0 Departamento de Periodismo Palabras en combate, un libro de entrevistas sobre la presencia del Che y sus combatientes en Las Villas durante 1958 Autor: Javiel Fernández Pérez Tutora: Ms.C. Mailén Aguilera Rivas , Junio de 2020 Departament of Journalism Author: Javiel Fernández Pérez Thesis Director: Thesis Director: Ms.C. Mailén Aguilera Rivas , June, 2020 Palabras en combate, a book of interviews on the presence of Che and his war companions in Las Villas province during 1958 Este documento es Propiedad Patrimonial de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, y se encuentra depositado en los fondos de la Biblioteca Universitaria “Chiqui Gómez Lubian” subordinada a la Dirección de Información Científico Técnica de la mencionada casa de altos estudios. Se autoriza su utilización bajo la licencia siguiente: Atribución- No Comercial- Compartir Igual Para cualquier información contacte con: Dirección de Información Científico Técnica. Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas. Carretera a Camajuaní. Km 5½. Santa Clara. Villa Clara. Cuba. CP. 54 830 Teléfonos.: +53 01 42281503-1419 RESUMEN Palabras en combate, un libro de entrevistas sobre la presencia del Che y sus combatientes en Las Villas durante 1958, constituye una investigación para la producción de comunicación. Desde la perspectiva cualitativa y con la utilización de los métodos bibliográfico-documental, biográfico y fenomenológico y las técnicas de revisión bibligráfico-documental, historia de vida y entrevista en profundidad; el estudio sistematiza elementos de la entrevista de personalidad como género periodístico y sobre la presencia del Che y sus combatientes en Las Villas durante 1958. Como resultado principal la investigación presenta el libro Palabras en combate, con cinco entrevistas a protagonistas de la etapa histórica abordada como herramienta para la comprensión del periodo desde la voz de los protagonistas. Palabras clave Che Guevara, libro, unidad revolucionaria, Las Villas, Movimiento 26 de Julio ABSTRACT Palabras en combate, a book of interviews on the presence of Che and his war companions in Las Villas province during 1958 constitutes a research for the production of communication. From the qualitative perspective and with the use of bibliographic- documentary, biographic and phenomenologic methods and the techniques of bibliographic-documentary revision, the history of life and in-depth interviews; the study systematizes elements of the personality interview, as a journalistic genre, aswell as on the presence of Che and his war companions in Las Villas province in 1958. As a main outcome, the research presents the book Palabras en combate, which comprises five interviews to some of the protagonists of the historic period dealt with as a tool for the understanding of this stage from the voice of the main actors. Keywords Che Guevara, book, revolutinary unity, Las Villas, Movement 26 de Julio 0 Índice INTRODUCCIÓN ............................................................................................................................. 1 CAPÍTULO I: LA ENTREVISTA PERIODÍSTICA DE PERSONALIDAD Y LA PRESENCIA DEL CHE Y SUS COMBATIENTES EN LAS VILLAS DURANTE 1958. CAPÍTULO TEÓRICO-REFERENCIAL ......... 5 1.1 De la entrevista periodística a la entrevista de personalidad ............................................ 5 1.2 La entrevista de personalidad ............................................................................................ 7 1.2.1 La preparación de la entrevista de personalidad ........................................................ 9 1.2.2 El acto de la entrevista de personalidad .................................................................... 11 1.2.3 La redacción de la entrevista de personalidad ......................................................... 13 1.3 El Che y sus combatientes en Las Villas durante 1958.................................................... 15 CAPÍTULO II: CONSIDERACIONES METODOLÓGICAS ................................................................. 19 2.1 Clasificación de la investigación ....................................................................................... 19 2.2 Definición y operacionalización de las categorías de análisis .......................................... 20 2.2.1 La entrevista de personalidad ................................................................................... 20 2.2.2 El Che y sus combatientes en Las Villas durante 1958 ............................................. 20 2.3 Métodos y técnicas ............................................................................................................ 23 CAPÍTULO III: PALABRAS EN COMBATE, UN LIBRO DE ENTREVISTAS SOBRE LA PRESENCIA DEL CHE Y SUS COMBATIENTES EN LAS VILLAS DURANTE 1958 ....................................................... 23 3.1 Palabras en combate......................................................................................................... 23 3.2 Palabras en combate: el libro ........................................................................................... 23 3.3 Hechos históricos camino a la unidad .............................................................................. 25 3.4 El Che en Las Villas: la voz de los protagonistas............................................................. 27 3.5 Mando militar único en Las Villas: testimoniantes en combate...................................... 30 CONCLUSIONES........................................................................................................................... 32 RECOMENDACIONES ................................................................................................................... 33 Referencias Bibliográficas ............................................................... ¡Error! Marcador no definido. ANEXOS....................................................................................................................................... 37 Anexo 1: Libro “Palabras en combate” ................................................................................. 37 Primeras ráfagas ................................................................................................................ 38 Rogelio Acevedo: sin camisa y con 16 ................................................................................ 39 Toscanito: cronista de Las Villas ....................................................................................... 57 Perfecto Romero: con el Che bajo el lente ......................................................................... 64 Armando Choy: el 19 de Bordón ....................................................................................... 73 Aleida March: combatiente con méritos propios .............................................................. 79 1 INTRODUCCIÓN La presencia del Che y sus combatientes en Las Villas durante 1958 es decisiva para el triunfo de la Revolución Cubana el 1 de enero de 1959. Los días finales de la Guerra de Liberación en esta zona de la isla aniquilan un número considerable de fuerzas y objetivos militares del ejército batistiano gracias a la liberación de varios poblados y de la ciudad de Santa Clara, tercera de mayor importancia militar en el país en ese momento. Más allá de la acción armada, por orden de Fidel Castro y de cara al inminente triunfo, el Che al frente de la Columna 8 “Ciro Redondo” del Ejército Rebelde encamina esfuerzos al logro de la unidad militar. Trabaja en la concertación política entre las organizaciones que operan en la región a partir de varios intentos para crear un mando único bajo la guía del Movimiento 26 de Julio encabezado por él en la zona, empeño que encuentra resistencia en las direcciones de las otras fuerzas, con sus intereses particulares y visiones diferentes en torno al objetivo común de alcanzar la independencia de Cuba. Existen varios productos comunicativos que hasta el momento abordan esta etapa histórica desde la perspectiva de sus protagonistas: los libros De la Sierra del Escambray al Congo (Víctor Dreke Cruz, 2002), Nuestra historia aún se está escribiendo (Armando Choy Rodríguez, 2017), Evocación (Aleida March de la Torre, 2008) y Tan solo con 16 (Enrique Acevedo González, 2017); constituyen textos autobiográficos limitados a una presentación de los hechos y no al análisis en profundidad de fenómenos propios del periodo como la unidad entre las fuerzas revolucionarias y la concepción de la lucha. Constan documentales y miniseries documentales como Camino a la victoria (Centro de Estudios Che Guevara-Ocean Sur, 2017), Ernesto Guevara, también conocido como el Che (Paco Ignacio Taibo II, 2016) y Camilo aquí está el Che (Dayron Chang Arranz, 2017); donde los protagonistas ofrecen pasajes de su participación en las acciones de la Guerra de Liberación en la provincia Las Villas que no llegan a ser testimonios amplios por respetar el tiempo televisivo en consonancia con su naturaleza audiovisual. Hasta el momento no se ha elaborado un libro de entrevistas que reúna en sus páginas a los representantes de las distintas fuerzas que operaban en la provincia Las Villas de octubre a diciembre de 1958 en torno a los hechos históricos del periodo, el logro de la unidad política y la conformación de un mando militar único. La concepción de un libro de entrevistas a combatientes de esta etapa histórica puede concentrar en un único volumen amplio las distintas visiones sobre fenómenos inherentes al Movimiento 26 de Julio, el Directorio Revolucionario 13 de Marzo y el Segundo Frente Nacional del Escambray; y convertirse en una herramienta para hacer lectura opuesta a la manipulación de la memoria histórica sobre el tema, en un contexto donde el desmontaje de la historia como arma de la guerra cultural hace mella, sobre todo, en el sector más joven de la sociedad. En consecuencia, el presente trabajo plantea la siguiente pregunta de investigación: ¿Cómo abordar la presencia del Che y sus combatientes en Las Villas en el año 1958 a través de protagonistas de la Guerra de Liberación? La investigación tiene como objetivo general: Elaborar un libro de entrevistas a participantes de la Guerra de Liberación sobre su presencia junto al Che en Las Villas durante el año 1958. Los objetivos específicos que contribuyen a su cumplimiento son: 1. Describir los principales hechos históricos encaminados al logro de la unidad de las fuerzas en torno al Che y sus combatientes en Las Villas durante 1958a partir de fuentes documentales. 2. Describir la presencia del Che y sus combatientes en Las Villas durante 1958 a través de protagonistas de la Guerra de Liberación. 