UNIVERSIDAD DE CIENCIAS PEDAGÓGICAS “FÉLIX VARELA MORALES” DE VILLA CLARA FACULTAD DE CIENCIAS DEPARTAMENTO DE BIOLOGÍA – GEOGRAFÍA LA COMPETENCIA PEDAGÓGICA INVESTIGATIVA EN LA LICENCIATURA EN EDUCACIÓN. BIOLOGÍA – GEOGRAFÍA. Tesis presentada en opción al grado científico de Doctor en Ciencias Pedagógicas LÁZARO ARSENIO ARTILES VARGAS Santa Clara, 2014 UNIVERSIDAD DE CIENCIAS PEDAGÓGICAS “FÉLIX VARELA MORALES” DE VILLA CLARA FACULTAD DE CIENCIAS DEPARTAMENTO DE BIOLOGÍA – GEOGRAFÍA LA COMPETENCIA PEDAGÓGICA INVESTIGATIVA EN LA LICENCIATURA EN EDUCACIÓN. BIOLOGÍA – GEOGRAFÍA. Tesis presentada en opción al grado científico de Doctor en Ciencias Pedagógicas Autor: LIC. LÁZARO ARSENIO ARTILES VARGAS. Tutor: Prof. Tit., Gonzalo González Hernández, Dr. C. Santa Clara, 2014 “(…) usaré de lo antiguo cuando sea bueno, y crearé lo nuevo cuando sea necesario: no hay por qué invalidar vocablos útiles, ni por qué cejar en la faena de dar palabras nuevas a ideas nuevas.” José Martí Pérez. AGRADECIMIENTOS: Al DrC. Gonzalo González, quien en un momento sombrío y tormentoso tuvo el valor de asumir y conducir esta difícil expedición en busca del saber. A mi padre, a mi cuñada, a mi hermano y sobrinos, por aguantar a pie firme este vendaval. A mis compañeros y amigos, Anel, Orestes y Onelio, por soportar las tempestades que se desataban, ante cada una de mis incesantes perretas científicas. A Efraín, Rolando y Maidelis por su apoyo incondicional y su vista previsora. A Arnaldo, por sus tertulias y ánimo. A Erich y el Lucho, por creer en el futuro y embarcarse primero. A los DrC, Loreley, Gina, Mabel, Edyn, Raquel, por sus acertadas sugerencias. A doña Rosa Marrero, por sus eternas broncas en aras de educarme. A Ena, Ricardo, Jacho, Soca y Martica y a los que desde el departamento y tantos otros lugares me ayudaron y confiaron. Dedicatoria: A la memoria de mi madre por ser quizás; este, su último gran sueño. A la memoria del DrC Víctor Gutiérrez Cabrera, quien me enseñó que siempre hay tiempo para aprender y crecer. A la memoria de Eugenio Santos Millares, (Kuki), por demostrarme que siempre hay espacio para luchar. A la memoria de Agripino Cruz Jiménez, por mostrarme que siempre hay que ir a nuestras raíces. A los estudiantes del grupo dos de la Licenciatura en Educación. Biología – Geografía, del curso 2013- 2014, por enseñarme a comprender la juventud. A las maestras y maestros normalistas, junto a los cuales aprendí en el patio de una escuela, el sentido de ser maestro. SÍNTESIS La tesis trata acerca de la formación por competencias en las universidades de ciencias pedagógicas, que para cumplir con su encargo social deben formar en los estudiantes la competencia pedagógica investigativa; que le permite adentrarse en la investigación de los procesos y fenómenos que en la comunidad y la escuela se desarrollan. Como resultado de la práctica pedagógica, se evidencian las carencias que poseen los estudiantes en relación con esta competencia; sin embargo se ha podido constatar que existen potencialidades en las disciplinas para contribuir a la competencia pedagógica investigativa en la Licenciatura en Educación. Biología – Geografía. La presente investigación se orienta a elaborar una metodología para contribuir a la competencia pedagógica investigativa de los estudiantes de la Licenciatura en Educación. Biología – Geografía; teniendo en cuenta las potencialidades del proceso de enseñanza aprendizaje de la disciplina Geografía Económica y Social, fundamentalmente el trabajo independiente y la práctica de campo. Mediante la investigación acción participativa y como resultado de los tres ciclos de intervención, se determinan los requisitos básicos por niveles para contribuir a la competencia pedagógica investigativa y sus rasgos distintivos que contribuyen a preparar al estudiante durante el proceso de enseñanza aprendizaje para identificar y enfrentar desafíos en su vida profesional, mediante la aplicación de conocimientos, habilidades y cualidades de personalidad necesarias para la actividad investigativa. Del proceso de investigación acción participativa emerge una metodología que consta de un aparato teórico cognitivo donde se establece y expresa el cuerpo categorial abordado en la tesis, necesario para la competencia pedagógica investigativa en los estudiantes de la Carrera y un aparato instrumental con las acciones y procedimientos que en el proceso de enseñanza aprendizaje de la Geografía Económica y Social contribuyen a la competencia pedagógica investigativa. ÍNDICE INTRODUCCIÓN ........................................................................................................ 1 1. LA COMPETENCIA PEDAGÓGICA INVESTIGATIVA EN LA LICENCIATURA EN EDUCACIÓN. BIOLOGÍA – GEOGRAFÍA ............................... 11 1.1. La competencia pedagógica ---------------------------------------------------------------- 11 1.2. La competencia pedagógica investigativa ---------------------------------------------- 21 1.3. La competencia pedagógica investigativa en la Licenciatura en Educación. Biología - Geografía ----------------------------------------------------------------------------------- 28 1.3.1. La disciplina Geografía Económica y Social, y la competencia pedagógica investigativa---------------------------------------------------------------------------------------------- 34 2. EI DISEÑO Y DESARROLLO DE LA INVESTIGACIÓN. RESULTADOS ALCANZADOS MEDIANTE LA INVESTIGACIÓN-ACCIÓN-PARTICIPATIVA ......... 44 2.1. La estrategia metodológica de la investigación ------------------------------------------ 44 2.2. Análisis de los resultados obtenidos de cada ciclo -------------------------------------- 50 3. METODOLOGÍA PARA CONTRIBUIR A LA COMPETENCIA PEDAGÓGICA INVESTIGATIVA .............................................................................. 90 3.1. Consideraciones teóricas generales acerca de la metodología como resultado científico en la presente investigación ---------------------------------------------- 90 3.1.1 Fundamentación de la metodología ------------------------------------------------------- 91 3.1.2. Estructura de la metodología --------------------------------------------------------------- 98 CONCLUSIONES: .................................................................................................. 118 RECOMENDACIONES: .......................................................................................... 119 Bibliografía: ................................................................................................................... Anexo ........................................................................................................................... 1 INTRODUCCIÓN La sociedad contemporánea está influenciada por los fenómenos que distinguen al siglo XXI: el acceso y procesamiento de la información, la globalización y el vertiginoso desarrollo que alcanza la ciencia y la técnica. Ellos intervienen en todas las esferas de la vida: la económica, la política, la ciencia y la cultura. Por lo que se hace necesario preparar a los individuos para utilizar estos avances en función del bienestar social y de esta forma establecer la dinámica que permita el paso hacia la llamada “sociedad del conocimiento”. Ello implica introducir profundas transformaciones en cuanto a la relación que se establece entre estos fenómenos anteriormente planteados y la educación; esta debe propiciar el aprendizaje y actualización permanente en los individuos; para lograr la transferibilidad de los conocimientos, habilidades y cualidades de la personalidad adquiridas a situaciones sociales relacionadas con su esfera de actuación. Constituye un imperativo de la época (…) contribuir a la formación de generaciones comprometidas con la búsqueda de soluciones y a tomar decisiones justas y oportunas ante los problemas del mundo de hoy, comenzando por salvaguardar el lugar donde se habita, mediante el tratamiento integrado de los aspectos económicos, políticos, sociales. (Évora, 2011, p.3) A través de la educación, se establecen las bases para lograr una sociedad más justa y próspera; donde el hombre se inserte en la “transformación y ampliación de las fuerzas productivas y las relaciones de producción actuales, en función de estimular el desarrollo y el cambio” (Blanco, 2002, p. 6). Este propósito tiene especial importancia para el Sistema Nacional de Educación, entendido como aquel que: “(…) está constituido por diferentes subsistemas que se integran, relacionan e interactúan bajo una dirección que mantiene su unidad debido a los principios en que se sustentan” (ICCP, 2012, p. 21). Dentro de estos subsistemas se ubica la formación del personal docente que se desarrolla en las universidades de ciencias pedagógicas, los cuales transitan por una etapa cualitativamente superior a partir de la implementación del Plan de estudio “D”, 2 el cual se estructura de acuerdo con los procesos sustantivos de la universidad: formación, investigación y extensión universitaria (Horruitiner, 2012). El término formación, en la educación superior cubana, se viene utilizando para designar el proceso que tiene como objetivo preparar integralmente al estudiante en una determinada carrera universitaria (Horruitiner, 2012). Este sigue un grupo de ideas rectoras y se estructura: a partir de un modelo de amplio perfil, cuya cualidad fundamental es la profunda formación básica, con dominio de los aspectos esenciales para su ejercicio profesional, asegurando la capacidad de desempeñarse con éxito en las diferentes esferas de su actividad laboral. (Horruitiner, 2012, p.14) La carrera es donde el estudiante se pone en contacto con el objeto social de su profesión y adquiere los conocimientos, las habilidades y desarrolla las cualidades de la personalidad que luego aplica una vez egresado. En esta, la formación investigativa se organiza mediante acciones planificadas para entrenar a los estudiantes en la utilización del método científico; estructurada a través de los años académicos en función de adquirir conocimientos y habilidades que le posibiliten participar en la transformación socioeconómica y cultural de la sociedad. Respecto a la investigación como proceso sustantivo, Horruitiner, 2012, plantea: Sin investigación científica no es posible hablar de la verdadera formación de un profesional en ninguna carrera universitaria, del mismo modo que la labor investigativa, en las universidades, se soporta en buena medida en los procesos de formación de pregrado. (p.10) En la actualidad las carreras pedagógicas se orientan a la formación del profesional con una doble especialización de acuerdo a las disciplinas escolares que se estiman afines. Dentro de estas se estudia la Licenciatura en Educación. Biología - Geografía. Esta Carrera se dirige a la formación de un profesional que pueda dar “(…) respuesta a las exigencias del fin de la educación y de los objetivos de la escuela cubana, en lo relacionado con la formación integral de las nuevas generaciones” (Pérez, et al., 2010, p.7). El Plan de estudio de la Carrera está formado por las Disciplinas Comunes, como el Marxismo – Leninismo, la Historia de Cuba, la Informática Educativa, la Formación 3 Pedagógica General; las Disciplinas de Ciencias Básicas, entre estas, la Química General, las Didácticas Especiales y las disciplinas biológicas y geográficas como la Genética Ecológica, la Zoología General, la Botánica, la Geografía Física, la Geografía Regional y la Cartografía, entre otras. En los programas de las disciplinas tiene un papel importante el trabajo independiente: “(…) que realiza el estudiante como resultado de la orientación del profesor, para profundizar en las diferentes fuentes del conocimiento, prepararse para otras actividades presenciales, cumplir determinados trabajos extra clase o prepararse para una evaluación” (Horruitiner, 2012, p.152)., y la práctica de campo que “constituye una importante vía para el conocimiento de nuestra ciencia y el desarrollo de habilidades del más amplio espectro, en particular, las profesionales