Sistematización de experiencias de acompañamiento psicosocial a personas con conductas deambulantes (103) Yoania Lisandra Pérez Martínez Dirección Provincial de Trabajo y Seguridad Social Cuba Isaac Cabrera Ruiz isaacicr@uclv.edu.cu Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas Cuba Palabras claves: personas con conducta deambulante; acompañamiento psicosocial; sistematización de experiencias. Introducción La dinámica de la sociedad actual evidencia un aumento considerable de personas con conductas deambulantes en escenarios en los que diversos sectores de la sociedad advierten relaciones de desigualdad, exclusión social, violencia y prejuicios enraizados al deambulismo como problema social. Frente a la prevalencia de este problema social se considera necesario un análisis crítico que permita una aproximación a la deambulación como categoría, en función de provocar procesos de acompañamiento psicosocial. La deambulación como conducta social resulta objeto de preocupación no solo por cientistas sociales sino también por organismos e instituciones políticas que abogan por el bienestar y derechos humanos. Se considera la conducta deambulante como una necesidad social susceptible a ser investigada pues resulta definida y compartida por un grupo de personas y por ende, de un soporte público para su abordaje. La conducta deambulante no constituye un fenómeno que afecte negativamente a una persona específica, sino que implica y contempla sentimientos, representaciones y vivencias de responsabilidad colectiva. La contemplación de soluciones que contribuyan al mejoramiento de la calidad de vida de las personas con conducta deambulante resulta un intento en varias investigaciones científicas, lo cual constituye un elemento importante que permite considerar la conducta deambulante como una necesidad social; así mismo, estas investigaciones identifican la conducta deambulante como necesidad social, más allá de sus dimensiones objetivas a partir de la utilización de juicios de valor, demuestran la conducta deambulante como fenómeno percibido por un grupo social determinado dentro de circunstancias y temáticas concretas (enfocadas fundamentalmente a problemas de salud) y reconocen y/o legitiman la conducta deambulante como necesidad social a partir de propuestas de soluciones paliativas. Se identifica, entonces, la conducta deambulante como problema social atendiendo a la existencia de consenso amplio entre los miembros de una sociedad sobre la determinación de cuáles son los problemas sociales, la identificación de las personas con conducta deambulante como grupo social y otras personas, instituciones y organismos con intereses en su solución, precisamente por la connotación pública que presenta. Además, la comprensión de la conducta deambulante y sus consecuencias implican una incongruencia con los valores sociales, lo cual se contrapone a los objetivos de desarrollo de bienestar humano que persigue la sociedad cubana. En esta dirección resulta pertinente la realización de un proceso de reflexión en torno a la conducta deambulante a partir de una re-construcción ordenada de experiencias (Jara, 2011); es decir, de una sistematización de experiencias científicas y prácticas que conlleve a un nuevo nivel del conocimiento a partir de la identificación no solo de aspectos comunes y diferentes entre estos estudios, sino también de la producción y complemento de saberes científicos. Este proceso de creación de referentes conceptuales y metodológicos más acabados facilitan el esbozo de una plataforma común para el acompañamiento psicosocial a personas con conductas deambulantes (Martinic, 1984; Antillón, 1991). Metodología La sistematización de estas investigaciones científicas tuvo en cuenta como criterios básicos, el análisis de la memoria escrita (publicaciones en eventos, artículos de revistas, libros, ponencias e informes gubernamentales); la producción en un período comprendido entre1994-2015 y el reflejo de procesos y fenómenos relacionados con la conducta deambulante. El primer criterio permite el análisis de la evolución y el énfasis en las categorías trabajadas desde una perspectiva crítica a partir de la constancia escrita. El segundo criterio alude a la necesidad de acotar el tiempo a un período suficientemente basto que favorezca la sistematización de la evolución y las conexiones entre las investigaciones; mientras que el tercer criterio se asume por la intención de sistematizar investigaciones sobre conducta deambulante desde la diversidad de contextos, concepciones teóricas, metodologías, resultados empíricos y categorías de análisis (Hernández-Sampieri, Fernández-Collado y Baptista, 2014). El proceso de sistematización de las experiencias prácticas en relación al acompañamiento psicosocial de las