3. Sistematizar referentes testimoniales sobre la conformación de un mando militar único durante la presencia del Che y sus combatientes en Las Villas en 1958 como parte de la Guerra de Liberación. Al abordar la etapa histórica de los días finales de 1958 y los hechos y fenómenos asociados a la presencia del Che y sus combatientes en Las Villas como parte de la Guerra de Liberación a partir de un libro de entrevistas, la investigación está inscrita en la disciplina Teoría de los Géneros Periodísticos. Para la publicación del libro de entrevistas se cuenta con el apoyo de la Casa Editorial Verde Olivo, la Editorial Feijóo y la Editorial Ocean Press-Ocean Sur; la investigación cuenta con el respaldo y la garantía de acceso a las fuentes testimoniales y documentales del Centro de Estudios “Che Guevara”, la Dirección Política de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el Instituto de Historia de Cuba, la Dirección de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas y el Departamento de Periodismo de esta institución. Entre los principales textos y autores consultados para el desarrollo de la tesis se encuentran Pasajes de la Guerra Revolucionaria, de Ernesto Guevara de la Serna (2003), Acerca de la entrevista, de Miriam Rodríguez Betancourt (2001) y La entrevista como conversación dirigida, de Juan Cantavella Blasco (2016), cuyos criterios permitieron la conformación del marco teórico-referencial de la presente investigación. Los métodos utilizados son el bibliográfico-documental, junto a la técnica de la revisión bibliográfico-documental, para la sistematización de referentes teóricos sobre la entrevista periodística y el estudio de fuentes documentales sobre la presencia del Che y sus combatientes en Las Villas durante 1958. Se utiliza el método biográfico con la técnica de historia de vida para la obtención de las visiones de los combatientes sobre los hechos históricos y fenómenos ocurridos durante su presencia en Las Villas junto al Che en el año 1958. Igualmente, por tratarse de testimoniantes vivos, se utiliza la entrevista en profundidad, técnica del método fenomenológico alineada con la entrevista periodística de personalidad. El trabajo cuenta con un capítulo I, titulado “La entrevista periodística y la presencia del Che y sus combatientes en Las Villas durante 1958”, apartado teórico-referencial que recoge la sistematización teórica necesaria para conocer sobre la etapa histórica abordada y la entrevista como género periodístico destinado a engrosar el producto comunicativo. El capítulo II: Consideraciones Metodológicas, incluye la clasificación de la investigación, la definición y operacionalización de las categorías de análisis y la explicación de los métodos y técnicas utilizados en el estudio. El capítulo III: Palabras en combate, el Che y sus combatientes en Las Villas durante 1958, contiene extractos y valoraciones de las entrevistas obtenidas como principal resultado de la investigación las cuales conforman el libro titulado Palabras en combate e información sobre la selección de los entrevistados y la preparación y realización de las entrevistas El informe cuenta además con Bibliografía y Anexos. CAPÍTULO I: LA ENTREVISTA PERIODÍSTICA DE PERSONALIDAD Y LA PRESENCIA DEL CHE Y SUS COMBATIENTES EN LAS VILLAS DURANTE 1958. CAPÍTULO TEÓRICO-REFERENCIAL 1.1 De la entrevista periodística a la entrevista de personalidad Pretender una definición de la entrevista periodística apunta al proceso mediante el cual se lleva a cabo, los actores que participan en su construcción y las características formales que la convierten en un tipo de texto específico y reconocible como tal. La entrevista es considerada por varios periodistas y académicos de la comunicación como el género imprescindible, porque puede funcionar como punto de partida para la realización de otros textos periodísticos, no obstante, tiene un margen de independencia muy amplio y elementos que la caracterizan más allá de una simple técnica para la obtención de información. El periodista e investigador español Juan Cantavella Blasco en Manual de la entrevista periodística (1996, p.13) expone tres razones para considerar la entrevista como género independiente. Primero, el perfeccionamiento conceptual y práctico que ostenta respecto a décadas anteriores y que la coloca al mismo nivel de otros géneros. El segundo aspecto es la capacidad desarrollada por los receptores para discernir las diferencias entre géneros que habitualmente encuentran en la prensa. El autor cuestiona si, según las competencias desarrolladas por los lectores, ¿alguien llamará reportaje a una entrevista? Por último, menciona la complejidad que han alcanzado los textos conversacionales, pues incluso han surgido diferentes tipologías y derivaciones, como la encuesta. Por su parte, el investigador Juan Gargurevich Regal (1989) considera a la entrevista como parte de las técnicas en la medida en la que se necesite un interrogatorio para obtener datos, “y recabar datos no es entrevistar” (p.16), por tanto, la entrevista como género periodístico trasciende la acción de interrogar a la fuente para obtener informaciones, con el fin exclusivo de emplear dicho material como apoyo en la redacción de reportajes, crónicas y artículos. La mayoría de los autores que entienden la entrevista como género periodístico coinciden en la finalidad de publicación del diálogo sostenido entre periodista y entrevistado. El Doctor en Periodismo y comunicólogo español Rafael Yanes Mesa (2003) y el periodista peruano Carlos Prado Morales (2007) asumen la entrevista periodística como un diálogo entre dos personas, donde el reportero publica en un medio de prensa las declaraciones del entrevistado. La presente investigación asume el concepto ofrecido por la investigadora cubana Miriam Rodríguez Betancourt (2001), quien enriquece algunas observaciones del investigador español José Luis Martínez Albertos (2004) y define la entrevista periodística como: El diálogo que se establece entre una o varias personas (entrevistadores), y otra persona o varias (entrevistados), con el objetivo, por parte de las primeras y con conocimiento y disposición de las segundas, de difundir públicamente, en un medio masivo de comunicación, el contenido de lo conversado por su interés, actualidad y relevancia. (p.17) La entrevista periodística posee dos tipos de clasificaciones fundamentales. Atendiendo a la finalidad u objetivo perseguido por el entrevistador, puede ser informativa, de opinión o de personalidad y de acuerdo al número de participantes puede ser colectiva o individual. En consonancia con los objetivos de la presente investigación solo se realizarán entrevistas individuales y conviene profundizar en la clasificación de la entrevista periodística según su objetivo o finalidad. La investigadora española Montserrat Quesada (2008) prefiere clasificar a la entrevista periodística en informativa o literaria. Por su parte, el Doctor Antonio López Hidalgo (1997), Profesor Titular de Redacción Periodística en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla establece que “existen dos grandes grupos de entrevistas: las de declaraciones y las de creación” (p.33) y el investigador Rafael Yanes (2003) clasifica las entrevistas en de actualidad y de personalidad. Más allá de la nomenclatura de las clasificaciones, los criterios de los autores apuntan a entrevistas más informativas, con valor noticia contextual para lugar y período de tiempo definidos y a otro grupo de entrevistas más reposadas, de mayor profundidad, nivel de edición e intención comunicativa. La investigadora y profesora cubana Miriam Rodríguez Betancourt (2001), se nutre de los teóricos citados anteriormente y reagrupa las clasificaciones y tipologías de la entrevista periodística de la siguiente forma, la cual es asumida por la presente investigación: La clasificación tipológica más común de entrevistas se resume en: informativa (o noticiosa), de opinión, de personalidad o biográfica y de retrato, en atención a sus objetivos, en tanto, por el número de participantes que en ellas intervienen, suelen dividirse en dos grupos: individuales y colectivas. (p.27) Ambas definiciones se complementan, pues precisan la necesidad de que el periodista sea un personaje participante, y de que el intercambio aparezca, o al menos se asemeje, al estilo dialógico, tal cual ocurre en realidad. En interés de la presente investigación resulta válido atender también el criterio de la Doctora en Comunicación Iraida Calzadilla (2013) en su blog Isla Sur cuando expresa que: La entrevista periodística desde sus variantes de personalidad o de opinión, ofrece múltiples posibilidades para el periodismo retrospectivo, en tanto sitúa al personaje en un momento, en una época, en un contexto determinados, y lo hace escudriñar concienzudamente, ver aristas nuevas, humanizar personajes y acontecimientos, reflexionar, polemizar y coincidir con reposo suficiente para mirar al pasado desde una perspectiva holística y profunda. Las entrevistas que conforman el producto comunicativo resultado de esta investigación, se clasifican por la cantidad de participantes, según las definiciones de la profesora cubana Miriam Rodríguez Betancourt, como entrevistas individuales y de personalidad o biográfica por su contenido, a partir de los objetivos comunicativos con que fueron realizadas. 1.2 La entrevista de personalidad El periodista opta por la entrevista de personalidad con la intención definida de dar a conocer los testimonios de las fuentes sobre acontecimientos que constituyen noticia o revelan información de interés sobre una cuestión del pasado. Esta variante de género periodístico transmite al público un alegato en la propia voz del interpelado; no solo permite que el lector conozca la opinión del entrevistado respecto a determinado tema, sino su reacción ante un hecho del cual es o fue protagonista y la evolución de su pensamiento respecto a algún fenómeno vivido. La entrevista de personalidad se basa fundamentalmente en el entrevistado y predomina la descripción, aunque se puede mostrar con narración y datos biográficos; ofrece una visión integral del testimoniante, de su vida y obra, intentándose dar, al mismo tiempo, su imagen sicofísica. (Rodríguez, 2002, p.28). El periodista español José Luis Martínez Albertos (2004) comprende la entrevista de personalidad como “el género donde el interés radica en la personalidad del entrevistado. Las palabras textuales son poco más que un pretexto para ir avanzando en el desenvolvimiento del modo de ser de esa persona”. (p.310) Al igual que Martínez Albertos (2004), los profesores Carlos Marín Martínez y Vicente Leñero Otero (1990) asumen que el elemento fundamental en la entrevista de personalidad consiste en reflejar, junto con opiniones sobre distintos temas, el mundo interior de los personajes entrevistados: “cómo son, cómo viven, qué piensan de sí mismos, cuál es su formación religiosa o filosófica y cuáles son sus hábitos” (p.52) La mayoría de las definiciones apuntan a la profundidad como característica del género, criterio avalado desde la práctica y la investigación por la periodista española Rosa Montero (1996) al sostener que las entrevistas de personalidad: Son aquellas que procuran no ser esclavas de la actualidad más urgente y anecdótica sino intuir cómo es el personaje entrevistado, pueden poseer el atractivo intemporal de una pieza narrativa. Quiere decir que son literatura, o sea, un intento de entender mejor la vida, o de atraparla, a través de las palabras y la belleza. (p.10) En este sentido, Núñez Ladevéze, profesor de la Universidad Complutense de Madrid, ratifica que en la entrevista de personalidad predomina un valor más literario que informativo, de ahí que algunos autores prefieren definirla a partir de la relación directa entre entrevistador y entrevistado, de la complicidad entre ambos sujetos. (Núñez, 1993; citado en Yanes, 2003) Así lo asume Manuel Pérez Miranda (1989), para quien este tipo de entrevistas “busca captar la psicología del entrevistado, cómo es física, moral e intelectualmente; cómo ha transcurrido su vida en familia y en lo profesional”. (p.12) El presente estudio, a partir de los criterios de la Doctora cubana Miriam Rodríguez Betancourt (2004), la Doctora en Comunicación Iraida Calzadilla (2013) y el investigador Juan Cantavella Blasco (2016) asume la entrevista de personalidad como el diálogo profundo con la intención de ser publicado que sitúa al entrevistado en una época y lugar histórico determinados y busca, básicamente, sentimientos, reacciones, puntos de vista y opiniones sobre un hecho o fenómeno cercano o del que fue parte sin relegar los aportes informativos que puede brindar para la comprensión de un tema. Incluye además la descripción psicofísica y evolución cronológica del entrevistado. Para el logro de la entrevista de personalidad es necesario estructurarla por fases y atender las peculiaridades de cada una de ellas, pues para entregar al lector un producto lo más acabado posible hay que asumir primeramente una fase de preparación, luego el acto de la entrevista en sí, el cara a cara con el entrevistado y finalmente la redacción del producto. 