de nuestro campo. Especial significado alcanza, por la formación integral del personal pedagógico” (Bayón, 1999, p.36). El trabajo independiente y la práctica de campo contribuyen al establecimiento de nexos y relaciones entre la teoría y la práctica, así como al proceso de formación investigativa en la Carrera. La formación investigativa se incluye en las competencias pedagógicas, que llegan a la Pedagogía procedentes del ámbito laboral debido a que en las últimas décadas del pasado siglo XX, por la necesidad de interrelacionar el mercado laboral y la formación profesional, se comienza a implementar la formación a través de competencias. Las competencias se introducen en el acervo pedagógico y van ganado espacios, relacionados generalmente con la formación; sin embargo aún se suscitan debates entre los pedagogos al respecto. Existe una diversidad de criterios referentes a su definición. Diferentes organismos internacionales han considerado en sus propuestas las competencias en educación, entre los que podemos mencionar los documentos e informes del Banco Mundial, la Organización para Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la UNESCO, así como las declaraciones de diversas universidades europeas y latinoamericanas. (García, 2011, p. 30) 4 Muchos países desarrollan el proceso de formación profesional atendiendo a las competencias declaradas por sus respectivas organizaciones del trabajo; evidencia de ello lo constituye el cúmulo de artículos e investigaciones relacionados con estas, donde se destacan: Gonczi (1996), Tejeda (1999), Vinent (2000), Vargas (2001), Torrado (2002), Oliveros (2006), Aristimiño (2008). En Cuba, las competencias se introducen en las universidades con el objetivo de preparar al futuro profesional; para que mediante su accionar pueda transformar la realidad donde interactúa y “(…) a través de la investigación permanente en su realidad con un sentido crítico, crearse la autoconciencia necesaria para generar, a su vez, procesos de concientización en la colectividad y crear las condiciones subjetivas para la transformación social” (López, Pérez & Cáceres, 2004). Para el autor, las principales causas que lastran la implementación de las competencias en el proceso de formación son: la falta de preparación de los claustros en lo concerniente su desarrollo, las contradicciones en cuanto al trabajo con el término competencias, la absolutización de estas como un producto de la actividad empresarial capitalista encaminadas al logro de un objetivo, la incipiente actividad investigativa desplegada por los claustros en función de lograr las competencias constatadas en las búsquedas bibliográficas realizadas. Se ha comprobado la existencia de información referente al tema de la educación por competencias a nivel nacional en los trabajos teóricos desarrollados por: Ruiz, (2002); Castellanos & Llivina, (2003); e investigaciones acerca de la formación inicial: Vargas, (2000), Parra, (2002), Pla, (2002); en la superación del profesor, Nieto, (2005) y en el escolar del segundo ciclo de la Educación Primaria, Mederos, (2010). En Cuba, para el trabajo con las competencias, constituye un referente teórico la obra de Castellanos, Fernández, Llivina, Arencibia & Hernández (2005), donde se definen “las competencias de los profesionales de la educación” y dentro de estas, la competencia pedagógica investigativa. Estas contribuyen al desarrollo integral del profesional, porque hacen posible su incorporación a la sociedad, le permite resolver problemas de la realidad laboral que enfrentan, con un alto desarrollo de la creatividad, de la iniciativa y a la capacidad para tomar de decisiones científicas 5 acertadas a través de los procesos investigativos, integrando la teoría y la práctica en su principal escenario, el aula. Las referidas investigaciones han aportado conocimientos esenciales para la formación por competencias en los estudiantes; sin embargo no se constatan experiencias en el proceso de enseñanza aprendizaje de las disciplinas de la Licenciatura en Educación. Biología – Geografía. Los documentos que norman la Licenciatura en Educación. Biología – Geografía, orientan la búsqueda de soluciones a los problemas de la práctica pedagógica para su perfeccionamiento, así como la necesidad de la investigación educativa y el autoperfeccionamiento profesional por medio de diferentes vías, mediante el enfoque científico – investigativo para tratar los contenidos en el proceso de enseñanza - aprendizaje y mejorar la práctica pedagógica. Todas las disciplinas, además de la formación práctico – laboral y las formas específicas de la actividad científico-investigativa de los estudiantes, a saber, los trabajos extracurriculares, los trabajos y proyectos de curso y los trabajos de diploma, deben contribuir al desarrollo de las habilidades investigativas del futuro profesional, en particular, las de problematizar la realidad educativa, teorizar sobre ella o comprobarla, cuyo desarrollo debe ser paulatino en el transcurso de los años. (González, Pérez & Díaz, 2010, p.8) El autor, a partir de su desempeño profesional como parte del colectivo de docentes que trabaja en la Carrera, ha intercambiado con aquellos que imparten la Metodología de la Investigación Educativa y otras disciplinas que conforman el Plan del Proceso Docente, también ha participado en trabajos investigativos, de curso y diploma, lo que le ha permitido conocer sobre el estado actual de la competencia pedagógica investigativa en el área de acción y comprueba como principales insatisfacciones las siguientes: la Metodología de la Investigación Educativa, se comienza a impartir en el segundo semestre del tercer año y hasta el primero de quinto, con una cantidad de horas clase muy reducida; se establece, además, que a través de las asignaturas se desarrolle la actividad investigativa, sin embargo esta se aprecia generalmente asociada a los trabajos investigativos y de curso, desaprovechándose las potencialidades del proceso de enseñanza aprendizaje para contribuir a la formación investigativa. 6 Por otra parte, se aprecia en los estudiantes el predominio de una débil utilización de los contenidos aprendidos en un año, para retomarlos y extrapolarlos a nuevas situaciones investigativas en años siguientes. No se emplean correctamente las habilidades investigativas al abordar problemáticas relacionadas con los procesos y fenómenos que estudian las disciplinas de la especialidad; se utilizan procederes incorrectos en la aplicación de métodos para investigar, muchas de las investigaciones realizadas no se generalizan posteriormente. Se observa un tratamiento formal de la investigación. Estas problemáticas se pueden constatar también al analizar el Informe de auto evaluación de la carrera Licenciatura en Educación. Biología - Geografía, los Informes Cualitativos de la carrera Licenciatura en Educación. Biología – Geografía, los Informes Semestrales de las Disciplinas en especial los relacionados con la Asignatura Metodología de la Investigación Educativa y Geografía Económica y Social, y en los Proyectos educativos del año. En la valoración de jornadas científico estudiantiles en el Departamento se han constatado carencias en cuanto a la formación investigativa de los estudiantes. A partir de la anterior situación se plantea como problema científico: ¿cómo contribuir a la competencia pedagógica investigativa en los estudiantes de la Licenciatura en Educación. Biología – Geografía? El objeto de investigación: la competencia pedagógica investigativa en la Licenciatura en Educación. Biología – Geografía. El campo de acción: la competencia pedagógica investigativa en la disciplina Geografía Económica y Social. El objetivo de la investigación es: Elaborar una metodología para contribuir a la competencia pedagógica investigativa de los estudiantes de la Licenciatura en Educación. Biología – Geografía. Las interrogantes científicas de la investigación son: 1. ¿Cuáles son los fundamentos teórico metodológicos de la competencia pedagógica investigativa en la disciplina Geografía Económica y Social de la Licenciatura en Educación. Biología - Geografía? 7 2. ¿Qué características presenta el tercer año en la Licenciatura en Educación. Biología-Geografía, en la competencia pedagógica investigativa? 3. ¿Qué resultados se obtienen de la aplicación de la investigación acción participativa en el tercer año de la Licenciatura en Educación. Biología - Geografía, para contribuir a la competencia pedagógica investigativa en la disciplina Geografía Económica y Social? 4. ¿Qué metodología para contribuir a la competencia pedagógica investigativa en la Licenciatura en Educación. Biología - Geografía emerge a partir de la aplicación de la investigación acción participativa? Para dar respuesta a las interrogantes científicas se plantean las siguientes tareas científicas:  Fundamentación teórico metodológica de la competencia pedagógica investigativa en la disciplina Geografía Económica y Social de la Licenciatura en Educación. Biología – Geografía.  Caracterización del tercer año en la Licenciatura en Educación. Biología – Geografía, en la competencia pedagógica investigativa.  Valoración de los resultados que se obtienen de la aplicación de la investigación acción participativa con los estudiantes del tercer año de la Licenciatura en Educación. Biología Geografía, para contribuir a la competencia pedagógica investigativa en la disciplina Geografía Económica y Social.  Elaboración de la metodología para contribuir a la competencia pedagógica investigativa en la disciplina Geografía Económica y Social de la Licenciatura en Educación. Biología - Geografía a partir de la aplicación de la investigación acción participativa. La investigación constituye el resultado del proceso investigativo desarrollado en la Licenciatura en Educación. Biología – Geografía, para contribuir a la solución de las carencias detectadas mediante la disciplina Geografía Económica y Social, utiliza como método general la dialéctica materialista que aporta el análisis de los procesos y fenómenos históricos y sociales como parte de la actividad social del hombre. 8 Se utilizan los siguientes métodos: Del nivel teórico. El método histórico-lógico para el análisis de los antecedentes de la competencia pedagógica investigativa en la Licenciatura en Educación. Biología – Geografía; también se manifiesta en el tratamiento a las diferentes etapas de la formación de docentes en Cuba. El analítico-sintético, durante el procesamiento de toda la información recogida para la indagación científica y para establecer los criterios y conclusiones obtenidos en cada etapa de la investigación. El método inductivo- deductivo, se utiliza para establecer los referentes teóricos y metodológicos en función de la competencia pedagógica investigativa y la determinación de las regularidades y conclusiones. El método del tránsito de lo abstracto a lo concreto, para precisar el resultado científico obtenido durante el proceso de solución a las tareas de la investigación; el enfoque de sistema que contribuye a la elaboración de la metodología propuesta como resultado científico y de la tesis en general. Los métodos del nivel empírico. Se utiliza la investigación-acción-participativa, mediante el modelo de la secuencia de ciclos expuesto por Lewin (1947), a partir de lo que se implementan los ciclos de intervención pedagógica en función de la competencia pedagógica investigativa en los estudiantes de la Licenciatura en Educación. Biología – Geografía. El análisis de documentos: al Plan de estudio en la Licenciatura en Educación Biología-Geografía, al Modelo del Profesional y al programa de la Geografía Económica y Social, para establecer las potencialidades que brindan estas en relación con la competencia pedagógica investigativa; la entrevista en profundidad realizada a estudiantes del grupo donde se desarrolla la investigación; la observación en las actividades orientadas, para determinar la transformación que ocurre en el grupo seleccionado que interviene en la investigación, para diagnosticar y constatar la evolución sistemática de los conocimientos, las habilidades y las actitudes de cada uno de los estudiantes y del grupo en sentido general. 