personas con conducta deambulante se realizó a partir de criterios básicos como, la existencia de instituciones sociales de atención a las personas con conductas deambulantes en el contexto Cubano y accesibilidad al momento de la investigación. La sistematización de experiencias científicas y prácticas se empleó el análisis de contenido como técnica de análisis y procesamiento de la información los de documentos oficiales revisados (publicaciones científicas, Caracterización de personas con conducta deambulante de los Centros de Atención y protección Social, Responsabilidad y funciones de cada órgano e institución en la atención a las personas con conducta deambulante). Resultados Las investigaciones sociales relacionadas con las personas que presentan conducta deambulante tienen como punto de partida el análisis de la realidad como principio epistemológico, las cuales enfatizan en el entramado y los problemas sociales para producir teorías y prácticas que expliquen este fenómeno social (Martín-Baró, 1990). El estudio de la conducta deambulante resultó sistematizado a partir de 5 núcleos investigativos Problemas de salud, Familia y conducta deambulante, Políticas legales en relación a la conducta deambulante, Representación social de la conducta deambulante e Intervención en personas con conducta deambulante. Desde esta perspectiva se relacionan e integran las categorías abordadas a partir de la síntesis de las mismas y sus aportes a la comprensión conceptual, metodológica y empírica de la conducta deambulante. El núcleo investigativo Problemas de salud emerge en el análisis de las producciones científicas que abordan los trastornos relacionados por el consumo de alcohol, la calidad de vida y las enfermedades físicas (tuberculosis) y mentales (esquizofrenia, depresión…). En este núcleo investigativo confluyeron 4 investigaciones científicas desarrolladas por Moyano (2010); la Red Confederal de Personas sin hogar de Cáritas (2013); Benito, Alsinet y Maciá (2015); Salavera (s.f). El núcleo investigativo Familia y conducta deambulante se refleja en 1 publicación científica que aborda la conducta deambulante desde la influencia de la familia. La reflexión sobre la relación entre familia y pobreza a partir de la exploración de las estrategias empleadas por dos tipos de menores deambulantes se evidencia en los estudios científicos “Familias y pobreza. Menores deambulantes en República Dominicana” de Ariza-Castillo (1994). La construcción del núcleo investigativo Políticas legales en relación a la conducta deambulante se realizó a partir del estudio de la temática de los derechos de las personas con conducta deambulante en la sociedad y el papel activo del Estado en la protección de los mismos, desarrrolado por Barada (2009). La elaboración del núcleo investigativo Representación social de la conducta deambulante se realizó mediante el análisis de las producciones científicas que abordan la conducta deambulante desde la percepción social de la deambulación y la emergencia de características generalizables a las personas con dicha conducta. Se identifican 4 producciones científicas desarrolladas por Rosso (2008); Moreno- Márquez (2009); Armiño (2009) y Arias, Curto y Martínez-Gayo (2015). La consideración del núcleo investigativo Intervención en personas con conducta deambulante corresponde con el análisis realizado con respecto a las producciones científicas sobre las personas con conducta deambulante que trascienden un nivel descriptivo de sus características hacia propuestas prácticas para la atención y tratamiento de estas personas a fin de disminuir la incidencia de este fenómeno social aun cuando presenten enfoques asistencialistas fundamentalmente. Se incluyen en este núcleo 3 producciones científicas implementadas por Sales (2014); Soriano, Sapena (2015) y Escorihuela (s.f). La sistematización de las experiencias prácticas del acompañamiento psicosocial a personas con conducta deambulante es presentada a partir de la práctica social de dos Centros de Atención a la Conducta Deambulante y dos proyectos encaminados a la atención a estas personas desde sus situación de vulnerabilidad en el contexto cubano. Discusión El análisis de las producciones científicas incluidas en los núcleos investigativos construidos permite develar la asociación de la conducta deambulante a enfermedades físicas y psicológicas que limitan una adecuada atención a las personas con conducta deambulante y refuerzan dichos comportamientos. Así mismo, se identifica la tendencia a la elaboración de perfiles de las personas con conducta deambulante a partir de variables sociodemográficas. Se evidencia el predominio del enfoque cuantitativo en el procesamiento y análisis de los datos, lo cual no permite profundizar ni comprender las causas, los