UNIVERSIDAD CENTRAL “MARTA ABREU” DE LAS VILLAS FACULTAD EDUCACIÓN INFANTIL ASOCIADA DE LA UNESCO DEPARTAMENTO CARRERA EDUCACIÓN PREESCOLAR CARRERA CERTIFICADA POR LA JAN Tesis Presentada en Opción al Título Académico de Máster en Educación y desarrollo de la primera infancia Título: Preparación al docente para el desarrollo de la independencia en los niños de la Primera Infancia. Autor: Lic. Yuneikys Muñoz Suarez Tutor: MSc. María Esther Canalda Benítez (Profesor Auxiliar). Santa Clara, 2021 Dedicatoria: A mis padres, paradigmas en valores morales y en todos los aspectos de la vida. A mis hijos que constituyen mi mayor fuente de inspiración y la razón más poderosa para luchar por el mejoramiento humano. A mi tutora Msc. María Esther Canalda Benítez gestora de la idea de esta investigación. A nuestro invicto Comandante en Jefe Fidel Alejandro Castro Ruz por su dedicación y sacrificio por construir y defender lo que tenemos: El socialismo. Agradecimientos: A mi tutora:Msc. María Esther Canalda Benítez por ofrecerme valiosos conocimientos que posibilitaron mi desarrollo investigativo. A mis padres e hijos: por el constante apoyo que recibí. A ellos les debo todo lo que soy y seré. A todas aquellas personas de una forma u otra han contribuido en la realización de esta tesis de maestría. A la revolución: por permitirnos con sus logros, llegar a este importante momento de nuestras vidas. A todos gracias. SÍNTESIS: Hoy más que nunca, estamos convencidos de que educar a la primera infancia es una obra de gran dedicación y amor, lo que requiere de educadores con sólidos conocimientos y una elevada motivación por su profesión. La presente investigación se encamina hacia ese objetivo al elaborar un material didáctico que contribuya a la preparación del educador para el desarrollo de la independencia en el niño de la primera infancia. A partir del diagnóstico realizado y utilizando para ello diferentes métodos del nivel empírico como la observación, encuesta, análisis de documentos y encuesta a usuarios, se conocieron las necesidades de preparación que poseen las educadoras en cuanto al desarrollo de la independencia en los niños de la primera infancia. Posee novedad científica pues se construye e integra de forma lógica, coherente y original un conjunto de contenidos sobre la preparación al educador para el desarrollo de la independencia en los niños de la primera infancia: se sistematizan y sintetizan aspectos esenciales a dominar sobre el tema que se investiga y se ofrecen sugerencias de cómo puede trabajarse, así como recomendaciones teórico – metodológicas y ejemplos de actividades que propician este desarrollo. Se valora por criterios de usuarios el material Didáctico propuesto, los que avalan su necesidad, utilidad y calidad. ÍNDICE: Pág Introducción……………………………………………………............................. 1 Capítulo l: Concepciones teóricas acerca de la preparación al educador de la primera infancia y el desarrollo de la independencia………………….. 1.1.- Consideraciones teóricas acerca de la preparación al educador de la primera infancia……………………………………………………………….. 1.2.- El desarrollo de la independencia en el niño de la primera infancia, posibilidad del educador………………………………………….......... Capítulo lI: Material didáctico de preparación al educador de la primera infancia para el desarrollo de la independencia…………………………………. 2.1.- Consideraciones metodológicas del proceso de investigación……. 2.2.- Estado actual de las necesidades de preparación del educador para el desarrollo de la independencia………………………………………. 2.3.- Fundamentación de la propuesta de material didáctico de preparación al educador para el desarrollo de la independencia………………………... 2.4.- Material didáctico de preparación al educador para el desarrollo de la independencia……………………………………………………………… 2.5.- Valoración de la propuesta por criterio de usuarios………………….. 3.- Conclusiones…………………………………………………………………... 4.- Recomendaciones…………………………………………………………….. 5.- Bibliografía 6.- Anexos Introducción: En Cuba, existe la total voluntad política de llevar a la más alta cima, la calidad del proceso educativo en todos los niveles a partir del continuo perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación, con el fin de que se corresponda permanentemente con las necesidades de nuestra sociedad y con las demandas de su desarrollo perspectivo. Al respecto Fidel Castro Ruz, expresó en el discurso de inicio del Curso Escolar 1991-1992...” La idea del perfeccionamiento encierra el concepto de la constante superación del sistema, tenemos que perfeccionar lo que está establecido, lo que está hecho”. Es por ello que los educadores, para enfrentar un proceso de perfeccionamiento que permita realizar los ajustes y propuestas que se correspondan con las características del momento actual y alcanzar la necesaria unidad y fortalecimiento del sistema de educación en sus diferentes niveles necesitan prepararse. En el caso particular de la educación de la primera infancia el perfeccionamiento va a plantear exigencias a todos los educadores, por lo que al referirse a los programas y su relación con el perfeccionamiento la Viceministra de Educación expresó: “…debe obligar a estudiar, a leer, a reflexionar (…) de manera tal que aquellos elementos conceptuales encuentren su explicación en la práctica educativa.” (Rivero, I., 2014) En los resultados de la investigación: “Estudios para el perfeccionamiento del currículo preescolar cubano” que realiza el Instituto Ciencias Pedagógicas se plantean las líneas del perfeccionamiento que debe acometerse, entre las que se señalan para esta educación se encuentran:  Introducción del currículo de la Educación de la primera infancia como una vía para su perfeccionamiento.  Formación, superación y capacitación de agentes educativos.  La evaluación como factor esencial en la educación y desarrollo de la infancia de 0 a 6 años.  La continuidad y articulación intra e intersubsistemas. Como puede apreciarse entre las líneas está la introducción del currículo en la Educación de la primera infancia y lograr que los educadores de las instituciones infantiles adquieran una base teórico - metodológica que fundamente científicamente el cómo hacer, y llevar a la práctica los contenidos que se abordan en las diferentes dimensiones y específicamente de la dimensión Educación y desarrollo social personal hacia la cual va dirigida la presente investigación. Este perfeccionamiento del currículo en la Provincia de Villa Clara, trajo aparejado la realización de investigaciones en el Departamento de Educación Preescolar de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, que constituyen antecedentes importantes de esta investigación: “Capacitación de los agentes educativos para la implementación del currículo en perfeccionamiento en la dimensión “Educación y Desarrollo Relación con el Entorno” y “Validación del nuevo currículo de educación preescolar desde la dimensión de educación y desarrollo de la relación con el entorno en las modalidades de atención institucional y no institucional, la tesis de Doctorado de Cárdenas, (2016), la Tesis de Maestría de Sotolongo, (2016) y el Trabajo de Diploma de Rodríguez, (2017), entre otras. Los resultados de estos proyectos e investigaciones han solucionado problemas en la práctica educativa y han constatado necesidades que justifican el planteamiento de otras líneas de investigación. Dentro de estas necesidades se encuentran las relacionadas con la preparación de los educadores en ejercicio determinadas por diferentes causas, entre las que se destacan la diversidad de su formación, y otras relacionadas con estilos del trabajo organizativo en las instituciones infantiles en las estructuras de la educación así como en las formas dinámicas en que puede realizarse la superación de los profesionales de la educación en ejercicio Indagaciones empíricas realizadas por la autora sobre el desarrollo de este proceso de experimentación en la práctica del currículo en la provincia, los intercambios con los profesionales de la educación de la primera infancia, los resultados obtenidos en los postgrados impartidos por profesores del departamento de Educación Preescolar, en la UCLV, así como los resultados obtenidos en las investigaciones antes mencionadas, evidencian que aún el estado de la preparación del educador de la primera infancia para la implementación del currículo perfeccionado y específicamente la dimensión Educación y desarrollo social – personal no está al nivel deseado: en las instituciones infantiles existen carencias de bibliografía para dar tratamiento a algunos de estos contenidos, específicamente el relacionado con el desarrollo de la independencia en los niños. Por tanto, se vislumbra un quehacer para la introducción del currículo en la primera infancia y por lograr que los educadores de las instituciones infantiles adquieran una base teórico- metodológica que fundamente científicamente el cómo hacer, y llevar a la práctica las transformaciones realizadas, específicamente en la dimensión Educación y desarrollo social personal, aspecto hacia el cual se dirige la presente investigación al dar respuesta a dos de las líneas de investigación de la maestría: El perfeccionamiento del currículo de la Primera Infancia y La formación continua del profesional de la Educación Preescolar. La tesis posee pertinencia y significación práctica, debido a que aporta un documento que puede contribuir a la preparación de los educadores que intervienen en la educación del niño de la Primera Infancia en cuanto al desarrollo de la independencia y con ello el logro de calidad en el proceso educativo. De los análisis realizados se considera que esta investigación se centra en resolver el siguiente problema científico: ¿Cómo lograr la preparación del educador de la primera infancia para el desarrollo de la independencia? Donde se asume como Objeto de estudio: La preparación al educador de la primera infancia. Y como Campo de acción: desarrollo de la independencia en el niño de la primera infancia. Quedando definido como Objetivo: Elaborar un material didáctico que contribuya a la preparación del educador de la primera infancia para el desarrollo de la independencia. Para dar cumplimiento a ese objetivo nos planteamos las siguientes preguntas científicas:  ¿Qué fundamentos teóricos – metodológicos sustentan la preparación del educador de la primera infancia y el desarrollo de la independencia?  ¿Cuáles son las necesidades de preparación del educador de la primera infancia para el desarrollo de la independencia en los niños?  ¿Qué contenidos deben reflejarse en el material didáctico que posibilite la preparación al educador de la primera infancia para el desarrollo de la independencia de los niños?  ¿Qué valoración ofrecen los usuarios sobre el material didáctico elaborado en la preparación al educador de la primera infancia para el desarrollo de la independencia de los niños? Para dar respuesta a las mismas, se plantean como tareas investigativas:  Elaboración de los fundamentos teóricos – metodológicos que sustentan la preparación del educador de la primera infancia y el desarrollo de la independencia  Diagnóstico de las necesidades de preparación del educador de la primera infancia para el desarrollo de la independencia de los niños.  