9 La encuesta se aplica a los estudiantes para conocer el estado de la competencia pedagógica investigativa; la prueba pedagógica que permite conocer acerca de la competencia pedagógica investigativa, el grupo focal de discusión con los docentes que imparten la Disciplina para evaluar la propuesta de los rasgos distintivos y los requisitos básicos por niveles necesarios para la competencia pedagógica investigativa en los estudiantes de la Carrera y el trabajo independiente diseñado, y para la valoración de los resultados obtenidos en la investigación; y la triangulación de datos posibilita valorar los resultados obtenidos a partir de las técnicas y métodos utilizados para determinar las regularidades. La contribución a la teoría radica en la metodología para contribuir a la competencia pedagógica investigativa en los estudiantes de la Licenciatura en Educación Biología – Geografía, y la propuesta de los rasgos distintivos y requisitos básicos por niveles, necesarios para la competencia pedagógica investigativa en la Carrera, al vincular los conocimientos, habilidades y cualidades de la personalidad en una disciplina que puede ser transferida a otras. La contribución práctica la constituyen las recomendaciones metodológicas para la puesta en práctica de la metodología para contribuir a la competencia pedagógica investigativa en la Licenciatura en Educación. Biología – Geografía, las actividades de trabajo independiente para la disciplina Geografía Económica y Social, así como los instrumentos realizados para el estudio. La novedad científica radica en que a partir de la investigación acción participativa en el proceso de enseñanza aprendizaje de Geografía Económica y Social se gesta una metodología para contribuir a la competencia pedagógica investigativa en los estudiantes del tercer año. Se aprovechan las potencialidades del contenido de la enseñanza de la Geografía Económica y Social, el trabajo independiente y la práctica de campo con carácter investigativo, lo que permite desarrollar acciones en la elaboración de instrumentos para obtener información, su procesamiento, interpretación y la representación gráfica, lo cual propicia la identificación de situaciones problémicas relacionadas con la comunidad y la escuela. Muchas de estas acciones son transferibles a otras disciplinas para potenciar la formación investigativa de los estudiantes. 10 La tesis se estructura introducción y tres capítulos, en el primero se exponen los fundamentos teóricos y metodológicos de la competencia pedagógica investigativa; en el segundo se describe el proceder de la investigación desde el enfoque cualitativo, a través de la investigación acción participativa. El capítulo tres presenta la metodología y las recomendaciones metodológicas elaboradas para su implementación. A continuación se exponen las conclusiones, recomendaciones, la bibliografía y los anexos. 11 1. LA COMPETENCIA PEDAGÓGICA INVESTIGATIVA EN LA LICENCIATURA EN EDUCACIÓN. BIOLOGÍA – GEOGRAFÍA En el capítulo se exponen las principales consideraciones teóricas relacionadas con las competencias y la competencia pedagógica investigativa en el contexto internacional y nacional, los cuales constituyen antecedentes para la investigación y se presentan los criterios del autor sobre la competencia pedagógica investigativa en la Licenciatura en Educación. Biología – Geografía, así como las potencialidades que brinda la Geografía Económica y Social para contribuir a dicha competencia. 1.1. La competencia pedagógica La educación como proceso histórico social tiene la función de trasmitir a las nuevas generaciones el legado cultural de aquellas que le antecedieron, la memoria histórica de la humanidad. La universidad tiene la misión de preparar a los futuros profesionales; acercarlos a los últimos adelantos científico - técnicos de su tiempo, para comprender el entorno productivo de su época. Se plantea que la preparación en las universidades y la vida laboral se encuentran divorciadas, lo cual motiva la puesta en práctica de métodos para insertar la enseñanza y la producción del futuro egresado para su posterior desempeño de forma competente; “se vincula a la búsqueda de respuestas oportunas ante la deficiente relevancia social e individual de los sistemas educativos tradicionales” (Castellanos, et al., 2005, p.92). El término competencia comienza a ser utilizado en el campo de las Ciencias Psicológicas a finales de la década de 1950, por los teóricos de la nueva Psicología Cognitiva. En este contexto, Noam Chomsky introduce el concepto de competencia lingüística. 12 Durante la década de 1980, la competencia se contextualiza conociéndose como competencias básicas de aprendizaje las cuales “reflejan con más precisión la función mediadora entre el producto de aprendizaje e insumos para la vida social y productiva” (Castellanos et al., 2005, p. 90). En la Revista Electrónica de Pedagogía Universitaria, se plantea: Actualmente existen muchas publicaciones que abordan el término competencia, por lo que resulta novedoso y acuñado hace relativamente poco tiempo en la educación (Argudín, 2000), refleja un afán integrador porque resulta un conjunto holístico que emerge de la práctica (Álvarez, 2000), y no es privativo de la educación, pues fue objeto de atención primero en la gestión de recursos humanos como respuesta a la formación laboral y a la selección de personal. (Gallego, 2000). (Ortiz & Sánchez, 2004, p. 94) Para Vargas (2008), el enfoque por competencias aporta a la educación contemporánea: mayor transparencia de los perfiles profesionales en los programas de estudio y énfasis en los resultados de aprendizaje, cambio a un enfoque educativo más orientado a quien aprende, demandas crecientes de una sociedad de aprendizaje continuo, lo que requiere mayor flexibilidad, necesidad de niveles superiores de empleo y ciudadanía, mejora de la dimensión internacional de la educación superior, necesidad de un lenguaje compartido para consulta entre todos los implicados. (p.22) Las competencias se trabajan a través de dos enfoques: uno dirigido a su desarrollo como consecuencia de la globalización neoliberal; producto de la internacionalización de las relaciones capitalistas de producción encaminadas a satisfacer las necesidades en la producción material. Desde esta posición el conocimiento se aproxima en mayor medida a la competitividad “mientras mejor comprenda la persona los conocimientos y procedimientos para producir o entender el mundo más competente será” (Ortiz & Sánchez, 2004, p.95). Las competencias ganan especial atención en la gestión de los recursos humanos: “La formación profesional por competencias es utilizada en otras ramas del saber, en la gestión empresarial como una vía para elevar la productividad de los recursos humanos” (Parra, 2002, p. 43). 13 Esta forma de enfocar las competencias analiza el problema desde la óptica de asumir la educación como una inversión en función de la producción de las empresas sin importar el ser social y su crecimiento como ser humano. El otro enfoque, según Castellanos, et al., (2005), centra su atención en la formación del ciudadano, desde este punto de vista se ve a la educación como alternativa para el desarrollo de los países con el objetivo de lograr una adecuada base productiva, que favorezca el paso hacia un desarrollo sostenible y la formación de ciudadanos mejor preparados ante los retos de la sociedad, para que tengan una vida más digna que se traduzca en el mejoramiento humano y social. El concepto de competencia es trabajado desde distintas escuelas; Boyatzis (citado por López, 2005), uno de los representantes del conductivismo a principios de la década de los ochenta del pasado siglo XX, propone un concepto de competencia donde expresa que estas son características de fondo de un individuo las cuales guardan una estrecha relación causal con el eficiente desempeño del puesto de trabajo. Desde esta posición pueden ser los motivos, habilidades, características de la personalidad, aspectos de la autoimagen, o conjunto de conocimientos que el hombre posee, la competencia para él expresa, por consiguiente, una habilidad que refleja la capacidad. Los funcionalistas parten de lo existente como probabilidad, relacionándolo con el resultado esperado, habilidades y conocimientos, actitudes. “Define las competencias como la combinación de atributos subyacentes de un desempeño exitoso, porque este último, es observable directamente mientras que la competencia no lo es” (Valle, 2004, p.4). Los constructivistas expresan las relaciones mutuas, acciones que existen entre el grupo y su entorno y entre la capacitación y el desempeño en las situaciones de trabajo; Bertrand Schwartz, le presta gran atención a la persona, sus objetivos y las posibilidades que poseen, considera que el logro del objetivo es a través de la capacitación como vía esencial indispensable, “para que la capacitación sea efectiva deben participar los sujetos en la definición de los contenidos, es decir, en la construcción y análisis del problema” (Valle, 2004, p.5). 14 Por otra parte la Teoría Histórico Cultural, posee un marcado valor desde el punto de vista teórico metodológico para comprender las competencias, específicamente el postulado sobre la Zona de Desarrollo Próximo, entendida como: la distancia entre el nivel real de desarrollo, determinado por la capacidad para resolver independientemente un problema y el nivel de desarrollo potencial, determinado a través de la resolución de un problema bajo la guía de un adulto o en colaboración de otro compañero más capaz. (Vigotsky, 1986, p.37) Esta teoría reconoce el papel de la educación como “motor impulsor” en el desarrollo de la humanidad; el ser humano se puede apropiar de los conocimientos y de la cultura de las generaciones que le antecedieron, lo cual es de especial importancia para las competencias, como resultado del legado social en el desarrollo de una actividad específica, lo que le permite incorporarlas y trasmitirlas, y a su vez constituye un escalón para la formación de otras, (…) el estudiante elabora y reelabora la cultura de manera creadora y activa y en íntima relación con su entorno social, familiar y profesional, haciendo suya la cultura de la sociedad en que vive y los mecanismos mediante los cuales se desarrolla. (Parra, 2005, p.52) Las competencias expresan en sí las relaciones interactivas y didácticas entre el componente individual y el social, el que se manifiesta como un acto de transmisión cultural; de forma multidireccional, activa, donde el sujeto se muestra constructor y transformador de la realidad. La Teoría Histórico Cultural constituye la base conceptual y metodológica para el estudio del desarrollo de las competencias por su filiación a la teoría dialéctico materialista, como forma de conocer el mundo y al hombre en su desarrollo, sin olvidar su constante interacción con la realidad socio-histórica en que vive; se analizan las competencias como un proceso de apropiación de las experiencias histórico-sociales del hombre. La competencia en sí ha sido definida por varios autores; Bogoya (1999), plantea que es “una potencialidad o una capacidad para poner en escena una situación problémica y resolverla, para explicar solucionar y para controlar y posicionarse en esta” (p.12); por otra parte para Braslansky (1998), esta es la “capacidad agregada y 15 compleja para desempeñarse en los diferentes ámbitos que hace la vida humana” (p. 24); Manuel Vinent la define como: “es la capacidad para hacer uso creativo de cosas, conocimientos adquiridos en la escuela y fuera de ella” (Salsona, 2000, p.4). Tejeda (1999), plantea que “la competencia no reside en los recursos, sino en la movilización misma de los recursos (…) no es poseer es utilizar” (p.30). En “Esquema conceptual, referencial y operativo sobre la investigación educativa” (Castellanos, et al., 2005), se hace una síntesis de otros conceptos referentes a las competencias entre ellos sobresale el de Hayes, ”capacidad para usar el conocimiento y las destrezas relacionadas con productos y procesos y por consiguiente, de actuar eficazmente para alcanzar un objetivo”; Lafourcade estima que es “ adecuada interacción de habilidades, conocimientos, disposiciones, etc., que posibilitan por el grado de perfeccionamiento logrado, la elaboración de respuestas eficaces ante situaciones que lo requieran”; Levy- Lebeyer: “repertorio de conocimientos que algunos dominan mejor que otros, lo que les hace eficaces en una situación dada”; para Gonczi es “ compleja estructura de atributos necesarios para el desempeño en situaciones específicas. Es una compleja combinación de atributos (conocimientos, actitudes, valores y habilidades) y las tareas que se tienen que desempeñar en determinadas situaciones” (p.99). López (2005), también refiere una serie de definiciones de competencia por distintos autores entre los que se destacan los siguientes:  Una competencia, es un sistema de conocimientos conceptuales y de procedimientos, organizados en esquemas operacionales que permiten, dentro de un grupo de situaciones, la identificación de tareas - problemas y su resolución por una acción eficaz” (Gilles Tremblay, 1994).  