Marrero Fernández, Marilys2024-04-092024-04-092024-04-09978-959-312-353-2https://dspace.uclv.edu.cu/handle/123456789/15210Cintio Vitier en su ensayo presentado en el II Encuentro La Nación y la emigración, en 1995, subrayó un concepto que justifica la unidad estructural de la cultura cubana: Ampliando el radio de nuestras consideraciones hasta lo que entendemos por una cultura nacional, nos preguntamos: ¿Ustedes, los cubanos que no han dejado de hacerlo en su corazón y que no viven en la Isla, y nosotros, los que aquí seguimos viviendo, no somos ya de hecho sustentadores e impulsores directos de una única nacionalidad, de una sola cultura nutrida de identidades y de diferencias? (Vitier, C., 1996). Identidad recuperada, «memoria recobrada», nacionalidad conservada para el enriquecimiento de la cultura de la patria en el discurso poético de la «literatura de la diáspora» (Ambrosio Fornet) o de un rasgo de lo cubano —la lejanía— según Cintio Vitier. Literatura hecha de transculturación y bilingüismo. Este es sin dudas el aporte al proceso literario cubano en una cubanía que se expresa en el texto lírico, producto de una identidad y de una nacionalidad reconstruida en el discurso de la nostalgia, de la memoria recuperada por quienes en un «viaje a la semilla», a «los orígenes», han logrado un espacio; en opinión del citado Ambrosio Fornet y también en la nuestra.escultura cubanatransculturaciónIdentidad culturalLa raíz de la creación