1.2.1 La preparación de la entrevista de personalidad Una de las fases más importantes de la entrevista de personalidad es su preparación, la búsqueda de información previa imprescindible para enfrentarse al entrevistado con las herramientas y puntos de vista propios que permiten al periodista una posición de ventaja durante el diálogo en consonancia con los objetivos propuestos. Miriam Rodríguez Betancourt (2001) sugiere cuatro interrogantes básicas que debe responder el periodista como parte de la preparación de la entrevista: “¿Qué información básica quiero obtener? ¿Qué detalles sería bueno precisar? ¿Sobre qué aspectos, situaciones o hechos quiero que se pronuncie el entrevistado? ¿Qué aspectos de su vida, obra y labor necesito conocer previamente?” (p. 33) A la hora del cara a cara con el entrevistado el periodista debe dominar su vida y obra detalladamente, pues de ahí emanan las preguntas y respuestas sobre situaciones relevantes que merecen ser difundidas y que hasta ese momento son solo patrimonio de la persona sometida al interrogatorio. El investigador Alexis Pire Rojas (2012), en su tesis de grado en opción al título de Licenciatura en Periodismo, responsabiliza al periodista con la calidad de la entrevista de personalidad y enfatiza la importancia de la fase preparatoria para la construcción de este género periodístico: Para la concepción de la entrevista de personalidad uno de los momentos más importantes, en pos de un buen resultado, es la preparación del entrevistador, referente a la persona, al tema y los objetivos. Una buena preparación servirá de base para un mejor desenvolvimiento en el momento de la ejecución. Servirá para impresionar al entrevistado y a su vez, guiarlo mediante la motivación, la persuasión y la paciencia por el camino que resulte puntual para sus propósitos. (p. 9) Coincidentemente, el profesor y comunicólogo español Jorge Halperin reafirma la obligatoriedad del periodista con la preparación previa, la búsqueda de información, de documentos, imágenes, declaraciones y hechos que garanticen llegar al cara a cara con el entrevistado conociendo a fondo buena parte de su vida y actuación, “lo que en nuestra jerga llamamos un buen background, es como media nota ya resuelta, difícilmente una entrevista que parte de una sólida preparación previa resulte un estruendoso fracaso”. (Halperin, 1995, p. 30) Sobre la preparación de la entrevista de personalidad, la presente investigación asume el criterio de la investigadora Monserrat Quesada (2008), para quien el elemento más importante dentro de la etapa preparatoria de la entrevista de personalidad es la documentación. El periodista que no pueda dedicar tiempo y esfuerzo a dicha preparación perderá la oportunidad de garantizar un buen aprovechamiento del encuentro con su interlocutor y puede, incluso, poner en peligro la propia entrevista si este no acepta considerarle como un interlocutor válido. (Quesada, 2008, p. 256). Igualmente este estudio tiene en cuenta las consideraciones del profesor Jorge Halperin (1995): Hay un factor importante del que dependen los núcleos de temas y las buenas preguntas: un generoso conocimiento del personaje, que se obtiene de un trabajo riguroso de archivo. Para investigar a un personaje, existe una fuente complementaria al archivo: realizar consultas previas a gente que conoce al personaje para construir un verdadero relato antes de dialogar con él. (p. 30) A partir de estas consideraciones, el estudio se centra en la búsqueda de entrevistas anteriores realizadas a las personas en cuestión en medios de prensa y plataformas digitales, con el objetivo de analizar críticamente el sistema de preguntas y respuestas, no repetirse y conocer los puntos sensibles para el entrevistado con vistas al acto de la entrevista. 1.2.2 El acto de la entrevista de personalidad Aunque la fase preparatoria de la entrevista de personalidad constituye un factor importante para su logro, no es el todo. La hora de la verdad frente al entrevistado requiere un periodista sagaz y agudo. La realización de una entrevista exige, además del dominio de la técnica, una especial capacidad para el diálogo y una sensibilidad particular para conversar, dialogar y comprender con exactitud no sólo las ideas sino también los sentimientos que en cada momento asomen en el diálogo. (Quesada, 2008, p. 125) El periodista no debe atender que aunque la entrevista funcione como el diálogo privado, esta debe estar sujeta a los límites de la conversación cuya finalidad es ser difundida públicamente. Para Jorge Halperin (1995) la entrevista es la más pública de las conversaciones privadas. Funciona con las reglas del diálogo privado (proximidad, intercambio, exposición discursiva con interrupciones, un tono marcado por la espontaneidad, presencia de lo personal y atmósfera de intimidad), pero está construida para el ámbito de lo público. El acto de la entrevista exige al periodista emplearse a fondo y utilizar todas sus capacidades y habilidades en función de obtener un retrato lo más exacto posible de las ideas de su interlocutor: El mayor obstáculo que debe superar todo entrevistador es el hecho de que, simultáneamente, tiene que oír, observar, preguntar, comentar, responder, percibir y recordar mientras está pendiente de que la conversación quede bien grabada o bien de tomar nota de todo cuanto acontezca en dicho encuentro. (Quesada, 2008) Durante la entrevista, el interrogador debe explotar también sus conocimientos psicológicos y descubrir desde las primeras preguntas o durante un diálogo previo de comodidad para el entrevistado el nivel de disposición de este ante la conversación, el periodista debe trabajar duro para atenuar esas tensiones, desmontar la posición en guardia del entrevistado y convertirse para ellos en una persona confiable. Aunque es importante la elaboración de un cuestionario previo al encuentro que sirva como guía y defina los objetivos de la entrevista de personalidad, el investigador Juan Cantavella Blasco (2016) recomienda, en pos de una verdadera dramaturgia en la conversación, el uso de preguntas derivadas de las propias respuestas de los entrevistados a una interrogante previa. En ningún caso este guion deberá ser un instrumento que entorpezca el libre fluir del diálogo. Los buenos entrevistadores acostumbran a llevar ese guion memorizado y sólo recurren a él para salvar aquellos momentos de silencio embarazoso en los que es necesario cambiar de tercio. (Quesada, 2008, p. 135) La investigadora Guillermina Baena refuerza este criterio y plantea que consiste en frases de transición que hacen volver al entrevistado al tema: “Este es un punto muy interesante; ¿no le importa repetirlo?... o para aclarar algo de lo ya contestado: Hace un momento me hablaba sobre... le importaría decirnos si…” (Baena, 1999; citada en Prado, 2007, p.13) Por su parte, el teórico Manuel Pérez Miranda (1989) sugiere otras habilidades o “mañas” periodísticas para realizar una entrevista de personalidad. Es necesario estimular al entrevistado cuando lo que está diciendo es importante para el público. En ese caso hay que soltar pequeñas frases afirmativas pero debe sustituirse con preguntas cuando se quiere conocer algo concreto de lo que está hablando; un ¿por ejemplo? será muy eficaz cuando lo que dice es demasiado técnico o poco comprensible. (Pérez, 1989) Otro elemento a considerar durante la entrevista es el sistema de preguntas, pues este es el sostén estructural de la conversación, preguntar bien es tener conciencia de lo que se desea saber y plantearlo con el menor número de palabras; no es solo disparar interrogantes de una lista preparada ex profeso. (Pérez, 1989, p. 6) La clasificación más habitual es la de preguntas abiertas y cerradas. Yanes (2003) y Cantavella (2016) coinciden en que las abiertas son aquellas en las que el entrevistado brinda más explicación, tiene una mayor libertad para responder, en tanto, las cerradas provocan respuestas muy concisas, en muchos casos monosílabos, aunque puede adjuntarse una explicación. Para designar la buena interrogación que va al fondo del asunto, sin rodeos, bien planteada, también se utiliza el término “preguntas agresivas o incómodas”: “es preciso profundizar en los temas de la entrevista, pero sin agredir al personaje. Es preciso hacer la pregunta cuando las circunstancias que rodean al hecho y la respuesta buscada sean de interés colectivo”. (Pérez, 1989, p. 26) Igualmente, en el acto de la entrevista pueden utilizarse las preguntas preparatorias, que funcionan como elementos catalizadores para conducir a los entrevistados a los temas más peliagudos de la conversación; y las de control, interrogantes indirectas que realiza el periodista para volver sobre un tema que quedó pendiente en el diálogo o que fue evadido por el entrevistado, generalmente funcionan como un calzo a las preguntas agresivas. Vencido el acto de la entrevista, corresponde la transcripción y redacción, reto que conducirá a darle el acabado a un proceso que ha transitado por diferentes etapas. 1.2.3 La redacción de la entrevista de personalidad La redacción de la entrevista de personalidad supera la simple disposición de las preguntas y respuestas y amerita una ilación dramática que guíe al lector cómodamente por el texto. Para la investigadora cubana Miriam Rodríguez Betancourt: Escribir la entrevista resume una etapa vital del proceso de preparación previa. De cómo se organicen los materiales, se seleccione y discrimine la información, dependerá en buena medida el éxito final del trabajo. Claro que no es solo una labor de organización, de ensamblaje, aquí necesariamente entrará en juego el talento narrativo, el dominio del arte de escribir. (Rodríguez, 2001, p. 49) Uno de los elementos más polémicos entre los teóricos y periodistas a la hora de redactar la entrevista tiene que ver con la transcripción exacta o no de los parlamentos del testimoniante. Martínez Albertos explica que “el reportero debe ser fiel a las ideas del entrevistado, aunque no precisamente a las propias palabras del entrevistado. (Martínez, 2004, p. 312) “No hay razón para dejar mal al entrevistado transcribiendo sus errores: construcciones defectuosas, defectos de pronunciación, pleonasmos, vulgarismos o solecismos”. (Sánchez, 1993, p. 64) Otros autores sugieren mayor fidelidad con las palabras del entrevistado y llama la atención sobre algo muy frecuente. El respeto al idioma del entrevistado también implica no adornar sus palabras hasta el punto de que puedan hacer pasar por culta a una persona que en realidad no lo es y viceversa”. (Quesada, 2008) También es importante para la redacción el estilo utilizado. Aun cuando algunos teóricos exponen sus criterios al respecto, este asunto tiene mucho que ver con las habilidades del periodista, con su talento para escribir, con sus maneras, que