Se refiere a un conjunto identificable y evaluable de conocimientos, actitudes, valores y habilidades relacionados entre sí que permiten desempeños satisfactorios en situaciones reales de trabajo, según estándares utilizados en el área ocupacional (Consejo Federal de Cultura y Educación, Argentina, 2000).  “Conjunto de conocimientos teóricos, habilidades, destrezas y actitudes que son aplicados por el trabajador en el desempeño de su ocupación o cargo, en correspondencia con el principio de idoneidad demostrado y los requerimientos 16 técnicos, productivos y de servicios, así como los de calidad, que se le exigen para el adecuado desenvolvimiento de sus funciones. (Según la Resolución Ministerial 21/99 del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social”).  Competencia se refiere a “conocimientos, actitudes y destrezas necesarias para desempeñar una tarea ocupacional dada" (Prof. Robert Norton, del Centro de Educación y Capacitación para el Empleo, Universidad del Estado de Ohio, Columbus).  “Competencia es identificada como un conjunto de actividades ligadas a comportamientos objetivos, cuyo entrenamiento es guiado y supone la evolución de una persona en el perfil del rol que ocupa dentro de una organización, y por lo tanto, el progreso de su desempeño” (Valle, 2003, p.35). Otra de las conceptualizaciones sobre las competencias expresa: Las competencias son características de las personas, que se ponen de manifiesto cuando se ejecuta una tarea o un trabajo; están relacionadas con la ejecución exitosa de la actividad; tienen una relación causal con el rendimiento laboral, es decir, no están relacionadas con el éxito sino que se asumen que realmente lo causan; pueden ser generalizadas a más de una actividad y por último combinan lo cognitivo, lo afectivo y lo conductual. (García, et al., 2011, p. 28) Al analizar cada una de las definiciones se concluye que existe un conjunto de elementos que se regulariza, entre los que se destaca: sistema, conocimientos, actitudes, potencialidades, valores, habilidades, capacidades, resolución eficaz, desempeño exitoso, obtención de resultados. La definición de competencia expresada por Castellanos, et al., (2002), plantea: la competencia como una configuración psicológica que integra componentes cognitivos, meta cognitivos, motivacionales y cualidades de personalidad en estrecha unidad funcional que permite la autorregulación del desempeño real y eficiente del individuo en una esfera especial de la actividad en correspondencia con el modelo de desempeño deseable socialmente construido en un contexto histórico concreto. (p. 106) Se reconoce a la competencia por integrar componentes cognitivos, procedimentales, actitudinales y personológicos en función de lograr un eficiente 17 desempeño en contextos de actuación, siempre teniendo en cuenta el factor motivacional del individuo. Pueden establecerse de forma general, tres grupos de competencias (Abels, 2003):  Competencias básicas. Son aquellas en las que la persona construye las bases de su aprendizaje (interpretar y comunicar información, razonar creativamente y solucionar problemas, entre otras).  Competencias personales. Son aquellas que permiten realizar con éxito las diferentes funciones en la vida (actuar responsablemente, mostrar deseo de superación y aceptar el cambio, entre otras)  Competencias profesionales. Son las que garantizan cumplir con las tareas y responsabilidades de su ejercicio profesional. (p. 36) Dentro de este grupo de competencias que se exponen por su relación con los llamados “mercados laborales”, comienza a ganar espacio la competencia profesional, la cual es asumida por un grupo de países desarrollados con el objetivo de calificar su fuerza laboral. En la década de 1990, se consolida la gestión del talento humano con base en competencias, en el marco del proceso de Convergencia Europea de Educación Superior; se profundiza y da forma al concepto de competencia aplicado al campo de la educación superior, concepto que facilita y va unido al proceso de integración del crédito académico como criterio rector del diseño curricular universitario. Se inicia así el proyecto de convergencia europea conocido como Tuning, dirigido a una base de comparabilidad para la formación profesional con base en competencias. (Vargas, 2008, p.17) En algunos países de la Unión Europea y América Latina esta formación se hace corresponder con las competencias para el área en que se prepara; por esta razón se ha conceptualizado el término competencia profesional. Las competencias profesionales pueden ser definidas como aquellas cualidades de la personalidad que permiten la autorregulación de la conducta del sujeto a partir de la integración de los conocimientos científicos, las habilidades y las capacidades vinculadas con el ejercicio de su profesión, así como de los motivos, sentimientos, necesidades y valores asociados a ella que permiten, facilitan y promueven un 18 desempeño profesional eficaz y eficiente dentro de un contexto social determinado. Expresan un enfoque holístico de la personalidad en la unidad de lo cognitivo, afectivo y conductual. (Ortiz & Sánchez, 2001, p.23) Para Vargas, 2008: las competencias profesionales aúnan conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes y valores. Este conjunto de capacidades y atributos personales cobran sentido cuando se les aprecia en la óptica de una tarea profesional determinada, para la cual existen criterios de logro, calidad o efectividad bien establecidos. (p.18) Desde el Centro de Estudios en la Universidad de Oriente, Fuentes (2009), define las competencias profesionales como: categorías que expresan las capacidades transformadoras humanas a partir de su comportamiento en contextos sociales, laborales y profesionales, que concretan en la actividad humana en la actividad práctica y en las cualidades humanas manifestadas en contexto. Pero además se sustentan en los conocimientos, habilidades, valores y valoraciones de los sujetos. (p.211) Parra, 2002, las define: (…) como atribución profesional, está ligada a la figura profesional (tareas y funciones) que engloba el conjunto de realizaciones, resultados, líneas de actuación y consecuciones que se demandan del titular de una profesión u ocupación determinada. La competencia se refiere a las funciones, tareas y roles de un profesional, incumbencia, para desarrollar adecuadamente, idóneamente su puesto de trabajo, suficiencia, que son resultado y objeto de un proceso de cualificación, referido básicamente a la formación necesaria para obtener la competencia profesional deseada. (p.43) La citada autora afirma además, que en la competencia profesional: (…) se integran las esferas de regulación de la personalidad: inductora y ejecutora y el contenido de la formación profesional. En ellas se vinculan las motivaciones, las necesidades, los intereses, las aspiraciones, los conocimientos, las habilidades, los valores y determinadas cualidades de la personalidad. La competencia es inherente al sujeto, a su actividad y comunicación. (Parra, 2002, p.48) Autores españoles coinciden en que las competencias profesionales definen el ejercicio eficaz de las capacidades que permiten el desempeño de una ocupación, 19 respecto a los niveles requeridos en el empleo. Basado en el desarrollo de las competencias profesionales, mediante su accionar, se garantiza la calidad del proceso que realiza cada profesional como una función esencial. Por otra parte investigadores del Centro de Estudios de la Educación del Instituto Superior Pedagógico “Enrique José Varona” coinciden con Castellanos, et al., (2005) en que: (…) las competencias profesionales son aquellas competencias que permiten al individuo solucionar los problemas inherentes al objeto de su profesión en determinado contexto laboral específico, en correspondencia con las funciones, tareas y cualidades profesionales que respondan a las demandas del desarrollo social. (p.106) El autor de la presente investigación opina que esta definición se orienta esencialmente hacia el desempeño y los resultados del profesional, olvida las actitudes y conductas que en su labor tiene que poseer y movilizar; la visión que expresa de la competencia profesional es muy estrecha, porque solo puede o tiene que solucionar las demandas sociales de su profesión, ¿acaso estas no pueden ser extrapoladas a otras situaciones sociales fuera del alcance de su actividad profesional? En la determinación de las competencias profesionales para los distintos perfiles ocupacionales no intervienen únicamente las instituciones de formación de profesionales y el llamado “mercado laboral”; en ellas participa toda la sociedad teniendo en cuentas sus intereses y finalidades relacionados con la profesión para el momento histórico concreto en que vive, estableciendo de acuerdo a sus intereses y necesidades los elementos de competencia. Según Vargas: Los individuos formados bajo el modelo de competencias profesionales, reciben una preparación que les permite responder de manera integral a los problemas que se les presenten, brindándoles la capacidad de incorporarse más fácilmente a procesos permanentes de actualización, independientemente del lugar en que desempeñen sus labores. (Vargas, 2008, p. 20) Estos modelos de formación por competencias profesionales han ido introduciéndose en la mayoría de los perfiles de formación de profesionales como 20 resultado de la globalización de la economía; situación que no excluye a la educación. Si bien hace algunas décadas se consideraba que el gran volumen de información que un docente pudiese tener y la transmisión de estos a sus estudiantes era un sinónimo de competencia; en la actualidad se le suma la forma de gestionar estos contenidos, es decir cómo operar en las actuales coyunturas de la era de la informatización con un amplio desarrollo científico. Los egresados de las Carreras Pedagógicas deben poseer competencias para actuar de forma profesional ante distintas situaciones y contextos en los cuales despliegan su labor educativa. Al realizar un análisis sobre las competencias por desarrollar en el docente, a nivel internacional existe una tendencia a plantear cinco competencias, las cuales son: la competencia cognoscitiva, de diseño del proceso educativo, comunicativa – orientadora, social e investigativa. Para Miranda, Páez & Silverio, (2000), la competencia pedagógica como resultado del Modelo del Profesional de la Educación atendiendo a las funciones, tareas y cualidades que le son inherentes son las siguientes: competencias didácticas, las competencias para la orientación educativa, para la investigación educativa, para la comunicación educativa y para la dirección educativa. Para la