Determinación de los contenidos del material didáctico de preparación al educador de la primera infancia para el desarrollo de la independencia de los niños  Valoración por criterios de usuarios del material didácticode preparación al educador de la primera infancia para el desarrollo de la independencia de los niños Desde una concepción dialéctica materialista que sustenta el diseño metodológico de la tesis se utilizan los siguientes métodos: Métodos teóricos: Analítico y sintético: Posibilita valorar los principales aportes teóricos de los autores que desde diferentes perspectivas han aportado al tema, lo que facilita comparar, diferenciar, determinar regularidades, resumir e integrar ideas centrales y generalizar los principales aspectos a tener en cuenta en la labor del educador. Se concilian y contrastan los criterios derivados de las fuentes consultadas y el análisis de los resultados del diagnóstico de necesidades, con el objetivo de orientar la estructura y contenido del texto. Enfoque sistémico estructural: Propicia el análisis integral de los contenidos y la estructuración del material propuesto. Modelación:Se utiliza para representar teóricamente la concepción que sustenta la organización estructural del texto, la relación entre lo conceptual teórico y lo metodológico y definir la construcción integral del mismo. Métodos Empíricos: La observación: a diferentes actividades del proceso educativo para constatar cómo los educadores desarrollan la independencia. (anexo 1) Análisis de documentos: Obtener información sobre los programas y orientaciones metodológicas del currículo actuante y perfeccionado para constatar que orientaciones se ofrecen al educador para el desarrollo de la independencia en los niños de la primera infancia. (anexo 2) Encuesta: Constatar la preparación que posee el educador para el desarrollo de la independencia en el niño de la primera infancia. (anexo 3) Encuesta a usuarios: En el proceso de construcción del material y su diseño para facilitar el reajuste de los contenidos y su forma de presentación, así como para obtener información como criterio de valoración de la utilidad a partir de los indicadores de evaluación elaborados por la autora. (anexo 4) Nivel Matemático: se utilizó como recursos el análisis porcentual, lo que garantizó el procesamiento de la información de los datos obtenidos. Se tomó como muestra las 24 educadoras de la primera infancia del Círculo Infantil Pequeñines del Escambray, del Municipio de Manicaragua, utilizando para su selección un muestreo no probabilístico e intencional por ser este el radio de acción donde se desempeña la autora de la tesis y presentar los educadores necesidades de preparación en el tema que se investiga. Novedad científica se construye e integra de forma lógica, coherente y original un conjunto de contenidos sobre la preparación al educador de la primera infancia para el desarrollo de la independencia en el niño, se ofrecen recomendaciones teórico - metodológicas y ejemplos de actividades que propician este desarrollo. El material didáctico con una concepción integradora contribuye a su desarrollo profesional, donde se sistematizan y sintetizan aspectos esenciales a dominar del tema que se investiga y se ofrecen sugerencias de cómo puede trabajarse. El informe del trabajo investigativo se estructura en introducción, donde se presenta el diseño teórico y metodológico y la novedad científica, un capítulo donde se plantea las consideraciones teóricas, reflexiones y toma de posición de la autora, acerca de la preparación del educador de la Primera Infancia y el desarrollo de la independencia. Aparece un epígrafe donde se explica la concepción metodológica general, la lógica en la construcción del material didáctico, el análisis de los resultados de las etapas de la investigación y la valoración por criterio de usuarios. Contiene además conclusiones, recomendaciones, bibliografía y anexos. CAPÍTULO I CONCEPCIONES TEÓRICAS ACERCA DE LA PREPARACIÓN AL EDUCADOR DE LA PRIMERA INFANCIA Y EL DESARROLLO DE LA INDEPENDENCIA. En el capítulo se exponen los fundamentos teóricos y metodológicos que sirven de sustento a la propuesta de solución al problema científico declarado. Sin pretender forzar e imponer una interpretación de la teoría acerca de la preparación al educador para el desarrollo de la independencia en el proceso educativo de la primera infancia, se ofrecen los puntos de vista de la autora acerca del tema investigado, para lo cual fue necesario organizar los contenidos esenciales encontrados de manera dispersa en la literatura científica consultada y favorecer así la comprensión del contenido de este capítulo, sintetizando aquellos aspectos que, respondiendo a los objetivos de la investigación, han sido desarrollados por diferentes autores. 1.1.- Consideraciones teóricas acerca de la preparación al educador de la primera infancia. La ciencia pedagógica, como máxima expresión de las intenciones y propósitos del desarrollo educativo, asume el desafío de estos tiempos en la búsqueda de vías, formas y recursos que permitan la preparación de los educadores, de manera que se propicien las condiciones para la formación integral de un sujeto más pleno, más comprometido, más audaz, reflexivo, crítico, independiente, con un alto nivel de autoestima, con sólidos valores de responsabilidad, honestidad, sinceridad y justicia, capaz de autorregularse, autoperfeccionarse, autodeterminarse, autoeducarse y, por ende, autoevaluarse, lo cual deberá promover un mayor desarrollo de sus capacidades creativas. Al decir de Martí: “La primera libertad, base de todas, es la de la mente: el profesor no ha de ser un molde donde los alumnos echan la inteligencia y el carácter, para salir con sus lobanillos y jorobas, sino un guía honrado, que enseña de buena fe lo que hay que ver, y explica su pro, lo mismo que el de sus enemigos, para que se le fortalezca el carácter de hombre al alumno, que es la flor que no se ha de secar en el armario de las universidades”. (Martí, 1992). Cuando se reflexiona sobre la complejidad que encierra el propósito de elevar la calidad de la educación, si se concibe para todos, en una escuela integrada, abierta a la diversidad, responsabilizada con el aprendizaje y el desarrollo de todos, hay que pensar necesariamente en la preparación de los educadores. Al respecto plantea Díaz, 1996 "... En todo proyecto pedagógico, el alma es el maestro. Él es el artífice por excelencia del desarrollo del trabajo con los alumnos, y de labrar el alma humana, que es lo más importante de la obra educacional.” (Díaz, 1996) Con estas certeras palabras queda plasmado el papel determinante del educador en la puesta en práctica de cualquier proyecto educacional y de la necesidad de su constante preparación. Al analizar la historia de la humanidad, vemos que está cristalizada de numerosos maestros, los cuales se encargaron de ir tejiendo las redes de la Didáctica Universal y marcando pautas para el quehacer del educador y la necesidad de su preparación. Se destacan maestros como Comenius, Pestalozzi, Fröebel. En Cuba; Varela F, de la Luz J, Valdés Rodríguez, Varona E J y muy especialmente Martí J, entre otros; así como investigadores como Piaget,Vigotsky, Coll, y más contemporáneos Peralta, M.V, Ferreiro E, Siverio, A.M, López J, Martínez F, entre otros. (Arreglar nombres y ver la forma en que se va a referenciar) Por tal razón, la preparación del educador y específicamente el de educación de la primera infancia en el marco de las transformaciones y perfeccionamiento del currículo debe rediseñarse sobre la base del principio de la teoría de la acción (sustentado por el conocimiento práctico) como principio teórico-metodológico, y así estimular la reflexión de ese personal desde su práctica educativa, para de manera significativa, -o sea, integrando lo nuevo a su saber y a lo que tiene asentado como parte de su experiencia - conducirlo hacia los modos de actuación que le permitan responder al desafío transformador de esta educación. “La actualización posibilita la renovación sistemática de los conocimientos y habilidades profesionales a tenor con los avances y el desarrollo científico – técnico… (Añorga, 1995). Como se ha podido evidenciar, la responsabilidad y el rol que asume el educador de la primera infancia, en el desarrollo de las políticas educativas para estas edades, no solo es importante, sino que se constituye en un factor de calidad, por cuanto el desempeño de su función, determina en gran medida la gestión e impacto de dicha educación. El logro de un proceso educativo de calidad, que en la primera infancia implica necesariamente poseer un carácter desarrollador, exige de un educador de la primera infancia científicamente preparado. Entendido el educador de la primera infancia como “aquellos preparados profesionalmente para concebir, realizar y valorar el acto educativo en una institución o en un programa comunitario, así como a la propia familia que constituye la primera escuela que los niños tienen. También, se considera en esta acepción, a los diversos agentes o actores que en las comunidades conviven cotidianamente con sus más pequeños habitantes”. (Siverio, 2008) Este concepto se asume pues tiene en cuenta al educador como elemento o factor esencial en el proceso educativo de la institución infantil, como un mediador por excelencia de la cultura, aspecto que es importante tener en cuenta en esta investigación. La concepción cubana acerca del desarrollo infantil basada en las posiciones filosóficas del materialismo dialéctico e histórico, en las psicológicas expresadas en la teoría histórico cultural y en las posiciones pedagógicas humanistas martianas, considera a la educación como proceso promotor y conductor del desarrollo de los niños desde las primeras edades y en este proceso, el educador, juega un papel esencial; en tal sentido, se les considera como facilitadores pero al mismo tiempo como guías, orientadores, y conductores del proceso educativo; como formadores, innovadores e investigadores, todo ello como expresión de su unidad, de su integridad y como funciones esenciales para una práctica educativa de calidad. A partir de lo analizado anteriormente, es importante tener en cuenta las funciones principales que este educador de la primera infancia debe asumir en una institución infantil señaladas por Álvarez, E y Grenier, M.E (2004). 1. La preservación y cuidado de la salud física y mental de los niños. 2. La dirección del proceso educativo constituyendo la tarea fundamental de ese personal. 3. Garantizar la unidad de la educación infantil institucional, familiar y comunitaria, lo que le permite la unidad de los diversos agentes educativos. 4. Realizar actividades para su superación científico - metodológico, lo que le permite tecnificar y calificar adecuadamente su trabajo. 5. Realizar tareas de investigación sobre problemas de la Educación Infantil. Cómo puede apreciarse una de ellas hace referencia a la necesidad de su preparación constante. Por tanto, la preparación se convierte en una necesidad en aras de perfeccionar el proceso educativo de las instituciones infantiles, es por ello que el Sistema Nacional de Educación, ha mantenido, a lo largo de estos años como prioridad la formación y superación del profesional, para elevar su preparación a partir de la identificación de sus necesidades. El tema de la superación y preparación al educador ha sido abordado por diferentes especialistas y en diversas investigaciones, se destacan autores internacionales como: Tedesco, 1993; Gimeno, 1995; Marcelo, 1999; Marqués, 2000; Monereo, 2004; Alzuri 2014, entre otros, los que valoran la necesidad de tomar en consideración la superación profesional como vía para el mejoramiento del desempeño del educador. En Cuba el tema es compartido por investigadores como: Castro, 2002; Castillo, 2004; Del Llano y Arencibia, 2004; Manes, 2005 y otros como: Torres, 2005; Bernaza, 2009; Forneiro, 2009. Estos autores han coincidido al plantear que la formación inicial no garantiza una carrera profesional estable, sino que exige constantes actualizaciones y perfeccionamientos, lo que evidencia la necesidad de ofrecer posibilidades de una preparación continua. Al realizar un análisis de todo lo planteado, se manifiesta que existe preocupación por el desarrollo profesional del educador y su preparación, sin embargo, son escasas las definiciones formuladas al respecto. Resulta interesante el concepto ofrecido por Añorga Morales, J. (2008), quien define la preparación como un: “proceso de organización de la formación para el desempeño de los recursos laborales y de la comunidad que les permita en su actuación lograr el mejoramiento profesional y humano de los seres humanos y su entorno” (Añorga, 2008) Santiesteban (2002) define la preparación como: “…sistema de acciones conscientes, con carácter