suelen ser casi siempre muy individuales y aplicables a la entrevista de personalidad. Independientemente del estilo y las libertades creativas que la entrevista de personalidad permite, es importante no descuidar los objetivos perseguidos por la conversación, para lo que resulta necesario asumir los postulados básicos del investigador Manuel Pérez Miranda (1989): descripción física del personaje; descripción psicológica; valoración del personaje; datos biográficos; anecdotario; declaraciones del personaje; régimen de vida y escenario. Aunque algunos teóricos sostienen que hay tantos tipos de entrevistas como estilos de entrevistadores, José Francisco Sánchez (1993) habla de una entrevista de presentación o directa, que incluye preguntas, respuestas y final, que puede presentar o no comentarios marginales; nunca aparecen las respuestas solas o introducidas por otros elementos que no sean las preguntas y la otra indirecta, que consiste en una narración en la que se van intercalando las respuestas del entrevistado, no siempre precedidas por la pregunta que las motivó. Otro elemento a tener en cuenta en la redacción de la entrevista de personalidad son las distintas tipologías de entrada. La entrada anecdótica parte de la narración que vincula directamente al entrevistado o protagonista con un hecho ocurrido. Necesariamente debe ser un pasaje que encierre los elementos de interés público que motivaron la entrevista. La entrada de cita directa procura presentar al entrevistado en su propia voz desde una sentencia categórica sobre el tema central del diálogo, “sin que responda todas las interrogantes de interés público, para que funcione como gancho e invitación a la lectura”. (Rodríguez, 2020) Por su parte, la entrada descriptiva, resulta útil para presentar a los entrevistados en sus dimensiones física y psicológica en el momento de la entrevista, el espacio, sus reacciones y hasta la actitud y las peripecias del propio periodista para enfrentar el diálogo; mientras que la entrada informativa es la menos literaria y presenta fechas, hechos históricos y los pasajes biográficos más importantes de los entrevistados dirigidos a un público que se enfrenta a este por primera vez. En cuanto al cierre, el de cita directa, generalmente corresponde a la respuesta con mayor carga emocional, que resume la personalidad del entrevistado y su posición respecto al tema central que originó el diálogo. El cierre informativo, aunque menos utilizado, puede utilizarse cuando las respuestas del entrevistado no fueron muy claras o contundentes sobre un tópico y conviene realizar algunos apuntes o aclaraciones. 1.3 El Che y sus combatientes en Las Villas durante 1958 El 21 de agosto de 1958, en la Sierra Maestra, el Comandante Ernesto Guevara de la Serna recibe la orden de Fidel Castro de crear la Columna Invasora número 8 “Ciro Redondo” y al frente de ella llevar la Guerra de Liberación hacia la provincia de Las Villas, en la región central de Cuba. Al mismo tiempo, queda investido con la más alta autoridad política y militar para una vez llegue a Las Villas, regir los intentos por el logro de la unidad entre las distintas fuerzas que operaban en la región en el periodo. La misión encomendada por Fidel incluía que el Che asumiera la dirección del Movimiento 26 de Julio (M-26-7) en Las Villas (Solar, 2016, p.1) y desde esa posición “coordinar operaciones, planes, disposiciones administrativas y de organización militar con otras fuerzas revolucionarias que operen en esa provincia, las que deberán ser invitadas a integrar un solo cuerpo de Ejército para vertebrar y unificar el esfuerzo militar de la revolución”. (Castro, 2010, pp.49-50) La llegada del Che a Las Villas el 16 de octubre de 1958 estuvo precedida por una agudización de las contradicciones entre las fuerzas insurgentes que operaban en la zona para el último trimestre del año 1958. Las relaciones entre la tropa de Víctor Bordón Machado al frente de la guerrilla del Movimiento 26 de Julio y las del Segundo Frente Nacional del Escambray comandadas por Eloy Gutiérrez Menoyo, determinaron que las órdenes de la Sierra Maestra sobre la situación en Las Villas fueran categóricas. En carta al Comandante Camilo Cienfuegos, fechada el 14 de octubre de 1958, Fidel Castro plantea sobre la unidad en la región que Si desean la unión de las fuerzas que operan en esa provincia es lógico que el mando corresponda al Comandante más antiguo, al que haya demostrado más capacidad militar y organizativa, el que despierte más entusiasmo y confianza en el pueblo y esos requisitos que reúnen tú y el Che nadie se los podrá discut ir (…). Yo no acepto ningún otro jefe que el Che si las fuerzas llegan a un acuerdo. Las organizaciones que operaban en el Norte de la provincia, en su mayoría fuerzas del Partido Socialista Popular, no mostraron resistencia y pasaron inmediatamente bajo el mando del Comandante Camilo Cienfuegos. Los problemas para el logro de la unidad recaían en la porción Centro-Sur de la provincia. Aunque ya se habían incorporado al Che la tropa de Víctor Bordón Machado y una columna al mando de Pompilio Viciedo, el Segundo Frente Nacional del Escambray y el Directorio Revolucionario 13 de Marzo, con acciones diferentes, mostraron la voluntad de conservar la autonomía de sus organizaciones y no subordinarse al M-26-7. A la llegada del Che a las montañas del Escambray, recibe una carta del Comandante Jesús Carreras, a título del Segundo Frente Nacional del Escambray, donde incita al Comandante Guevara a dejar claros sus propósitos en la zona. (Solar, 2016) Durante el paso de la Columna 8 por los distintos campamentos del Segundo Frente Nacional del Escambray, los rebeldes encontraron la simpatía de los miembros de las tropas y la resistencia de los jefes, quienes advirtieron la posibilidad de aniquilar a los insurgentes del M-26-7 de circular por su territorio. Por su parte, la postura del Directorio Revolucionario, si bien no estaba de acuerdo en la subordinación al Che, abría la posibilidad de una alineación en la lucha contra Batista. El Parte Oficial del Segundo Frente Nacional de Combate del Directorio Revolucionario (DR- 13 de Marzo), de octubre de 1958, recoge la respuesta del Comandante Faure Chomón Mediavilla ante la solicitud de colaboración hecha por Guevara: El portador, compañero Evelio Duque, llega a ud. como Delegado nuestro llevando la misión de entrevistarse con ud. y conocer su solicitud de ayuda, según recado verbal llegado a nosotros. De confirmarse esto, hemos de conocer la forma en que habremos de brindar la ayuda que estamos dispuestos a dar. Reciba un fuerte abrazo de su compañero de lucha. A pesar de ciertos avances camino al logro de la unidad, el Che mantenía la idea de subordinar bajo su mando todas las fuerzas en la zona, mientras que el Directorio Revolucionario solo formaría parte de una coalición con el M-26-7 en condición de iguales y sin la participación del Segundo Frente Nacional del Escambray. Mientras esto sucedía en Las Villas, en la zona oriental el Ejército Rebelde consolidaba el accionar de los frentes guerrilleros y sumaba territorios liberados a su cuenta, convertido el M-26-7 en la organización insurgente más popular del país y con la mayor fuerza moral para dirigir la lucha. El Directorio Revolucionario concentraba sus hombres en la provincia de Las Villas, una fuerza numéricamente inferior al Movimiento 26 de Julio y en cuyo historial luego del ataque al Palacio Presidencial solo figuraban acciones aisladas e ideas divergentes al interior de su dirección. El historiador e investigador de la Universidad de Oriente, Frank Josué Solar Cabrales (2016) sintetiza las diferencias entre los dirigentes del DR-13 de Marzo respecto al M-26-7: Un hito relevante, más por sus implicaciones políticas que por sus resultados prácticos, en la estrategia de convertir al Ejército Rebelde en el instrumento unitario de la Revolución, fue la llegada a la Sierra Maestra el 13 de octubre de los dirigentes estudiantiles Juan Nuiry y Omar Fernández, de la Universidad de La Habana, y José Fontanills, de la Universidad de Oriente; y su integración a las filas guerrilleras (…)En ese momento Nuiry ostentaba el mayor cargo presente en Cuba del último Ejecutivo de la FEU electo legítimamente en julio de 1956 (…)Cuatro días después firmaba, a nombre de la FEU, un manifiesto conjunto con Fidel Castro, por el Movimiento 26 de Julio, en el que los dos núcleos ratificaban el compromiso contraído en la Carta de México y reiteraban la imagen de que la colina universitaria pasaba a ser una montaña más del Ejército Rebelde. (Solar, 2016, pp.7-8) El Segundo Frente Nacional del Escambray mantuvo su postura inicial de insubordinación a las fuerzas del Che, por lo que este dedicó sus esfuerzos al acercamiento con el DR-13 de Marzo. El 1 de diciembre de 1958, el Comandante Ernesto Guevara, por el M-26-7 y el Comandante Rolando Cubela, por el DR-13 de Marzo, firmaron el Pacto del Pedrero, documento unitario que acordaba la coordinación de las acciones militares en Las Villas en invitaba al resto de las organizaciones a unirse al acuerdo, elemento que devela que el Che no renunciaba del todo a la posibilidad de subordinar al Segundo Frente Nacional del Escambray. En lo que respecta a Gutiérrez Menoyo, debe Ud. saber que nunca contestó carta ni invitación mía a reunirnos; no obstante siempre mantenemos nuestra postura tendiente a lograr un acuerdo lo más amplio posible, como ya lo hemos hecho con la organización amiga del Directorio. (Guevara, 1958) En el artículo El duro ascenso hacia la unidad, Frank Josué Solar Cabrales (2016) resume el accionar conjunto entre el M-26-7 y el DR-13 de Marzo hacia los días finales de la guerra, debido al desnivel en las fuerzas guerrilleras de ambas organizaciones fue siempre el Movimiento 26 de julio la que tuvo siempre la iniciativa estratégica y determinó en la práctica la dirección principal de las operaciones, la actuación conjunta entre ellas estuvo caracterizada por la colaboración y no por la subordinación. Esa cooperación consistió sobre todo en el apoyo del Directorio a los planes militares del Movimiento 26 de Julio. En parte al Frente Cívico Revolucionario, en diciembre de 1958, el Comandante del DR-13 de Marzo Faure Chomón Mediavilla, describía como la integración militar cobraba fuerza en la práctica: Nuestras tropas han iniciado, en conjunción con las tropas del M-26-7, la gran ofensiva liberadora (…) la mayor parte de los pueblos y ciudades importantes de la provincia de Las Villas, se encuentran en poder de las fuerzas combinadas del M- 26-7 y el Directorio Revolucionario. (Chomón, 1958) El inicio de la ofensiva final contra la dictadura batistiana en Las Villas inició con la toma y liberación de Fomento el 16 de diciembre de 1958; luego continuaría la toma de ciudades y poblados y acciones estratégicas como la voladura del puente de Falcón en la Carretera Central hasta crear las condiciones para la Batalla de Santa Clara, tiro de gracia a la dictadura en la Región Central de Cuba. CAPÍTULO II: CONSIDERACIONES METODOLÓGICAS 2.1 Clasificación de la investigación Al tener como propósito la elaboración de un libro de entrevistas sobre la presencia del Che y sus combatientes en Las Villas durante 1958, la presente constituye una investigación para la producción de comunicación, variante de estudio social que se dirige a obtener, con el mayor rigor posible, los elementos destinados a nutrir productos comunicativos”. (Alonso y Saladrigas, 2000) El estudio se realiza desde el enfoque crítico y la perspectiva cualitativa (Alsina, 2001), a partir de la comprensión integral de un período histórico mediante entrevistas a protagonistas de la gesta revolucionaria pueden conocerse en profundidad varios tópicos de esta etapa, elemento que además confiere a la investigación una profundidad descriptiva. (Hernández, 1991) La investigación tiene carácter empírico, además de la consulta de fuentes documentales se realizan entrevistas a investigadores y a los propios protagonistas de la etapa histórica en cuestión para conocer de su participación y valoraciones sobre este periodo. La tesis tiene una finalidad aplicada, pues responde a una demanda de la realidad creada a partir de la carencia de productos comunicativos que aborden fenómenos propios del periodo histórico estudiado como el logro de la unidad y la conformación de un mando único y el consecuente desmontaje histórico con fines de manipulación sobre la presencia del Che en Las Villas durante 1958. 