formación del docente se debe tener en cuenta cada una de ellas y su interrelación para cumplir con el Modelo del Profesional que se declara en el currículo. El autor de este trabajo se adscribe a la clasificación anterior; al asumir para esta investigación la competencia pedagógica como resultado del modelo docente atendiendo a las funciones, tareas y cualidades que le son inherentes al futuro docente. La competencia pedagógica comienza desde el proceso de formación inicial de los estudiantes. La formación inicial es el proceso de enseñanza aprendizaje que hace posible que comiencen a desarrollarse las competencias profesionales. Este proceso permite la aproximación gradual del estudiante al objeto, contenido y métodos de la profesión. Se produce en la interacción del estudiante con la teoría, los sujetos del contexto de 21 actuación pedagógica, en especial con la práctica que desarrolla desde el primer año de la carrera, con los modos de actuación de los maestros y profesores, que deben caracterizarse por ser intencionalmente explícitos conduciendo al estudiante y al grupo a realizar reflexiones permanentes de sus desempeños, a desarrollar desempeños competentes. (Parra, 2003, p.64) Durante este proceso los estudiantes se van acercando a situaciones similares a las que tendrán que resolver una vez egresados, al inicio es necesario el acompañamiento de los docentes para que les enseñe, les motive y para ir transitando hacia la independencia como resultado de las distintas etapas de su formación profesional. Para Parra (2003), las competencias son el resultado: de la consideración de las relaciones entre el objeto de la profesión y las funciones profesionales que permiten su concreción en la actividad y la comunicación que desarrolla el docente. Sintetizando, el término competencia en la Educación, surge como resultado de un nuevo modelo de formación en el profesional, que tiene el fin de acercar los perfiles profesionales a sus áreas de actuación, el efecto de este proceso es la competencia pedagógica. Para Cuba se abordan desde la perspectiva pedagógica y se clasifican atendiendo a las funciones, tareas y cualidades que le son inherentes. 1.2. La competencia pedagógica investigativa En la actualidad predomina el criterio de la globalización de las ciencias, justificada fundamentalmente por el cúmulo de conocimientos científicos que aparecen como consecuencia de la investigación científica; sin embargo esta definición dista mucho de la realidad, dado que la investigación científica generalmente se concentra en los llamados países del Primer Mundo donde se localizan los principales polos que la rigen. Como resultado de la mercantilización de la investigación han aparecido disímiles problemas que se relacionan con la veracidad de los productos científicos obtenidos, (…) la idea de un conocimiento científico absolutamente verdadero ha sido abandonada, es necesario someterlo a una crítica rigurosa y sistemática, utilizando todos los métodos y medios a nuestro alcance, pero considerándolo como una verdad objetiva, al mismo tiempo que parcial y relativa”. (Pérez, Nocedo & García, 1996, p. 9) 22 Actualmente la investigación científica es parte del gran mercado proyectado a nivel global por las transnacionales, como política de la visión neoliberal que impera. Al respecto, en la Revista Cuba Socialista N0 12, se plantea: El abandono del ser humano a su "suerte", al tiempo que se fomentan el individualismo y la desigualdad, constituye una de las contradicciones insalvables de la globalización neoliberal. Asimismo, la certeza de que alcanzar un determinado desarrollo económico y científico-técnico en tales circunstancias, no implica, necesariamente, avances sustanciales en el ámbito social, y menos aún en lo específicamente cultural. (Citado por González, 1999) El fenómeno de la globalización neoliberal se adentra en todas las esferas de la vida del hombre, entiéndase económica, política, productiva y social; por tanto la educación como fenómeno social, también se encuentra influenciada por esta tendencia. Sin embargo, recientemente se observa una tendencia al cambio respecto a la visión anterior, como resultado de los graves problemas socioeconómicos devenidos de las políticas neoliberales; hoy se aboga por restablecer principios y valores económicos, políticos y sociales que tengan al hombre como centro del desarrollo humano. Desde esta posición, las Ciencias Sociales entran a jugar un papel muy importante y dentro de ellas la Pedagogía, como ciencia que se encarga de la educación. En este contexto, la investigación pedagógica adquiere especial significado al tomar como base el método científico para establecer las relaciones causales que se desarrollan en la educación, en la formación del ciudadano que necesita la sociedad. La actividad investigativa del docente se centra en los principales problemas que surgen de su actividad práctica, como punto de partida para comprender la realidad objetiva, para intervenir en el proceso de transformación de esta desde la Pedagogía. Para la presente tesis, la investigación pedagógica es aquella que: (…) se ocupa de estudiar la realidad que se da en el marco de la escuela, analiza las causas de los fenómenos y propone criterios e ideas para su transformación con el objetivo de mejorarla. Por medio de ella se enriquece el conocimiento sobre esa realidad pedagógica que tiene como fin esencial la formación del hombre nuevo. (De Armas & Valle, 2011, p. 98) 23 A través de esta se enriquece el cuerpo teórico de la Pedagogía como ciencia, al estudiar los procesos y fenómenos que se desarrollan en el proceso pedagógico, responde a los intereses y problemas que ocurren en la sociedad; “(…) Apoyándose en el método marxista dialéctico, las investigaciones pedagógicas están ante todo, en la obligación de esclarecer las fuentes internas, la fuerza motriz del desarrollo del fenómeno pedagógico estudiado” (ICCP, 2012, p. 434). Debe ser concebida como un componente esencial para el crecimiento profesional del docente, por lo que puede aportar a la transformación de la educación y a la formación integral de las nuevas generaciones; debe concebirse de forma integrada con los otros componentes, de su planificación, depende la aplicación práctica de los contenidos estudiados en el aula; toda vez que sea realizada debe ser llevada a la práctica como parte de los procesos de la universidad. El Colectivo de autores del ICCP, (2012), declara: “para que la investigación pedagógica cumpla con los requerimientos científicos que contribuya a esta ciencia, debe tener en cuenta tres aspectos esenciales: el método científico como estrategia general de búsqueda de los nuevos conocimientos, la práctica como punto de partida y la teoría científica como integración de los nuevos hechos científicos”. (p.435) Se puede sintetizar entonces, que la actividad investigativa contribuye a enriquecer el cuerpo teórico metodológico de la Pedagogía como ciencia y por su importancia esta es desarrollada en todo el Sistema Nacional de Educación. En las universidades de ciencias pedagógicas cubanas la formación investigativa constituye uno de sus procesos sustantivos, “(…) como consecuencia de un desplazamiento de las instituciones de educación superior hacia la investigación como motor de desarrollo” (Horruitiner, 2012, p. 8). Esta formación ha transitado por distintas etapas asociadas a los procesos de perfeccionamiento constante de la Educación Cubana como resultado de los planes de estudio, los cuales desde un proceso de interrelación teórico práctica son implementados, luego analizados y evaluados en la práctica, para establecer sus limitaciones y potencialidades, esto contribuye a la formación de otro cualitativamente superior. 24 Actualmente se aplica un cuarto plan de estudio, el “D”, el cual declara como procesos sustantivos la formación, la investigación y la extensión universitaria. La investigación se estructura dentro del Plan de estudio a través de los programas de las disciplinas, las asignaturas, “(…) atraviesa todas las actividades del currículo y se planifica y evalúa en el colectivo del año, de manera que en su diseño, realización y valoración intervienen todas las disciplinas” (González, Pérez & Díaz, 2010, p.7), la cual es dirigida por la disciplina rectora Formación Laboral Investigativa; los docentes jefes de año son los encargados de planificarla, orientarla y dirigirla en correspondencia con la estrategia proyectada por la Carrera. Se orienta que: la actividad científico-investigativa de los estudiantes, a saber, los trabajos extracurriculares, los trabajos y proyectos de curso y los trabajos de diploma, deben contribuir al desarrollo de las habilidades investigativas del futuro profesional, en particular, las de problematizar la realidad educativa, teorizar sobre ella o comprobarla, cuyo desarrollo debe ser paulatino en el transcurso de los años. (González, et al., 2010, p. 8) La competencia pedagógica investigativa es de gran importancia en la formación del docente, para poder conocer su contexto de actuación y desde posiciones científicas encontrar las vías y métodos adecuados para transformar la realidad educativa. Generalmente, se expone que las competencias en el profesional se adquieren en la etapa de postgrado, donde los niveles de desempeño y el de dominio de los contenidos son más profundos producto de la experiencia acumulada en la labor que se desempeña; sin embargo durante la formación inicial los estudiantes desarrollan conocimientos, habilidades y cualidades de la personalidad, necesarias para su profesión, que le permiten resolver problemas profesionales a través de la investigación o el estudio. La Educación Superior en el contexto nacional aspira a preparar a los futuros profesionales para enfrentar las situaciones que se presenten en su desempeño profesional en la comunidad, ante los cambiantes desafíos de la ciencia, la técnica y la sociedad. 25 La competencia pedagógica investigativa ha sido trabajada y definida por importantes investigadores iberoamericanos, dentro de las cuales es posible citar a: Ruiz (2001), expresa que se alcanza esta competencia cuando: (…) se tiene la capacidad de solucionar problemas en el proceso de investigación sobre la base de la versatilidad y flexibilidad metodológica, conociendo las posibilidades y limitaciones de cada estrategia metodológica, lo que implica poseer un conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes. (p. 1) Por otra parte Pla (2003), considera que la competencia pedagógica investigativa es: (…) en la que se precisan las acciones de exploración científica de la realidad educativa, la proyección de la investigación, la ejecución de la investigación, el análisis de los resultados del proceso investigativo, la comunicación de los resultados y la introducción y generalización de los resultados en la práctica social”.