continuo, sistemático, personológico y evaluable, a partir de los compromisos individuales y la experiencia teórico-práctica de los directores, lograr sus aspiraciones y erradicar las dificultades en su desempeño profesional, logrando un saber ser que satisfaga las nuevas exigencias de la escuela…” (Carbonell, 2002) Otro concepto a analizar es el aportado por Castillo (2004) quien define que “…la preparación debe ser un proceso que se caracterice por su papel transformador sobre el docente, que a su vez permita que este se convierta en un agente transformador de la realidad educativa de su radio de acción, apoyándose para ello en la experiencia acumulada por cada docente y por la influencia de los demás colegas y deberá considerar la búsqueda de soluciones a los problemas más apremiantes del proceso docente educativo de los que en ella participan…” (Castillo, 2004) Según Carbonell, J. (2002) preparación “es el proceso sistemático desarrollado en correspondencia con determinados objetivos que permite a los docentes orientarse en la realidad educativa, establecer relaciones de causa-efecto entre los hechos y fenómenos que tienen lugar en su contexto de actuación profesional, pronosticar el nivel de desarrollo que pueden alcanzar sus alumnos en una etapa establecida, estructurar el conocimiento mediante la proyección y ejecución de acciones variadas y complejas, adecuándolas a diferentes situaciones y evaluando sus resultados”. (Carbonell, 2002) Por su parte Martínez. (2010), citada por Suárez. (2019), considera la preparación en el sentido amplio de la palabra como la apropiación de conocimientos básicos para el desempeño de una labor. Recientemente; Alcaide (2016) plantea que la preparación supone una interacción entre el sujeto y el objeto, una actitud de constante aprendizaje comprometida con procesos de mejoramiento del conocimiento, de habilidades, actitudes, capacidades y cualidades. No se limita a adquisiciones teóricas, sino que tiene una elevada connotación la aplicación a la actividad práctica. En su artículo “Definición de preparación”, Pérez, & Gardey, (2015) expresan que este es un vocablo que tiene sus orígenes etimológicos en la palabra latina praeparatio, compuesta por el prefijo prae que significa (pre o antes), el verbo parare que significa (hacer, disponer, o dejar listo) y el sufijo tio que hace referencia a (acción y efecto), lo que indica que una preparación es aquello que se hace antes de disponer de algo, es decir, lo que se deja listo para su uso posiblemente inmediato o prolongado, todo dependerá de la situación. La preparación según este autor es el conocimiento que adquiere un ser humano durante sus estudios académicos, y se especializa en una materia determinada y tiene que ver también con la práctica que se adquiera. Estudios realizados por (Benavidez, 2011; Cruz, 2008; Franco, 2004) sobre la preparación al docente encargado de la educación de los niños de la Primera Infancia en Cuba ha evidenciado que este ha sido un proceso continuo y permanente, delimitado en etapas fundamentales en su desarrollo, que muestran las transformaciones ocurridas en su preparación. Plantean que la tendencia en la formación del educador de la Primera Infancia transita de planes emergentes en los que recibían una habilitación inicial para trabajar con los niños, seguidas de la superación sistemática, a una formación regular de nivel medio con diferentes tipos de planes, dirigidos por diferentes organismos, hasta concebirse la formación media y superior pertenecientes al MINED, en los antiguos Institutos Superiores Pedagógicos y por último en las Universidades donde se centra toda la formación, superación y preparación teórica - metodológica del educador y de dirección; es decir, se ha dirigido hacia la integración de la formación del docente, hasta la preparación para el empleo. Según el decreto Ley 350 “Capacitación de los Trabajadores” en su Capítulo I se plantea que la preparación: abarca el sistema de conocimientos y habilidades que en su profesión o cargo debe poseer cada trabajador, para ejecutar las misiones encomendadas en sus respectivas entidades. Estos criterios conceptuales expresan una idea precisa de lo que entienden estos autores como preparación, a partir del objeto de estudio declarado en su investigación, sin embargo, es posible precisar elementos importantes a tener en cuenta: • Tiene un carácter de proceso, parte de las necesidades concretas de preparación de los agentes educativos dadas por insuficiencias en su formación inicial, necesidades de actualización o perfeccionamiento que le permita acceder a un nivel superior para lograr un quehacer educativo más efectivo. • Es un proceso donde se establece una relación sujeto-objeto. • Tiene como objetivo general elevar a un nivel superior la preparación del docente para mejorar el desempeño profesional y humano. • Abarca conocimientos, habilidades, actitudes sobre determinada materia. • Se caracteriza por su sistematicidad, su constancia, permanencia y debe estar dirigida a la actualización y perfeccionamiento de los conocimientos y habilidades. • Constituye un resultado de su actividad formativa, para lo cual se utilizan diferentes vías que le permiten tener un desempeño eficiente en la actividad práctica. • Se considera como condición fundamental y significativa durante el proceso, la actualización de las experiencias, conocimientos y vivencias en la estrecha relación con la práctica. Como puede apreciarse en la sistematización bibliográfica realizada, la preparación al educador ha sido una preocupación en todos los tiempos ya que está encaminada a actualizar, perfeccionar, atender insuficiencias en la formación o completar conocimientos y habilidades no adquiridos anteriormente y necesarios para el desempeño de su labor educativa. Para la educación de la primera infancia, desde la creación de los círculos infantiles, la selección, formación y preparación de los educadores ha sido una de las principales acciones permanentes. En sus primeros momentos por el déficit de fuerza laboral con la calificación requerida para enfrentar la labor que se debía acometer, teniéndose que asumir esta con un personal no calificado, más tarde con el perfeccionamiento del programa educativo, y hoy, por la inestabilidad de la fuerza laboral y los cambios en la composición de esta, que nos pone en una situación nueva: la diversidad en el origen y formación del personal encargado de conducir el proceso educativo, tanto en la vía institucional como en la no institucional, por lo que se hace necesario el fortalecimiento del trabajo metodológico desde la base, que conlleve a través de la formación permanente, a elevar la calidad de la preparación de los educadores para transformar su desempeño profesional. Esta preparación debe constituir un proceso de transformación individual, como efecto de la cooperación en el grupo de educadores y resultado del trabajo metodológico realizado con el colectivo pedagógico, al permitir la actualización de los contenidos, métodos e interconexiones mutuas de las ciencias. Teniendo en cuenta estas reflexiones y por el carácter tan general que adquieren las definiciones presentadas, la autora asume el concepto planteado por Gómez, (2017) quien considera que la preparación al educador de la primera infancia es: “una actividad pedagógica, sistemática, cuyo fin es lograr la transformación gradual del educador en el desempeño de sus funciones, dirigida a la actualización y perfeccionamiento de los conocimientos y habilidades, para que pueda planificar, organizar y conducir conscientemente el proceso educativo con sus niños¨. Al asumir esta definición, la autora comparte el criterio de Pérez Travieso, (2006) cuando refiere que la preparación se basa en los siguientes requisitos:  No es un proceso de transmisión de información de conocimientos, sino, de enseñar, aprender de sí mismo y de los demás.  Se utilizan problemas reales para su análisis y solución. Por tanto, la preparación es efectiva cuando es participativa y los que intervienen en ella tienen posibilidades de opinar del contenido tratado, si se basa en las necesidades de los participantes y se relacionan con sus problemas reales, si es activa, con métodos dinámicos y estimulantes, que promueve el conocimiento y la búsqueda de información, si se hace en un ambiente agradable y estimula la comunicación, si se controla, para saber lo aprendido y que es realmente asimilado por los que participan en ella. Para lograr la adecuada preparación del educador de la primera infancia el trabajo metodológico es fundamental. Las profundas transformaciones que suceden desde 1959 pusieron de manifiesto la necesidad de una ayuda y orientación al educador ,es por ello que a partir de este período es que se puede hacer referencia con carácter más sistemático al asesoramiento de los educadores y a su expresión más actual de trabajo metodológico es posible distinguir etapas por las que se ha transitado, las cuales generalmente han estado vinculadas a acontecimientos y cambios estructurales ,que se toman como referencia para un mejor análisis de lo que ha significado, aportado o limitado al desarrollo educacional, teniendo en cuenta la experiencia, la preparación y nivel de desarrollo alcanzado en la sociedad en su conjunto y en la educación en particular. El trabajo metodológico puede asumir formas muy diversas en los diferentes sistemas educacionales, de acuerdo con las directivas existentes, las contradicciones pedagógicas, el estilo de trabajo técnico entre otros factores, pero que responden a un mismo y principal objetivo: lograr un mejor nivel de preparación de cada uno de los integrantes del colectivo, este constituye todas las actividades intelectuales, teóricas y prácticas que tiene como objetivo el mejoramiento de la calidad del proceso educativo en la institución infantil y en la familia. Su objetivo es optimizar el nivel científico-teórico y pedagógico-metodológico del personal como factor indispensable para la elevación de la eficiencia del proceso educativo. La forma en que se organiza, que incluso se denomina de modo diferente en los distintos países, puede diferir, pero es necesario valorar en su real dimensión la importancia que reviste, justamente para mejorar la calidad de la educación de los niños. Resultados de estudios e investigaciones realizadas, tanto en Cuba como en otros países de la región, en los que se brinda colaboración en la esfera educacional, muestran que las acciones que se planifican para lograr una mejor preparación y desempeño del educador, en los diferentes niveles de dirección, pero fundamentalmente en el círculo infantil, se asume con un mayor nivel de compromiso en su ejecución y aplicación, en la medida que se le dé más participación a directivos y educadores de las instituciones en la formulación, no solo de sus necesidades sino también de la propuesta de acciones que tienen que llevarse a cabo, para realizar una labor de más calidad, en correspondencia con el nivel de dirección en el que laboran. El III Perfeccionamiento del Sistema Educativo Cubano, ha distinguido al trabajo metodológico, como la dimensión que jerarquiza la preparación de directivos, funcionarios y educadores, para asumir un estilo de dirección que propicia la participación de los educandos, la familia, los agentes y agencias comunitarios, en la construcción del Proyecto Educativo Institucional y de grupo, como contexto de transformación educativa que tienen como resultado, la formación integral de los educandos. Mediante la Resolución No. 200 de fecha 23 de julio de 2014, se puso en vigor el Reglamento del Trabajo Metodológico en el Ministerio de Educación, con el cual se trata de perfeccionar la actividad metodológica en el organismo y establecer las normas que permitan a los cuadros principales de cada nivel de dirección diagnosticar, planificar, ejecutar, controlar y evaluar sus resultados. Se plantea que el trabajo metodológico es el sistema de actividades que de forma permanente y sistemática se diseña y ejecuta por los cuadros y funcionarios en diferentes niveles de dirección y los docentes graduados y en formación, especialistas y técnicos de los niveles educativos y tipos de educación para elevar su preparación político-ideológica, pedagógico-metodológica y científica-técnica, mediante las direcciones docente metodológica ,técnico-profesional-metodológica y científico metodológica, a fin de ponerlos en condiciones de dirigir eficientemente el proceso educativo. Es la vía principal de preparación que, armonizada con la formación continua, permite el perfeccionamiento constante de la actividad pedagógica profesional. Se caracteriza por su naturaleza didáctica, diferenciada, colectiva, individual, preventiva, proyectiva, con un enfoque ideopolítico, que considera la diversidad en que transcurre el proceso educativo. Las acciones estratégicas que lo distinguen son el diagnóstico, la coordinación, la planificación, la demostración, el acompañamiento, el asesoramiento, el debate científico y el control valorativo de su efectividad como elemento de retroalimentación. El colectivo de ciclo constituye la célula básica del trabajo metodológico de la institución educativa y tiene como objetivo propiciar la integración de los aspectos políticos, ideológicos, metodológicos, pedagógicos y científicos en el trabajo con los docentes, orientado a que logren mediante su preparación y autopreparación el cumplimiento con calidad, de los objetivos del año de vida. (Resolución. 