2.2 Definición y operacionalización de las categorías de análisis 2.2.1 La entrevista de personalidad A partir de los criterios de la Doctora cubana Miriam Rodríguez Betancourt (2001), la Doctora en Comunicación Iraida Calzadilla (2013) y el investigador Juan Cantavella Blasco (2016), el presente estudio define la entrevista de personalidad como el diálogo profundo con la intención de ser publicado que sitúa al entrevistado en una época y lugar histórico determinados. Busca, básicamente, sentimientos, reacciones, puntos de vista y opiniones sobre un hecho o fenómeno cercano o del que fue parte sin relegar los aportes informativos que puede brindar para la comprensión de un tema. Incluye además la descripción psicofísica y evolución cronológica del entrevistado. 2.2.2 El Che y sus combatientes en Las Villas durante 1958 A partir de los autores Ernesto Guevara (1958), María del Carmen Ariet García (2014) y Frank Josué Solar Cabrales (2016), la presente investigación asume la presencia del Che y sus combatientes en Las Villas durante el año 1958 como una etapa histórica caracterizada por la correlación de fuerzas entre el Movimiento 26 de Julio, el Directorio Revolucionario 13 de Marzo y el Segundo Frente Nacional del Escambray en cuanto a métodos y estrategias de lucha y visiones políticas en torno al común objetivo de alcanzar la independencia de Cuba hacia los días finales de la Guerra de Liberación. 1.1 La entrevista de personalidad 1.1.1 El proceso de la entrevista de personalidad 1.1.1.1 Preparación de la entrevista de personalidad 1.1.1.1.1 Documentación y revisión bibliográfica 1.1.1.1.2 Entrevistas a fuentes vivas 1.1.1.2 El momento de la entrevista de personalidad 1.1.1.2.1 Sistema de preguntas 1.1.1.2.1.1 Preguntas preparatorias 1.1.1.2.1.2 Preguntas incómodas o agresivas 1.1.1.2.1.3 Preguntas cerradas 1.1.1.2.1.4 Preguntas abiertas 1.1.1.2.1.5 Preguntas de control 1.1.1.3 La redacción de la entrevista de personalidad 1.1.1.3.1 Entrada en la entrevista de personalidad 1.1.1.3.1.1 Entrada anecdótica 1.1.1.3.1.2 Entrada de cita directa 1.1.1.3.1.3 Entrada descriptiva 1.1.1.3.1.4 Entrada informativa 1.1.1.3.2 El cierre en la entrevista de personalidad 1.1.1.3.2.1 Cierre de cita directa 1.1.1.3.2.2 Cierre informativo 1.2 El Che y sus combatientes en Las Villas durante 1958 1.2.1 Organizaciones y combatientes que operaban en Las Villas durante 1958 1.2.1.1 Movimiento 26 de Julio 1.2.1.1.1 General de División Rogelio Acevedo González 1.2.1.1.2 General de Brigada Armando Choy Rodríguez 1.2.1.1.3 Perfecto Romero Ramírez, fotógrafo de la Columna 8 1.2.1.1.4 Doctora Aleida March de la Torre 1.2.1.2 Directorio Revolucionario 13 de Marzo 1.2.1.2.1 Comandante Roberto Toscano Cárdenas 1.2.1.3 Otras organizaciones 1.2.1.3.1 Segundo Frente Nacional del Escambray 1.2.1.3.2 Partido Socialista Popular 1.2.1.3.3 Partido Auténtico 1.2.2 Principales hechos históricos de la presencia del Che y sus combatientes en Las Villas durante 1958 1.2.2.1 Constitución del Frente de Las Villas 1.2.2.2 El Pacto de El Pedrero 1.2.2.3 La ofensiva final 1.2.2.3.1 La toma de municipios y poblados 1.2.2.3.2 La batalla de Santa Clara 1.2.3 La correlación de fuerzas en Las Villas durante 1958 1.2.3.1 El Movimiento 26 de Julio y el Directorio Revolucionario 13 de Marzo 1.2.3.1.1 Antecedentes 1.2.3.1.1.1 La Carta de México 1.2.3.2 El Directorio Revolucionario y el Segundo Frente Nacional del Escambray 1.2.3.2.1 La crisis antes de la llegada del Che a Las Villas 2.3 Métodos y técnicas En la investigación se utiliza el método bibliográfico-documental y la técnica de la revisión bibliográfica-documental (Alonso y Saladrigas, 2000) para sistematizar diferentes conceptualizaciones sobre la entrevista de personalidad y para caracterizar la presencia del Che y sus combatientes en Las Villas durante 1958 como etapa histórica a partir de fuentes documentales, encaminada a la construcción del marco teórico-referencial. Se emplea el método biográfico y las técnicas de historia de vida y entrevista en profundidad para obtener las visiones y reflexiones particulares contextualizadas en una etapa histórica (Plasencia, 1989) de los combatientes relacionados con la presencia del Che en Las Villas durante 1958 sobre fenómenos y hechos propios de este periodo. CAPÍTULO III: PALABRAS EN COMBATE, EL CHE Y SUS COMBATIENTES EN LAS VILLAS DURANTE 1958 3.1 Palabras en combate A partir de la sistematización sobre hechos, procesos y figuras vinculados a la presencia del Che en Las Villas durante 1958, y como parte de la Guerra de Liberación con el objetivo fundamental encomendado por Fidel de lograr la unidad de acción entre las fuerzas que operaban en la región; el resultado principal de la investigación recae en el libro de entrevistas Palabras en combate, cuyos cinco testimoniantes lucharon junto al Comandante Ernesto Guevara en Las Villas entre los meses de octubre y diciembre del año 1958. Además de los relatos individuales de cada uno de los protagonistas, los testimonios explicitan los rasgos del contexto social, político, económico y militar de Las Villas durante la década de 1950, así como las complejas relaciones que caracterizaron la presencia del Che y sus combatientes en el área. 3.2 Palabras en combate: el libro A partir del análisis de las respuestas de los entrevistados, el libro resultante de la investigación constituye una herramienta para la interpretación y comprensión de los hechos, fenómenos y relaciones de la presencia del Che y sus combatientes en Las Villas durante 1958 como parte de la Guerra de Liberación. En este sentido, ayuda a entender la unidad como una alineación estratégica en términos militares y no como una fusión o absorción de unas fuerzas por otras. A tiempo, ayuda a comprender la guerra y los hechos históricos como elementos circunstanciales, que no pueden ser leídos y narrados en subjuntivo, por lo que hubiera sido, sino por lo que fue: una obra humana, corregible, con errores y fortalezas, reacciones a un contexto particular. Sobre la base de mostrar una mirada amplia, desprejuiciada y renovadora respecto al tema de la unidad de las fuerzas revolucionarias en la región, la investigación apunta desde el comienzo a presentar voces heterogéneas, representativas de experiencias, criterios y posiciones diferentes en torno al período histórico. Para la selección de los entrevistados, se tuvo en cuenta a protagonistas de la etapa histórica cuya actividad revolucionaria estuvo directamente bajo las órdenes del Che por un período sostenido de tiempo y con antecedentes en bibliografías anteriores para ser contrastados. Atendiendo al principio de viabilidad, fueron seleccionados testimoniantes con condiciones psicofísicas, claridad en las ideas y disposición al diálogo. En este sentido, la investigación no contó con la voluntad de ningún miembro del Segundo Frente Nacional del Escambray. Las entrevistas estuvieron precedidas de una etapa de preparación que incluyó la profundización en el período histórico y sobre la vida de los futuros encuestados a partir de fuentes documentales, entrevistas personales individuales y colectivas a los propios entrevistados y a sus familiares y amigos y la búsqueda de entrevistas materiales anteriores sobre su quehacer revolucionario en fondos documentales y la prensa. El acto de la entrevista en todos los casos fue desarrollado a partir de un sistema de preguntas pre elaborado, que sirvió de hilo conductor en la conversación con los interpelados, los que llevaron libremente las riendas del cuestionario. Fue necesario el uso constante de preguntas de control para retomar los temas de interés de la investigación y limitar las narraciones anecdóticas. En la redacción de las entrevistas, predomina la fusión de las entradas de cita directa y la anecdótica, lo que favorece la presentación de los interpelados en su propia voz. En todos los casos fue utilizado el cierre de cita directa, a tono con los objetivos de la investigación de conceder mayor relevancia al juicio de los protagonistas sobre los hechos asociados a la presencia del Che en Las Villas. Aunque la sustancia de los diálogos recae en los días finales de la Guerra de Liberación en Las Villas y las cuestiones de la unidad revolucionaria, las entrevistas abarcan la vida de los encuestados, desde su infancia hasta la forja revolucionaria y el camino a un elemento común: el Che. Si bien las entrevistas de personalidad contenidas en el libro son individuales, fueron precedidas por encuentros colectivos con los protagonistas, lo que permitió el contrapunteo y la contrastación de sus sentencias sobre los fenómenos de la etapa histórica. El potencial público receptor concebido para Palabras en combate es amplio y heterogéneo, aunque pretende llegar con mayor fuerza a los jóvenes para contribuir a su acervo en un contexto donde el desmontaje y la reconstrucción manipulada de la memoria histórica los ponen como diana de su intención. A su vez, el lenguaje claro característico del periodismo, las pertinentes notas al pie, el glosario de individuos, organizaciones y sucesos y la composición estética de los textos, permiten que estos sean comprendidos sin grandes contratiempos por un lector promedio. Las principales vías identificadas para su impresión y distribución recaen en editoriales que tradicionalmente han mostrado interés por la publicación de obras de carácter histórico, testimonial y periodístico como Ocean Press-Ocean Sur y la Casa Editorial Verde Olivo. También está planificada la edición y publicación como e-book en formato digital y la divulgación de los textos, de manera independiente o seriada, en medios de prensa impresos o digitales. 