(p. 16) Mientras para los investigadores de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia UNAD (Bogotá - Colombia), son: (…) el conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes que se aplican en el desempeño de una función productiva o académica. Por lo anterior la competencia investigativa propende por la aplicación de los conocimientos, enfatizando en las diferentes esferas involucradas en la actividad investigativa entre las que se destacan las dimensiones epistemológica, metodológica, técnica y social. (Facundo, et al., 2007, p.48) Y la Universidad Técnica de Monterrey, plantea que constituye: (…) el conjunto de conocimientos y procedimientos para el abordaje de una situación problemática, desde su intervención, sistematización e interpretación, de modo que arroje conocimientos sobre la práctica docente y permita a los participantes adquirir actitudes críticas frente a los procesos educativos. (Resolución 1140, 2009, s/n) El análisis realizado de las definiciones anteriores permite determinar un conjunto de rasgos que las tipifican: interviene activamente el docente y los estudiantes, movilizan conocimientos, habilidades, actitudes, se pretende transformar la realidad educativa a través de la práctica y la motivación profesional. Se evidencian como principales carencias de este grupo de conceptualizaciones el sobredimensionamiento de los contenidos y no se tiene en cuenta de forma explícita 26 la importancia del proceso de enseñanza aprendizaje y de la comunidad en el proceso de desarrollo de la competencia investigativa. Para Castellanos, et al., (2005), la competencia pedagógica investigativa es: (…) aquella que permiten a los profesionales de la educación como sujetos cognoscentes, la construcción del conocimiento científico acerca del proceso pedagógico general y del proceso de enseñanza aprendizaje en particular, con el propósito de solucionar eficientemente los problemas en el contexto de la comunidad (…). (p. 109) El investigador se identifica con esta definición que expresa los elementos fundamentales de la competencia pedagógica investigativa para el docente, al tener en cuenta el conocimiento científico, el proceso pedagógico, el contexto de la comunidad; estos en conjunto contribuyen a conformar esta competencia. La competencia pedagógica investigativa manifiesta las potencialidades transformadoras del docente a partir de su comportamiento en distintos contextos de actuación, que se concretan en la actividad práctica profesional, en un entorno determinado, que le permite elaborar respuestas teóricas y prácticas para solucionar un problema relacionado con su profesión. Mediante el trabajo investigativo planificado desde el proceso de enseñanza aprendizaje de las disciplinas el estudiante se entrena en la aplicación del método científico, de los conocimientos, del desarrollo de habilidades investigativas y la formación de cualidades de la personalidad. La competencia pedagógica investigativa evidencia el carácter personológico de la formación al intervenir las características individuales de cada sujeto, atendiendo a sus intereses y motivos al expresar cualidades de la personalidad relacionadas con la investigación. La dirección del desarrollo de la competencia, desde lo personológico, supone la necesidad de una comprensión flexible del desarrollo, en correspondencia con los estilos peculiares de aprender del estudiante, de enfrentar las situaciones del contexto de actuación profesional, entre otros factores. (Parra, 2003, p.71) Esta competencia posee un carácter procesal, se desarrolla durante toda la formación del profesional y en ella intervienen procesos contradictorios que permiten 27 el desarrollo cualitativamente superior del estudiante, lo cual contribuye a sus conocimientos, habilidades y a la formación de las cualidades de la personalidad necesarias para intervenir en el proceso investigativo pues, “Durante los diferentes años académicos a lo largo de la carrera, el estudiante debe ir transitando por un proceso de maduración profesional” (Parra, 2003, p.71). Tiene un carácter contextualizado, ya que esta se dirige a la investigación de la comunidad, influye sobre ella pero a la vez recibe la influencia de esta, al decir de Parra, 2003, “los escenarios fundamentales en que transcurre el desarrollo de la competencia (…) razón por la cual resulta necesario que se aprovechen al máximo las amplias posibilidades formativas que estos contextos ofrecen” (p. 71). La comunicación es de gran importancia para la competencia, mediante esta actividad se propicia el desarrollo intelectual de los estudiantes, estos exponen sus conocimientos y experiencias las cuales van enriqueciendo; mediante el proceso de socialización, se fortalecen las interrelaciones personales, se intercambian ideas sobre el proceso investigativo, lo cual favorece la formación de cualidades de la personalidad, acorde con los intereses de la sociedad. La presente investigación asume la competencia pedagógica investigativa teniendo en cuenta que esta es considerada como una formación psicológica, “integrada por componentes cognitivos, metacognitivos, motivacionales y cualidades de la personalidad que se vinculan dialécticamente” (Castellanos, et al., 2005, p.109), y que a partir de esta concepción llega a la Pedagogía. En la competencia pedagógica investigativa juega un rol decisivo la motivación del estudiante para esta actividad específica; por tal razón desde las distintas disciplinas que conforman el plan de estudio, se debe concebir la actividad investigativa; la cual se tiene que ir estructurando y complejizando en la medida que se adquieran los conocimientos y habilidades necesarias para ello. Castellanos, et al., (2005), establece como las cualidades generales de la personalidad del profesional de la educación, competente para la investigación educativa: el compromiso, la independencia, la flexibilidad, la exigencia, la actitud crítica y autocrítica, la honestidad y la colaboración. 28 Estas cualidades de la personalidad están presentes en las distintas formas en que el docente realiza la actividad cuando alcanza el nivel volitivo, las cuales se manifiestan de forma diferente entre los individuos dado por su nivel, amplitud y profundidad, “las diferencias individuales en la manifestación (…) contribuyen a entender que estas cualidades no deben concebirse de manera abstracta y absoluta, desvinculadas de la actividad concreta del individuo y de las esenciales orientaciones de su personalidad” (González, et al., 1995, p. 210). Las competencias durante la formación inicial del profesional, según Parra, 2003, transitan por tres niveles: El nivel superior es considerado un estadio máximo en el proceso de desarrollo de la competencia dado que el comportamiento de los indicadores y de las condiciones puede considerarse satisfactorio. Como aspiración, este es el nivel que debe predominar en los años terminales de la carrera (…) El nivel intermedio es el estadio medio en el desarrollo de la competencia. Para este nivel la caracterización se hace muy compleja, por lo que se necesita de un trabajo especializado por parte de los docentes, los estudiantes deben implicarse de manera consciente. Puede darse en todos los años y predominar en el año intermedio (…) El nivel inferior representa el estadio más bajo del desarrollo de la competencia. Este nivel, supone una mayor estimulación y trabajo con el estudiante y el grupo, propiciar la confianza en las posibilidades personales y actuar sobre las limitaciones. (p.72) Se estima que el trabajo en equipo contribuye al desarrollo de la competencia pedagógica investigativa; mediante este los estudiantes socializan sus ideas y establecen relaciones que contribuyen a la solución de los problemas que van identificando en la práctica investigativa. Concluyendo, la competencia pedagógica investigativa constituye una de las competencias del docente, esta le permite investigar y resolver desde posiciones científicas los problemas que se suscitan en la comunidad. 1.3. La competencia pedagógica investigativa en la Licenciatura en Educación. Biología - Geografía El curso 2010 - 2011 marca el inicio del Plan de estudio “D” para las carreras pedagógicas. Este nuevo plan retoma la doble especialización; producto de ello 29 surge Licenciatura en Educación. Biología – Geografía. La Carrera tiene como objeto, “la dirección del proceso educativo para lograr la formación integral de las nuevas generaciones” (Pérez et al., 2010, p.8). En relación con las esferas de actuación del profesional, “puede prestar sus servicios como profesor de Biología y Geografía en secundaria básica, institutos preuniversitarios y/o equivalentes” (Pérez, et al., 2010, p.8). La Carrera se estructura a partir de un currículo base que comprende disciplinas Comunes para la formación y las disciplinas de las Ciencias Básicas que: “abordan los contenidos que se han estimado necesarios para la comprensión del mundo por parte del futuro profesor de Biología y Geografía” (González, et al., 2010, p.4). El currículo propio y optativo electivo se dirige a “la profundización en los contenidos de la Biología y la Geografía escolar y su Didáctica” (González, et al., 2010, p.5). Este complementa el anterior, y se diseña teniendo en cuenta las potencialidades alcanzadas por las universidades de ciencias pedagógicas en actividades investigativas. Desde el punto de vista del currículo de la formación profesional, el Modelo del Profesional expresa la síntesis del perfil del maestro, se sustenta en las bases y los fundamentos curriculares e incluye las aspiraciones a alcanzar en la formación, los objetivos formativos, las cualidades, funciones, tareas, áreas del conocimiento, habilidades, valores, actitudes. (Parra, 2002, p.46) Mientras que en los campos de actuación puede dar “cumplimiento de sus funciones profesionales y otras instituciones sociales donde se realicen algunos de sus campos de acción, como: museos de ciencias, zoológicos, acuarios, jardines botánicos, planetarios y otros” (Pérez, et al., 2010, p.8). Atendiendo a la potencialidad de un amplio perfil de actuación del profesional se impone la necesidad de contribuir a la competencia investigativa en los estudiantes, para que puedan interpretar, explicar y transformar positivamente lo social y natural. Pero, la dirección principal hacia la cual se espera que actúe este egresado es hacia la escuela como institución social; donde se combinan los distintos factores socioculturales de las comunidades en un momento histórico concreto. 30 La necesidad de conocer e influir en la realidad que vive la escuela, impone al egresado de la Licenciatura en Educación. Biología - Geografía; la competencia pedagógica investigativa; a la que se debe contribuir durante la formación inicial, teniendo en cuenta que desde esta etapa es preciso vincular al estudiante con la escuela y a la sociedad. la carrera debe desarrollar en los estudiantes, futuros educadores, un alto sentido de la responsabilidad individual y social, lograr que encuentren en el proceso de formación inicial, en su propio trabajo estudiantil cotidiano, los mecanismos que estimulen la motivación intrínseca por la labor (Pérez, et al., 2010, p.4). La competencia pedagógica investigativa no se forma de manera lineal, esta transita por diferentes momentos. Durante la formación inicial, se estimula el acercamiento de los estudiantes a los futuros contextos de actuación, lo cual posibilita la familiarización con la actividad mediante la ayuda del docente a través de la actividad tutorial. Es importante tener en cuenta que para adquirir una competencia es necesario entonces considerar: la situación en la cual se da, es decir el contexto, los recursos que moviliza: (…) teóricos y metodológicos, actitudes, competencias más específicas, la percepción que se tiene de la situación, qué se puede anticipar, cómo se puede evaluar, la naturaleza del conocimiento que requiere para organizar los recursos pertinentes, en situaciones complejas y en tiempos reales. (Hernández, 2010, p.139) En ella intervienen conocimientos, habilidades y cualidades de la personalidad, en estrecha relación con la motivación de los estudiantes. El componente cognitivo de la competencia pedagógica investigativa lo constituyen los procesos y propiedades intelectuales, la base de conocimientos y el sistema de acciones generales y específicas. Atendiendo a los objetivos del presente trabajo se asume en el componente cognitivo: el contenido del sistema de acciones que incluye: explorar la realidad educativa, planificar la actividad científica, ejecutar proyectos de investigación-desarrollo, procesar la información. Comunicar los resultados científicos técnicos. Introducir y generalizar los resultados científico - técnicos en la práctica educativa (Castellanos, et al., 2005). 