200/14) En la Primera Infancia se incorporan al colectivo de asignaturas, las metodólogas responsables de cada dimensión de educación y desarrollo en los niveles: nacional, provincial y municipal, se seleccionan docentes experimentados como colaboradores de las instituciones educativas El trabajo docente-metodológico es la actividad que se realiza, orientada a mejorar de forma continua la preparación de cuadros, funcionarios, docentes, especialistas y técnicos, se basa fundamentalmente en el diagnóstico de la preparación didáctica que poseen, en el dominio de los objetivos del año de vida, del contenido del plan educativo, programas, los recursos con que cuentan, así como del análisis crítico que hacen de estos y la experiencia acumulada. Son formas del trabajo docente- metodológico: La autopreparación, la reunión metodológica, la clase metodológica, el taller metodológico, la planificación de actividades educativas, la actividad educativa abierta, la actividad educativa de comprobación, el control a actividades del proceso educativo en Primera Infancia, el despacho metodológico, la visita de ayuda metodológica, la visita de orientación y seguimiento, la entrega pedagógica de docentes en formación y la asesoría pedagógica tutoría. (Resolución. 200/14) Por la importancia que tiene para esta tesis, nos referiremos a la preparación de la dimensión de educación y desarrollo en el nivel educativo que es el tipo de trabajo docente - metodológico en el que participa el docente y el colectivo pedagógico, previo a la realización de la actividad docente, para garantizar la planificación y organización de los sistemas de clases y tareas del proceso educativo en el nivel educativo Primera Infancia, con los elementos principales que aseguren la atención al diagnóstico del grupo y el desarrollo eficiente del proceso, teniendo en cuenta las orientaciones metodológicas del año al que pertenece y los objetivos del año de vida, según corresponda. (Resolución. 200/14). El desarrollo de la preparación de la dimensión de educación y desarrollo en este nivel educativo, debe propiciar a los docentes en cada año de vida, ciclo, la adecuada orientación metodológica de la tarea para que queden registrados, el análisis metodológico del contenido de las dimensiones de educación y desarrollo para la planificación integral del proceso educativo. En el artículo 9.8, se precisan cómo se realizan las actividades metodológicas en la Primera Infancia, se plantea que se realizan a través de: 1.La preparación metodológica de 3 horas con los educadores de un grupo en la institución, son dirigidas por la directora y subdirectora, según el ciclo que atienden, y está contemplada como parte de su docencia, en estas sesiones se desarrollan actividades demostrativas y prácticas y cuentan, además, con el apoyo de los metodólogos. En los círculos infantiles que en su plantilla no exista la subdirectora docente, la directora la ejecuta una vez en el mes. 2. La preparación metodológica de 8 horas concentrada municipal, es dirigida por la estructura con la participación de colaboradores y se desarrolla por los profesionales que están mejores preparados, entre los que se incluyen cuadros, docentes y representantes de otros organismos, organizaciones e instituciones con los cuales se coordine previamente. Se proyecta de forma diferenciada, según planificación del municipio y participan todas las educadoras, promotoras y maestras de los círculos infantiles y escuelas primarias. 1.2. El desarrollo de la independencia en el niño de la primera infancia, posibilidad del educador. La formación de la independencia, como rasgos del carácter, es uno de los problemas fundamentales en la teoría de la educación y de la enseñanza. Al mismo tiempo, la educación de la independencia es una de las condiciones necesarias de formación del hombre nuevo, como la esencia de la sociedad. El valor práctico de la independencia se basa en que ayudó al hombre a establecer con otras personas las verdaderas relaciones humanas, basadas en el respeto mutuo y la ayuda recíproca. Sin independencia es imposible la vida conjunta de las personas, su trabajo, las costumbres, las relaciones económicas, las culturales y las otras. Principalmente por eso el problema de la independencia, se plantea no solo como un problema pedagógico. Ella se observa como un problema ético social: es importante no solo darles a las personas los conocimientos, formar en ellas las habilidades; es necesario también, formar en el hombre la necesidad de participar activamente en la vida de la sociedad, ser útil a las personas. Entonces sus acciones independientes, la conducta, el juicio, las apreciaciones, tendrán una tendencia social. La independencia es un rasgo complejo del carácter del hombre que toca las puertas de su vida y actividad. La independencia se demuestra en el conocimiento, en el empleo en la vida de los conocimientos existentes, en la habilidad, en todos los tipos de actividad, en la conducta, en los juicios, en las relaciones de las personas, en sus asuntos, en sus relaciones hacia las personas que lo rodean. En distintas ramas de la vida y de la actividad del hombre, en determinadas condiciones, según la opinión de M. D. Levitov se destaca y se fija más o menos el ejemplo estable de las acciones independientes. Su cumplimiento provoca un estado mediante el cual, con la repetición, estas acciones se hacen estables y comienzan a caracterizar la personalidad como independiente. Intentamos descifrar en esta independencia cuáles son sus componentes estructurales. Los investigadores ven en la independencia la aptitud del hombre de emplear los esfuerzos intelectuales y prácticos propios para la realización y logro de los objetivos útiles a la sociedad. Es totalmente evidente que esta actividad, en su forma más desarrollada se encuentra sólo en los niños de más edad. Pero sus normas elementales encuentran su interpretación en los requisitos más simples, que surgen por la consideración de las peculiaridades de la actividad en cada edad, y con claridad, en las peculiaridades de la edad de los niños. Según L. A. Poriembskaia, A.A. Liublínskaia, y F.V. Izotova, la formación de la independencia recorre varios estados, cada uno de los cuales corresponde a un contenido determinado, la habilidad de reproducir sin corrección y sin ayuda del adulto las acciones acostumbradas en las nuevas condiciones, caracteriza el alto nivel de independencia del niño. La independencia del hombre y también del niño, por su estructura psicológica, es compleja. En ella existen los componentes cognoscitivos, volitivos y emocionales: - El conocimiento sobre la tarea y sobre el método de realización de la misma. - El dominio del método de realización de la tarea (mental o práctica). - La orientación volitiva activa. - Los sentimientos morales y las emociones positivas (la bondad, la comprensión, la alegría, la satisfacción) Los primeros dos componentes forman el contenido de “la independencia”, los últimos dos garantizan la eficacia de su demostración. La unidad de estas dos partes crea las premisas para el desarrollo de la independencia y su futura formación como los rasgos morales y volitivos del carácter. A través del juego, los procesos, las actividades laborales, los niños acumulan las primeras acciones independientes de la conducta, aprenden a jugar en forma conjunta, a trabajar, a prestar ayuda mutua adecuada, a experimentar la alegría general y la aflicción. En el período en que la independencia de los niños está insuficientemente desarrollada es racional formar sus relaciones mutuas por el principio de encomienda: captar qué le hace falta al coetáneo y traerle el objeto necesario. Pero para esto es necesario enseñarlos a ser observadores. Para el desarrollo de la independencia no es suficiente la existencia de los conocimientos y habilidades. Es importante que el educador, crea situaciones, que estimule la acción independiente de los niños, presentar ante ellos tareas sencillas, pero interesantes, provocar en ellos el interés hacia las acciones independientes, estimular la aspiración de los niños a la independencia, lograr que ellos experimenten sensaciones de alegría, de satisfacción para la realización independiente de las tareas de la educadora, formar las habilidades volitivas (la habilidad de superar las dificultades, llevar los asuntos hasta el final.) Por tanto, con todos los conocimientos basados en las investigaciones sobre la importancia de estos primeros años de la vida es fundamental hacer todo lo que sea posible por el bien de cada niño, su salud, su crecimiento, aprendizaje y desarrollo: su felicidad. En la investigación Estudio Longitudinal de eficiencia de la dirección del proceso educativo que se desarrolló en esta provincia desde el curso 1997 – 1998 con niños que asisten a círculos infantiles y al Programa Educa a tu Hijo desde el 4to año de vida hasta el 1er grado, uno de los indicadores que se valora es el desarrollo de la independencia, en el que se apreciaron insuficiencias, referidas principalmente a la iniciativa para la realización independiente de las tareas a ejecutar específicamente en el juego y la actividad laboral, además el autovalidismo de los niños lo que fundamenta que aún no se han alcanzado los resultados esperados en el resultado de la independencia. Lo mismo se corrobora en la investigación, Caracterización del niño preescolar cubano que culminó en el 2010 y en Tesis de Maestría, 2012. Se impone entonces la necesidad de analizar qué se entiende por independencia. P.I Pidkasisti a finales de la década de los 30 y comienzo de la del 40 precisa como concepto la “independencia” y se analiza cómo característica de las acciones del alumno que se corresponden con las transformaciones y reproducciones que este realiza. Algunos examinan la independencia en un plano más amplio y la califican como rasgo de la personalidad. Hay quienes la consideran como fenómeno derivado de los métodos y de la organización de la enseñanza, en este sentido, niegan la personalidad del estudiantado. Ellos puntualizan que la independencia es una categoría de la ciencia pedagógica y se apoyan en esta afirmación planteando que aunque la teoría de la enseñanza contenga en su fundamento una determinada teoría psicológica de la enseñanza, la independencia como categoría de la ciencia psicológica necesita que el contenido se presente de forma didáctica concreta. En 1894 un gran pedagogo cubano Carlos de la Torre y Huerta expresó “Al llegar a cierta edad el educando escapará de la influencia de sus padres y maestros, independizándose por completo. La educación ha de preparar esta época formando