significados, las vivencias y características personales que se vinculan con la conducta deambulante. La comprensión de la incidencia del deambulismo evidencia la necesidad de ofrecer zonas de inteligibilidad que permitan comprenderla deambulación teniendo en cuenta la diversidad de elementos mediadores que se articulan en la emergencia y mantenimiento de la conducta. En esta dirección, es menester el diseño e implementación de acciones psicosociales encaminadas también a su reinserción social. Las desventajas sociales que presentan estas personas (hechos traumáticos, falta de apoyo familiar, insuficiencia de recursos sociales, bajos ingresos, pérdida de bienes materiales) merecen un tratamiento psicosocial articulado para su bienestar. En el contexto cubano existen 2 publicaciones científicas relacionadas con la temática. La sistematización evidencia la atención desde indicadores de salud deteriorados, por lo que se impone la necesidad de un estudio de corte más integral y cualitativo que comprenda la deambulación como fenómeno social. Referente a las experiencias prácticas se puede concluir que El Proyecto “Caballero de París” posee una fundamentación jurídica, ética, social y económica, así como principios encaminados a personalizar la atención de las conductas deambulantes a partir de la caracterización, la dispensarización familiar y el control desde las instancias provinciales. Mientras que, el Proyecto Albergueno favorece, por las excepcionalidades que declara, la protección ni la atención integral de la mayoría de las personas que se presentan. Las experiencias de los Centros de Atención a las personas con conducta deambulante reflejan la acción conjunta del Ministerio de Salud Pública, la Policía Nacional Revolucionaria y la Dirección Provincial de Trabajo y Seguridad Social siendo este último organismo rector del Centro. Además, pueden ser convocados según su relevancia para el tratamiento en cada caso la Dirección Municipal de Vivienda, Dirección Municipal de Albergue, servicios de barberos y peluquerías, Fiscalía y las organizaciones de masas. Cada uno de estos organismos presenta funciones y específicos para la atención de estas personas. La diferencia sustancial radica en la organización y coordinación del trabajo en el Centro de Clasificación de Personas con Conducta Deambulante que recae en el Consejo Provincial de la Administración del Poder Popular, así como la convocatoria de participación que incluye al Ministerio de Educación, el INDER y Cultura en el tratamiento de estas personas. El seguimiento y el control del trabajo multifactorial evidencia la necesidad de incorporación de estas personas a diferentes instituciones de Salud Pública (Hogares de Ancianos, Centros Psiquiátricos). Bibliografía Antillón, R. (1991). ¿Cómo entendemos la sistematización desde una concepción metodológica dialéctica? México: Material mimeografiado IMDEC. Arias, Y., Curto, C., & Martínez-Gayo, G. (2015). Las personas sin hogar del municipio de Oviedo: Características y necesidades. Ariza-Castillo, M. (1994). Familias y pobreza. Menores deambulantes en República Dominicana. Nueva Sociedad, 129, 90-103. Barada, M. (2009). El deambulante como sujeto de derecho. Revista Estudios Críticos del Derecho, 121-139. Hernández, R., Fernández, C., & Baptista, P. (2014). Metodología de la investigación. México: Mcgraw-Hill Interamericana. Programa de Vivienda y Personas en situación sin hogar (2013). La salud de las personas en situación de sin hogar acompañadas por Cáritas. España: Cáritas. Jara, O. (2011). ¿Cómo sistematizar?: una propuesta en cinco tiempos. Selección de Lecturas de Sistematización C.I.E. “Graciela Bustillo". Asociación de Pedagogos de Cuba, 18-19. Martín-Baró, I. (1990). Psicología social de la guerra: trauma y terapia. San Salvador: UCA Editores. Martinic, S. (1984). Algunas categorías de análisis para la sistematización. Santiago: CIDE-FLASCO. Moreno-Márquez, G. (2009). Características y perfiles de las personas sin hogar en Bizkaia. El reto de una atención diversificada. Biblid, 9(2), 37-57. Moyano, E. (2010). [Salud mental en indigentes]. Rosso, M. (2008). [Los deambulantes. La representación social de los deambulantes acerca de su situación de exclusión social en la ciudad de La Plata en el año 2007. Salavera, C. (s.f). Motivo de abandono de proceso en personas sin hogar: trastornos de personalidad vs problemas psicosociales. Documentos de Trabajo Social, 50. Sales, A. (2014). Crisis, empobrecimiento y personas sin hogar. Dossier Catalunya Social. Propostes des del Tercer Sector, 30, 1-32. Soriano, I., & Sapena, M. (2015). Estudio sobre las personas sin hogar en la ciudad de Valencia. Características, necesidades y propuestas de intervención. España: Servicio de bienestar Social e Integración.