31 Dentro de este componente cognitivo poseen especial importancia los contenidos de la enseñanza de la Biología y la Geografía que deben dominar los estudiantes, estos incluyen los siguientes: los hechos y procesos de la realidad, que al generalizarlos nos permiten elaborar otras formas del conocimiento como los conceptos y las leyes; los hechos hacen referencia a un acontecimiento o fenómeno particular; los conceptos básicos de toda ciencia, sin los cuales no es posible comprender una disciplina en particular; las teorías científicas como sistema de ideas que dan la explicación de ciertos hechos y fenómenos y las leyes científicas como expresión de las relaciones entre los fenómenos (Labarrere & Valdivia, 1988, p.77). Para el logro de la competencia es necesario que los estudiantes se apropien de forma sólida de los contenidos de la enseñanza de la Geografía, la Biología y la Metodología de la Investigación Educativa, lo cual posibilita la intervención eficiente en los distintos contextos de actuación. Estos contenidos de la enseñanza son trabajados a través del currículo base, el optativo electivo y el propio, donde se organizan las disciplinas y sus asignaturas, para desarrollar la asignatura desde la óptica de la formación en competencias investigativas, radica en gran medida en que los docentes busquen métodos de enseñanza acertados, que permitan a los estudiantes sentar las bases que les permitan comprender el sentido de la ciencia y su quehacer, para esto, deben propiciar el dominio de términos, procesos y teorías del campo de la investigación, fundamentadas en el razonamiento científico, que les permita abordar de manera critica la realidad. (Hernández, 2010, p.139) En el proceso de enseñanza aprendizaje se contribuye al conocimiento de los estudiantes y por tanto a la competencia pedagógica investigativa a través de las clases, en la Educación Superior estas “se clasifican sobre la base de los objetivos que se deben alcanzar y sus tipos principales son: la conferencia, la clase práctica, el seminario, la clase encuentro, la práctica de laboratorio y el taller” (Ministerio de Educación Superior, 2007, p.20). La clase como forma de organización debe estructurarse en la Educación Superior, como una búsqueda constante de los últimos acontecimientos de la ciencia y la 32 técnica atendiendo a la forma que se utilice. La conferencia es el tipo de clase en la cual el docente universitario le expone al estudiante estas nuevas concepciones de la ciencia, le expresa cómo se ha producido la evolución del conocimiento del área o momento de la teoría que se estudia, cómo ha aportado a esta evolución la investigación científica. Mediante el seminario los estudiantes, a través de su actividad investigativa, profundizan en los conocimientos científicos y en esta labor movilizan habilidades necesarias para el proceso investigativo. Las clases prácticas propician la solución a problemas reales que se dan en el ámbito social o escolar, relacionados con el quehacer del docente, que se vincula con la Biología y la Geografía; esto contribuye a establecer la relación entre la teoría y la práctica pedagógica en la investigación. En el trabajo con la competencia pedagógica investigativa, es necesario partir del diagnóstico individual y grupal para establecer el punto de partida y las metas a lograr en etapas previamente determinadas, lo cual permite superar las dificultades que experimentan los estudiantes. El diagnóstico constituye un requisito esencial para dirigir el desarrollo de las competencias profesionales. “Así, el diagnóstico, abordado desde una concepción procesal dialéctica, contempla (...) la caracterización del objeto, el pronóstico de sus tendencias de cambio y la proyección de las acciones que conduzcan a su transformación...” (CEE, 2001, 29). Para su realización se debe partir de la caracterización del nivel de desarrollo real y potencial, realizar pronósticos de las tendencias de cambio y proyectar estrategias pertinentes a nivel individual y grupal. (Parra, 2003, p. 68) De esta manera se estimula la participación individual y colectiva de los estudiantes en el proceso investigativo para contribuir a través de este a la transformación de la comunidad. Durante la formación investigativa los estudiantes desarrollan habilidades para el trabajo independiente, cualidades de la personalidad, establecen relaciones de trabajo con sus compañeros, lo cual propicia la formación de vínculos sociales y emocionales para resolver las tareas investigativas, se establecen adecuados modos de comunicación y comportamiento que favorecen a la competencia pedagógica investigativa. 33 Como parte de la competencia pedagógica investigativa del docente de Biología Geografía se encuentra el desarrollo eficiente de la actividad experimental y de campo a través del método científico de investigación, así como la correcta ubicación espacial de los procesos y fenómenos biológicos, físicos y socioeconómicos y geográficos que intervienen en la vida del hombre y de las comunidades, estos procesos en sí establecen la distinción de los egresados de esta licenciatura. La experimentación como parte de la labor del docente de Biología - Geografía le permite adentrarse a través de la teoría y la práctica en el conocimiento causal de los procesos y fenómenos de la naturaleza, utilizando la Metodología de la Investigación Educativa como herramienta, donde se ponen en funcionamiento conocimientos de estas ramas de la ciencias, las habilidades generales y específicas de la misma y se muestran cualidades de la personalidad relacionadas con la investigación. Estas competencias una vez formadas en las aulas universitarias pueden ser trasmitidas a sus estudiantes en otros niveles de Educación o puestas en práctica en otros contextos de actuación. “Un buen profesor debe ser un buen animador de grupos, desafiar a los estudiantes para resolver problemas y hallar en la discusión y en la inquietud de las investigaciones, las soluciones creativas, transferibles y generalizables” (Addine, 1998, p.68). El estudio de los problemas locales, sociales y comunitarios, como expresión puntual de los problemas globales que se desarrollan como consecuencia de las complejas y contradictorias relaciones histórico y sociales entre el hombre y la naturaleza, es fundamental en la labor del docente para diagnosticar, pronosticar e intervenir en la transformación positiva de la comunidad y la escuela a través de su actividad práctica. A través de la investigación el estudiante adquiere compromiso con la actividad que desarrolla al tener esta un sentido personal que le posibilita la reflexión y la auto regulación de su personalidad, que le exige una consciente interpretación de los hechos y fenómenos. Esto solo es posible si logra niveles de competencia que favorezcan el desarrollo del pensamiento crítico y creador. 34 Al concluir el ciclo de formación el egresado de la Carrera debe demostrar, con su ejemplo y actuación diaria, el dominio del contenido de la enseñanza de la Biología y la Geografía, con un enfoque científico investigativo que permita dirigir creativamente el proceso de enseñanza-aprendizaje de las asignaturas que imparte, con adecuada utilización del vocabulario técnico para vincular estrechamente el conocimiento con el desarrollo de la ciencias biológicas y geográficas, la técnica y los intereses de la sociedad. En resumen, se puede contribuir a la competencia pedagógica investigativa en la Licenciatura en Educación. Biología – Geografía, a partir de las potencialidades que brinda la Carrera a través de las distintas disciplinas, esta competencia no se desarrolla de forma lineal, para ello es de gran importancia las formas de organización de la enseñanza de la educación superior donde desarrollan conocimientos, habilidades y cualidades de la personalidad. 1.3.1. La disciplina Geografía Económica y Social, y la competencia pedagógica investigativa La Geografía está constituida por un sistema de ciencias que abarcan el estudio de los componentes físicos geográficos y económicos - geográficos. Dentro de este sistema, la Geografía Económica y Social estudia la distribución territorial de la producción en las condiciones específicas del desarrollo de cada área, región o país. Esta ciencia social se estructura como ciencia independiente a partir de su objeto de estudio, los complejos territoriales de producción y las leyes de su distribución; tiene como tarea relacionar los adelantos científicos técnicos producidos por la humanidad con los procesos que se desarrollan en la envoltura geográfica. Los conocimientos desarrollados por esta ciencia son introducidos en el proceso de enseñanza aprendizaje, a través de la Geografía Escolar, mediante la disciplina Geografía Económica y Social. “Necesariamente existe una implicación muy íntima entre la Ciencia Geográfica y la Geografía Escolar, ya que ambas examinan los mismos objetos, fenómenos y procesos de la naturaleza y la sociedad” (Barraqué, 1991, p. 17). Se requiere ampliar el anterior planteamiento desde la Didáctica atendiendo a que la Geografía Escolar como asignatura “es el contenido 35 seleccionado de la ciencia que le sirve de base, estructurado pedagógicamente” (Labarrere & Valdivia, 1988, p. 97). La Geografía Económica y Social se estructura con una secuencia lógica, organizada de forma lineal, escalonada y ascendente en el Plan de estudio. Esta Disciplina contribuye a la formación de la concepción científica del mundo de los estudiantes, propicia establecer las relaciones causales entre los procesos y fenómenos físico y económico geográficos, entre la naturaleza y la sociedad, entre la producción y la conservación del medio ambiente. “Los conocimientos físico – geográficos y económico geográficos, coadyuvan a la formación de la materialidad del mundo y su cognoscibilidad” (Barraqué, 1991, p.32). Para cumplir con este objetivo se necesita de la preparación de los futuros docentes en esta área de las ciencias. Su formación ha transitado en el periodo revolucionario por varias etapas, coincidiendo con el perfeccionamiento del sistema educacional cubano; cada uno de los planes de estudio desarrollados en las universidades de ciencias pedagógicas tuvo sus particularidades para esta Carrera. En cada uno de estos, siempre se tuvo en cuenta el estudio del componente socioeconómico como parte de las ciencias geográficas. El Plan del Proceso Docente para el plan de estudio “D”, proyecta en el mapa curricular la disciplina Geografía Económica y Social; la cual se imparte en dos semestres del tercer año en las asignaturas Geografía Económica y Social I y II con un total de 160 horas clase. Para su concepción se parte de un enfoque geográfico, teniendo en cuenta la actividad económica humana y su influencia; ella concibe una visión integradora de las ciencias geográficas y biológicas al incorporar en su labor conocimientos y habilidades desarrollados por estas y otras ramas de la ciencia en función de comprender los rasgos, principios y tendencias de la economía y la sociedad actual. “(…) mediante ellas se forman, desarrollan y sistematizan los contenidos, sobre todo aquellos considerados rectores” (Rodríguez, Gutiérrez & Figueroa, 2010, p.1). En el Programa de la Disciplina, como objetivos generales se plantean, formar un profesional desde el punto de vista geográfico en correspondencia con el Modelo del Profesional y desarrollar habilidades geográfico-socioeconómicas rectoras que le 36 permitan revelar tendencias, relaciones causales entre los procesos y fenómenos que estudia, a través de distintas fuentes y formas de estudio. Así como “Integrar componentes y factores geográficos (físicos y socioeconómicos) y utilizarlos convenientemente en el análisis de objetos, fenómenos, procesos y unidades territoriales” (Rodríguez, et al., 2010). Esto permite el desarrollo de actividades investigativas. Los contenidos que aborda la Disciplina se organizan en temas, los cuales comienzan con la definición del objeto de estudio, sus leyes, principios y tareas; posteriormente se trabaja la Geografía de la Población, donde se establece la relación entre la economía y la sociedad, se analizan las causas y consecuencias de los problemas poblacionales que hoy existen en el mundo y las distintas posiciones para enfrentarlo, las tendencias que se observan en cada uno de los tipos de países según su desarrollo socioeconómico y la