en el niño esa capacidad de bastarse a sí mismo y de confiar en sus propias fuerzas, que ha recibido el nombre de libertad e independencia”. Estas ideas, planteadas en momentos tan tempranos de ese siglo, evidencian que la necesidad de formar en el niño la independencia es un criterio que está presente ya, en las raíces de nuestra pedagogía. Para Zuz Pompa, M (1993) “la independencia es abordar el conocimiento de la realidad de modo original, buscar y encontrar nuevas medidas de penetrar en la realidad” A los efectos de este trabajo se ha entendido la independencia como ¨una cualidad de la personalidad que permite a los niños actuar por sí mismos en beneficio propio y en el de los demás¨. Es decir, la independencia no solo es cualidad individual, sino que tiene una significación social: ser independiente les permitirá pensar y actuar por sí mismos, pero sin perder de vista que las manifestaciones de independencia serán más validas en tanto los beneficie a ellos y también a otros.Por ello es importante realizar un análisis del desarrollo de la independencia en la ontogenia. El desarrollo de la independencia en el niño es una condición indispensable en el desarrollo de su personalidad. Sobre el problema del desarrollo de la personalidad existen múltiples enfoques que no han podido ser resuelto aún, a pesar de una búsqueda constante por parte de los pedagogos de diferentes latitudes y creencias. No obstante, existe un criterio universalmente aceptado acerca de que hay un momento de significación especial, la primera infancia, comprendida desde los 0 hasta los 6 años de edad, porque es el momento en que todos los procesos, cualidades y capacidades físicas están en formación, comienzan a sentarse las bases para la estructura y la independencia ocupa un lugar fundamental. En el campo de la pedagogía, la independencia como concepto, aparece tratada insuficientemente, con la excepción de uno de sus aspectos específicos del pensamiento independiente, objeto de atención priorizada en la educación intelectual. No obstante, en el aspecto práctico, si existe una tendencia hacia el logro de la independencia o autonomía del niño en la primera infancia, de manera especial en los currículos organizados a partir del método de proyectos donde esta cualidad se vincula con la posibilidad que se le da al niño de elegir sus tareas sobre la base de opciones que las familias y educadores les brinden y decidir la secuencia en que va a realizarlas. La vida del niño desde su lactancia se caracteriza por la más estrecha relación con el adulto. Todas sus necesidades se satisfacen a través del adulto. Necesita alimentación, higiene, estimulación y cariño. En la medida que el niño va ganando en madurez van apareciendo los movimientos que le permiten cambiar de posición, tomará el biberón, alcanzar un objeto y poco a poco ir madurando su sistema nervioso y muscular, lo cual le permitirá adiestrarse primero en el gateo y después en la marcha erguida. La adquisición de la marcha erguida amplía extraordinariamente su horizonte visual, ya puede ver todo lo que le rodea y la circunda. Todo le llama la atención, quiere cogerlo todo, tocarlo, palparlo, tirarlo. Es por esta razón que la marcha señala el inicio de un nuevo período en la vida del niño, un período en que aumenta considerablemente la estimulación de todas las esferas vitales y en que va a desarrollarse más rápidamente la comprensión del habla y la necesidad de su empleo. Es así como va a operarse en la vida del niño, un cambio que conducirá irremediablemente a la identificación de su persona como algo independiente del adulto y el afianzamiento de su incipiente personalidad. En esta etapa en la que aparecen los primeros rasgos de independencia, el niño que hasta hacía unos meses permitía impasible que el adulto lo vistiera y lo calzara, que lo bañara y le hiciera todas sus cosas comienza a revelarse. Es por eso que el desarrollo aceptado de la independencia es la base para la formación de una personalidad correcta. En el comienzo de la infancia temprana a los niños les resulta difícil comprender que él mismo es una persona autónoma respecto a otras personas y que es la fuente de diferentes actuaciones. En la actitud a sí mismos, los niños adoptan la de los adultos. Refiriéndose a sí mismos, con frecuencia hablan como si fuesen otra persona. El niño comienza a conocer a su propia persona al finalizar el segundo año de vida .Primeramente este comienzo se refiere a su apariencia y luego a su mundo interior .el deseo de ser independiente comienza a manifestarse en el niño en los primeros años de vida y alrededor de los dos años de edad constituye una de sus necesidades básicas, el conocido llamado de “yo solito”, es la expresión evidente de la fuerza de ese deseo .Ese hecho esta unido a los alcanzados por el niño en su desarrollo físico y psíquico, principalmente en la espera motriz y en el lenguaje los que le permiten dejar atrás su condición de ser, que depende para todo del adulto. El pequeño ha comenzado a comprender que el existe independientemente de los demás, que puede realizar sus acciones, dirigir su conducta sin la obligada participación de otros, es y quiere ser, “yo”. Esta nueva situación abre las puertas para el desarrollo de la independencia. Es por ello que el trabajo para su formación se realizará en todos los momentos del día, teniendo en cuenta las características individuales y de este año de vida y en el que la educadora desempeñará un papel fundamental, para favorecer la formación de las premisas de la independencia. Cuando estos coman se estimularán las acciones independientes. Para contribuir al desarrollo del validismo, se les dejará que realicen algunas actividades por sí mismo, como por ejemplo, quitarse las medias hasta la mitad del pie y estimularlos para que se las saquen, zafarle los cordones o hebillas de los zapatos y pedirles que se los quiten, bajarse el blumers o el short, escoger su ropa, etc. Finalizado el 3er año de vida, bajo la influencia de su creciente independencia práctica, el niño llega a comprenderse así mismo, como una fuente permanente de diferentes deseos y actuaciones, autónomo respecto a otras personas. El niño ya domina la posibilidad de ejecutar distintas operaciones con los objetos sin la ayuda del adulto, así como los hábitos más sencillos para atenderse a sí mismos por su propia cuenta. Una vez separada de otros su propia persona, así como concebida sus propias posibilidades crecidas y como consecuencia, surge la nueva actitud del niño hacia los adultos. Los niños comienzan a comparar su propia persona con los adultos y quieren ser iguales a ellos, efectuar las mismas acciones y gozar de la misma autonomía e independencia. El 3er año de vida es el desarrollo intenso de la independencia. El retraso en su formación conduce a la aparición en los niños de caprichos, terquedad o sea, en que los que le rodean deben hacer todo para ellos. La independencia se manifiesta en todas las esferas de la vida y de la actividad del niño, los hábitos de autoservicio se perfeccionan y, al jugar el niño con los juguetes, reproduce por sí solo dos o tres episodios sucesivos de la vida. La independencia se forma y aparece en el proceso de adquisición y fijación de la vida. La habilidad de entretenerse, oír un cuento, una explicación, responder preguntas. Los niños aprenden a realizar por sí mismos encargos sencillos, distribuir antes del almuerzo los platos con pan y servilletas. En el niño se forma la habilidad de expresar, por iniciativa propia, una actitud positiva hacia un coetáneo, acariciarlo, ayudarlo, hacer algo juntos, trabajar, observar algo interesante. En este año de vida ya el educador puede dar tareas con contenido educativo a los niños en forma de encomiendas para la realización de acciones sencillas, en los diferentes momentos del día, para que todos realicen algunas en el transcurso de la semana. Es necesario que en el hogar, también sean creadas las condiciones favorables para que los niños puedan ir desarrollando la independencia, aspecto que debe tener en cuenta la educadora en estas actividades de preparación a la familia. Los niños pueden desvestirse con facilidad, subirse las mangas y lavarse los brazos si la ropa es cómoda. Los adultos, al enseñar a los niños los hábitos de independencia, explican y demuestran las acciones, que pueden ser naturales, por ejemplo, lavarse realmente, o escenificadas con objetos si es necesario, una parte del trabajo la realiza el mismo. Estos procedimientos se combinan con la actividad dinámica de los niños. Una de las actividades que el adulto puede sugerir es, dale de comer a la muñeca y acostarla a dormir, se pasa a preguntas sugestivas que estimulan a los niños a continuar solos la actividad que realizan, a complicar el juego o a buscar una nueva ocupación, ¿Tu muñeca ya comió? ¿Y qué hará ella después? ¿Tú quieres pasear con la muñeca? Pero ahora hay frío en la calle, ante esto el niño debe adivinar que hay que abrigar a la muñeca. En este caso, es importante la evaluación, el estímulo niño, el interés y la atención de otros niños hacia las manifestaciones de independencia. A medida que los niños van acumulando conocimientos concretos, el adulto hace menos demostración y recurren con más frecuencia a la indicación verbal. Al principio, la explicación tiene un carácter más detallado, pero gradualmente resulta posible limitarse a breves recordatorios. En los niños pequeños, la independencia se manifiesta en la imitación activa, es decir, se encuentra íntimamente relacionada con el contenido de la actividad en la cual ellos se forman y en la infancia preescolar propiamente dicha, se evidencia en la solución de tareas propuestas por ellos mismoso por los adultos, para lo cual es indispensable que el niño conozca las acciones que tienen que realizar con vistas a lograr la tarea y cumplir el objeto de que lo lleve hasta el final. Para lograr un alto nivel de desarrollo de la independencia es necesario que los adultos que conviven con los niños organicen correctamente la educación de esta cualidad. Un paso imprescindible para ello es el dominio de las características psicofisiológicas de los niños y de las particularidades de su desarrollo en los diferentes años de vida, este conocimiento les posibilita una adecuada dirección del proceso educativo hacia el logro de la independencia. Se debe garantizar que la enseñanza no sea dirigida de forma rígida y que por el contrario se les facilite a los niños planificar sus tareas, hablar, ponerse de acuerdo para que tengan la posibilidad de trasladar las experiencias adquiridas a nuevas condiciones. Los niños que asisten a las instituciones infantiles generalmente llegan a ser muy independientes en la esfera conocida como autoservicio, la mayoría de ellos pueden comer, calzarse, vestirse y asearse solos, debido a que hay una influencia sistemática y permanente en este sentido por parte de todo el personal. Si bien los niños muestran cierta independencia cuando juegan, esta se manifiesta fundamentalmente en que hacen lo que quieren, pero de manera incidental, y con frecuencia, contra el deseo de otros, lo que origina numerosos conflictos entre ellos. Es evidente que ese tipo de “independencia” no garantiza la formación de las cualidades que deseamos. Considerando el papel rector de la educación respecto al desarrollo, entendemos que es preciso estructurar adecuadamente la dirección del proceso educativo para lograr que los niños sean capaces de actuar por sí mismos. El juego es considerado como una forma peculiar de independencia infantil porque en él se satisface el deseo del niño de actuar como si fuera el adulto, tan independiente como este. Es allí donde tiene realmente la posibilidad de tomar iniciativas, decidir, crear situaciones, variar a su antojo el significado de los objetos, ser él mismo y a la vez diferente. Hay una evidente relación entre la elevación del nivel del juego y el desarrollo de la independencia del niño en esta actividad. Así, para que surja y se desarrolle un juego, el niño debe imitar de manera