3.3 Hechos históricos camino a la unidad La investigación estuvo marcada por el acceso a fuentes documentales: libros, partes de guerra, publicaciones periódicas y otras investigaciones; en su mayoría patrimonio del fondo editorial del Centro de Estudios Che Guevara. El análisis de la bibliografía tradicional apunta al Pacto de El Pedrero como el único hecho histórico relacionado con la unidad en Las Villas y concede un papel secundario a momentos de alineación y desencuentro entre las organizaciones como la eclosión de la crisis entre el Directorio Revolucionario 13 de Marzo y el Segundo Frente Nacional del Escambray antes de la llegada del Che. Por otra parte, en la voz de los testimoniantes adquieren relevancia las primeras relaciones entre el Movimiento 26 de Julio y el Directorio Revolucionario 13 de Marzo, los primeros pasos para su convenio en la reunión de Dos Arroyos y la fusión de las tropas del Comandante Víctor Bordón Machado con las del Che. Igualmente, las fuentes documentales mencionan y describen los sucesos históricos sobre la unidad en torno al Che únicamente a partir de su llegada, sin profundizar en las causas que desde etapas históricas anteriores propiciaron que el curso de los acontecimientos fuera de una naturaleza controversial. A partir de su experiencia personal en la dirección los movimientos estudiantiles y como fundadores del M-26-7 en Las Villas, los testimoniantes logran explicar el fenómeno de la unidad desde las relaciones previas de las organizaciones y los antecedentes establecidos por Fidel Castro y José Antonio Echeverría sobre las relaciones del Movimiento 26 de Julio y el movimiento estudiantil cubano de cara a la lucha contra Batista. El estudio permitió establecer un orden a los principales hechos relacionados con la presencia del Che y sus combatientes en Las Villas durante 1958 a partir de las fuentes documentales consultadas que en varias ocasiones los mencionan sin definir sus fechas y ubicación geográfica y entorpece la interpretación de los fenómenos históricos. Los hechos y contextos cuya fecha y características no están explícitas en las fuentes documentales consultadas, fueron contrastados con entrevistas de apoyo a la investigación y con las declaraciones de los propios testimoniantes. Además del Pacto de El Pedrero, la investigación permite identificar como otros sucesos históricos importantes camino a la unidad el recibimiento del Directorio Revolucionario al Che en la Loma del Obispo a la llegada de la Invasión y la reunión de Dos Arroyos. 3.4 El Che en Las Villas: la voz de los protagonistas El General de División Rogelio Acevedo González, el General de Brigada Armando Choy Rodríguez, el Comandante del Directorio Revolucionario 13 de Marzo Víctor Cárdenas Toscano, la Doctora Aleida March de la Torre y el fotógrafo Perfecto Romero Ramírez, narran pasajes de su accionar revolucionario y la radicalización adquirida en el enfrentamiento a la dictadura de Batista que, por distintos caminos y cuando algunos rebasaban apenas los veinte años de edad, los condujo a combatir junto y bajo las órdenes del Che durante los días finales de la Guerra de Liberación en la región central de Cuba. Los entrevistados ofrecen sus visiones sobre el fenómeno de la unidad de las fuerzas revolucionarias alrededor de la figura del Che, quien trajo a Las Villas la orden de Fidel de establecer un mando único y coordinar acciones entre las organizaciones (Movimiento 26 de Julio, Directorio Revolucionario 13 de Marzo, Segundo Frente Nacional del Escambray), para dar el tiro de gracia al Ejército de Batista en la zona. Resulta válido destacar que las entrevistas, si bien pretenden acercarse a una etapa histórica, no constituyen un retrato exacto de los hechos y fenómenos acaecidos en ella; sino un producto periodístico mediante el cual los testimoniantes narran sucesos y ofrecen valoraciones sobre lo vivido a una distancia de poco más de seis décadas en el tiempo donde fusionan enfoques y perspectivas de pasado y presente. El General de División Rogelio Acevedo González, quien con apenas 16 años de edad se unió al Ejército Rebelde en la Sierra Maestra y acompañó al Che en Las Villas luego de surcar el país bajo su mando en la Columna 8 Ciro Redondo, interrogado sobre la unidad de las fuerzas en 1958, explica la naturalidad de las relaciones del Movimiento 26 de Julio con el Directorio Revolucionario 13 de Marzo, relación abordada sin muchos elementos como controversial en bibliografías anteriores la cual el testimoniante desmonta al sostener que: “El Directorio seguía conservando su independencia como organización, pero muy coordinados con nosotros; sobre el Segundo Frente, yo nunca los vi en un combate, un día nos enteramos de que andaban por Trinidad, por el Sur, pero ellos no hicieron nada, con nosotros ninguna acción, y nosotros tuvimos como diez combates fuertes en Las Villas: Remedios, Caibarién, Placetas, Guayos, Sancti Spíritus, la carretera de Banao- Sancti Spíritus, Fomento, Güinía”. Argumenta que desde el primer momento en Las Villas el Directorio Revolucionario guió a la columna invasora hasta el Escambray. Las dos fuerzas propiciaron la celebración de encuentros como la reunión de Dos Arroyos, antecedente de cooperación en los primeros momentos mucho antes que el Pacto de El Pedrero, hecho recogido en las bibliografías tradicionales como punto culminante de la unidad. El General de Brigada Armando Choy Rodríguez, crecido como revolucionario al calor de las luchas estudiantiles en Santa Clara en la década de 1950 como Vicepresidente de la Asociación de Estudiantes de la Escuela de Comercio y fundador y coordinador del Frente Estudiantil del Movimiento 26 de Julio en Las Villas; narra pasajes de la fusión de la tropa del Comandante Víctor Bordón Machado, de la cual era el número 19, con la columna invasora número 8 comandada por el Che. Algunas fuentes documentales consultadas hablan de una resistencia de Bordón a la unidad con el Comandante Guevara, siendo ambos representantes de fuerzas del Movimiento 26 de Julio, matiz que el General Choy contradice en su testimonio: “Bordón era independiente, porque no pudo contactar con Fidel, pero quería recibir instrucciones de la Sierra e incluso unirse a la lucha en esa región del país, pero finalmente mandó a Ornedo Rodríguez, que se unió al Che a mitad de camino y vino en la Invasión. Pero sí, todos éramos guerrilleros del 26 de Julio y nos unimos al Che sin problemas”. Igualmente explica las relaciones de la guerrilla de Bordón con el resto de las organizaciones que operaban antes de la llegada del Che, la cual mantenía actitudes de respeto hacia el Directorio Revolucionario 13 de Marzo sin llegar a un diálogo ni cooperación, y posiciones de rechazo y enfrentamiento hacia el Segundo Frente Nacional del Escambray: “Entre nuestra tropa y el Directorio jamás hubo desencuentro, el Segundo Frente sí era enemigo de nosotros”. El Comandante del Directorio Revolucionario 13 de Marzo, Víctor Cárdenas Toscano (Toscanito), miembro del Estado Mayor de esa organización, su jefe de Propaganda y Divulgación en Las Villas y presente en varias reuniones y decisiones entre los jefes de las distintas fuerzas militares, evoca los acontecimientos desde la perspectiva del joven Presidente de la Asociación de Estudiantes del Instituto de Segunda Enseñanza de Santa Clara que se unió al Directorio Revolucionario y estuvo bajo las órdenes del Comandante Faure Chomón Mediavilla. Aunque la relación del Movimiento 26 de Julio y del Directorio Revolucionario 13 de Marzo algunos testimoniantes la narran como natural, explica que el Directorio en la persona del Comandante Faure Chomón Mediavilla puso sus puntos sobre la mesa al Che desde el primer momento sobre su desacuerdo para pactar y combatir con el Segundo Frente Nacional del Escambray, por conocer sobre la procedenciade los miembros de esta fuerza que a la postre resultaron traidores. Destaca la voluntad del Comandante Faure Chomón Mediavilla para el logro de la unidad y su lealtad a Fidel durante la lucha revolucionaria y luego del triunfo de la Revolución, un tema manipulado y abordado desde perspectivas hipercríticas y sin contraste de fuentes en algunas bibliografías. La presencia femenina y el relato desde la posición de quien estuvo más cerca del Che; la Doctora Aleida March de la Torre, fundadora del Movimiento 26 de Julio en Las Villas, detalla las acciones no solo desde su cercanía a la jefatura, sino desde su naturaleza como combatiente más allá de la relación con el Comandante Ernesto Guevara; reafirma la cooperación de las fuerzas del Movimiento 26 de Julio y el Directorio Revolucionario en varias acciones decisivas hasta llegar a la Batalla de Santa Clara: “En Placetas lo estaban esperando el resto de la columna 8 y partes de la fuerzas del Directorio, para ultimar detalles del ataque”. Reflexiona sobre otro punto ignorado en la mayoría de las ocasiones por las fuentes documentales tradicionales: antes de la llegada del Che a Las Villas hubo una crisis en la unidad entre lasorganizaciones; también se desarrollaban acciones cooperadas, sobre todo en la ciudad, por jóvenes de distinta integración revolucionaria con el objetivo común del derrocamiento de la tiranía batistiana. Otro de los testimoniantes, el fotógrafo Perfecto Romero Ramírez, miembro del Movimiento 26 de Julio y fotógrafo de la columna 8 “Ciro Redondo” durante la presencia del Che en Las Villas, sin llegar a hacer una valoración profundamente política de los acontecimientos relacionados con la unidad de las fuerzas guerrilleras, narra, tan nítidos como las imágenes que los inmortalizan bajo su lente, pasajes de los encuentros entre las direcciones de las organizaciones camino a la unidad. Explica que muchos de los miembros del Segundo frente Nacional del Escambray que traicionaron la causa de la Revolución en Las Villas fueron los que después asesoraron o formaron parte de las bandas contrarrevolucionarias en el Escambray. Al mismo tiempo, relata que algunas fuerzas de esta organización no se retiraron inmediatamente de Las Villas luego de las desavenencias con el Che y con el Directorio Revolucionario 13 de Marzo; sino que permanecieron y tuvieron algunas pequeñas acciones militares en poblados del Sur de la provincia, por las cuales exigieron su “heroicidad” al triunfo de la Revolución. En este sentido, contradice elementos recogidos en las bibliografías tradicionales sobre el tema que hablan de una retirada urgente del Segundo Frente luego de la llegada del Che a Las Villas. 3.5 Mando militar único en Las Villas: testimoniantes en combate El análisis de fuentes documentales para la construcción del marco referencial de la investigación y los aportes realizados por los testimoniantes en sus entrevistas permiten establecer nuevas descripciones sobre los hechos y fenómenos relacionados con la presencia del Che y sus combatientes en Las Villas durante el año 1958, que no constituyen un retrato exacto del período, pero sí nuevas lecturas mediadas por la subjetividad de algunos de sus protagonistas. El estudio arroja que la presencia del Che en Las Villas fue un período de naturaleza contradictoria propio de una guerra de guerrillas, con divergencias entre las organizaciones; pero carente de un clima de hostilidad exacerbado entre ellas como se ha tratado de legitimar a partir del desmontaje de la memoria histórica. Aunque las relaciones entre el Movimiento 26 de Julio y el Segundo Frente Nacional del Escambray no lograron fructificar, el Che hizo algunos intentos por conciliar la cooperación, incluso luego de las alertas del Directorio Revolucionario 13 de Marzo, y asistió a un diálogo con el Comandante Jesús Carreras, de cuyo campamento emergió la mayor resistencia a la presencia del Che. Igualmente, la memoria histórica ha legitimado la resistencia decidida del Directorio Revolucionario 13 de Marzo a la unidad con las fuerzas del Movimiento 26 de Julio, elemento que según los testimoniantes no fue tan traumático ni radical, pues el Directorio las única garantía que exigió fue la de excluir al Segundo Frente Nacional del Escambray. De aquí se desprende un subtema pobremente tratado susceptible a la tergiversación: la probable relación de hostilidad entre el Comandante del Directorio Revolucionario Faure Chomón Mediavilla y el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. El testimoniante Comandante Víctor Cárdenas Toscano, uno de los hombres más cercanos a Faure durante su vida, explica a través de hechos la lealtad de Faure a Fidel en