relación entre desarrollo, población y problemas medio ambientales como consecuencia de la desigual distribución de la riqueza en el mundo. Se trata la Geografía de los Recursos Naturales, teniendo como eje temático fundamental el grado de explotación a que son sometidos estos en las actuales coyunturas de la producción material, como consecuencia del mercantilismo y el consumismo y no de la satisfacción de las necesidades básicas de la población. Las posiciones diametralmente opuestas de los países desarrollados y las transnacionales, y la de los países subdesarrollados que los utilizan indiscriminadamente como única vía de ingreso; lo cual demuestra las dos posiciones para entender muchas de las causas de los problemas ambientales que vive el mundo contemporáneo. También se explican las causas de la dirección del comercio que experimentan los recursos naturales. La Geografía de la Industria estudia sus características en los distintos grupos de países de acuerdo con su desarrollo socioeconómico, la influencia de esta sobre la economía mundial y de los países, así como los principales problemas ambientales que surgen como consecuencia de sus ciclos de producción ineficientes. La Geografía de la Agricultura, en ella se abordan los principales cultivos y formas de actividad pecuaria teniendo en cuenta los grupos de países, se establece como 37 eje temático fundamental la desigualdad entre ricos y pobres, la inequidad en la satisfacción de un derecho fundamental del hombre y las causas que conllevan a la desigual distribución y consumo de los alimentos. La Geografía del Transporte y las Comunicaciones acerca al estudiante a la relación que existe entre la producción material, el consumo y el transporte, así como la brecha entre los países desarrollados y subdesarrollados en cuanto al transporte y las comunicaciones en este tema adquiere especial interés en el uso de la Internet. La Geografía de los Servicios expone la necesidad de estos para la vida de la sociedad, estableciendo las diferencias entre los grupos de países y las consecuencias que esto trae para los países subdesarrollados, por su importancia se propone el estudio de los servicios de salud, educacionales y turísticos. Las Relaciones Económicas Internacionales, permiten explicar las interdependencias entre las naciones, sus causas y consecuencias que dominan el mercado mundial, la desigualdad de oportunidades para los países pobres y el uso de la fuerza como política hegemónica de los países imperialistas. Por último, se trabaja el Mapa Político estableciendo su actualización como consecuencia de la dinámica histórica que ha vivido la humanidad. En el desarrollo del contenido de la enseñanza se establecen como ejes fundamentales descubrir las relaciones entre, “(…) las leyes que rigen el desarrollo de la economía y la sociedad con el fin de explicar su esencia y lograr la sistematización en la medida en que se aborden los diferentes contenidos que integran la disciplina” (Rodríguez, et al., 2010). Y la distribución geográfica de los fenómenos, sus causas y consecuencias, así como la dirección del comercio y las desigualdades entre los grupos de países de acuerdo con su desarrollo socioeconómico. En el proceso de enseñanza aprendizaje los estudiantes adquieren habilidades para la planificación de la actividad investigativa propia de la Geografía Económica Social, que son útiles para las demás disciplinas, se trabaja con habilidades como analizar y representar gráficamente, lo cual permite trazar mapas, realizar tablas, esquemas, cartogramas y cartodiagramas. Las habilidades cartográficas permiten 38 utilizar correctamente la base matemática del mapa, determinar la posición geográfica, calcular distancias y áreas, en sentido general permite la lectura e interpretación de mapas para establecer las relaciones causales entre procesos y fenómenos socioeconómicos geográficos. Las habilidades de procesamiento estadístico económico, permiten la lectura, confección e interpretación de fuentes y materiales estadístico económicos y relacionarlos con el material geográfico, muy vinculado a estas se encuentran la habilidades con operaciones matemáticas, lo cual permite la solución de problemas relacionados con la economía. Estas habilidades contribuyen a la Metodología de la Investigación Educativa al posibilitar la exploración de la realidad con la cual interactúa, partiendo de la observación, el estudio bibliográfico, la consulta a especialistas, el establecimiento de la situación problémica. En la planificación de la investigación deben conocer cómo elaborar el diseño teórico (problema de investigación, objetivos, las interrogantes, las tareas, las variables), la elaboración del diseño metodológico (población, muestra, métodos, técnicas, procedimientos y tratamiento estadístico); en la ejecución cómo obtener los datos, su procesamiento, interpretación y conclusiones, la comunicación de los resultados y la introducción de estos resultados. Un importante papel en el proceso de enseñanza aprendizaje de la Geografía Económica y Social se le asigna al trabajo independiente del estudiante, como consecuencia del creciente desarrollo de la ciencia y la técnica que genera altos volúmenes de conocimientos los cuales no pueden ser todos tratados en clase, de ahí su necesidad. Mediante él se profundiza en el contenido estudiado, se desarrollan hábitos y habilidades y se demuestra a través de la actividad el grado de satisfacción por el estudio y su motivación. En la Geografía y la Biología, históricamente se utiliza la clasificación de métodos de Lerner & Skatkin, esta clasificación no contempla un método denominado trabajo independiente, por tanto en esta investigación se asume como una forma de organización de la actividad del estudiante. El trabajo independiente es “el medio de inclusión de los alumnos en la actividad cognoscitiva independiente, como un medio de su organización lógica y psicológica” 39 (Pidkasisty, 1980, p.131). Este se caracteriza por tres rasgos esenciales: “actividad, creatividad e independencia” (ICCP, 2012, p. 287). Para su desarrollo se tiene en cuenta como principios esenciales: la planificación sistemática y la concepción gradual de acuerdo a la complejidad de cada tarea. Los objetivos por desarrollar desde el trabajo independiente se relacionan con la profundización de conocimientos adquiridos durante el proceso de enseñanza aprendizaje, la búsqueda de nuevos conocimientos o la aplicación de estos; también se incluye la comprobación, la consolidación y la evaluación, “tiene por objetivo el logro de la independencia, que en el plano pedagógico consiste en la libertad de elección de los modos y las vías para desarrollar las tareas cognoscitivas” (Duardo & González, 2013, p. 2). Está estrechamente relacionado con la necesidad cognoscitiva de los estudiantes y su planificación parte del diagnóstico. Para Addine (2004), “La organización del trabajo independiente se fundamenta en dos principios básicos: la sucesión científica de la complejidad de las tareas en contenido y metodología de realización, distribuidas de modo que cada una de ellas permita pasar a la ejecución de la siguiente y la sistematización de las tareas estructuradas sobre la base del aumento gradual de la actividad y la independencia para su realización.” (p. 294) Su correcta planificación posibilita el éxito que alcancen los estudiantes y el desarrollo de conocimientos, habilidades y la movilización de cualidades de la personalidad, lo cual contribuye al desarrollo de la competencia. El docente previamente lo planifica, para ello debe tener en cuenta los posibles problemas a los cuales se debe enfrentar el estudiante y las variantes a desarrollar por estos. El punto de partida para la planificación del trabajo independiente, son los objetivos proyectados por el Plan de estudio y la derivación gradual de estos a los objetivos de cada año, disciplina y las asignaturas, las cuales a través de los temas les dan salida, teniendo en cuenta las estrategias curriculares orientadas. En la Educación Superior se deben planificar desde los tres componentes del Plan de estudio: formación, laboral investigativo y extensionista en forma de sistema (Horruitiner, 2012). 40 El autor de esta investigación considera que denominar formación a lo académico, reduce el significado de esta categoría pedagógica y tiende a crear dudas acerca de esta, que de hecho se utiliza para denominar procesos distintos y según Chávez, Suárez & Permuy, 2005, la formación “se presenta como una categoría que abarca todo el proceso educativo, bien sea general o técnico y profesional”. (p. 31) El desarrollo del trabajo independiente, depende de la correcta planificación por parte del docente y de la orientación de la actividad; durante la realización del mismo los estudiantes poseen el rol protagónico, pero el docente fiscaliza el trabajo con vistas a esclarecer o proporcionar niveles de ayuda de acuerdo con el grado de complejidad y el diagnóstico. Es responsabilidad del docente dirigir el trabajo independiente, establecer los niveles de complejidad; mientras que el estudiante planifica su estudio individual y determina los métodos a utilizar. El trabajo independiente contribuye al desarrollo de la independencia cognoscitiva, estableciendo estrechos vínculos con los siguientes rasgos de la personalidad de los estudiantes: (…) el interés y las habilidades para organizar, racionalmente el trabajo; la realización de tareas propuestas sin ayuda; la superación independiente de las dificultades el interés por aplicar métodos de autocontrol y corrección, tanto del proceso seguido en el desarrollo de su trabajo como de sus resultados; el tratamiento crítico a los materiales de estudio; la preocupación por el desarrollo de la independencia en el colectivo y el planteamiento constante de nuevos problemas. (Labarrere & Valdivia, 1981, p. 254) Existen diferentes clasificaciones de trabajo independiente, el investigador asume la expresada por P. I. Pidkasisty (1980), la cual se basa en la estructura de la actividad cognoscitiva de los estudiantes que lo realiza en:  Trabajos independientes de reproducción según el modelo; en este se examina, memoriza y reproduce un contenido. Es utilizado en todas las disciplinas.  Trabajos de reconstrucción y de variación; en ellos se reproducen los conocimientos, su estructura, y se profundiza.  Trabajos heurísticos; estos resuelven una parte del problema y centran su accionar en los subproblemas que lo componen. 41  Los trabajos de creación o (investigativos). Desde ellos los estudiantes adquieren experiencia en la búsqueda de información. (p.129) A juicio del investigador este último tipo de trabajo independiente es idóneo para contribuir a la competencia pedagógica investigativa. Para ello se debe partir del diagnóstico del estudiante, de las potencialidades que brinda el contenido, de las habilidades desarrolladas y por desarrollar, así como el grado de motivación que este demuestre en la realización de actividades investigativas de forma independiente, lo cual influye en un desempeño eficiente. El trabajo independiente contribuye a la independencia cognoscitiva de los estudiantes, en su desarrollo intervienen activamente el docente, que es el encargado de planificarlo y controlarlo atendiendo al diagnóstico y los objetivos. Este tiene un importante rol en el proceso de enseñanza aprendizaje de la Geografía Económica y Social, para el cumplimiento de sus objetivos. Dentro de las formas de organización del proceso de enseñanza aprendizaje de la Disciplina también se encuentra la práctica de campo, esta es definida como: una forma de organización del proceso (…), que se realiza en contacto con la naturaleza, que consume –normalmente- un tiempo mayor que una clase. Tiene un alto valor pedagógico pues vincula los conocimientos teóricos con la práctica, propiciando la asimilación de los contenidos mediante la observación de objetos y fenómenos geográficos en su propio ambiente, a partir de las relaciones Sociedad- Naturaleza. (Pére