independiente y creadora las acciones y relaciones de los adultos. El juego es una de las actividades que más propicia el desarrollo de la independencia porque esta es una de su particularidad específica y este parte de las necesidades e intereses de los niños. El niño emprende un juego por el sentimiento de satisfacción que le proporciona. El motivo principal del juego es la vivencia de los aspectos de la realidad más significativo para él. El juego no está sometido a reglamentaciones severas, es una actividad independiente de los niños creando condiciones para el surgimiento que va desde darles representaciones sobre el tema hasta los materiales y propiciando su desarrollo. La independencia del niño se manifiesta en la elección del juego o de su contenido, en la voluntariedad de unión con otros niños, en la libertad para entrar y salir del juego. La necesidad de independencia en el juego es una particularidad específica de esta. Se debe dirigir sin que se frene al niño de su iniciativa e independencia y no se arrancará “el alma “del juego. También se ha comprobado la existencia de tres niveles de independencia del niño, los cuales están dados por diferentes grados de independencia en relación con los adultos. El primero de estos niveles incluye a los niños que requieren de la participación más directa de los adultos, en el segundo nivel, ya han adquirido un grado mayor de independencia y no están tan sujetos a los adultos, por último, los que se encuentran en el tercer nivel pueden por si mismos decidir todas las cuestiones relativas a esta actividad. En el proceso de formación de esta cualidad se suceden varios estadios que pueden ir desde la imitación activa hasta la solución de las tareas sin ayuda del adulto y en condiciones nuevas. Además, cuando los niños son capaces de actuar por sí mismos, se aumenta la posibilidad de que realicen actividades sobre la base de relaciones positivas de comprensión y ayuda mutua. Aunque en la primera infancia existen las premisas, la formación de la independencia no se puede dejar solo a la espontaneidad del niño, es necesario garantizar una influencia pedagógica que esté presente en todo el proceso educativo y en todas las vías posibles que esto así lo requiera y para ello se requiere que este personal esté preparado. Como hemos visto la independencia del niño necesita variar, como es lógico, de acuerdo con su edad. En general el niño tiende a solicitar lo que de alguna manera está ya en condiciones de hacer. Y no siempre nos damos cuenta de la gran importancia que para él tiene “vencer esta etapa” que a nosotros puede parecernos insignificante.Hacerle sentir al niño que es capaz y que confiamos en sus posibilidades constituye una muestra de amor que le da seguridad. La autora de la investigación comparte la posición de los investigadores al significar que para influir en el desarrollo de la independencia de los niños es necesario preparar de manera sistemática a los educadores. CAPÍTULO II MATERIAL DIDÁCTICO DE PREPARACIÓN AL EDUCADOR DE LA PRIMERA INFANCIA PARA EL DESARROLLO DE LA INDEPENDENCIA. En este capítulo se refleja la metodología seguida en el proceso investigativo, se presentan los instrumentos de carácter empírico aplicados, que permitieron identificar el estado actual de preparación que presentan las educadoras de la primera infancia para el desarrollo de la independencia. Se arriba a regularidades que justifican la necesidad de preparación, se justifica y fundamenta la propuesta del material didáctico como resultado científico encaminado a la preparación de las educadoras de la primera infancia, se ofrecen los resultados de la valoración de los usuarios. 2.1.- Consideraciones metodológicas del proceso de investigación. Para dar cumplimiento al objetivo planteado, dar respuesta a las preguntas científicas formuladas y desarrollar las tareas de investigación, en correspondencia con las posiciones teóricas asumidas, se parte de la concepción materialista dialéctica, para la preparación al educador de la primera infancia para el desarrollo de la independencia. A partir del estudio del tema por la autora de la tesis se concibe, la preparación de las educadoras como un proceso organizado, sistemático y permanente de acciones teóricas metodológicas dirigidas al conocimiento de contenidos teóricos y metodológicos para el desarrollo de la independencia. Para la realización del material didáctico se tuvo en cuenta determinadas etapas: Primera Etapa: Estudio de las fuentes que permitieron determinar los fundamentos teóricos metodológicos que sustentan el contenido del material docente elaborado. Las fuentes consultadas sobre el contenido relacionado con la Educación Patrimonial evidencian que existe bibliográficas, relacionadas con el tema, entre estas artículos en internet, impresos, textos, investigaciones como tesis de maestrías, algunos que aunque se realizaron hace algunos años no pierden su vigencia, otros más actuales en los que se exponen el desarrollo de la independencia desde diferentes aristas. Este análisis permitió:  La determinación de los fundamentos teóricos del material docente ajustándolo al objeto de investigación.  La determinación de los contenidos del material didáctico, teniendo en cuenta las necesidades de la muestra. Segunda Etapa: Diagnóstico de las necesidades de preparación que presentan las 24 educadoras de la primera infancia del CI Pequeñines del Escambray del Municipio Manicaragua, para ello se aplican los métodos que aparecen explicados en la introducción del trabajo. Tercera Etapa: Diseño preliminar del material didáctico dirigido a la preparación del educador de la primera infancia para el desarrollo de la independencia de los niños. En esta etapa la autora a partir de los antecedentes descritos en las etapas anteriores procedió al diseño preliminar del material didáctico para ello cumplió los siguientes pasos:  Determinación de los objetivos del Material Didáctico.  Selección de los contenidos. Su orden y estructuración.  Determinación de la estructura del Material Didáctico.  Construcción preliminar del Material Didáctico. Cuarta Etapa: Valoración por criterios de usuario del material didáctico dirigido a la preparación de las educadoras para el desarrollo de la independencia En esta etapa se siguieron los siguientes pasos:  Valoración por especialistas del material didáctico en su diseño preliminar y final.  Rediseño del material didáctico a partir de los criterios ofrecidos. Para esta investigación la muestra la constituyen 24 educadoras de la primera infancia del Círculo Infantil Pequeñines del Escambray, del Municipio Manicaragua, utilizando para su selección un muestreo no probabilístico e intencional por ser este el radio de acción donde se desempeña la autora de la tesis y presentar los educadores necesidades de preparación en el tema que se investiga. Las educadoras de la muestra se caracterizan por: 10 son Licenciadas en Educación Preescolar con un promedio de más de 10 años de graduadas de la especialidad, una de ellas ostenta el grado académico de Máster en Ciencias de la Educación, Mención Preescolar ,10 son educadoras graduadas del curso de nivel medio, con un promedio de 5 años de experiencia y 4 son auxiliares pedagógicas con un promedio de 3 años de experiencia. Todas se desempeñan como educadoras y auxiliares pedagógicas de la primera infancia Se aplicaron diferentes instrumentos que permitieron constatar la preparación que poseen las educadoras referentes al tema que se investiga. 2.2.- Estado actual de las necesidades de preparación del educador para el desarrollo de la independencia. Se realizó la observación (anexo 1) a diferentes actividades del proceso educativo, actividad independiente, actividad programada, el juego para constatar cómo los educadores desarrollan la independencia, obteniendo como resultado que el 100% de las educadoras se proponen desarrollar la independencia en los niños, lo que desconocen que para que el niño sea independiente es necesario que conozca el contenido de ésta y haya desarrollado las habilidades requeridas para realizarlas, se creen situaciones que despierten su interés y estimulen su deseo de actuar por sí mismo y se propicien las condiciones para manifestar su independencia. En el juego pudo evidenciarse un poco más el desarrollo de esta cualidad. Solo 10 de las educadoras (41,6%) crean situaciones que estimulan la acción independiente de los niños, pero no aprovechan todas las posibilidades o sea los momentos del día para ello, por tanto no presentan ante ellos tareas sencillas, pero interesantes para el desarrollo de la independencia no provocan en ellos el interés hacia las acciones independientes, no estimulan la aspiración de los niños a la independencia, ni logran que ellos experimenten sensaciones de alegría, de satisfacción para la realización independiente de las tareas que orienta. Lo que denota que tienen poca preparación en aspectos que son importantes para el desarrollo de la independencia en los niños de la primera infancia. El 100% de las educadoras no evalúa el proceso de desarrollo de la independencia, por lo que se infiere que no conocen los niveles por los que puede transitar el desarrollo de la independencia Análisis de documentos (anexo 2) Se revisaron los programas y orientaciones metodológicas del currículo actuante y perfeccionado para constatar que orientaciones se ofrecen al educador para el desarrollo de la independencia en los niños de la primera infancia. Se analizaron los Programas Educativo de la Educación Preescolar, para constatar las orientaciones que se ofrecen en la preparación a los educadores relacionadas con el desarrollo de la independencia.  No se especifica un área para su desarrollo.  Se enuncia el carácter permanente del desarrollo de la independencia en todos los momentos de la vida del niño.  Existe poca profundización en la concepción teórica y metodológica para el desarrollo de la independencia.  No se especifican objetivos y contenidos en un área.  Carecen de orientaciones a los agentes educativos (familia).  Las orientaciones metodológicas no precisan las herramientas didácticas necesarias para el desarrollo de la independencia. Al realizar el análisis de este documento la autora concuerda en la necesidad del programa perfeccionado ya que las orientaciones que aparecen no posibilitan la preparación de los educadores de la primera infancia para el desarrollo de la independencia en el niño de estas edades. Se revisaron además los Programas y las Orientaciones Metodológicas que se utilizan para el Perfeccionamiento, con el objetivo de obtener información sobre las disposiciones para trabajar la independencia en la primera infancia, donde se obtuvo como resultado que: Los objetivos y contenidos relacionados con la independencia aparecen más explícitos en los programas del primero, segundo, tercero y cuarto año de vida de la dimensión Educación y desarrollo social personal, aunque en las otras dimensiones cuando se va a dar tratamiento a un contenido que lo propicie se plantea también. Consideramos que todavía no son suficientes por la diversidad de formación de los educadores, no se precisa un concepto de independencia ni un proceder para su desarrollo, los objetivos se plantean en términos de habilidades fundamentalmente. En el contenido se expresa el sistema de conocimientos a desarrollar relacionados con el desarrollo de la independencia. En cuanto a los métodos, medios y los procedimientos evaluativos aparecen muy generales. No se ofrece diversidad de actividades y sugerencias para trabajar estos contenidos. Después del análisis realizado podemos concluir que en el currículo actuante no aparece en el programa un área específica que de tratamiento a este contenido, aparecen algunas orientaciones generales en la formación de hábitos u otras actividades a realizar por el niño como el juego. En el perfeccionado existe como contenido de la dimensión Educación y desarrollo social personal, considero que no son suficientes las orientaciones que se ofrecen para el desarrollo de este contenido y la