se han centrado en la importancia de las habilidades esenciales de la organización (Prahalad y Hamel, 1990; 38 Pisano, G., 1994; Leonard-Barton, 1992). Estos autores ven que el tema central de estrategia consiste en el desarrollo de un conjunto de habilidades o competencias esenciales (core competences) que proporcionan ventaja competitiva. Años atrás, la consultora Arthur D. Little había insistido en la importancia estratégica de dominar tecnologías clave antes que los competidores. La mayoría de estos teóricos creen que los conocimientos de las empresas y sus habilidades para aprender constituyen el eje sobre el que puede elaborarse su estrategia. En la tercera corriente, los teóricos de la innovación y la gestión tecnológica se han centrado en la estructura de conocimiento de la empresa y su reconfiguración (Henderson y Clark, 1990; Cohen y Levinthal, 1990). El estudio de las condiciones para las innovaciones exitosas está muy relacionado con las condiciones requeridas para el aprendizaje organizacional y la capacidad de absorción de las nuevas tecnologías. Según este enfoque la tecnología puede verse como un tipo específico de conocimiento organizacional y la transferencia de tecnología puede considerarse como un tipo específico de adquisición y distribución de conocimiento. La mayoría de estos investigadores se orientan hacia el desarrollo de nuevos productos y procesos, y especialmente a las tecnologías explícitas asociadas con esas innovaciones. Recientemente algunos investigadores han dirigido su atención hacia el conocimiento tácito asociado con innovaciones y en cómo diferentes tipos de conocimiento afectan el proceso de la innovación (Cohen y Levinthal, 1990; Pisano, 1994). Todo esto indica que dentro de la gestión de activos que generan valor para la empresa está el conocimiento, y con sus procesos para captarlo, estructurarlo y transmitirlo en la que su ente portador es el capital humano, crean ventajas competitivas sostenibles dadas por lo que sabe, como utiliza lo que sabe y su capacidad de aprender nuevas cosas. Por lo que el conocimiento pasa a ocupar un papel central y decisivo en la consecución del éxito de la empresa, lo cual a acaparado la atención de los estudiosos e investigadores de la gestión empresarial, exponiendo modelos de gran trascendencia en el marco del capital intangible en los que el componente del capital humano es un elemento básico en sus diferentes formas de tratamiento (Anexo 5). En el estado de la práctica en Cuba la gestión del talento y del conocimiento ha encontrado como mejor exponente de sus resultados al Polo Científico y las universidades (Lage, 2004; Castro Díaz Balar, 1996), en este sector del conocimiento se han logrado patentes y se han tenido producciones de un alto impacto positivo para el país y otras naciones. Este campo del conocimiento gestionado, se está extendiendo a otros sectores con la promoción, asesoramiento y regulación de CITMA, sobre todo en las entidades del perfeccionamiento 39 empresarial, en las cuales clasifica la del presente objeto de estudio. En esta entidad se ha estado implementando sistemas de gestión como el de calidad, gestión de la información, del conocimiento y sistemas como el de vigilancia tecnológica, el de gestión tecnológica y el de propiedad intelectual, sostenidos los mismos con investigaciones científicas (García, 2008; Monzón, 2008; Contreras, 2008). El desarrollo tecnológico hacia estos intangibles mencionados crean la necesidad de lograr avances de igual magnitud en el capital humano, que aún con investigaciones mencionadas del capital humano como factor estratégico, no se logra que este sea un elemento de integración de los mismos, ni se cuenta con herramientas metodológicas que lo permitan. 1.4.3 Importancia que reviste el capital humano en el desarrollo socioeconómico del país y sus retos. Una buena administración del capital humano impulsa el rendimiento operativo generando valor en toda la empresa y la ayuda a: hacer más eficientes los sistemas y procesos de recursos humanos para reducir costos. Mejorar la productividad. Alinear al personal con metas y objetivos para impulsar el rendimiento del negocio. Asegurar la posición de la empresa dentro del mercado. Las competencias nacen de la estrategia de los negocios y se deben poder medir, deben ser observables, alineadas a la estrategia y generadoras de ventajas competitivas y el reto para los Gerentes del Talento Humano es entender las necesidades de sus clientes para hacer una contribución relevante y tangible al negocio que responda a sus problemas, retos y oportunidades específicas. Cambiando su rol de soporte operativo para convertirse en Socio del Negocio, a través de la gestión del capital humano para crear y mantener ventajas competitivas. La disposición de invertir capital humano hacia un rendimiento está centrado en orden de importancia y resultados: en el compromiso de actitud (deseo de pertenecer), compromiso basado en la lealtad (debo pertenecer) y compromiso programático (me costará sino pertenezco). Los negocios deben crear ventajas competitivas sostenibles y una de las ventajas que puede crear y que es difícilmente “copiable” por los competidores, es contar con un talento humano con las competencias requeridas para enfocarse a la satisfacción del cliente y a la autorenovación continua. 40 Entonces, el valor que genera la formación de competencias, como rendimiento operativo integral para los trabajadores está en términos de oportunidades de desarrollo para incrementar su capital humano, mejorando su empleabilidad. El rol de los departamentos de gestión humana en las organizaciones debe corresponder con un compromiso de actitud, con el deseo de pertenecer y alinear sus objetivos de su unidad con los corporativos y de esta forma convertirse en socio estratégico de la operación, la polivalencia debe estar enmarcada en los roles y no en los cargos que desempeñe cada persona y es así como un jefe de gestión de personal conforma la integración organizacional. La tendencia de las mejores prácticas de recursos humanos van dirigidas a formular programas de Gestión de Conocimientos y de Personal en las organizaciones modernas lo que obliga a ejecutivos, accionistas y colaboradores a generar una cultura de cambio en su proceder y de esta manera alinear la productividad interna con un mundo en constante cambio y que solo el individuo con su capacidad de análisis e innovación lo abordará. Es importante encaminar los esfuerzos hacia un concepto sistémico y lograr desarrollar las competencias óptimas en las áreas claves de éxitos, coherente con los propósitos organizacionales y de los colaboradores, c