todo momento y reflexiona sobre las lecturas positivas que hizo Chomón a la tergiversada carta enviada por Fidel al Che el 28de diciembre de 1958 sobre la relación con el Directorio Revolucionario 13 de Marzo. Los testimoniantes coinciden en que hacia los días finales de la Guerra de Liberación en Las Villas, el Directorio Revolucionario 13 de Marzo planteó la unidad exclusivamente con el Movimiento 26 de Julio, a partir de la creación de un partido único en el cual se le respetara su historia y aportes. El Movimiento 26 de Julio declaró como ente unitario al Ejército Rebelde, que en su consideración debiera ser el único mando militar en el país tras el inminente triunfo revolucionario y que debía asumir el resto de los grupos armados en la lucha contra Batista. A pesar de las posturas divergentes, ambas organizaciones mantuvieron tendencia a la unidad, concretada en algunas acciones militares y no en alineaciones políticas, elemento que también intentaron. CONCLUSIONES A partir de la investigación y las entrevistas realizadas para la conformación del producto comunicativo resultante del estudio puede arribarse a las siguientes conclusiones:  El estudio arroja que la presencia del Che en Las Villas fue un período de naturaleza contradictoria propio de una guerra de guerrillas, con divergencias entre las organizaciones; pero carente de un clima de hostilidad exacerbado entre ellas como se ha tratado de legitimar a partir del desmontaje de la memoria histórica  La unidad de las fuerzas en torno al Che en Las Villas no constituyó una fusión de efectivos, solo la guerrilla del Movimiento 26 de Julio al mando de Víctor Bordón se incorporó a la Columna 8 Ciro Redondo. El Directorio Revolucionario 13 de Marzo mantuvo cooperación con el M-26-7 desde la llegada del Che bajo el concepto de alineación estratégica.  Los testimoniantes logran explicar el fenómeno de la unidad desde las relaciones previas de las organizaciones y los antecedentes establecidos por Fidel Castro y José Antonio Echeverría sobre las relaciones del Movimiento 26 de Julio y el movimiento estudiantil cubano de cara a la lucha contra Batista.  La memoria histórica ha legitimado la resistencia decidida del Directorio Revolucionario 13 de Marzo a la unidad con las fuerzas del Movimiento 26 de Julio, elemento que según los testimoniantes no fue tan traumático ni radical, pues el Directorio las única garantía que exigió fue la de excluir al Segundo Frente Nacional del Escambray. RECOMENDACIONES  Compartir, en las vías y formas que sean viables, el contenido de esta investigación, tanto con los públicos directamente conectados a la presencia del Che en Las Villas: combatientes de la etapa histórica yjóvenes que se acerquen a esta a historia por intereses de conocimiento. Asimismo, continuar promoviendo el acercamiento periodístico al tema mediante entrevistas a otros participantes de la etapa.  Potenciar desde las aulas la producción testimonial periodística, la realización de investigaciones para la producción de comunicación y la construcción de historias de vida, variantes discursivas imprescindibles para rescatar y preservar la memoria histórica.  Realizar otras investigaciones sobre la presencia del Che y sus combatientes en Las Villas para profundizar en otros procesos, acontecimientos y protagonistas con énfasis en el Directorio Revolucionario 13 de Marzo y el Segundo Frente Nacional del Escambray. Bibliografía Acevedo González, Rogelio (2020). Entrevista personal Alonso, María Margarita y Saladrigas, Hilda. (2000). Para investigar en comunicación social. La Habana: Pablo de la Torriente Alsina Rodrigo, Miquel. (2001). Teorías de la Comunicación: Ámbitos, métodos y perspectivas. Barcelona: Publicaciones de la Universidad de Valencia Ariet García, María del C. (2020) Entrevista personal del 25 de febrero de 2020 en Centro de Estudios Che Guevara. Calzadilla, Iraida. (2013). Apuntes para el escriba. Recuperado de: islasur.blogia.com/apuntes-esciba.art12.htm Cantavella Blasco, Juan. (1996). Manual de la Entrevista Periodística. Barcelona: Editorial Ariel Cantavella Blasco, Juan. (2016). La entrevista como conversación dirigida. Madrid: Editorial UOC Cárdenas Toscano, Roberto (2020). Entrevista personal Castro Ruz, Fidel. (2010).Carta al Comandante Camilo Cienfuegos, 14 de octubre de 1958. De la Sierra Maestra a Santiago de Cuba. 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El General de División Rogelio Acevedo González, el General de Brigada Armando Choy Rodríguez, el Comandante del Directorio Revolucionario 13 de Marzo Roberto Toscano Cárdenas, la Doctora Aleida March de la Torre y Perfecto Romero Ramírez, fotógrafo de la Columna 8 “Ciro Redondo”, ofrecen sus puntos de vista sobre el fenómeno de la unidad de las fuerzas revolucionarias alrededor de la figura del Che, quien había llegado al centro de Cuba con la orden de Fidel de establecer un mando único y coordinar acciones entre las organizaciones para dar el tiro de gracia al Ejército de Batista en la región. Aunque la sustancia de los diálogos recae en los días finales de la Guerra de Liberación en Las Villas y las cuestiones de la unidad revolucionaria, las entrevistas abarcan la vida de los encuestados, desde su infancia hasta la forja revolucionaria y el camino a un elemento común: el Che; rozando en ocasiones la labor de los testimoniates luego del triunfo de la Revolución. El texto es un intento para la comprensión de la guerra y los hechos históricos como elementos circunstanciales protagonizados por hombres, que no pueden ser leídos y narrados en subjuntivo, por lo que hubiera sido, sino por lo que fue: una obra humana, corregible, con errores y fortalezas, reacciones a un contexto particular. Si al voltear la última página algún pasaje de este texto ha logrado estremecerlos con las historias de aquellos muchachos aventureros y guapos curtidos entre fuego y metralla, en cuyo honor asumí el reto entrevistarlos ; si un párrafo de este manojo logra arrancar un pedazo a la desmemoria, entonces habrá valido la pena. Rogelio Acevedo: sin camisa y con 16 De los héroes de los días finales de la Guerra de Liberación en Cuba, el General de División Rogelio Acevedo González es uno de los que no carga sobre su espalda el peso de la desmemoria; quizás porque a inicios de siglo la televisión cubana inmortalizó en las aventuras “Memorias de un abuelo” las peripecias de aquellos dos hermanos que apenas rebasaban los diez años de edad cuando las páginas que leían saltaron a la vida real y apostaron por construir su propia historia iniciada con la locura de surcar a Cuba desde el centro para unirse a Fidel en la Sierra Maestra. Así fueron añadiendo capítulos a su propia épica, y Rogelio, el mayor de aquellos dos remedianos, fue subordinado directo de los principales jefes de la Revolución cubana en la Sierra Maestra hasta que, guapería probada mediante, el Comandante Ernesto Guevara lo selecciona como uno de los hombres que lo acompañaría en la invasión a occidente. Tiene nítidos los pasajes de ese periplo, la “pata que se anotó” en Camagüey cuando prácticamente salvó la invasión al burlar una emboscada, la imagen del pequeño Enrique herido en esa provincia, la Batalla de Santa Clara y la resistencia de aquellos “cabrones guardias” que no entregaban la Audiencia. Rogelio tiene clara la historia de cuando acompañó al Che en Las Villas y a la distancia de más de seis décadas la cuenta con sus palabras en combate, con la misma energía de aquel muchachón que a golpe de llagas, humo y metralla, creció desde la escuadra de los “descamisados”. “Nacimos en Caibarién y al año vinimos a vivir a Remedios, en Las Villas. Nos fuimos a Oriente, de allá vinimos en la invasión y por casualidad, por azar del destino, terminamos la guerra en Las Villas”. Mi padre trabajaba como socio en la farmacia Caridad, frente al parque, ahí transcurrieron los primeros diez o doce años de mi vida, estudié en una escuela pública y luego en el Instituto de Remedios hasta tercer año. Las preocupaciones empezaron cuando tenía 10 o 11 años, en la casa mi madre hablaba mucho de política, en todos los sentidos, no solamente contra Batista, sino contra los ladrones, los curas, la desigualdad entre negros y blancos, la discriminación de las mujeres; en ese ambiente me crié, el viejo no se metía en nada, su problema era ganarse la vida, buscar dinero, mantener a la familia y mandarle plata a la abuela que teníamos en España. En eso nos sorprendió el 10 de marzo, en una tienda de ropa, allí metí un meeting diciendo que Batista era el asesino de Guiteras, a partir de ese momento, sin proponérnoslo, comenzaron a darse huelgas en el Instituto, actividades revolucionarias y poco a poco nos fuimos comprometiendo, yo por mi lado y Enrique por el suyo. Enrique y yo somos un poco como el aceite y el vinagre, nuestros caracteres son diferentes; pero al final nos unimos los dos y empezamos a hacer pequeños sabotajes con botellas, puntillas, manifestaciones estudiantiles. En una de esas nos dio la idea de quemar un transformador que estaba al fondo de Remedios, y aunque yo supuestamente era el jefe - Enrique nunca ha respetado jerarquías-, le dije, después que quememos esto vamos echando en bicicleta. Enrique se quedó mirando el trasformador y velando si los caballos del cuartel se quemaban. Llegó un jeep y lo sorprendió, lo fueron a buscar a la casa por la noche y le metieron un año de reclusión domiciliaria, sin muchas pruebas, pero era menor de edad, tenía 14 años, esa fue nuestra actividad en Remedios, actividades estudiantiles de menor grado, vidrios, grampas y clavos en las calles, cortar el tendido telefónico, participar en las huelgas del Instituto de Remedios, una vez le quemamos las gradas, todavía a sesenta años me están pidiendo que las reconstruya. ¿En esta época no había ninguna conexión entre ustedes y el movimiento estudiantil que ya cobraba fuerza en Santa Clara? No, ni con el movimiento estudiantil de Santa Clara, ni con el Movimiento 26 de Julio, ni con el Partido Socialista Popular, éramos independientes. El único contacto que tuve una vez fue con Arcos Vernes en Caibarién, que me dijeron que estaba dirigiendo algo del Movimiento 26 de Julio, me enseñó una pistola y conversamos algo, pero fue casi a punto de irme para la Sierra Maestra, le comenté sobre eso y me quitó el ánimo, me dijo que en la Sierra no había nadie. Cada vez que tú preguntabas te decían que no estaban pidiendo gente, que no habían prácticos, que no había armas para todos los que llegaban. A pesar de eso, nos pusimos de acuerdo dos amigos míos y yo, no Enrique, y decidimos buscar una solución. El mayor tenía 18 años, se llamaba Alberto León Calviño, yo tenía 15; propuse irnos para Estados Unidos, saltar a México y allí unirnos a Fidel, pero había que pedir autorización de visa a Estados Unidos, Alberto era mayor de edad, ya había estado en los Estados Unidos y lo habían votado por prorrogar la estancia, cuando pidió la visa él y nosotros hicimos nuestro documento pidiendo la visa sin autorización de nuestros padres ni un carajo; a él dijeron rotundamente que no y a nosotros ni nos contestaron. Teníamos un segundo plan que era irnos para la Sierra Maestra, tratamos de buscar orientación, nadie nos dijo qué hacer, nadie tenía comunicación con nosotros, no éramos parte de nada. ¿Cuándo se convenció de que el camino era ir a la Sierra y no otro, por ejemplo, quedarse en la lucha en la ciudad o unirse a cualesquiera de las organizaciones que operaban en Las Villas contra Batista? Después que Enrique cayó preso teníamos un policía