preparación de las educadoras.. Encuesta a las educadoras. (Anexo 3) Se aplicó una encuesta a las educadoras de la muestra con el objetivo de obtener información sobre los conocimientos que poseen acerca de la independencia y como desarrollarlos en los niños. En la primera interrogante el resultado obtenido muestra que el 100% de los educadores no dominan un concepto de independencia, de forma general solo plantean que el niño realice las cosas por sí solos, no expresan las tres razones que se les solicitaba, por lo tanto no conocen que la independencia es una cualidad de la personalidad que permite a los niños actuar por sí mismos en beneficio propio y en el de los demás, que tiene una significación social: ser independiente les permitirá pensar y actuar por sí mismos, en beneficio de ellos y también de los otros.. La interrogante siguiente indicó que todos los momentos son propicios para desarrollar la independencia aunque no se aprovechan todas las actividades que realizan con los niños para desarrollarlos. Al realizarle la pregunta acerca de cómo desarrollarla, los docentes plantean que no tienen conocimiento de una metodología, de cómo actuar para su desarrollo, lo que hacen es orientarlos y dejar hacer, cuando no pueden se le dan niveles de ayuda. El 100% de los educadores conocen la importancia que tiene el desarrollo de la independencia en los niños desde las primeras edades y reconocen la necesidad de continuar perfeccionando el trabajo con la familia en la labor encaminada a lograr el desarrollo de esta en el año de vida en que labora. Las actividades que se realiza para desarrollar la independencia en los niños de la primera infancia son las actividades del proceso educativo y señalan: Vestirse por sí solos, abotonarse la ropa, ponerse zapatos, cepillarse los dientes, limpiarse la boca con la servilleta mientras está comiendo y usar la cuchara y el tenedor correctamente para comer.Las educadoras no conocen el proceder para el desarrollo de la independencia y solamente señalan las actividades del proceso educativo para su desarrollo, lo que demuestra que no crean situaciones amenas y motivantes que lo propicien no conocen que orientando a los niños para que sepan siempre, qué van a hacer, cómo, con quién, para qué, y por qué hacerlo, utilizando las preguntas, sugerencias verbales, situaciones problémica, que expresen cómo realizarían la tarea, con qué, entre otras los niños pueden actuar de forma independiente. Al efectuarse el análisis de la información obtenida con la aplicación de los métodos de investigación se determinan las principales regularidades en la preparación del educador de la primera infancia para el desarrollo de la independencia: • Falta dominio en los contenidos fundamentales relacionados con el desarrollo de la independencia en la primera infancia, entre ellos: - Conceptos claves sobre la teoría a dominar para el desarrollo de la independencia. - Desconocimiento de cómo dar tratamiento metodológico para llevarlo a cabo. - Actividades variadas para el desarrollo de la independencia. Todas estas regularidades ofrecieron la posibilidad de corroborar la necesidad que tienen los educadores de la primera infancia tomados como muestra de recibir esta preparación y para resolver esta carencia es que se propone el material didáctico de preparación al educador para el desarrollo de la independencia. 2.3.- Fundamentación de la propuesta dematerial didáctico de preparación al educador para el desarrollo de la independencia. Desde la última década del pasado siglo se ha desarrollado un movimiento mundial encaminado al mejoramiento del panorama de la atención a la niñez y, es precisamente el reto de los educadores y de los diferentes agentes educativos de que perfeccionen y modifiquen su accionar como primeros educadores, ya que los pequeños van a reproducir los patrones de vida. Justamente la autora ratifica que los educadoras y su adecuada preparación tributan a lograr el máximo desarrollo integral posible de todos los niños desde su nacimiento hasta los 6 años, manifestándose en el desarrollo de habilidades, capacidades, hábitos, emociones, sentimientos, cualidades morales y volitivas; que se revelan en su bienestar físico, psíquico y social como integrantes de la nación cubana, esto se logra a partir de la concepción del Programa Educativo previsto desde el modelo curricular de Educación de la Primera Infancia Cubana. La autora declara que la concepción, tanto de la educación de los niños de esta primera infancia, así como la preparación de las educadoras debe considerar los fundamentos científicos de este nivel educativo que posibilitan en definitiva una concepción científica de la educación y desarrollo de los niños de estas edades, asumiendo entonces, que estos fundamentos constituyen un entramado básico de categorías esenciales; expresadas en forma de principios, leyes y teorías, procedentes de ramas del saber y que de forma entrelazada, sientan las bases teóricas sobre las que se construye, interpreta y se desarrolla una ciencia o parte de ella, en una época y contexto determinado. (Ríos, 2007) Sobre este referente anterior, la autora considera que el fundamento legal y de derechos, se tiene en cuenta en el material docente al estar plasmada la necesidad el desarrollo de la independencia en los niños en diferentes documentos de carácter tanto internacional como nacional, expresándose políticas que preservan el bienestar de la infancia en el país, las cuales se explicitan en el Códigos de la Niñez y la Juventud. Se parte de considerar al realizar esta propuesta, el fundamento filosófico, considerando que el mundo es cognoscible por el hombre y que ese conocimiento ocurre como resultado de la interacción del individuo con la experiencia histórico- cultural que le antecede, con el entorno y su vida cotidiana más cercana, el patrimonio de este entorno, con los objetos, y otras relaciones sociales, para este conocimiento es indispensable la actividad y la propia comunicación que establece con los demás, aspecto que posibilita el material didáctico. Cualquier propuesta que se encamine a la educación y desarrollo del niño, desde la óptima preparación del educador, debe considerar el fundamento biológico, partiendo de comprender aquellas características que presenta el niño de la primera infancia, entendiéndose que ellos son seres biológicos en intenso crecimiento, seres sociales y culturales por su origen que devienen individuos a partir de la apropiación activa de las experiencias aportadas por su medio específico, su entorno, las riquezas patrimoniales que específicamente su entorno les proporcione, la comunidad y otros agentes educativos, comprender que los niños son seres con extraordinario potencial de desarrollo, lo que hace más comprensible el contenido del material. De igual modo constituye un sustento teórico en este trabajo, el fundamento sociológico cuando se piensa en el desarrollo del niño, desde la concepción hasta los 6 años de vida, como ser histórico, social y cultural, creador, en proceso continuo de desarrollo y protagonista de la historia. También al considerar la importancia de las relaciones e influencias recíprocas sociedad- educación en el proceso de socialización del individuo, en este caso en la preparación al educador para el desarrollo de la independencia. La autora también justifica desde la propuesta, el Paradigma Histórico Cultural de Vigotsky como principal exponente del fundamento psicológico, lo cual presupone al prepararse por el contenido del material, considerar que el desarrollo se produce como resultado de la interrelación entre lo biológico, lo social y lo propiamente psicológico, que implica considerar al niño como un sujeto activo, al que hay que proporcionarle las posibilidades para que despliegue su independencia e iniciativa, así como respetar y favorecer el desarrollo de su individualidad y atender sus necesidades e intereses, y además considerar las particularidades de la edad como requisito indispensable para organizar su vida, considerando que todo momento de la vida del niño resulta educativo. Justamente la autora desde la consideración de los fundamentos pedagógicos, considera que el educador, debe entender que para desarrollar la independencia hay que pensar en un proceso organizado, planificado y orientado hacia el logro de un desarrollo integral que tribute también al fin de la educación y cuando hablamos de desarrollo integral en la primera infancia, nos referimos tanto a su desarrollo físico, como a sus particularidades, cualidades, procesos y funciones psicológicas, fundamentalmente dirigido al logro de la formaciones intelectuales, socio-afectivas, actitudinales, motivacionales y valorativas, expresando que este proceso sea visto como un proceso esencialmente educativo y que con la preparación de la educadora de esta infancia preescolar en este tema, se estaría contribuyendo a un desarrollo mayor e integral del niño. De hecho entonces se confirma, y debe quedar claro al utilizar el material didáctico el educador que todo momento en la vida del niño constituye un momento educativo, incluyendo su vida, abarcando todos los momentos de la vida del niño, hogar, institución infantil, la comunidad, en fin su entorno. El material didáctico que se propone constituye últimamente un resultado científico muy utilizado y con disimiles propósitos, encaminado a la preparación de las educadoras sobre diversos temas. La autora de esta investigación lo selecciona porque a través de él se pueden lograr los objetivos educativos al considerar en qué medida el material nos puede ayudar a ello. Los contenidos que se tratan, que deben están en correspondencia con los contenidos de la dimensión Educación y desarrollo social personal que se está trabajando. Las características de los niños del año de vida con los que trabaja. Las características del contexto (físico, curricular...) en el que se desarrollan las actividades educativa. Las estrategias didácticas que se pueden diseñar considerando lo planteado en el material didáctico. Estas estrategias contemplan: el contenido a trabajar, las actividades que se pueden proponer (sean ya sea las que aparecen en el material u otras a partir de la creatividad de las educadoras), la metodología asociada a su desarrollo y los medios educativos que se pueden emplear para el desarrollo de la independencia El material didáctico es aquel que reúne medios y recursos que facilitan la enseñanza y el aprendizaje. Suelen utilizarse dentro del ambiente educativo para facilitar la adquisición de conceptos, habilidades y actitudes. Los objetivos de un Material didáctico son:  Lograr un aprendizaje significativo.  Contribuir a la creación de nuevas metodologías, materiales y técnicas, que haga más sencillo la adquisición de conocimientos y habilidades que les sean útiles y aplicables a los educadores en su vida personal, académica y profesional.  Fungir como facilitadores y potencializadores de la educación que se quiere significar. Las ventajas que aportan los materiales didácticos es que los hacen instrumentos indispensables en la formación académica: Proporcionan información y guían el aprendizaje, es decir, aportan una base concreta para el pensamiento conceptual y contribuye en el aumento de los significados; desarrollan la continuidad de pensamiento, hace que el aprendizaje sea más duradero y brindan una experiencia real que estimula la actividad; proporcionan, además, experiencias que se obtienen fácilmente mediante diversos materiales y medios y ello ofrece un alto grado de interés; evalúan conocimientos y habilidades, así como proveen entornos para la https://www.ecured.cu/index.php?title=Nuevas_metodologías&action=edit&redlink=1 https://www.ecured.cu/index.php?title=Formación_académica&action=edit&redlink=1 https://www.ecured.cu/Pensamiento_conceptual expresión y la creación. Vemos pues, que no sólo transmiten información sino que actúan como mediadores. Para que un material didáctico resulte eficaz en el logro de los aprendizajes, no basta con que se trate de un "buen material", ni tampoco es necesario que sea un material de última tecnología. Cuando se selecciona es un recurso educativo para utilizar en la labor docente, además de su calidad objetiva debe considerarse en qué medida sus características específicas (contenidos, actividades…..) están en consonancia con determinados aspectos curriculares de nuestro contexto educativo: - Los objetivos educativos que se pretenden lograr. Debe considerarse en qué medida el material puede ayudar a ello. - Los contenidos que se van a tratar utilizando el material, deben estar en sintonía con los contenidos que se está trabajando. - Las características de los que los utilizarán: capacidades, intereses, conocimientos previos, experiencia y habilidades requeridas para el uso de estos materiales. - Las características del contexto (físico, curricular...) en el que se desarrolla el proceso educativo y donde pensamos emplear el material didáctico que se selecciona. - Las estrategias didácticas que se pueden diseñar considerando la utilización del material. Estas estrategias contemplan: la secuenciación de los contenidos, el conjunto de actividades que se pueden proponer a las educadoras, la metodología asociada a cada una, los recursos educativos que se pueden emplear, entre otros. Para la construcción del material didáctico que se propone se tuvo en cuenta lo siguiente: • Estudio de las fuentes que permitieron determinar los fundamentos teóricos metodológicos que sustentan el contenido del material docente. • Diagnóstico de las necesidades de preparación que presentan los educadores de la muestra. • Diseño preliminar del material didáctico dirigido a la preparación de los educadores para el desarrollo de la independencia, para ello se tuvo en cuenta: - Determinación de los objetivos del Material Didáctico. - Selección de los contenidos. Su orden y estructuración. https://www.ecured.cu/Tecnología https://www.ecured.cu/index.php?title=Recursos_educativos&action=edit&redlink=1 - Determinación de la estructura del Material Didáctico. - Construcción preliminar del Material Didáctico. - Construcción final del Material Didáctico. 2.4.- Material didáctico de preparación al educador para el desarrollo de la independencia. Introducción: Existe evidencia científica que demuestra que la independencia es un proceso que comienza a desarrollarse desde la primera infancia. Esta idea implica ver al bebé como un sujeto de acción en donde existe una interacción con el ambiente externo y una transformación del mismo, contrario a la idea anterior que se tenía hace mucho tiempo, en donde él bebé era concebido como un ser pasivo, receptor de estímulos externos. De acuerdo con Chokler (2010), un bebé autónomo se caracteriza entre otras cosas, por tener iniciativa en sus acciones, entendiendo que cuenta con herramientas perceptuales, motrices y psicológicas que le ayudara en el proceso de maduración y en el contacto con su entorno. Dichas herramientas serán utilizadas desde sus primeras experiencias y facilitaran el procesamiento y organización de toda la información. En los primeros 3 años, los niños van incrementando sus capacidades de participación y la comprensión de normas, a pesar de que muestran una resistencia natural a las mismas. Esto es debido a que están aprendiendo que cosas pueden controlar y cuales no (Ochaita& Espinoza, 2012). Sin embargo el proceso de independencia requiere de la participación de otros actores del ambiente, entre ellos los educadores y los padres por ser los más cercanos a los niños en las primeras etapas de vida. Varios autores han retomado la teoría de Vygotsky, planteando lo que se denomina “participación guiada”, en donde resaltan la importancia que tiene en el aprendizaje del niño, la presencia, el reto y el acompañamiento del adulto, como factores fundamentales en su desarrollo cognitivo y la solución de problemas de los niños (Henao, Ramírez & Ramírez, 2007). Dentro de las necesidades sociales que tienen los niños, está la búsqueda de vínculos afectivos, en donde el apego seguro, solido e incondicional son factores que también contribuyen para que se desarrollen como seres autónomos. De manera general, los niños son seres activos que buscan participar en los diversos contextos que los rodean (Ochaita& Espinoza, 2012). Cuando un niño logra desarrollar de manera adecuada su independencia, significa que será capaz de tomar decisiones por sí mismo, de contribuir y participar en su sociedad, así como de transformarla (Novella, 2012). Sin embargo, para ello hay que contribuir a su desarrollo. ¿Qué es la independencia? Una cualidad de la personalidad que permite a los niños actuar por sí mismos en beneficio propio y en el de los demás. Es decir, la independencia no solo es cualidad individual, sino que tiene una significación social: ser independiente les permitirá pensar y actuar por sí mismos, pero sin perder de vista que las manifestaciones de independencia serán más validas en tanto los beneficie a ellos y también a otros. Particularidades del desarrollo de la independencia en la primera infancia. El desarrollo de la independencia en el niño es una condición indispensable en el desarrollo de su personalidad. Sobre el problema del desarrollo de la personalidad existen múltiples enfoques que no han podido ser resuelto aún, a pesar de una búsqueda constante por parte de los pedagogos de diferentes latitudes y creencias. No obstante, existe un criterio universalmente aceptado acerca de que hay un momento de significación especial, la primera infancia, comprendida desde los 0 hasta los 6 años de edad, porque es el momento en que todos los procesos, cualidades y capacidades físicas están en formación, comienzan a sentarse las bases para la estructura y la independencia ocupa un lugar fundamental. La vida del niño desde su lactancia se caracteriza por la más estrecha relación con el adulto. Todas sus necesidades se satisfacen a través del adulto. Necesita alimentación, higiene, estimulación y cariño. En la medida que el niño va ganando en madurez van apareciendo los movimientos que le permiten cambiar de posición, tomará el biberón, alcanzar un objeto y poco a poco ir madurando su sistema nervioso y muscular, lo cual le permitirá adiestrarse primero en el gateo y después en la marcha erguida. La adquisición de la marcha erguida amplía extraordinariamente su horizonte visual, ya puede ver todo lo que le rodea y la circunda. Todo le llama la atención, quiere cogerlo todo, tocarlo, palparlo, tirarlo. Es por esta razón que la marcha señala el inicio de un nuevo período en la vida del niño, un período en que aumenta considerablemente la estimulación de todas las esferas vitales y en que va a desarrollarse más rápidamente la comprensión del habla y la necesidad de su empleo. Es así como va a operarse en la vida del niño, un cambio que conducirá irremediablemente a la identificación de su persona como algo independiente del adulto y el afianzamiento de su incipiente personalidad. En esta etapa en la que aparecen los primeros rasgos de independencia, el niño que hasta hacía unos meses permitía impasible que el adulto lo vistiera y lo calzara, que lo bañara y le hiciera todas sus cosas comienza a revelarse. Es por eso que el desarrollo aceptado de la independencia es la base para la formación de una correcta personalidad. En el comienzo de la infancia temprana a los niños les resulta difícil comprender que él mismo es una persona autónoma respecto a otras personas y que es la fuente de diferentes actuaciones. En la actitud hacia sí mismos, los niños adoptan la de los adultos. Refiriéndose a sí mismos, con frecuencia hablan como si fuesen otra persona. El niño comienza a conocer a su propia persona a partir del final de segundo año de vida .Primeramente este comienzo se refiere a su apariencia y luego a su mundo interior .el deseo de ser independiente comienza a manifestarse en el niño en los primeros años de vida y alrededor de los dos años de edad constituye una de sus necesidades básicas, el conocido llamado de “yo solito”, es la expresión evidente de la fuerza de ese deseo .Ese hecho esta unido a los alcanzados por el niño en su desarrollo físico y psíquico, principalmente en la espera motriz y en el lenguaje los que le permiten dejar atrás su condición de ser, que depende para todo del adulto. El pequeño ha comenzado a comprender que el existe independientemente de los demás, que puede realizar sus acciones, dirigir su conducta sin la obligada participación de otros, es y quiere ser, “yo”. Esta nueva situación abre las puertas para el desarrollo de la independencia. Finalizado el 3er año de vida, bajo la influencia de su creciente independencia práctica, el niño llega a comprenderse a sí mismo, como una fuente permanente de diferentes deseos y actuaciones, autónomo respecto a otras personas. El niño ya domina la posibilidad de ejecutar distintas operaciones con los objetos sin la ayuda del adulto, así como los hábitos más sencillos para atenderse a sí mismos por su propia cuenta. Una vez separada de otros su propia persona, así como concebida sus propias posibilidades crecidas y como consecuencia, surge la nueva actitud del niño hacia los adultos. Los niños comienzan a comparar su propia persona con los adultos y quieren ser iguales a ellos, efectuar las mismas acciones y gozar de la misma autonomía e independencia. El 3er año de vida es el desarrollo intenso de la independencia. El retraso en su formación conduce a la aparición en los niños de caprichos, terquedad o sea, en que los que le rodean deben hacer todo para ellos. La independencia se manifiesta en todas las esferas de la vida y de la actividad del niño, los hábitos de autoservicio se perfeccionan y, al jugar el niño con los juguetes, reproduce por sí solo dos o tres episodios sucesivos de la vida. La independencia se forma y aparece en el proceso de adquisición y fijación de la vida. La habilidad de entretenerse, oír un cuento, una explicación, responder preguntas. Los niños aprenden a realizar por sí mismos encargos sencillos, distribuir antes del almuerzo los platos con pan y servilletas. En el niño se forma la habilidad de expresar, por iniciativa propia, una actitud positiva hacia un coetáneo, acariciarlo, ayudarlo, hacer algo juntos, trabajar, observar algo interesante. Es necesario que sean creadas las condiciones favorables para que los niños puedan utilizar los conocimientos y las experiencias acumuladas. De esta manera, a medida que van dominando las nuevas acciones con los objetos, se les puede proponer, jugar con los juguetes que ya aprendieron a manejar anteriormente. Los niños pueden desvestirse con facilidad, subirse las mangas y lavarse los brazos si la ropa es cómoda. Los adultos, al enseñar a los niños a ser independientes, explican y demuestran las acciones, que pueden ser naturales, por ejemplo, lavarse realmente, o escenificadas con objetos si es necesario, una parte del trabajo la realiza el mismo. Estos procedimientos se combinan con la actividad dinámica de los niños. Una de las actividades que el adulto puede sugerir es, dale de comer a la muñeca y acostarla a dormir, se pasa a preguntas sugestivas que estimulan a los niños a continuar solos la actividad que realizan, a complicar el juego o a buscar una nueva ocupación, ¿Tu muñeca ya comió? ¿Y qué hará ella después? ¿Tú quieres pasear con la muñeca? Pero ahora hay frío en la calle, ante esto el niño debe adivinar que hay que abrigar a la muñeca. En este caso, es importante la evaluación, el estímulo al niño, el interés y la atención de otros niños hacia las manifestaciones de independencia. A medida que los niños van acumulando conocimientos concretos, el adulto hace menos demostración y recurren con más frecuencia a la indicación verbal. Al principio, la explicación tiene un carácter más detallado, pero gradualmente resulta posible limitarse a breves recordatorios. En los niños pequeños, la independencia se manifiesta en la imitación activa, es decir, se encuentra íntimamente relacionada con el contenido de la actividad en la cual ellos se forman y en la infancia preescolar propiament