permanente en la esquina, la guardia y los chivatos arriba, no nos podíamos mover. Enrique tenía que ir al Instituto acompañado por el padre o la madre, yo salía a la calle por cualquier cosa y cuando nos juntábamos dos ya teníamos un jeep al lado, prácticamente no podíamos hacer nada, desde enero hasta abril del año 1957 no pudimos hacer nada. Las opciones eran o no hacer nada o irnos para la Sierra Maestra, que hasta ese momento era una incógnita, nadie nos daba detalles. Hasta que vemos en la prensa una entrevista de Heber Matthew a Fidel, en la que decía que Fidel sí estaba luchando en la montañas de Oriente con cientos de hombres armados, hasta este momento en Las Villas nadie luchaba en las montañas, ni teníamos referencia tampoco de que se luchara en Pinar del Río, ya estábamos quemados, y ese fue el momento en el que dijimos: nos vamos para la Sierra Maestra. El 26 de mayo de 1957 me fui de Remedios, arrancamos los tres hasta Santa Clara en guagua, ese día en Santa Clara por cosas del destino había explotado una bomba, un año más tarde nos enteramos que en ese acto habían muerto Chiqui Gómez Lubián y Julio Pino Machado, a las doce del día había un revolico grande de perseguidoras en la ciudad, de ahí cogimos un bus, que era un tren con aire acondicionado que iba hasta Bayamo, llevábamos unas mochilitas que habíamos hecho con ahorros propios, en mi caso vendí botellas de líquido para matar mosquitos, “mata más” le decían, trabajando en el rastro de Remedios y desarmando carros con dos muchachos más, a diez pesos por día más o menos y así ahorré una fortuna de cien pesos, que invertí escondido en hacer mi equipaje, comprar leche condensada, latas de sardina. No se me ocurrió hacer una hamaca, no se me ocurrió un sudario, una frazada, yo dije, todo eso está allá. Tenía unas botas de vaquero muy sencillas, no tenía ni la menor idea del trabajo que iba a pasar. Y tampoco tenía el consentimiento de sus padres… Qué va, el domingo 26 de mayo me despedí del viejo en el parque, le dije que iba como cada domingo al Club de Caibarién, a almorzar en el Jazz Club y por la tarde al cine con la novia, que regresaría sobre las 10 o las 11 de la noche, el viejo era muy buena gente, me dijo que estaba bien, que le decía a la vieja para que no se preocupara. Dejé una carta, a unos amigos en el parque, para que a las diez de la noche la entregaran en mi casa, no a Enrique, que estaba cabrón conmigo porque yo lo había dejado, pero era lógico, en cuanto Enrique pusiera un pie en la guagua lo iban a coger preso. La carta llegó a mi casa a las diez y media de la noche y ahí se enteraron mis padres que yo iba a luchar por mis ideales y a librarme de las dos dictaduras: la de Batista y la de la vieja mía, así mismo decía la carta. El camino hasta Oriente y la llegada… Viajamos sin problema hasta Bayamo, a partir de Baire es el lugar donde mejor se ve la Sierra Maestra por la Carretera Central, en un mapa habíamos visto que la Sierra Maestra estaba más pegada a Baire y decidimos ir para allí, cuando llegamos al pueblo de Bayamo se apagaron las luces, buscamos un carro de alquiler y entre los tres le pagamos a un tipo para que nos tirara en Baire. Nos bajamos en el elevado de ese pueblo sobre las doce de la noche, del día 27 o 28 de mayo. De ahí echamos a andar con rumbo Sur subiendo y bajando riscos y montañas sin acercarnos a ningún bohío ni a nada con un hambre del carajo, como a los cuatro o cinco días cogimos el firme de la Sierra Maestra, en un lugar que le llaman los Tres términos, donde hay un poste que marca la unión de Santiago de Cuba, Bayamo y Manzanillo. Cuando íbamos caminando por esa zona sentimos unos rastrillazos detrás de nosotros que parecían tiros, era un arriero que se no unió sin hacer muchas preguntas, como a la legua de camino preguntó que quiénes éramos y a dónde íbamos, no contestamos mucho porque no sabíamos quién carajo era. Al anochecer nos dijo que vivía en un lugar que se llama el Alto de la Caridad, le preguntamos que si nos podía vender algo de comida y nos llevó a su casa donde vivía con la esposa y tres hijos, allí nos atendió y le hablamos claro sin saber quién coño era, se llamaba Benigno Sosa, era primo del Teniente Coronel Sosa Blanco, un asesino de Batista. Pero el tipo era buena gente, ahí mismo pudo haber sido el fin de toda esta historia, nos dijo que no, que ahí no habían rebeldes, que eso no existía, se había acabado de producir el ataque al Uvero el 28 de mayo, lo que sí nos dijo que se había bombardeado a la Sierra por la aviación del Ejército de Batista, y que habían columnas de ellos merodeando aquello allí. Nos dio un poco de comida y arrancamos por un lugar que le decían La Nevada, como a los cuatro o cinco días de camino sentimos bulla de campesinos y nos escondimos, por primera vez nos pasó por delante una columna de guardias escoltando un montón de campesinos, eran desalojos y no nos agarraron de milagro. A esa altura Fermín y Albertico me dijeron que íbamos a regresar que ahí no había nada, a ciencia cierta no encontrábamos nada, ni a quién preguntar, llegábamos a las casas y encontrábamos un poco de cogollo de caña y un poco de azúcar, ni comida, ni gallina, ni huevo ni un carajo nos daban los guajiros. Yo nunca pensé que ellos estaban dispuestos a regresar, creí que lo hacían tratando de sonsacarme para probarme, pero no, se fueron y me quedé solo, confiaba que en cualquier momento me los podía encontrar otra vez, pero no, se desaparecieron, fueron a dar a Remedios y a Pinar del Río y llevaban en mente decir que se habían encontrado con Fidel y que Fidel les había dicho que como no llevaban armas debían regresar. A los dos días, solo, con un hambre del carajo, decidí virar para la casa de Benigno Sosa, de donde estaba caminé como cuatro o cinco leguas y no sé cómo llegué, un poco por intuición y por orientación. Benigno me dijo que por ahí habían pasado los dos amigos. Le pedí que me dejara allí en su casa trabajando y que me presentara como un sobrino, hasta ver si aparecían los rebeldes, me dijo que eso era muy peligroso, que todo el mundo sabía que él era solo, quería ayudarme pero no podía, había muchos chivatos. Me dijo que regresara para Remedios y me opuse. Decidimos que me fuera a casa de mi tío en Tunas. Me dio dos pesos para la guagua, que debía coger en un lugar que se llamaba Victorino, como a cinco leguas del Alto de La Caridad, de ahí cogí una guagua hasta Guisa y otra hasta Bayamo, donde sí estaba totalmente perdido. Yo me había hecho Ages hacía menos de un año, me acordé de los símbolos y de lo que debía decir para pedir ayuda, me paré en el parque de Bayamo, hice los símbolos, estuve una hora y pico haciendo símbolos en las esquinas hasta que se apareció un muchacho indio, me preguntó si era Ages le di la contraseña y me preguntó qué necesitaba. Le dije que si era posible algo de comer, y ver cómo podía llegar a Tunas, me llevó para su casa, donde había como seis gente comiendo harina en una mesa, me di un atracón de harina, me vieron cara de hambre y me dieron otro palto, el padre me dijo que no era rico, pero que la guagua más barata era la Hug y me dio dos pesos, me llevó hasta la terminal y de ahí sin problemas fui para Tunas. Después del triunfo de la Revolución he tratado de encontrar a esas personas y no lo he logrado, espero que algún día aparezca alguien parecido Llegué a casa del tío, que ya yo había visitado varias veces, un escándalo del carajo, me dieron comida y cuando llegó el tío, ricachón muy soquete y pesado, me dijo que le estaba dando preocupaciones a mi familia, le dije que estaba bien, que si quería que me fuera, cogió el teléfono y llamó a los viejos, les dijo que estaba allí y que me iba a llevar para un lugar seguro, a esa hora se montó en una camioneta y me llevó a unos 15 kilómetros por la Carretera Central rumbo a Camagüey, a una finca que tenía a cargo del campesino Lolo Quesada. Allí estuve como 15 días, sabían en lo que yo andaba pero nadie me preguntaba nada hasta un día que se aparecieron dos guardias a hacer lo que siempre hacían, hablar con Lolo y llevarse dos carneros sin pagar. Lolo se apendejó, llamó al tío y le dijo que ahí no me podía quedar más, de ahí el tío me sacó y para una tienda de su propiedad en la carretera de Palo Seco, en Guáimaro, Enrique se entera de mi estancia allí. Él se había robado un revolver en el Museo de Remedios y se fue al encuentro conmigo. Su plan era atacar un cuartel en Las Villas, en Meneses y alzarnos en la Sierra del Escambray, yo le propuse volver la Sierra Maestra al lugar donde había estado, yo tenía la seguridad de que Fidel estaba allí, lo que había que buscarlo, como siempre discutimos y en eso llegó el tío, cogió a Enrique que tenía 14 años y se lo llevó como a cuatro leguas de allí para otra tienda, a las dos semanas se fugó y vino a dar a donde estaba yo. Él persistía en ir para Las Villas y yo para la Sierra Maestra, Lo convencí, dejamos los revólveres y fui y le tomé al tío de la caja 50 pesos, Enrique y yo sacamos una disputa porque yo puse eso en mi libro y él dice que no es ladrón, cosas de Enrique. Salimos para la carretera otra vez, cogimos la misma guagua de los haitianos y fuimos a dar a Bayamo, llegamos de noche, cuando fuimos a comprar los tickets para la última guagua de Guisa a las diez de la noche, el hombre nos puso los ojos grandes, nos dijo que esa guagua la registraban. Nos quedamos en un tumbadero, cogí al cabrón de Enrique Acevedo y le expliqué que Benigno Sosa decía que en Guisa había un chivato que se llamaba Domingo Barrios, el que nos pregunte, vamos a estudiar a casa de Dominguito, que era el hijo de Domingo Barrios, lo hice repetir 18 veces que él iba a estudiar a casa de Domingo Barrios. Nos montamos en guaguas diferentes, Enrique parecía más niño y yo siempre he sido más alto. Mi guagua la revisaron, el guardia me dijo que para dónde iba y le dije que para casa de Domingo Barrios, vaciló y una mujer desconocida dijo que sí, que ella conocía a Domingo Barrios y pude seguir sin problemas. Enrique y yo nos habíamos puesto de acuerdo para que cuando llegara a Guisa se bajara en el parque y saliera para el camino de Victorino. Cuando llegué al camino de Victorino no había nadie, regresé al pueblo y Enrique estaba limpiándose los zapatos y comiendo fritas, ahí le metí una descarga de las que yo le meto a cada rato como hermano mayor, y fuimos a dar otra vez a casa de Benigno Sosa. Ya habían crecido los rumores de la presencia de alzados, nos dejó allí ayudándolo en las labores y a los tres o cuatro días se apareció y nos dijo que había tres o cuatro gente más que querían subir también para la Sierra Maestra. ¿En este momento qué conocía usted sobre Fidel? Lo que había leído en la entrevista de Mathew, primera noticia que teníamos de él, de El Uvero no se había dicho nada en la prensa, sabíamos solo por aquellos días de la muerte de Frank País y de la convocatoria a la huelga general. Seguimos el camino y a inicios de agosto nos encontramos con otra tropa como nosotros, si hubieran sido guardias nos descojonan. Ya éramos cerca de veinte, nos encontramos un práctico que dijo saber de una columna rebelde, nos dijo que la tropa estaba cerca y que habría una entrevista, pidió recoger las armas, al revólver mío nunca más le vi la chapa. Entrevistaron a todo el mundo en una tiendecita que estaba a un costado del trillo de la Maestra y a nosotros nos dejaron para el final. Había tres tipos, uno con acento raro, que era el Che, los otros eran Ramiro y Ciro Redondo. Cada uno contó su historia y lo que menos me esperaba era que el C